Noé Lima, nuestro entrevistado
Noé Lima, nacido en Ahuachapán, El Salvador, en 1971, es un poeta y artista plástico destacado. Fue uno de los fundadores y director de los grupos literarios Tecpán, en la Universidad Dr. José Matías Delgado, y del Taller Literario del Parque. Además, formó parte del equipo coordinador del suplemento cultural Altazor, publicado por el diario El Mundo de El Salvador


Wilkins Román Samot
Noé Lima, nacido en Ahuachapán, El Salvador, en 1971, es un poeta y artista plástico destacado. Fue uno de los fundadores y director de los grupos literarios Tecpán, en la Universidad Dr. José Matías Delgado, y del Taller Literario del Parque. Además, formó parte del equipo coordinador del suplemento cultural Altazor, publicado por el diario El Mundo de El Salvador. Entre sus obras se encuentran: Efecto Residual (Ediciones Mundo Bizarro/Barco Ebrio, Guatemala, 2004), Erosión (Editorial X, Guatemala, 2015), Un insecto empalado en tu seno (Proyecto editorial La Chifurnia, San Salvador, 2015), Zumbido (Editorial Ixchel, Tegucigalpa, 2017), Gula (Caféina editores, Guatemala, 2020), Antología Vintage (BGR editorial, España), La cicatriz del canto (La Garúa editorial, Barcelona, 2021) y El espejo de los ciegos (Editorial Ixchel, Tegucigalpa, 2023). Actualmente, se encuentra trabajando en la antología Luminol, que se publicará en Honduras. Parte de su obra ha sido difundida en diversos medios digitales e impresos, como la revista de la Universidad de San Carlos en Guatemala, Crear en Salamanca, Castilla y León, España, Anestesia en México, Poder Popular en España, y en Altazor, de la Fundación Vicente Huidobro en Chile. Noé ha contestado todas nuestras preguntas. Todas sus respuestas son para ser compartidas con todos vosotros.
1.1 Wilkins Román Samot (WRS, en adelante) – Hace poco publicó La cicatriz del canto (2021). ¿De qué trató o tratas en este poemario? ¿Cómo surgió la oportunidad de trabajarle?
1.2 Noé Lima (NL, en adelante) – Bueno, en un principio había valorado la posibilidad de escribir un libro de carácter contestatario; pero decidí equilibrar el contenido haciendo referencia a la situación actual de mi país y con algunos temas que había tenidoguardados como inquietudes poéticas y que no había logrado concretizar. Por ejemplo, algunos textos que tenía en el tintero y que necesitaba escribir que son homenajes, o diálogos con algunos artistas, personajes históricos, activistas políticos y escritores con los que tengo cierta deuda en cuanto a la intención estética del libro. Por ejemplo, hay poemas dedicados a Hemingway, Monseñor Oscar Arnulfo Romero, Ahed Tamimi, Terry Kath o Alfredo Espino quien fue considerado por la asamblea legislativa nacional de mi país como el primer poeta nacional del siglo XX. El libro, además, aparte de ser bastante referencial, retoma lo que había venido haciendo desde hace años y es hablar sobre la violencia social ejercida por las pandillas en El Salvador, y de hecho son textos bastante duros a los que yo denomino “Necropoética” porque en Centroamérica, el tema de la violencia y las desapariciones forman parte de la vida cotidiana.
2.1 WRS – ¿Qué relación tiene su trabajo creativo previo a La cicatriz del canto y vuestro trabajo creativoanterior y posterior? ¿Cómo lo hilvana con su experiencia de salvadoreño y su memoria personal o no de/ con lo centroamericano o no dentro de El Salvador y fuera?
2.2 NL – La relación es bastante cercana con todas las publicaciones que he venido realizando a través de los años, y la apuesta ha sido, posiblemente, crear una poesía bastante referencial y muchas veces política,no como inspiración, sino que tocando ciertos tópicos que algunas veces se vuelven tabú en sociedades conservadoras como la salvadoreña, porque aunque la violencia es cotidiana en Centroamérica la motivaciónsocial que la genera y, las consecuencias de la misma,las convierte en un tema poco explorado por algunos poetas. Mi experiencia como poeta salvadoreño está vinculado a la historia política que ha habido desde la guerra civil y cómo los acontecimientos políticos fueron marcando a mi generación; aunque debo de aceptar de que algunos poetas de la llamada “Generación de posguerra salvadoreña” nunca asumieron una posición definida en cuanto a sus inquietudes literariasy políticas. Y ahora, en esta década, dedicarse a la poesía es un acto valiente en el país porque solo el hecho de que usted haga alusión al fenómeno social de las pandillas puede ser considerado delito.
3.1 WRS – Si comparas vuestro crecimiento y madurez como persona y escritor con su época actual, ¿qué diferencias observas en vuestro trabajo creativo? ¿Cómo ha madurado su obra? ¿Cómo has madurado?
