Otra provocación del gobierno, el día antes de la marcha universitaria
La administración libertaria comunicó ajustes que afectan a las casas de estudio y a organismos como el Conicet, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales y la Comisión Nacional de Energía Atómica.
No conforme con ignorar la Ley de Financiamiento Universitario, el Gobierno realizó un nuevo ajuste sobre el presupuesto de las facultades, el Conicet y la educación pública, que sufrió un recorte de 78.000 millones. También redujo un 60% la asignación para infraestructura universitaria y fulminó la inversión en desarrollo atómico y espacial
Milei convocó a la marcha


Mientras las universidades y los científicos se preparan para la cuarta marcha que se realizará este martes en todo el país, el gobierno, en un nuevo manotazo de ahogado, pone a funcionar la motosierra y ejecuta nuevos recortes. Una provocación que ensaya la gestión libertaria al ajustar el presupuesto de organismos emblemáticos, como el Conicet (3 mil millones de pesos menos), y reducir, entre otros, los fondos pautados para la mejora de infraestructura en universidades nacionales, a partir de una disminución de 5 mil millones de pesos. La excusa es la de siempre: sostener el déficit cero. El momento elegido es preciso: se comunica esta decisión justo cuando millones de personas se preparan para reclamar a las autoridades el derecho a estudiar y a formarse en el país. Frente a ese escenario, la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) decidió internacionalizar el conflicto y presentó una denunció ante Naciones Unidas para advertir sobre el deterioro del sistema universitario argentino y reclamar una intervención.
Jorge Aliaga, físico y secretario de Planeamiento de la Universidad Nacional de Hurlingham, relata los recortes de forma pormenorizada. En diálogo con Página 12 detalla: “Es una medida tomada como consecuencia de la baja en la recaudación. El objetivo es que los organismos no gasten y no haya déficit fiscal. Obviamente, esto va a repercutir más todavía en el funcionamiento del sistema”. Y sigue: “Lo que apareció este lunes en el Boletín Oficial se traduce en una modificación de presupuesto que agrega algunas partidas en Anses y en el pago de deuda externa, pero en la mayoría de las carteras, en particular en salud, en educación, en ciencia, en obra pública y en vialidad, presenta recortes muy importantes”.
Los organizadores de la cuarta marcha universitaria anticipan que la movilización del martes en reclamo por la Ley de financiamiento universitario congregará, incluso, a más gente que en las ocasiones previas. Fiel a su estilo, el gobierno, que busca recuperarse de la caída en la imagen pública gracias a los sucesivos hechos de corrupción de sus funcionarios, redobla la apuesta y ajusta a la educación y la ciencia, dos de las áreas más golpeadas. Como una muestra de fuerza, Milei, Adorni y compañía le suben el volumen al conflicto.
Rodrigo Quiroga, bioinformático del Conicet y de la Universidad Nacional de Córdoba, observa: “Se siente como una provocación, como un ataque direccionado e intencional. No me quedan dudas de que el gobierno tiene un plan de destrucción del sistema científico y universitario. Un plan que apunta al desgaste, a que nos desangremos y en parte les funciona porque hay renuncias por goteo. Todos los días se va un científico o un profesor universitario deja un aula”.
A su turno, Roberto Salvarezza, presidente de la Comisión de Investigaciones Científicas de la provincia de Buenos Aires, dice: “El gobierno de Milei sigue profundizando el estrangulamiento del sector de ciencia y tecnología. Un recorte que lleva a una reducción de la función ciencia y técnica de casi el 50 por ciento en términos reales respecto del 2023. La proyección para 2026 es menor al 0,15 por ciento del PBI, perforando mínimos históricos”.
Universidades y Conicet: recortes que huelen a provocación
En el caso de educación, la motosierra se aplicó, una vez más, sin medir consecuencias. Así lo especifica Aliaga: “Hay un recorte en la secretaría de Educación de 78 mil millones de pesos. Hay, además, un recorte de obra pública en universidades también importante, que es de 5 mil millones de pesos sobre 9 mil millones que había en el presupuesto”.
