Nacido en Santo Domingo, Luis Alejandro Polanco se graduó como arquitecto en la Universidad Autónoma de Santo Domingo en 1986. A partir de 1992, decidió establecerse en la ciudad de Nueva York y luego se trasladó a Puerto Rico, donde actualmente reside. En 2010, completó su maestría en Creación Literaria en la Universidad del Sagrado Corazón en Puerto Rico, y en el 2018 se graduó del doctorado en Literatura en el Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y
Wilkins Román Samot 12 Enero 2025 Visto: 273
Nacido en Santo Domingo, Luis Alejandro Polanco se graduó como arquitecto en la Universidad Autónoma de Santo Domingo en 1986. A partir de 1992, decidió establecerse en la ciudad de Nueva York y luego se trasladó a Puerto Rico, donde actualmente reside. En 2010, completó su maestría en Creación Literaria en la Universidad del Sagrado Corazón en Puerto Rico, y en el 2018 se graduó del doctorado en Literatura en el Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe, San Juan, Puerto Rico. Ha sido un miembro activo de varias organizaciones, incluyendo el Colegio de Arquitectos y Arquitectos Paisajistas de Puerto Rico (CAAPPR), el Colegio de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores de la República Dominicana (CODIA), la Cofradía de Escritores de Puerto Rico, el Pen Club de Puerto Rico, la Asociación Internacional de Poetas y Escritores Hispanos, el Círculo Literario CEAPRC y Amalgama G7: Colectivo Literario. Ha escrito numerosos artículos para revistas y periódicos locales, y algunos de sus cuentos han sido publicados en la antología Narradores del mundo en la República Dominicana. Su primera novela, titulada No habrá primavera en abril, se inspira en dos hechos reales ocurridos en Estados Unidos.
1.1 Wilkins Román Samot (WRS, en adelante) – No hace poco publicó No habrá primavera en abril (2014). ¿De qué trató o tratas en esta novela? ¿Cómo surgió la oportunidad de trabajarle?
1.2 Luis Alejandro Polanco (LAP, en adelante) – ¡Guau, Wilkins, como pasa el tiempo! No habrá primavera en abril tiene una década que salió al mercado. La novela recoge dos eventos ocurridos en los Estados Unidos: la masacre de los davidianos en Waco, Texas en 1993 y el bombazo de Oklahoma en 1995, como represalia al cerco y eliminación de la secta en Monte Carmelo por el gobierno federal de los Estados Unidos. Su líder, el reverendo David Koresh, envía a Ron Black, protagonista, a una misión especial a Puerto Rico (en este punto comienza la ficción dentro de la historia). Y créeme que, al elegir la Isla del Encanto, como escenario de algunos capítulos, le dio un giro favorable a la obra.
¿Cómo surgió la obra? En el 2007 comencé una maestría en Creación Literaria en la Universidad del Sagrado Corazón. Cuando terminé los cursos, tenía que completar el posgrado haciendo un trabajo de tesis de un libro de cuentos o una novela, elegí esta última. El 19 de abril de 1995, me llamó la atención la noticia de que un joven de veintisiete años, exmarine, había colocado un coche bomba frente al edificio federal Alfred P. Murrah, en Oklahoma, donde en el primer piso se encontraba una guardería infantil. Dicho suceso provocó en mi pensamiento muchas inquietudes. No me explicaba cómo Timothy McVeigh se tronchaba el porvenir con ese ataque terrorista doméstico de gran escala y uno de los más mortales en la historia de USA. A partir de ahí, seguí muy de cerca todo lo concerniente al juicio, sentencia y ejecución del recluso en el 2001. Quería escribir un cuento sobre McVeigh, pero al considerar el tema complejo y extenso, preferí optar por una novela.
2.1 WRS – ¿Qué relación tiene su trabajo creativo-investigativo previo a No habrá primavera en abril y vuestro trabajo creativo-investigativo anterior? ¿Cómo lo hilvana con su experiencia de dominicano y su memoria personal o no de/ con lo caribeño o no dentro de República Dominicana, Puerto Rico y fuera?