3.2 NL – Creo que cada libro que he publicado en alguna medida ha sido una apuesta diferente, y es muy probable que la evolución más marcada sea en cuanto al uso de la imagen y la metáfora como herramientas esenciales de comunicación poética. Por ejemplo, en mi último libro, “El espejo de los ciegos”, publicado por la editorial Ixchel, de Tegucigalpa, hago una radiografía de la ciudad capital de El Salvadordonde un poeta aparece sumergido en el régimen de excepción que ahora ya tiene tres años en mi país y la comparo con una mujer; pero anteriormente había realizado poesía temática con el libro Gula que trata sobre la migración irregular de latinoamericanos en el lomo de La Bestia. Aparte de mis herramientas líricas creo que la evolución ha sido también la honestidad en mis libros conceptuales, dejar por un lado la poesía minimalista y atreverme a escribir poemas de largo aliento. Desde mi primer intento, en un homenaje a Roque Dalton, hasta crear un libro completo con un solo poema en el caso de mi libro sobre migraciones.
4.1 WRS –Noé, ¿cómo visualizas vuestro trabajo creativo con el de su núcleo generacional de escritorescon los que comparte o ha compartido en El Salvadory fuera? ¿Cómo ha integrado vuestro trabajo creativo a su quehacer y a vuestro trabajo escrito de interés y cruce en El Salvador?
4.2 NL – El trabajo de las generaciones literarias es bastante complejo en El Salvador. Recuerdo que cuando empecé a escribir de forma más seria pasé a formar parte, y a dirigir, un taller literario en una universidad privada de El Salvador. El taller literario Tecpán fue parte de los grupos suscritos a la generación de posguerra, donde todos, y estoy asumiendo de que fue así, después de la poesía panfletaria de la generación anterior que estuvieron involucrados de lleno en la guerra civil, a nosotros nos tocó buscar temas diferentes, la guerra pasó a convertirse en un tema no recurrente dentro de los jóvenes que teníamos una veintena de años después de firmados los acuerdos de paz. Los demás talleres literarios se adscribieron al Canon existente, y en mi taller buscamos voces distintas que nos permitieran entablar un proceso de creación literaria diferente con la salvadoreñidad y fue así que decidimos no trabajar con la tradición literaria salvadoreña para hacerlo con la generación del 27. Para ser honesto, y en mi caso personal, los dos poetas que marcaron bastante tendencia en el trabajo del taller, y en el mío claro, fueron Roque Dalton y David Escobar Galindo. A nivel generacional me siento más cercano con el movimiento de ruptura de la ciudad de Guatemala de finales de los años 90 y principio de la década del 2000, porque la cotidianidad y los problemas sociales eran muy similares a los nuestros; pero ellos gozaban del valor que no poseía mi generación en El Salvadorpara escribirlas. Mi trabajo creativo se ha integrado más a la forma en que observo la marginalidad de este país, y definitivamente vivir en la periferia me ha dado más libertad temática para abordar ciertos problemas poéticos y poderlos escribir.
5.1 WRS –¿Cómo concibes la recepción a vuestro trabajo creativo dentro de El Salvador y fuera, y la de sus pares?
5.2 NL – Como te dije anteriormente las generaciones poéticas pueden tener diferencias irreconciliables y en El Salvador están los que siguen el Canon y están los que lo rechazamos y buscamos nuevas formas de expresión poética. Por ejemplo, escribir a la urbe y desde la urbe es un rol que elegí hace muchos años y que me generó aceptación con editoriales independientes en el exterior, ya sea en Guatemala Honduras y España, países que considero mis patrias y me han abierto las puertas para poder publicar. La aceptación en El Salvador por no estar inmerso en el Canon literario me ha generado discrepancias con el gremio, en alguna medida y con los más jóvenes, es que la recepción de mi trabajo ha tenido mayoraceptación; pero con los colegas que rondan los 50 años o un poco menos no ha tenido mayor eco por mi alejamiento a los puntos de vista que ellos defienden con acalorada pasión. La percepción literaria en El Salvador además es sectarista y sesgada que más son cercanas a clícas de pandillas o células clandestinas en las que, aunque alguien posea la razón, será exiliado más allá de los muros de Verona.En los países donde se ha difundido mi obra la crítica ha sido bastante buena y he gozado de la calidez de buenos editores. Por citarte dos nombres, Joan de la Vega y Venus Ixchel Mejía, han sido dos extraordinarios editores con los que hemos tenido diálogos intensos en cuanto a la publicación de mis libros, experiencia de la que no he podido gozar en mi país y donde espero poder publicar un libro algún día. Con los colegas extranjeros ha existido un diálogo franco sin llegar a disonancias verbales y todo en la justa medida de la crítica constructiva, porque también parte del crecimiento o la evolución que se pueda tener como poeta estriba en esa crítica que puedan hacer a tu obra.
6.1 WRS – Sé que vos es de El Salvador. ¿Se considera un autor salvadoreño o no? O, más bien, un autor centroamericano, sea este salvadoreño o no. ¿Por qué? José Luis González se sentía ser un universitario mexicano. ¿Cómo se siente vos?