En este caso, relata Aliaga, se vincula con un crédito internacional de la Corporación Andina de Fomento. La CAF se comprometió años atrás a apoyar al gobierno argentino a financiar obras de infraestructura de universidades nacionales de diferentes provincias. A partir de ahora, según se prevé, el gobierno no solicitará nuevos desembolsos.
Las instituciones afectadas con la suspensión de transferencias para la inversión en infraestructuras son: Universidad Nacional de Entre Ríos, Universidad Nacional de San Martín, Universidad Nacional de La Plata, Universidad Nacional del Litoral, Universidad Nacional de Lomas de Zamora, Universidad Nacional del Nordeste, Universidad Nacional Río Cuarto, Universidad Nacional de Villa María, Universidad Nacional de las Artes, Universidad Nacional de Avellaneda, Universidad Nacional José C. Paz y Universidad de Rafaela.
Más allá de los recortes en vialidad –de casi 100 mil millones pesos– y en salud –63 mil millones– se destacan distintos ajustes en los diversos organismos que componen el sistema de ciencia y técnica. Por ejemplo, en Conicet son 3 mil millones de pesos (que equivale a un 10 por ciento de las partidas de funcionamiento del organismo) y en la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación, se advierte un ajuste total de 850 millones de pesos. La motosierra en Conicet se sentirá, por caso, en rubros disímiles: habrá menos dinero para equipos de computación, para becas de investigación orientadas a la formación de recursos humanos, así como también para tareas de divulgación y comunicación científica.
El último informe elaborado por el Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación (Ciicti) y la Federación de Docentes de las Universidades apunta que los salarios de los trabajadores universitarios tuvieron una caída real del 33,7 por ciento en los últimos 29 meses y cayeron por decimoséptimo mes consecutivo. Para volver al nivel que tenían en noviembre de 2023 y recuperar lo perdido en este lapso, tendrían que incrementarse un 50 por ciento.
Quiroga opina: “No nos salvamos solos, necesitamos acciones colectivas. No hay plata para los universitarios, pero sí para bajar impuestos a autos de lujo. El gobierno se resiste a aplicar la Ley de financiamiento universitario y lo lleva hasta las últimas instancias”. Como refiere el científico, gracias a un recurso presentado por el gobierno, ahora será la Corte Suprema la que deberá decidir sobre la aplicación de la norma, que asegura salarios dignos y la cobertura de gastos de funcionamiento adecuados para que las casas de estudio puedan seguir abiertas.

¿Y si el gobierno también tiene a su propio topo?
La asfixia que realiza el gobierno podría culminar con los recortes enumerados en universidades y Conicet, pero no. Desde el oficialismo, también se ensañan con aquellos sectores que en público suelen defender como “estratégicos”. Aliaga lo cuenta de este modo: “En la Comisión Nacional de Actividades Espaciales paralizan fondos (más de 4 mil millones) para la fabricación del lanzador propio (Tronador), así como para avanzar con satélites como el Saocom II o con la serie de satélites SARE. Es decir, misiones satelitales que tendrán un recorte también importante. La Comisión Nacional de Energía Atómica, por su parte, tiene un ajuste de 20 mil millones de pesos”.
Estas dos últimas constituyen una contradicción galopante. Por el lado de la Conae, el gobierno celebró la participación de la ciencia argentina en la última misión Artemis II, que llevó a astronautas de la NASA a volar en las adyacencias de la Luna de manera reciente. Por su parte, la CNEA, es el organismo madre de la energía nuclear en Argentina; esa fuente que Milei tanto pondera como la energía del futuro, que permitirá el desarrollo revolucionario de la IA en el país.
Asimismo, se destacan recortes de 5 mil millones en el INTA, de 2 mil millones en el INTI, de un poco más de mil millones en Anlis Malbrán, de 46 millones en el Instituto Antártico Argentino y de 268 millones en Segemar. Salvarezza, que fue ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación nacional, sintetiza: “En Conicet se recortan 3200 millones de los cuales 2 mil millones corresponden a becas, el programa que garantiza el futuro de la ciencia argentina; 5 mil millones menos para la Conae, mientras se llenan la boca hablando de logros satelitales, 19 mil millones menos para CNEA cuando hablaban de planes nucleares y reactores modulares. Podríamos seguir enumerando las acciones de un grupo de incompetentes que declama que a Milei le importa la ciencia, cuando en realidad persigue su destrucción”.
