¿Admitirá la CIA su relación con este crimen? A 44 años del asesinato de Carlos Muñiz Varela
En los pasados 44 años, amigos y familiares de Carlos han recabado de las autoridades en Puerto Rico, las del gobierno colonial y las agencias federales, resultados concretos en la investigación de este asesinato, escribe Alejandro Torres Rivera



El 28 de abril de 1979 Carlos Muñiz Varela se dirigía a casa de su madre en el municipio de Guaynabo cuando un comando clandestino de asesinos, vinculados a las organizaciones terroristas cubanas CORU y FNLC, dispararon contra el vehículo en el cual viajaba. Luego de herirle, uno de los atacantes se bajó del vehículo y le remató, disparándole en la cabeza y otras partes del cuerpo.
Carlos fue un joven cubano enviado a los Estados Unidos por sus padres como parte de la llamada “Operación Peter Pan”, operativo de la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unidos en complicidad con la jerarquía de la Iglesia Católica en Cuba. Miles de niños y niñas salieron de Cuba sin sus padres hacia Florida aterrorizados bajo el supuesto de ser enviados a campos de adoctrinamiento en la Unión Soviética.

Carlos creció y se desarrolló en Puerto Rico, vinculándose en edad temprana a las luchas sociales que aquí se desarrollaban, incluyendo el rechazo al servicio militar obligatorio y a la Guerra de Vietnam. Ya en la Universidad de Puerto Rico, militó y fue dirigente de la Juventud Independentista Universitaria y en su pueblo, Guaynabo, del Partido Independentista Puertorriqueño. Allí también formó parte del Movimiento Acción Obrera.
Carlos formó parte del grupo de jóvenes nacidos en Cuba y residentes en Puerto Rico y los Estados Unidos que desarrollaron el proyecto dirigido a la reunificación de la familia cubana promoviendo viajes a Cuba para reencuentros familiares. Junto a otros jóvenes fundaron una agencia de viajes, conocida aún al presente como “Viajes Varadero”, con ese propósito. El entusiasmo por parte de emigrantes cubanos radicados en Puerto Rico, al poder regresar a visitar su familia en la hermana Antilla, llevó a la derecha terrorista cubana, opuesta a toda relación con Cuba, a planificar y ejecutar su asesinato.
En los pasados 44 años, amigos y familiares de Carlos han recabado de las autoridades en Puerto Rico, las del gobierno colonial y las agencias federales, resultados concretos en la investigación de este asesinato. Al presente, luego de compromisos hechos por al menos tres secretarios de Justicia, fiscales y agentes asignados a la investigación, el exsecretario César Miranda ordenó la digitalización del Sumario Fiscal a los fines de evitar que las evidencias recopiladas a lo largo de años se perdieran o desaparecieran. Igualmente se han hecho múltiples esfuerzos con las autoridades federales en Puerto Rico, especialmente con los/as agentes Marlene Hunter, Carlos Cases y Douglas Left, recabando de ellos proveer a las autoridades en Puerto Rico información pertinente en su poder que permitiría identificar a los conspiradores y participantes directos en este asesinato. Igualmente, amigos y familiares han recurrido a solicitar de las autoridades federales a través del Freedom of Information Act (FOIA) la desclasificación y entrega de documentos relacionados con la investigación de este asesinato y sus posibles responsables. De estos, la mayoría, al presente, han fallecido recientemente, mientras al menos tres continúan con vida.
Urge de las autoridades en Puerto Rico, locales y federales, formalizar un acuerdo especial de colaboración en el cual se intercambie información; se lleven a cabo entrevistas con potenciales testigos que aún viven y que para la época del asesinato trabajaban o vivían en Puerto Rico; acceso a documentos e información recopilada por las autoridades federales con relación a informantes que suplieron datos sobre las actividades clandestinas de potenciales personas vinculadas al asesinato de Carlos; y en el caso de Puerto Rico, atender con urgencia la asignación de un Fiscal Especial a cargo de continuar la investigación tras la reciente reasignación del fiscal que atendía este caso a otras tareas en el Departamento de Justicia.
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Abogado y Expresidente del Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico
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