2.2 LAP – Previo a No habrá primavera en abril, antes de iniciar la tesis, tenía un cúmulo de experiencia asociada con los dos primeros años de la maestría en la que pude conocer a fondo y poner en práctica las técnicas del cuento. Poseo una amplia colección de cuentos realizados en los talleres de Creación Literaria, en los que muestro ciudades de diferentes países. Uno de estos cuentos se titula: “La luna como testigo”, el cual se desarrolla en China. Recuerdo que cuando presenté dicho texto en uno de los talleres de narrativa, el profesor Emilio del Carril me preguntó si había visitado ese país, por las detalladas descripciones que hacía de los ambientes exteriores e interiores. Le dije que no. Remontándome más lejos, en el 1998 escribí una novela de carácter político-social, de trescientas y pico de páginas, aún inédita. No he querido publicarla, porque después de cursar la maestría, la visión y el desarrollo literario toman otro giro más cuidadoso. En este momento, estoy en un lento proceso de revisión y adaptación. No hay prisa. La literatura es paciencia y pasión. Luego de No habrá primavera en abril, publiqué con País Invisible Editores un libro de cuentos titulado: Rastros de sombra en la arena (2016). La sombra se convierte en el hilo conductor de los trece cuentos y la misma adquiere diversos matices, como: las relaciones interpersonales, un gran peso de culpa, la muerte, etc., según la trama del relato. Hay cuentos que reflejan un matiz de las costumbres dominicanas, como por ejemplo los cuentos: “La sombra de Alcalá”, en el que la protagonista tiene una fijación con la Puerta de Alcalá en Madrid; aun cuando, el noventa por ciento del relato se desarrolla en Santo Domingo, donde se muestra la vida cotidiana de una madre y su hija: sus creencias, sus sueños, sus miedos. En otro texto: “Regrese pronto”, aunque el escenario es en la capital de Puerto Rico, recoge las peripecias de una dominicana indocumentada. “Sospechas mutuas” y “Holly Writ” son cuentos que se desarrollan en el ámbito puertorriqueño. Ahora bien, si quieres un ejemplo en el que se fusione lo caribeño, dominicano y puertorriqueño, la novela inédita La Mona se cruza en yola sería la obra cumbre.
3.1 WRS – Si comparas vuestro crecimiento y madurez como persona y escritor con su época actual, ¿qué diferencias observas en vuestro trabajo creativo-investigativo? ¿Cómo ha madurado su obra? ¿Cómo has madurado?
3.2 LAP – Soy arquitecto, egresado de la Universidad Autónoma de Santo Domingo en el 1986. Cuando inicié la maestría en Creación Literaria (2007), mis compañeros venían de disciplinas más afines con la literatura. Por ejemplo, mi esposa, Milagros González Rodríguez, había realizado su bachillerato en Humanidades, poseía una maestría en Bibliotecología y un posgrado en Derecho. A pesar de que la Arquitectura y la Literatura se hermanan en el arte, me sentía en desventaja. No obstante, algo que me favorecía era la creatividad y las obras que había leído hasta entonces. No podemos olvidar que escritura y lectura van de la mano. Lo antes dicho, no fue impedimento para destacarme a través de los trabajos creativos e investigativos presentados, sin dejar de mencionar las críticas y aportes a los trabajos de mis compañeros de estudio; tanto fue así que logré el respeto y la admiración de muchos. Al finalizar la maestría (2010), continúe con el entusiasmo de seguir incursionando en el mundo literario y por esto, mi esposa y yo iniciamos el doctorado en Filosofía y Letras en el Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe (2010-2018). La finalidad y motivación particular que tenía era adentrarme en otros campos de la literatura para adquirir un mayor conocimiento en la parte investigativa, con el fin de aplicarlo a mis obras. Y, ciertamente, esta decisión me ayudó a ser más objetivo y crítico con mis escritos. Considero que he madurado a través del tiempo, y aunque un certamen no mide la calidad de una obra, por un sin número de factores que no pretendo detallar, siempre he sido premiado en los certámenes literarios que he participado. De hecho, No habrá primavera en abril en el 2015 compitió en la categoría de mejor novela de ficción histórica en el International Latino Book Awards. Las tres novelas finalistas seleccionadas fueron, además de la mía: Misión Olvido de María Dueñas y Santa María del Diablo de Gustavo Arango. Me sentí muy honrado de estar con estos dos escritores de renombre internacional y súper emocionado cuando supe que mi obra obtuvo el segundo lugar. La obra ganadora fue la de Arango y a Dueñas le otorgaron la mención de honor. Este reconocimiento se convirtió en un gran reto y me permitió, junto a los estudios doctorales, a madurar en mi obra.