El rector de la Universidad Nacional de Río Negro, Anselmo Torres, elevó una presentación formal ante la relatora especial de la ONU sobre el Derecho a la Educación, Farida Shaheed. En el escrito denuncia una situación de “extrema gravedad institucional, social y humanitaria” y sostiene que el ajuste sobre las universidades vulnera el derecho a la educación superior en Argentina.
Este martes, el país acompañará a la cuarta marcha universitaria y le demostrará al elenco gubernamental un descontento que crece. Si Milei era “el topo que venía a destruir al Estado”, ¿quién dice que ahora el gobierno no tiene a su propio topo? Tal vez, hasta tiene nombre y todo: universidad pública.
Marcha universitaria: para que la ley valga más que un capricho
Prevén que será más masiva aún que la anterior. La convocatoria en todo el país y el acto en Plaza de Mayo.

“Hay que llenar las plazas y las calles del país para que la ley valga más que un capricho”. Contundente, Franco Bartolacci, rector de la Universidad Nacional de Rosario y actual presidente del Consejo Interuniversitario Nacional, definió en esos términos lo que se pondrá en juego este martes, cuando la comunidad universitaria vuelva a salir a la calle. Docentes, estudiantes y sus familias, acompañados por gremios y la sociedad civil, harán la cuarta marcha federal en reclamo de que el gobierno de Javier Milei cumpla con la Ley de Financiamiento para las universidades públicas. Habrá marchas en todo el país y en la de la Ciudad de Buenos Aires se sumará un acto en Plaza de Mayo.
La palabra crisis queda chica para describir la situación en que el gobierno de La Libertad Avanza ha puesto a las universidades públicas. Con el argumento de achicar el déficit fiscal, Milei viene desfinanciando al conjunto de las universidades del Estado: sus fondos cayeron un 45,6 por ciento. “Esto implica que en todas las dimensiones de la vida universitaria y científica estamos a la mitad de nuestras capacidades”, indicó el rector. El lunes, antes de la marcha, el gobierno anunció ajustes aún mayores (ver nota aparte).
Bartolacci explicó que “lo más urgente de resolver es la situación salarial del personal docente y no docente, que es realmente muy angustiante porque sus sueldos han perdido más del 50 por ciento de capacidad adquisitiva. Para darse una idea, hoy cerca del 70 por ciento de los trabajadores de la educación superior perciben un salario por debajo de los 650.000 pesos por mes”. La Canasta Básica para una familia es de 1.430.000, de acuerdo al Indec. Esto ha generado que la universidad pierda docentes, y que los que deciden quedarse terminen sometidos al pluriempleo.
El panorama excede a quienes enseñan: las becas estudiantiles Progresar fueron congeladas (su valor actual es de 35 mil pesos); los hospitales escuela denunciaron que están al borde de dejar de funcionar; la mayor parte de las actividades de investigación quedaron paralizadas por falta de partidas operativas.
Frente a los reclamos, el gobierno redobló la apuesta. El subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, respondió el reciente pedido de fondos para los hospitales universitarios acusando a las autoridades de la UBA de impulsar una “extorsión política”. Como lo hizo con otros sectores ajustados, el gobierno busca instalar que el conflicto es una disputa por la falta de transparencia en los gastos.
Articular broncas
“La pelea es claramente política, y por eso la marcha del 12 de mayo cobra una relevancia mayor. Porque vamos a salir a las calles a defender la universidad, pero también la democracia en un contexto de muchos malestares sociales”, dice a Página/12 Clara Chevalier, la secretaria General de CONADU, la Federación Nacional de Docentes Universitarios.
“Nos toca una responsabilidad grande, que es la de tratar de construir una movilización que esté a la altura de las necesidades de nuestro pueblo. Será un momento para articular muchas de las broncas y por eso las plazas del país van a desbordar”, anticipa.
La jornada de protesta fue convocada por las tres patas de la comunidad universitaria: el Consejo Interuniversitario Nacional (los rectores), las federaciones de gremios docentes y no docentes y las federaciones estudiantiles.
