Luis Pedraza Leduc: Manejar opciones para buscar nuevos horizontes
«La lección es clara: cuando lxs trabajadorxs actúan de forma estratégica, la inevitabilidad de la economía de plataformas se resquebraja, y las personas que realmente hacen funcionar el sistema pueden imponer límites, conseguir protecciones y acumular poder para la siguiente ronda.» —Internacional Progresista

Buenos días. Mientras construyen una realidad con el fin de inmovilizarnos y derrotar nuestras aspiraciones a crear un mundo mejor, la experiencia nos muestra que tenemos alternativas. Organizaciones se convocan para establecer acciones conjuntas que permitan enfrentar la violencia sistemática del capitalismo. Estos espacios de encuentro ofrecen una plataforma para debatir y construir estrategias que no solo visibilizan las injusticias, sino que también proponen soluciones concretas. En este contexto, hay quienes nos relatan experiencias donde el valor del ser humano es la ruta a seguir, enfatizando que cada individuo, cada voz, tiene el potencial de marcar la diferencia en la lucha por la justicia social.
Al mismo tiempo, leemos voces que se levantan con fuerza colectiva para reafirmar la lucha por la soberanía frente al coloniaje. Este fenómeno no se limita a una región geográfica; es una lucha global que conecta a comunidades de diferentes partes del mundo en un objetivo común: la defensa de sus derechos y la búsqueda de un futuro más equitativo.
Estas notas las hemos compartido a lo largo de la semana, con la intención de fomentar un diálogo enriquecedor y construir puentes entre diversas luchas. Culminamos con otra nota muy importante de la Internacional Progresista que resuena profundamente en estos tiempos de movilidad social. En este documento se mencionan experiencias políticas y sindicales en la India, Bolivia, Sudáfrica, Venezuela y Gran Bretaña. A primera vista, estas luchas parecen separadas por distancias geográficas y contextos culturales; sin embargo, subyacente a cada una de ellas está la resistencia contra el mismo opresor.
Citamos del texto: «La lección es clara: cuando lxs trabajadorxs actúan de forma estratégica, la inevitabilidad de la economía de plataformas se resquebraja, y las personas que realmente hacen funcionar el sistema pueden imponer límites, conseguir protecciones y acumular poder para la siguiente ronda.» Este fragmento encapsula la importancia de la organización y unidad entre los trabajadores, un elemento común que se manifiesta en la lucha organizada de las clases trabajadoras de cada país. Los explotados de la tierra, la clase trabajadora, son el motor del cambio social.
El sindicalismo no está muerto; al contrario, tiene un potencial enorme que depende del compromiso y la conciencia de clase de las bases. Esta condición de compromiso y conciencia no surge de la nada, sino que es cultivada y fortalecida a través de la educación y la formación continua. El liderato tiene que comprometerse de manera genuina, desarrollando medios de formación y educación que empoderen a sus afiliados y despierten un sentido crítico ante las injusticias.
Lo anterior se aplica también al sindicalismo en Puerto Rico, el cual mantiene un preocupante silencio ante la barbarie nacional e internacional que ocurre en el planeta. Este apagón de voz es alarmante, dado que las luchas por la justicia no conocen fronteras, y el pueblo puertorriqueño tiene una rica historia de resistencia que debe ser reivindicada y llevada al centro del debate. Es crucial que el sindicalismo en la isla se reconfigure y reencuentre su norte, articulando un mensaje claro y contundente que desafíe las narrativas opresivas y capacite a la comunidad laboral para actuar contra las injusticias.
Luis Pedraza Leduc.
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