4.1 WRS –Luis Alejandro, ¿cómo visualizas vuestro trabajo creativo-investigativo con el de su núcleo generacional de escritores con los que comparte o ha compartido en Puerto Rico y fuera? ¿Cómo ha integrado vuestro trabajo creativo-investigativo a su quehacer y a vuestro trabajo escrito de interés y cruce en República Dominicana, Puerto Rico y fuera?
4.2 LAP – Pertenezco a la generación de escritores del Sagrado, así se ha denominado a los escritores egresados de la maestría en Creación Literaria de dicha institución. Mi obra, en comparación a los colegas que se han destacado sobremanera, guarda cierta similitud por las técnicas aprendidas, algunas de ellas pueden coincidir en la estructura e incluso con los temas; sin embargo, en el fondo todos los textos son muy diferentes y originales. Soy miembro del colectivo literario Amalgama G-7 y en busca de una propuesta novedosa para dar a conocer el gremio, en 2014, propuse realizar una novela colectiva, en el que narrador y narratario fueran conocidos. A partir de la lluvia de ideas que se suscitó, llegamos a la conclusión de que sería una novela policiaca ya que este subgénero no se había trabajado con frecuencia en Puerto Rico, a pesar de que hay un público que demanda este tipo de obra. Nadie descubrirá tus huellas (2019) se convirtió en un gran reto, pues por los múltiples compromisos profesionales y familiares, duramos cinco años para finalizarla. La misma se presentó en la Feria Internacional del Libro de Santo Domingo 2019, que precisamente el país invitado, ese año, fue Puerto Rico. De los cinco integrantes, soy el único hombre y dominicano; las demás son escritoras puertorriqueñas: Mara Daisy Cruz, Awilda Cáez, Layda Melián y Milagros González Rodríguez. Todos tenemos en común que pertenecemos a la generación del Sagrado. La Dra. Carmen Dolores Hernández, crítica literaria del periódico El Nuevo Día, en su reseña de esta obra señaló: “El libro está escrito por cinco autores, pero su uniformidad está tan bien trabajada que no lo parece”. Y precisamente esta uniformidad fue lograda gracias a la maestría en Creación Literaria, convirtiendo esta obra en única y particular en la región del Caribe y Latinoamérica.
5.1 WRS –¿Cómo concibes la recepción a vuestro trabajo creativo-investigativo dentro de República Dominicana, Puerto Rico y fuera, y la de sus pares?