A su vez, otros gremios, movimientos sociales y partidos políticos confirmaron que van a sumarse a las movilizaciones. Entre ellos están la CGT y las CTA, trabajadores de organismos científicos como el Conicet, los organismos de derechos humanos, la militancia peronista y la de la izquierda.
En la plaza
El acto principal está anunciado a las 17 en Plaza de Mayo, aunque las concentraciones comenzarán desde las 14, y aún desde antes, en el caso de los secundaris.
En la plaza Houssay estará el punto de encuentro de los sindicatos como AGDUBA y ADUBA. En la Facultad de Derecho de la UBA, habrá una concentración en las escalinatas que comenzará al mediodía. La Facultad de Ciencias Sociales reunirá a los suyos en la sede de Santiago del Estero 1029, mientras que el Congreso de la Nación se juntarán diversas columnas de gremios y organizaciones sociales. La CGT convocó en Diagonal Sur y Bolívar. A partir de las 15, las columnas comenzarán a movilizarse hacia la Plaza de Mayo.
Allí, según está previsto, habrá un acto con oradores, y además se leerá un documento escrito conjuntamente por los convocantes.
La Ley de Financiamiento
Lo que comenzó en diciembre de 2023 como una medida de austeridad técnica —la prórroga del presupuesto del año anterior— se ha transformado en la mayor disputa política y social del gobierno de Milei.
El conflicto comenzó en el primer trimestre de 2024. Con una inflación galopante, el Gobierno decidió mantener el presupuesto de 2023, lo que en la práctica significó un recorte masivo. Las imágenes de facultades de la UBA a oscuras para ahorrar energía recorrieron el mundo y desembocaron en la histórica Marcha Federal del 23 de abril de 2024, que obligó al Ejecutivo a girar fondos mínimos para los gastos de funcionamiento. Sin embargo, el gobierno no recompuso los salarios.
Meses después la comunidad universitaria consiguió que el Congreso sancionara una ley para actualizar las partidas por inflación, pero Milei la vetó argumentando la defensa del “déficit cero”.
Al año siguiente, en 2025, el Congreso redobló la apuesta y aprobó la Ley 27.795, para destinar fondos a las universidades. Milei la volvió a vetar, pero el Congreso reunió los votos necesarios para insistir en la ley, dejándola firme a pesar de la oposición del Poder Ejecutivo.
Esta victoria legislativa no significó el fin de la pelea. El Gobierno se negó a aplicar la ley y la comunidad universitaria debió llevar el caso a la Justicia.
En diciembre de 2025, un fallo judicial ordenó al Ejecutivo cumplir con la Ley de Financiamiento Universitario, pero la Casa Rosada apeló hasta llegar a la Corte Suprema, donde ahora el tema está pendiente de una resolución.
“Hicimos mil y una gestiones ante las autoridades y no logramos conmoverlas”, repasó Bartolacci, el presidente del Consejo Interuniversitario.
“Fuimos dos años al Congreso, que es lo que corresponde en materia presupuestaria. Logramos que se aprobara una ley de financiamiento y que se sostuviera incluso después de las elecciones del año pasado, con nueva composición del Congreso; tampoco logramos conmover al Poder Ejecutivo con eso. Fuimos, como correspondía, a la justicia para pedir que la ley se cumpla y obtuvimos los fallos judiciales a favor, pero tampoco lo logramos conmover. Por eso es muy importante que la sociedad en su conjunto se movilice, más allá de la comunidad universitaria y científica, de las organizaciones políticas y sociales. Hay que llenar las plazas y las calles del país”.
Temas en esta nota:
Marcha Universitaria: así es el mapa de cortes y los puntos de concentración
Este martes se realizará una nueva Marcha Federal Universitaria en todo el país, pero en la Ciudad de Buenos Aires habrá cortes y concentraciones desde las primeras horas de la tarde. La protesta busca exigir el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y una recomposición salarial para docentes y no docentes tras dos años de ajustes libertarios.

La comunidad universitaria volverá a movilizarse este martes 12 de mayo en una nueva edición de la Marcha Federal Universitaria, convocada para reclamar por el financiamiento de las universidades públicas, la recomposición salarial y el sostenimiento del sistema científico nacional mientras sigue el ajuste sin fin de Javier Milei.
