Trump liderando la tercera guerra mundial, amenaza con nuevos ataques si no se abre el estrecho de Ormuz
El presidente estadounidense dio un ultimátum de 48 horas a Irán para reabrir el paso marítimo por el que transita el 20% del petróleo mundial


En una escalada sin precedentes que acerca peligrosamente al mundo a un conflicto de alcance global, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este sábado un ultimátum de 48 horas a Irán para que abra completamente el estrecho de Ormuz, amenazando con destruir las centrales eléctricas de la república islámica si no se cumple el plazo. La respuesta iraní fue inmediata y contundente: cualquier ataque a sus instalaciones energéticas será respondido con ataques que sumirán en la oscuridad la infraestructura crítica de Estados Unidos e Israel en la región .
«Si Irán no abre completamente, sin amenazas, el estrecho de Ormuz dentro de las 48 horas siguientes a este preciso momento, Estados Unidos atacará y destruirá sus diversas plantas de energía, ¡comenzando por la más grande!», escribió Trump en su red Truth Social desde su residencia en Florida, según pudo confirmar EFE y la agencia AP . El mensaje, publicado a última hora del sábado, marca un giro radical en el discurso del mandatario, que apenas un día antes había sugerido una posible desescalada .
La crisis, que comenzó hace cuatro semanas con el asesinato del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, en un ataque conjunto de EE.UU. e Israel el 28 de febrero, ha entrado en su fase más peligrosa . El estrecho de Ormuz, la arteria marítima que conecta el golfo Pérsico con el océano Índico y por donde fluye aproximadamente una quinta parte del crudo y gas natural licuado del mundo, permanece prácticamente cerrado al tráfico internacional, lo que ha disparado los precios de los combustibles y amenaza con una crisis energética global .
«Toda la región quedará a oscuras»
La respuesta desde Teherán no se hizo esperar. A través del Cuartel General Central de Khatam al-Anbiya, el comando militar iraní advirtió que si Estados Unidos materializa su amenaza, «toda la infraestructura energética, de tecnología de la información y de desalinización perteneciente a Estados Unidos y al régimen sionista en la región será atacada» . Un portavoz militar iraní citado por medios estatales fue más allá al señalar que el objetivo es «plung the region into darkness» (sumir a la región en la oscuridad) .
El propio Trump ya había anticipado la posibilidad de atacar la red eléctrica iraní. El 11 de marzo, en declaraciones a la prensa, afirmó: «Podríamos eliminar su capacidad eléctrica en una hora, y les llevaría 25 años reconstruirla. Así que, idealmente, esperamos no hacer eso» . Ahora, esa opción está sobre la mesa con un reloj de 48 horas en marcha.
Mientras el contador avanza, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Ali Musavi, insistió este domingo en que el estrecho de Ormuz permanece abierto a la navegación internacional, «excepto para los enemigos», en clara referencia a Estados Unidos e Israel . «La causa de la situación actual en la región del golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz es la agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán», afirmó el diplomático .
Un escenario de guerra abierta con misiles de largo alcance
El conflicto, que ya ha dejado más de 2.000 muertos según reportes no verificados de manera independiente, se ha intensificado en las últimas horas con ataques que apuntan directamente al corazón estratégico de ambos bandos . En la noche del sábado, misiles iraníes impactaron en las ciudades israelíes de Dimona y Arad, causando al menos 175 heridos, 11 de ellos graves, y dejando edificios de apartamentos severamente dañados .
Dimona alberga el principal centro de investigación nuclear de Israel, y los sistemas de defensa aérea israelíes no lograron interceptar los proyectiles, según reconoció el portavoz militar israelí, brigadier general Efi Defrin: «Investigaremos el incidente y extraeremos lecciones» .
Pero la escalada no se detuvo allí. El ejército israelí informó que Irán lanzó dos misiles balísticos con un alcance de 4.000 kilómetros contra la base militar estadounidense-británica de Diego García, en el océano Índico. Según el jefe del ejército israelí, Eyal Zamir, «estos misiles no están destinados a golpear Israel. Su alcance alcanza capitales europeas: Berlín, París y Roma están en la zona de amenaza directa» . Irán ha negado haber lanzado esos misiles .
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