5.2 LAP –República Dominicana y Puerto Rico son los países donde más se promueven mis obras. Por esta razón, se mercadean muy bien en estas dos naciones caribeñas. La crítica y los lectores la han aceptado favorablemente. Profesores de varias universidades han asignado mis libros como parte del programa de sus cursos semestrales o trimestrales, quienes luego me invitan a conversatorios con sus estudiantes. En clubes de lectura, también mis obras han sido punto de análisis y discusión. Siempre estoy dispuesto a asistir donde me inviten y compartir con el público lector, a través de presentaciones, charlas, conversatorios. Todas estas actividades hacen que los libros propios y los de mis compañeros escritores se mantengan vivos. Muchos de mis colegas mercadean sus obras a través de las redes sociales; sin embargo, no puedo precisarte si para ellos es efectivo el esfuerzo constante que hacen a diario. Llevo un registro de los comentarios que me llegan de mis diferentes obras, en su mayoría de Quisqueya y Borinquen, aunque también me han llegado de personas que viven en Estados Unidos, España, y Suramérica. Quiero compartir el comentario de Valentín Amaro, quien fue el director general del Libro y Lectura del Ministerio de Cultura de la República Dominicana en el 2014, cito: “La novela No habrá primavera en abril del escritor dominicano Luis Alejandro Polanco es una de las mejores novelas que he leído en los últimos años. En ella deambulan personajes intensos y humanos que con sus altas y bajas nos llevan a espacios inesperados. […] la novela está hecha por un conocedor del arte de bien narrar. Hay en ella intriga, un especial manejo de los saltos temporales, un lenguaje envolvente y dinámico. La leí hace unos días y todavía los personajes caminan conmigo. Es una novela para leerla y volverla a leer”.
6.1 WRS – Sé que vos es de República Dominicana y Puerto Rico. ¿Se considera un autor dominicano o no? O, más bien, un autor caribeño, sea este puertorriqueño o no. ¿Por qué? José Luis González se sentía ser un universitario mexicano. ¿Cómo se siente vos?
6.2 LAP – En los datos biográficos de mis libros siempre me he identificado como un autor dominicano. No niego mis orígenes, muy por el contrario, estoy orgulloso de haber nacido en la Republica Dominicana. En Puerto Rico viví treinta años, así que, en los diferentes escenarios, tales como: laboral, social, estudiantil, cultural y religioso que frecuentaba, sabían que era extranjero, oriundo de la isla vecina; aunque en reseñas, entrevistas, programas radiales y de televisión, siempre me presentaban como un escritor puertorriqueño. Participaba en debates y conversatorios de autores puertorriqueños e incluso me invitaban a colaborar en antologías puertorriqueñas, como es el caso de la primera Antología de la ciencia ficción puertorriqueña (2021) de la editorial Los Libros de la Iguana; el compilador Reynaldo Marcos Padua aceptó mi cuento: “El otro yo” para ser incluido en dicha obra. Ahora bien, cuando viajaba a República Dominicana para asistir a una feria o evento literario me presentaban como escritor internacional. ¡Era frustrante! En Puerto Rico me preguntaba, ¿cómo es posible que mis colegas sabiendo que soy dominicano, se empeñan en decir que soy un escritor boricua? Pero pude encontrar una respuesta satisfactoria: yo nací como escritor en la Isla del Encanto, por lo tanto, soy puertorriqueño en las letras. A partir de descubrir mi doble nacionalidad literaria, ya no me preocupaba como me identificaran; aunque para entrar en un territorio neutro sería conveniente ser reconocido como un escritor caribeño.
En el caso de José Luis González, quien nació en Santo Domingo, se crío en Puerto Rico y tuvo que mudarse a México por su ideología política, aunque él se apreciaba como un universitario mexicano, en Borinquen se le considera uno de los intelectuales puertorriqueños más importantes de su generación. Pienso que, así como González, yo no podré desligarme de la literatura puertorriqueña; la historia lo revelará.
7.1 WRS – ¿Cómo integra vuestra identidad étnica y de género, y su ideología política con o en vuestro trabajo creativo-investigativo y su formación en República Dominicana y en Puerto Rico?