6.2 NL – Me considero más un autor centroamericano por las circunstancias que me ha tocado vivir como creador en estas tierras salvadoreñas. Mis ideas poéticas aunque son publicadas en editoriales extranjeras nunca han perdido el concepto de lo qué es ser salvadoreño, las inquietudes, tristezas y el desamor que conlleva la identidad cuscatleca. La identidad nacional se asume con mayor rigor y libertad cuando se publica en el exterior y eso lo aprendí cuando viví cierto tiempo en Europa. A pesar de que uno trata de crear poesía con características universales, la identidad salvadoreña nunca se deja de percibir en lo que publico.
7.1 WRS – ¿Cómo integra vuestra identidad étnica y de género, y su ideología política con o en vuestro trabajo creativo y su formación en la Universidad Dr. José Matías Delgado?
7.2 NL – Mi identidad étnica la asumí desde pequeño,no por la descendencia española de mi abuela paternao por las experiencias de infancia, sino que por las características indígenas de mi abuela materna y mi abuelo que, era además, afrodescendiente, y en mi caso personal ya es un mestizaje prácticamente completo en la que conviven todas esas razas y que me abrieron los ojos para poder indagar sobre mis antepasados, sus luchas y las causas de la desigualdad social en El Salvador. No creo en una ideología política definida pero si estoy en contra completamente de las injusticias, aunque mi trabajo siempre está del lado de la justicia social en El Salvador y en contra de la represión política como la que vivimos en estos tiempos por el actual régimen político que gobierna mi país. Esta tierra desde que logró independizarse de la colonia española ha tenido el mal sino de convertirse en una sociedad pisoteada por la clase criolla y después por oligarcas que gobernaron el país, hay antecedentes de levantamientos indígenas como el de Anastasio Aquino y Feliciano Ama, la matanza indígena de 1932 en mi país que es una herida que no se ha logrado cerrar y todavía existen secuelas muy palpables del “Martinato” que han desembocado en una nueva elección inconstitucional en mi país.
Mi formación en la universidad Dr. José Matías Delgado fue crucial para poder entender los signos de la calle, el lema literario que acuñamos en esa época era aprender haciendo; pero a nivel discursivo entendimos de que teníamos que convertirnos en poetas con una propuesta más universal que local y es por eso que decidimos estudiar a Federico García Lorca y Vicente Alexandre como referentes de técnica y motivación estilística. El rector de la universidad en aquel entonces era el poeta David Escobar Galindo, de quién aprendí mucho sobre el oficio.
8.1 WRS – ¿Cómo se integra vuestro trabajo creativo a su experiencia de vida tras su paso por laUniversidad Dr. José Matías Delgado? ¿Cómo integras esas experiencias de vida en su propio quehacer de escritor hoy?
8.2 NL – Los talleres literarios generalmente te ofrecenun espacio ideal para el acto de creación artística, y la universidad Dr. José Matías Delgado en ese sentidonos aportó la guía para podernos desempeñar artísticamente a través de los años. La integración de las enseñanzas siempre vienen acompañadas de la disciplina y la motivación necesaria para poder crear en países donde es casi nula la lectura como en El Salvador. Antes de estar en esa universidad estuve muy inmerso en las artes plásticas, la música y el teatro; pero lo que creo que me acercó más hacia la poesía fue la pintura mediante los conceptos de yuxtaposición de colores, la profundidad y el volumen, además de la perspectiva, me sirvieron para realizar un discurso poético también bastante descriptivo. Aprender a observar es el primer paso antes de buscar un tema y valorar las posibilidades temáticas, y en ese sentido creo que la poesía sirvió para aglutinar todos esos conceptos ya en mi paso por la universidad. El tratamiento del lenguaje y la creación del mundo personal es lo que culmina como obra de arte, pero aquella que trata de entablar un diálogo con el lector.
9.1 WRS – ¿Qué diferencia observas, al transcurrir del tiempo, con la recepción del público a vuestro trabajo creativo y a la temática del mismo? ¿Cómo ha variado?
9.2 NL – Cada libro es un diálogo diferente y a nivel discursivo trato de que el receptor de la obra tenga un cúmulo de emociones distintas. Las temáticas varían dependiendo de la coyuntura política o social que se viva en El Salvador, y ahora que vivimos en una sociedad distópica donde la tortura y la muerte en las cárceles de mi país se ve como algo normal. Vivo en un país claramente deshumanizado que todos los días conversa con la muerte. Yo sostengo que la necropoética es una dinámica que estará presente durante décadas en mi país y en Centroamérica
10.1 WRS – ¿Qué otros proyectos creativos tienesrecientes y pendientes?
10.2 NL – Dentro de unos meses saldrá al mercado mi primera antología voluminosa que se llamará Luminol y que será publicada por una editorial hondureña, con este sería el tercer libro publicado en esta nación centroamericana y es un recorrido de ocho libros publicados y un inédito que decidí incluir dentro de la obra como bonus track. También me encuentro preparando un libro dedicado al poeta galés Dylan Thomas y a Jorge “El mágico González”. Recientemente terminé uno dedicado a Víctor Jara, que es una deuda pendiente con los desaparecidos políticos de mi país y mi homenaje al cantautor y poeta chileno.
Descubre más desde Nueva Pensamiento Crítico
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

































