Adolfo Bioy Casares
Precursor de la hoy muy nutrida ciencia ficción del Río de La Plata y alto representante de la clase alta argentina que se crió con un pie en la hacienda y el otro en Europa, vivió sus últimos años poniendo su vida en orden

Pedro Zervigón
tosonedrSp4825hht9f55uh1h6hht40ctu2ltg1i73thc19l053h9mc h20i ·
Siempre que se menciona a Adolfo Bioy Casares es inevitable vincularlo con su gran amigo Jorge Luis Borges. Adolfo Bioy Casares murió un 8 de marzo como hoy en 1999 a los 85 años. Precursor de la hoy muy nutrida ciencia ficción del Río de La Plata y alto representante de la clase alta argentina que se crió con un pie en la hacienda y el otro en Europa, vivió sus últimos años poniendo su vida en orden. En diciembre de 1994 había muerto su esposa, la escritora Silvina Ocampo, y tres semanas después falleció en un accidente de tránsito su hija, Marta Bioy, a quien Ocampo había adoptado como suya. Marta no fue su única hija extramatrimonial. En 1998, un año antes de morir, el autor de novelas como La invención de Morel o El sueño de los héroes viajó a París para reconocer a Fabián Ayerza Demaría que había vivido casi toda su vida en Francia, heredero de otras familias argentinas de abolengo. El encuentro con su padre biológico fue fructífero. Fabián heredó los derechos intelectuales de la obra de Bioy y dividió el resto de su herencia con los hijos de Marta Bioy y Lidia Ramona Benítez, la enfermera que cuidó al escritor en sus últimos años.



Todas las reacciones:
11
Descubre más desde Nueva Pensamiento Crítico
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

