7.2 LAP –En realidad, no asumo una postura única y definida en mis proyectos literarios en cuanto a identidad tanto étnica como de género o ideología política. Cualquiera de estos temas los puedo presentar en cuentos, según la historia que quiero mostrar. Tengo cuentos que abogan por la independencia de Puerto Rico, a pesar de que estoy a favor de la estadidad. Sin embargo, nunca he presentado un relato en el que la isla borinqueña se convierta en un estado de Estados Unidos. He escrito relatos en los que se destacan la esencia de ser dominicano o puertorriqueño, pero no de una forma recurrente. Me gusta la variedad, con el fin de evitar la zona de confort. En cuanto a los personajes, no tengo ningún inconveniente ni preferencia de trabajarlos, pueden ser masculinos, femeninos, transgéneros u otros, lo importante es delinear una caracterización apropiada para cada escena que elabore; me gusta desarrollar un buen perfil sicológico de los actantes. Lo que sí vas a encontrar en la mayoría de mis textos son referentes religiosos, pues desde niño estudie en colegios católicos y he asistido a la Iglesia toda mi vida. Actualmente, profeso la fe católica.
8.1 WRS – ¿Cómo se integra vuestro trabajo creativo-investigativo a su experiencia de vida tras su historia de vida en República Dominicana y Puerto Rico? ¿Cómo integras esas experiencias de vida en su propio quehacer de escritor hoy?
8.2 LAP –Plasmar las vivencias propias, las de un amigo o conocido son parte esencial del quehacer como escritor. Los medios de comunicación están llenos de noticias que la podemos convertir en ficción, como fue el caso de No habrá primavera en abril. En una ocasión, estaba parado en una intercepción en Río Piedras a la espera del cambio de luz del semáforo y leí un cartel que decía: “¿Duda de su pareja? Detectives” y colocaron un número de teléfono para contactarlos. Le dije a mi esposa, que estaba conmigo: “se me acaba de ocurrir un cuento con ese anuncio”; se lo señalé. Y así surgió el cuento titulado: “Sospechas mutuas”, que se incluye en el libro de cuentos Rastros de sombra en la arena. Cuando surge una idea para un cuento o proyecto literario, aparece como un relámpago que pronto desaparecerá, por esto es importante tomar apuntes detallados de lo que queremos hacer inmediatamente, pues de lo contario, se nos puede olvidar. Así lo hago, no importa la hora, incluso si estoy manejando, activo la grabadora del celular o un mensaje de audio a mi número de WhatsApp y narro el concepto de lo que pretendo escribir. Te mencioné en una pregunta anterior que soy arquitecto; utilizo los conocimientos de esta profesión para enriquecer mis textos. De hecho, tengo cuentos cuyos protagonistas son monumentos históricos arquitectónicos como: la Puerta de Alcalá en Madrid, la Catedral de Notre Dame en París o el Partenón en Atenas.
9.1 WRS – ¿Qué diferencia observas, al transcurrir del tiempo, con la recepción del público a vuestro trabajo creativo-investigativo y a la temática del mismo? ¿Cómo ha variado?
9.2 LAP – La Editorial Santuario, que es la entidad que distribuye mis obras, ha manifestado que mis libros son demandados por lectores de diferentes partes. Ellos participan en ferias de libros regionales y en ferias de muchas partes del mundo, como: Madrid, Frankfurt, Guadalajara, Nueva York, entre otras. Recuerdo una frase que me dijo el Dr. Luis López Nieves, quien fue el director de mi tesis en la maestría: “Las novelas buenas, como la tuya, tarde o temprano encuentran a su público”. Esto lo he podido comprobar en estos diez años que llevo presentando mis textos. Tengo un público que me cuestiona cuándo saldrá la próxima obra. Por otra parte, como no tengo una temática definida, me gusta sorprender a mis lectores con temas de la contemporaneidad para que queden plasmados en los anales literarios caribeños. Por ejemplo, tengo varios textos relacionados con la pandemia suscitada en el 2020. Por cierto, hay un cuento de mi autoría: “Viaje a la semilla”, con la misma estructura retrospectiva del cuento de igual título del escritor cubano Alejo Carpentier; además, se inserta en el relato fragmentos del discurso de bendición del papa Francisco pronunciado en la desolada Plaza San Pedro en el Vaticano, el 27 de marzo de 2020. Lo puedes conseguir en internet en Letras desde el encierro, Antología digital, PEN de Puerto Rico Internacional; la descarga es gratis. Si en algo ha variado mi trabajo creativo con el transcurrir del tiempo es que cada vez quiero hacer proyectos más complejos; me enfrento a mis propios desafíos y soy muy exigente conmigo, pues al igual que Juan Salvador Gaviota, siempre trato de alcanzar la perfección y eso es frustrante.