- Sobran los motivos: anticipan una movilización histórica para salvar a las universidades
- La advertencia del rector de la UBA al Gobierno por la Marcha Federal Universitaria: “Va a ser masiva”
La protesta tendrá su epicentro en la Ciudad de Buenos Aires, aunque habrá réplicas en distintos puntos del país. El acto central está previsto para las 17 en Plaza de Mayo, pero desde temprano comenzarán las concentraciones de gremios docentes, estudiantes, organizaciones sindicales y comunidades educativas que marcharán hacia la Casa Rosada.
La movilización fue impulsada por la Universidad de Buenos Aires (UBA) y respaldada por rectores de universidades nacionales, sindicatos docentes y sectores vinculados al ámbito científico y tecnológico.
Desde el sistema universitario advierten sobre una situación presupuestaria “crítica”. Según datos difundidos por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), las transferencias destinadas a universidades nacionales acumulan una caída real del 45,6 por ciento entre 2023 y 2026.

Desde la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA convocaron directamente a concentrar a las 17 en Plaza de Mayo y difundieron un mensaje donde señalaron: “No marchamos solo por un presupuesto, marchamos por los sueños de miles de estudiantes, por la trayectoria de nuestros maestros y maestras y por la ciencia que nos hace soberanos”.
Los cortes previstos y las zonas más afectadas
Los principales cortes de tránsito se concentrarán sobre toda la extensión de Avenida de Mayo, entre el Congreso Nacional y Plaza de Mayo. También se esperan interrupciones y complicaciones para circular en arterias cercanas como la Avenida Rivadavia, Hipólito Yrigoyen, Diagonal Norte y Diagonal Sur.
La convocatoria prevé una importante presencia de columnas sindicales y universitarias desde horas tempranas de la tarde, por lo que se anticipan demoras y anegamientos vehiculares en el microcentro porteño.

La movilización se desarrollará en medio de un escenario de fuerte debate por el financiamiento educativo y las condiciones laborales dentro del sistema universitario. Desde distintos sectores remarcan que el ajuste presupuestario impacta directamente en el funcionamiento cotidiano de las casas de estudio.
Las universidades nacionales señalaron que las partidas actuales representan apenas el 40 por ciento del valor que tenían en enero de 2023, una situación que, según denuncian, afecta actividades académicas, tareas de investigación, programas de extensión, becas estudiantiles e infraestructura.
A eso se suma el reclamo salarial de docentes y trabajadores no docentes, quienes denuncian una sostenida pérdida del poder adquisitivo.
A qué hora empieza la marcha y dónde serán las concentraciones
El acto central comenzará a las 17 en Plaza de Mayo, aunque las distintas organizaciones definieron puntos de encuentro y horarios escalonados para movilizarse hacia el centro porteño.
- La Confederación General del Trabajo (CGT) confirmó su participación y concentrará desde las 15 en la intersección de Diagonal Sur y Bolívar.
- Por su parte, la Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) convocó para las 15 en Avenida de Mayo y Tacuarí.
- La Asociación de Docentes de la Universidad de Buenos Aires (ADUBA) fijó como punto de encuentro Plaza Houssay, frente a la Facultad de Medicina, a partir de las 14.
- La Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN) marchará desde Avenida de Mayo y Piedras, mientras que desde FAGDUT también ratificaron su adhesión a la jornada.
- La comunidad de Exactas de la UBA se reunirá desde las 13 en la intersección de Avenida Callao y Bartolomé Mitre, mientras que la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) Facultad Regional Buenos Aires convocó a concentrarse a las 14.30 en la sede Medrano.
- En tanto, la Universidad Nacional de Quilmes tendrá una primera concentración a las 12 en el campus de Bernal y otra desde las 14 en Avenida de Mayo y Bernardo de Yrigoyen. Desde la universidad remarcaron: “La Ley de Financiamiento Universitario existe, pero el Gobierno nacional no la cumple”.
Seguí leyendo
- La CGT suma su apoyo a la Marcha Federal Universitaria y convoca a movilizarse
- Marcha en defensa de la educación pública y la ciencia nacional
Temas en esta nota:
Descubre más desde Nueva Pensamiento Crítico
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.































