La Revista

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Revista Nueva Pensamiento Crítico Núm. 38 de marzo de 2026

Una vergüenza para la izquierda

El uso de Puerto Rico como punto de partida de la agresión al pueblo de Venezuela, y a partir de este evento, las intenciones manifiestas de avanzar contra la Revolución Cubana, debería constituir motivo de bochorno para toda la izquierda en Puerto Rico (como también para el resto de América Latina). Siglos de coloniaje, con momentos de lucidez revolucionaria y adhesión a valores latinoamericanistas que abanderaron a Betances, Hostos y Albizu durante los últimos dos siglos, hoy son arrojados por la borda de un barco que en pleno hundimiento solo tienen como asidero a figuras de la cultura como el bayamonés Benito Antonio Martínez Ocasio (Bad Bunny) y Ricky Martin, mientras la gobernadora de turno aplaude la presencia de la asquerosa bota militar extranjera en nuestra tierra. La Nueva Pensamiento Crítico repudia con fuerza este vasallaje que llega al nivel de la impudicia mientras llama a la izquierda a salir de su marasmo e inmovilización y a asumir con gallardía su rol histórico frente a la conjura imperialista y las mentiras impúdicas y descaradas del Sr. Donald Trump y su camarilla de secuaces.

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Revista Nueva Pensamiento Crítico Núm 30 de abril de 2025

La independencia como sea

La Nueva Pensamiento Crítico rechaza el sobre énfasis en los «procesos democráticos»: esas posturas sí son de derecha. La Independencia Nacional es el estado natural de las naciones, base esencial para que el país pueda reconstruir su economía e insertarse de igual a igual con el resto de los países de la comunidad internacional

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Revista Nueva Pensamiento Crítico Núm. 29 de marzo de 2025

Los entusiastas proclamadores de la globalización no se cansaron de promover el borrón de las identidades nacionales: el mundo es uno solo —dijeron— y la persistencia en la defensa de la identidad una actitud retrógrada. En el gran caldo mixto que proponían iba implícita la seguridad de que los símbolos maquilados por los poderosos acabarían imponiendo su jerarquía sobre los nuestros. Muchas fronteras desaparecieron, y con toda seguridad esa certeza, instalada en la subjetividad de los considerados subalternos, aún juega un importante papel en las crisis migratorias que tanto repudian los aventajados. Borraron las fronteras: ya no es un concepto a respetar; el mundo es uno solo y el concepto de nación perdió legitimidad, excepto para quien se cree La Gran Nación.