10.1 WRS – ¿Qué otros proyectos creativo-investigativos tienes recientes y pendientes?
10.2 LAP –De los proyectos recientes, en octubre 2024 salió el libro de cuento infantil, para colorear, Jesús y el pollino. A esta obra, monseñor Roberto Octavio González Nieves, arzobispo de San Juan, Puerto Rico, le concedió el imprimatur en marzo de 2022. Sin embargo, no fue hasta ahora que se lanzó en la Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2024. Es la primera vez que incursiono en literatura infantil y estoy muy contento con los resultados obtenidos hasta el momento. El 17 de noviembre, último día de la Feria, estuve firmando libros y esta obra fue la más vendida en el Pabellón de Autores ese día.
Hace cinco años que se lanzó la novela colectiva Nadie descubrirá tus huellas, considero que es oportuno que iniciemos un nuevo proyecto lo antes posible. No me gusta conversar sobre proyectos futuros, lo que sí te podría decir es que la novela inédita La Mona se cruza en yola tiene prioridad en este momento. Además, creo pertinente publicar mi tesis doctoral titulada: Búsqueda del espacio ideal en el imaginario de la ciudad en Écue-Yamba-Ó, El reino de este mundo, Los pasos perdidos, El acoso y Concierto barroco de Alejo Carpentier.
Gracias, Wilkins Román Samot, por el interés mostrado en conocer sobre mi quehacer literario. Espero que tus lectores disfruten de la entrevista.
Esta marcha de gigantes no se detendrá hasta revolcar completas las estructuras que oprimen a los trabajadores
Son las fuerzas motrices de la revolución social ante la total e irreversible bancarrota económica del país, matizada por la rapacidad del imperio cuyas garras (léase Junta de Control Fiscal extranjera) se ensañan contra los trabajadores y los sectores más humildes del pueblo.
El momento requiere el reencuentro de los cuadros políticos que este gran movimiento obrero ha ido templando a lo largo de las últimas décadas para articular esta vanguardia dispersa y reconstruir el partido obrero. Ése es el futuro de esta lucha social.
La combatividad de los maestros tiene un efecto multiplicador en la formación de la conciencia social general del pueblo por su particular función hegemónica en el salón de clases.
Existe un malestar acumulado que desata a cada momento la furia del pueblo, como la gota al tope que una copa llena, es la gota que la desborda. El gobernador Pierluisi trató una semana antes de la última convocatoria de calmar los ánimos de unas masas del pueblo que pocos años antes habían tumbado un gobernador de su propio partido, anunciando un aumento salarial temporero, pero su táctica se le revirtió en contra, y tuvo que recibir en Fortaleza al liderato de esos trabajadores, con las grandes masas enardecidas fuera de sus portones, al mismo liderato obrero que una y otra vez se había negado a recibir. Los gobernantes arrogantes no conocen otro lenguaje que el lenguaje de la fuerza, y esa fuerza de las masas de obreros y trabajadores es la que hay que saber articular ahora para construir órganos de poder permanente.
Nuestras luchas sociales han adolecido de fallas adjudicables a su liderato histórico, fallas de las que las nuevas generaciones de luchadores han de tomar nota. Ha faltado una estrategia política obrera, es decir, un plan de largo alcance que trascienda la inmediatez de las luchas sindicales y se fije metas contra la estructura capitalista de opresión. Los marxistas en sus luchas históricas, en particular Lenin y la experiencia rusa, nos aleccionaron sobre esto.
