Con su libro “Plan Bonito”, Daniel Rivera Vargas relata cómo el FBI mató al líder machetero Filiberto Ojeda Ríos
La publicación recoge los sucesos del 23 de septiembre de 2005, la historia del revolucionario independentista y las investigaciones oficiales



Por José A. Delgado
Corresponsal de El Nuevo Día en Washington D. C.jose.delgado@gfrmedia.com
Washington D.C. – Daniel Rivera Vargas, periodista y abogado, esperó 15 años por que alguien escribiera la historia del líder machetero Filiberto Ojeda Ríos desde la perspectiva del operativo del Negociado Federal de Investigaciones (FBI, en inglés) que le quitó la vida, suceso que generó protestas e investigaciones en Puerto Rico y Estados Unidos.
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En 2020, consideró que era hora de contar los hechos de aquel 23 de septiembre de 2005, en el sector Plan Bonito de Hormigueros.
Con ocasión del 20 aniversario de la muerte del líder del Ejército Popular Boricua –Macheteros–, Rivera Vargas –quien era entonces periodista de El Nuevo Día– publicó su libro “Plan Bonito, cómo el FBI mató a uno de sus fugitivos más buscados: Filiberto Ojeda Ríos”.
El autor recuerda, en el texto, la conmoción causada por la muerte –considerada un asesinato para sus abogados y muchos en Puerto Rico–, las protestas que surgieron de inmediato y la primera llamada que recibió referente a los sucesos en Plan Bonito, de una persona no independentista.
“Lo mataron. Los cabrones lo mataron”, narró Rivera Vargas en el prólogo del libro, al hablar de la primera reacción que recibió al operativo federal de aquel 23 de septiembre, cuando se conmemoraba el 137 aniversario del Grito de Lares y cubría como periodista los asuntos policíacos.
Rivera Vargas quedó, además, impresionado por la multitud que acompañó a Ojeda Ríos en su funeral.
“Recuerdo claramente pensar, ‘esto es un libro, alguien tiene que escribirlo’”, dijo, al señalar que se trata “de una de las figuras más importantes del movimiento independentista del siglo pasado”.

Para el 23 de septiembre de 2005, el FBI había dado con el paradero de Ojeda Ríos, quien retornó a la clandestinidad en 1990 después de ser hallado no culpable, en agosto de 1989, por los cargos de resistir, a tiro limpio, su arresto por la agencia federal cuatro años antes, cuando fue acusado, junto a otra docena de Macheteros, por el robo de $7.2 millones a un camión de Wells Fargo, en Hartford, Connecticut.
Rivera Vargas narra todo el proceso del operativo, desde que comenzaron los tiroteos cerca de las 4:30 p.m. de aquel día, la salida de la casa de la esposa del líder independentista, Elma Beatriz Rosado, hasta el momento en que Ojeda Ríos fue herido y dejado desangrarse hasta su muerte, pese a que había estado en negociaciones con otros agentes y su médico había llegado a la zona.
El autor del libro examina las interrogantes que dejó el operativo. Para ello, cita las investigaciones de la Comisión de Derechos Civiles, el Departamento de Justicia de Puerto Rico y la Oficina del Inspector General (OIG) del Departamento de Justicia de Estados Unidos.PUBLICIDAD
“El operativo tuvo luz verde desde los cuarteles generales del FBI en Washington, se enviaron cuasisoldados del HRT (Equipo de Rescate de Rehenes) para la redada, y su violento desenlace fue investigado –y finalmente sancionado– por la OIG bajo el republicano George Bush, hijo, el mismo que manejó la guerra contra el terror”, señaló Rivera Vargas.
El HRT es la única élite del FBI, que se creó para responder a incidentes relacionados con el terrorismo.
La OIG de Justicia federal absolvió a los agentes del FBI, aunque criticó que muchos de ellos fueran movilizados a Puerto Rico, aunque no hablaran español, y particularmente al oficial que se cree mató a Ojeda Ríos por haber hecho tres disparos a través de una puerta cerrada, en violación a sus propias normas.
“No cumplieron con la política de Fuerza Mortal”, indicó el informe de la OIG.
1 / 40 | A 20 años de la muerte de Filiberto Ojeda: el operativo que sacudió a Puerto Rico. Filiberto Ojeda Ríos nació en 1933, en Naguabo, Puerto Rico, y fue líder del Ejército Popular Boricua – también conocido como “Los Macheteros”. – el nuevo dia
Por su parte, la Comisión de Derechos Civiles afirmó, en su investigación, que “la presencia de esos tres disparos ilegales (contra la puerta principal) demuestra un estado de ánimo de agresividad descontrolada por parte de, al menos, algunos de los agentes”, y advierte que los casquillos de esas balas nunca aparecieron.
Rivera Vargas analiza, incluso, los informes de que Ojeda Ríos, quien fue músico y llegó a integrar la Sonora Ponceña, murió tocando trompeta, un debate que descubrió durante su investigación.
“No hay confirmación de que eso ocurrió”, dijo, en la entrevista, aunque el tema se discute en el informe de la Comisión de Derechos Civiles y la trompeta apareció, cuando se vieron fotos de la escena, en la escalera de entrada de la residencia de Ojeda Ríos, quizás arrastrada mecánicamente por los agentes cuando halaron el cadáver hasta las afueras de la vivienda, temerosos de que hubiese alguna bomba adentro.
Rivera Vargas tampoco toma posición en torno a si la muerte de Ojeda Ríos debe describirse como un asesinato. “Hay unos elementos que levantan sospecha”, indicó.
En su informe, el Departamento de Justicia de Puerto Rico afirmó que “no puede descartarse que alguien tuviera la intención de que Ojeda Ríos estuviese preparado y así provocar el enfrentamiento”.
Para su libro, Rivera Vargas entrevistó a uno de los hermanos de Ojeda Ríos, Inocencio Ojeda Nevárez, y a uno de los hijos, Edgardo Ojeda Serrano.
También, tuvo entrevistas con el abogado del líder machetero, Luis Abreu Elías; el entonces presidente del Colegio de Abogados y Abogadas y actual decano de la Escuela de Derecho de la Universidad Interamericana, el profesor Julio Fontanet; el entonces gobernador de Puerto Rico, Aníbal Acevedo Vilá; el alcalde de Hormigueros, Pedro García; el hijo del propietario de los terrenos en que vivía Ojeda Ríos, Carlos Segarra; el periodista Frank Gaud; y el fotoperiodista Pedro Beauchamp, uno de los primeros en llegar a la escena.

“Fue un abuso de fuerza extrema”, aseveró García.
El libro permite no solo conocer los sucesos del 23 de septiembre de 2005, sino el historial familiar del líder machetero, su activo liderato en grupos independentistas clandestinos, su relación cercana con Cuba, el juicio en que salió absuelto en 1990 y su matrimonio con Rosado, quien no estuvo disponible para entrevista con el autor.
Rivera Vargas presentará su libro el viernes 27 de marzo en el Colegio de Abogados y Abogadas, con la participación de Fontanet y la periodista Daisy Sánchez, cuya entrevista en la clandestinidad con Ojeda Ríos casi le costó la cárcel. El evento será moderado por Tatiana Pérez.
Después, Rivera Vargas tiene previsto presentarlo, el 11 de abril, en Casa Norberto, en Plaza Las Américas; el 2 de mayo, en El Candil, en Ponce; y el 16 de mayo, en la librería El Rincón del Lector, en Camuy, su pueblo de crianza.
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