La verdadera historia de Teatro del 60-Década del 70
El año que ocurre el siniestro que nos deja sin el teatro COOPARTE de Myrna Vázquez, Félix Monclova y otros, se inaugura el Teatro Sylvia Rexach en Puerta de Tierra, San Juan. Era 1972.

Por Anamín Santiago
(En preparación para revista mensual marxista Nueva Pensamiento Crítico)
El año que ocurre el siniestro que nos deja sin el teatro COOPARTE de Myrna Vázquez, Félix Monclova y otros, se inaugura el Teatro Sylvia Rexach en Puerta de Tierra, San Juan. Era 1972. Mi escaso conocimiento de la época me remite a la más grande huelga ejecutada por actores, periodistas, técnicos y, sobre todo, el pueblo, contra las Empresas El Mundo. La importante revista Avance da cuenta de todo lo acontecido ese año, además de más de diez huelgas meritorias, el triste suicidio de Carmín Pérez, las bombas al concurso de Miss USA, el regreso del sátrapa a Puerto Rico, la declaración pública de Rosario Ferré como independentista y los ataques a la recién terminada gobernación de su padre, lo único que menciona de teatro en el recuento fue la muerte de nuestro querido dramaturgo, Emilio S. Belaval. Nada de COOPARTE, Teatro del 60, la Muestra Mundial de Teatro; ni una sola mención sobre un quehacer teatral copioso por todo el país. Muy raro, Avance, del amigo y maestro Pedro Zervigón, fue puntal en el apoyo a lxs artistas de televisión, teatro y cine.

Ante esto, resulta mucho más útil que la segunda parte del documental La verdadera historia de Teatro del 60, dedicado a la década del 70, haya sido minuciosa en cada detalle de lo producido teatralmente esa década, sin incluir los otros aconteceres sociales del convulso periodo. En la primera parte, década del 60, se abre el abanico del retrato social dentro del proceso de fundación de la compañía en 1963; en la segunda parte enfocan en lo que excluyen los libros de historia: la presencia del artista en su modo y desde este empujar la transformación del país. Con la selección del material el documental deja claro que el artista se debe a su práctica como herramienta sine qua non para el cambio social. Cabe recordar que, al ser un colectivo teatral, ya se enfrenta este al capitalismo colonial.

El documental revela cómo el Teatro Sylvia Rexach y su colectivo Teatro del 60 se vinculaban con Puerta de Tierra. Las expresiones del bar-tender Tito Fortuna y del fotoperiodista Ismael Fernández de El Vocero, atestiguan la horizontalidad de la presencia del colectivo. El hilo conductor sigue siendo, y qué bueno, el grupo de compañeras y compañeros que pertenecieron a Teatro del 60, como artistas, técnicos o simpatizantes, en su búsqueda de memorabilia de los años de trabajo del grupo y la visita a las ruinas del teatro. Nunca la tristeza ha generado tanta camaradería. Sharon Riley, Ulises Santiago, Danny Rivera, Rosabel Otón, Alina Marrero, Raúl Carbonell, Silverio Pérez, Carmen Nydia Velásquez, Noelia Crespo, Rafy Cruzado, Mari Socorro Pérez, Rey Pascual, José Luis Ramos Escobar, esta servidora, José Félix Gómez, y otros van aportando información mediante cortas y coloridas intervenciones.

Los trabajos sobresalientes del director argentino Carlos Ferrari con el grupo como Puerto Rico Fua, montaje con la que por primera vez un grupo teatral boricua viajaba a otros países (Venezuela y Francia), Hip-Hip Ufa, El herrero y el diablo, Los titingós de Juan Bobo, Amor en el caserío y, el más sobresaliente, Marat-Sade son destacados en el documental.
La próxima etapa del colectivo se construye con varias piezas como El gran pinche de Flora Pérez Garay, una pieza sobre Agueybaná, una versión teatral de la novela Spiks de Pedro Juan Soto y otra vinculada a las discotecas. Esta etapa, correspondiente a la segunda mitad de la década, ilumina la investigación sobre el teatro independiente puertorriqueño. Repensarse, observar de cerca cuál es el comportamiento de la masa (visitación a discotecas), nuevas escrituras sobre el pasado histórico (Agueybaná), apuestas al artista como fuerza productiva que genera su existencia social, buscar la subsistencia en el artista como medio material de producción, fue el camino trazado. Admirable.

También el documental abre espacio a la trayectoria de Gilda Navarra y su grupo Histriones, enlazados a Teatro del 60 y el Sylvia Rexach, así como las noches de encuentros musicales con Los Rayos Gamma, Alberto Carrión, Danny Rivera, entre otros. La pieza ilustra sobre los café-teatro; la transición de La Tierruca a La Tea y el surgimiento de Pregones en Nueva York, con la admirada Rosalba Rolón.
Tanto la primera parte como la segunda parte establecen subliminalmente que el acceso a la verdad histórica es posible, es decir, esto no es un invento como pretende cierta historiografía floja de moda concebir la investigación histórica, al contrario, aquí se va al pasado con una consciencia nacional, teatral y obrera muy clara. Se retoma esa historia de lucha teatral para que ese legado emerja con raíces y no como mero recuerdo, para que esa lucha se continue hoy.

La cámara y edición de Vicente Juarbe manifiestan una concepción del cine lejos de la frialdad de los estudios y los grandes presupuestos. Las tomas tipo reality, el enfoque de las entrevistas, el manejo de siluetas en movimiento, los periódicos, fotos, las ruinas, conforman con su mano editora el placer de quien realiza una obra de arte comprometida, que históricamente es el mejor arte. Conmovedora la lluvia de fotos de Sylvia Rexach. Puso a nuestra compositora en movimiento y no estática en el recuerdo. La toma de la caminata por Nueva York de Idalia con otro teatrista ya mayor, mientras Rosalba Rolón de Pregones conversa es imborrable. Un ojo agudo para la belleza y poesía comandan el entramado de imágenes.

La dirección y guion de Idalia Pérez Garay se mantienen en la precisión histórica y en su posición anticolonial. Ha sido muy inclusiva en el material histórico y en la selección de las entrevistas. Para estas últimas buscó la espontaneidad en la conversación. Saca lo mejor de sus entrevistados. Domina lo que hace. Su participación en el colectivo que organiza la memorabilia y visita las ruinas sobresale por su energía de líder creativa. Busca con la meta histórico-artística clara. Ella es clave. Convierte la historia de Teatro del 60 en fuente primaria que reclama la reedición de los libros de Historia de Puerto Rico y el Caribe del Siglo 20, tan excluyentes del grupo trabajador de las artes escénicas en la reconstrucción de los procesos históricos. Si no incluyen a lxs artistas están faltando a la verdad social.

De hecho, Idalia era la historiadora del grupo cuando se movían a investigar para el próximo montaje. En el documental cuenta con el apoyo incondicional de la gran actriz y amiga, Belén Ríos. Así también se convierte en un acto de justeza la presencia de Alexys Gueits, Rey Pascual y José Félix Gómez. Por décadas condujeron el barco, que nunca estuvo a la deriva, sólo se enfrentaba al escabroso mar colonial. Ahora, con el tiempo a favor para poder historiar, es pertinente aprehender de este documental herramientas para el quehacer teatral actual. Este es un llamado al estudio y al desarrollo de conciencia social y artística.
La presentación de La verdadera historia de Teatro del 60, décadas del 60 y el 70, ocurrió el sábado 14 de marzo de 2025 en el centro comunal de Venus Garden, norte, organizada por la Asociación de Residentes.











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