Y lo previmos en Puerto Rico cuando fundamos el Partido Comunista en 1934 y el Partido Socialista (PSP) en 1971. Es, visto en retrospectiva, experiencia acumulada que apunta hacia la necesidad de la organización política de los trabajadores. Hay que aprender de nuestra experiencia al nivel nacional e internacional, pues es lo que termina cuajando en una teoría revolucionaria específica para nuestra formación social.
Es importante señalarnos a nosotros mismos que las ideas se desarrollan en la acción revolucionaria, no en la exégesis acrítica de la teoría. Por ello, en la praxis marxista y en el fervor de la militancia revolucionaria, teoría y práctica son inseparables. Es por eso que sostenemos que la teoría, en la acción revolucionaria, no es para las academias (en alto despiste en Puerto Rico), como tampoco la acción de la militancia lo es solo para las organizaciones revolucionarias, cuyos errores en la percepción de la realidad y sectarismos absurdos son cada vez más frecuentes.
La lectura apresurada y superficial de la historia por parte de los cuadros al frente de movimientos reivindicativos lleva a acciones y decisiones políticas erradas y de consecuencias fatales para la revolución. Tal, por ejemplo, el monstruo auto creado de la anexión[1] que condujo a un sector del independentismo, elección tras elección, a aliarse con los llamados autonomistas, yerro que terminó perpetuando la colonia y, por lo tanto, mantuvo sobre nuestras cabezas el mentado “monstruo”. Es una paradoja que solo el movimiento obrero, con una política clasista consecuente, ha de romper.
De nuevo, pero ahora con lentitud y con demasiada incoherencia, los vientos están cambiando. La oposición a la venta de la Telefónica en los años noventa, el éxito alcanzado por las grandes movilizaciones de masas contra la Marina de los Estados Unidos en Vieques, las luchas sindicales y políticas del movimiento estudiantil y obrero en defensa de la universidad pública y contra la legislación anti obrera son muestras de este despertar. Cientos de miles de trabajadoras y trabajadores movilizados en verano de 2019 desplegando una fuerza tal que lograron la renuncia de un gobernador inepto e inmoral es muestra de que renace la voluntad de lucha de los trabajadores en Puerto Rico.
Los maestros lo demostraron una y mil veces en los últimos veinte años. Las manifestaciones del magisterio de febrero de 2022 es la lección que nos continúan ofreciendo estos combativos educadores, quienes continuamente sacan el pupitre a la calle para continuar educando.La combatividad de los maestros es un efecto multiplicador en la formación de la conciencia social general del pueblo por su particular función hegemónica en el salón de clases del sector público.
Lo importante ahora es reconstruir esas fuerzas dispersas en nuevos esfuerzos organizativos con metas realista hacia la transformación social. Las movilizaciones de pobladores y sectores desposeídos, junto a los sectores organizados del movimiento obrero, por cambios fundamentales en la estructura social habrán de cimentar la unidad de clase de la gran masa de trabajadores. La cuestión es movilización y organización. Organización para continuar movilizando. Movilización para alcanzar para los trabajadores nuevos estadios de conciencia y poder.
Estamos en medio de una gran coyuntura histórica. Nunca había sido tan descarado el colonialismo y el capitalismo como en esta época. Nunca el imperialismo se había puesto a sí mismo tan al descubierto como en estos tiempos. Nunca la historia de Puerto Rico vio un caos mayor con unos partidos tradicionales que no ofrecen caminos claros. El colapso es no solo de las instituciones, es de todo el sistema de dominación extranjera en Puerto Rico.
[1] La anexión política de Puerto Rico a los Estados Unidos como estado federado de esa nación extranjera.
Como volcán a punto de estallar, una fuerza de inconmesurable poder late entre las masas de trabajadores, desempleados y desposeídos de nuestro país. Su eficaz canalización hacia un cambio social real es tarea urgente de los cuadros políticos de una vanguardia hoy dispersa, formada a lo largo de décadas de luchas sociales.