Cómo Fefel Varona logró que Vietnam liberara a puertorriqueños del ejército norteamericano cautivos en las cárceles vietnamitas
En esta dramática entrevista el padre de Fefel Varona, José Antonio Varona, que durante los once meses de agonía de su hijo viajó en diversas ocasiones a Hanoi y a Moscú, relata cómo fue que Fefel fue víctima del bombardeo a la escuela mientras ayudaba a un estudiante dominicano a refugiarse en la zanja donde los demás lo habían hecho

Pedro Zervigón
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En esta dramática entrevista el padre de Fefel Varona, José Antonio Varona, que durante los once meses de agonía de su hijo viajó en diversas ocasiones a Hanoi y a Moscú, relata cómo fue que Fefel fue víctima del bombardeo a la escuela mientras ayudaba a un estudiante dominicano a refugiarse en la zanja donde los demás lo habían hecho. Varona cuenta cómo fue que pudieron llevarlo a un hospital en Hanoi en estado tan grave en medio de constantes bombardeos. Plantea que en su decisión de pedir que lo llevaran a un hospital en Moscú influyó que Fefel estaba consumiendo la mitad de los antibióticos de que disponía Vietnam. Y revela cómo logró que Vietnam liberara a puertorriqueños del ejército norteamericano cautivos en las cárceles vietnamitas. La entrevista se publicó en la revista La Escalera poco después de la muerte de Fefel el 25 de marzo de 1968:
FEFEL VARONA estaba en Viet Nam representando a la Asociación Continental Latinoamericana de Estudiantes (OCLAE), organismo en el cual representaba a la Federación de Universitarios Pro Independencia (FUPI) de Puerto Rico.
Fefel, y dos guias vietnamitas visitaban una escuela en una cooperativa después de visitar una cooperativa agricola de provincia de escuela politécnica en la zona Tan Hoa, Viet Nam del Ñorte. Habían transitado tres kilómetros en un vehículo cuando vieron dos aviones norteamericanos. Los aviones empezaron a ametrallarlos. Entonces ellos se lanzaron fuera del vehiculo y corrieron por un arrozal. Todos ellos -menos el dominicano y Fefel- llegaron a una zanja como a 15 metros. Y se metieron dentro de la zanja. El dominicano se habia quedado atrás, en estado de histeria, gritándole a los aviones. Fefel estaba tratando de convencer al dominicano de que corriera hacia la zanja. En ese momento un guia vietnamita notó que faltaban dos del grupo y salió a buscarlos. . . Fefel estaba protegiendo al dominicano. El vietnamita se le tiró encima a Fefel para protegerlo. Entonces un proyectil lanzó al vietnamita contra el piso. . . muerto. Le destrozó el cerebro a Fefel. . e hirió al dominicano en el brazo.
Como dos horas después pudieron trasladar a Fefel al hospital de Tan Hoa. Esa misma tarde bombardearon severamente el hospital de Tan Hoa. A Fefel tuvieron que llevarlo a un refugio y operarlo alll». Esa noche lo sacaron del hospital y lo llevaron a unas casitas rústicas, con una cruz roja en el techo. El viernes por la mañana, cuando le estaban practicando a Fefel la cuarta operación, vino un bombardeo contra las casitas. Todos los médicos se cayeron al suelo. Fefel no se cayó porque estaba amarrado. Pero la enfermera que le estaba dando oxigeno tuvo que dárselo desde el piso. Entonces terminaron la operación y decidieron que no podían tenerlo más alli. No sabian c6mo traerlo a la capital porque no podian traerlo en helicóptero, que era lo único accesible. Tuvieron que meterlo en una trinchera -una zanja que habian preparado para eso. Alli bajaba un médico, estaba un rato con él y luego venia otro. El personal médico lo habian traido de Hanoi. Un neurocirujano -el mejor de Viet Nam-, una doctora, un médico joven y tres enfermeras. Estuvo seis dias en la trinchera. Alli fue que contrajo las primeras infecciones: meningitis, encefalitis y pulmonia.
Lo llevaron entonces a Hanoi. Se le trasladó en dos noches en una ambulancia preparada especialmente, Los bombardeos contra la ambulancia eran tan frecuentes -aún de noche- que tres de los que lo iban llevando murieron en el camino.De dia ocultaban la ambulancia entre los matorrales y ellos se acomodaban en algún lugar. A Fefel lo dejaban dentro de la ambulancia porque no podian moverlo mucho.
Al fin llegó a Hanoi, como a las 2 de la mañana del jueves 4 de mayo. Al llegar alli todavia tenia reflejos en el lado derecho del cuerpo. Por ejemplo, me apretó la mano en varias ocasiones. Aparentemente me entendia y me veía, porque se le decia que sacara la lengua si me veia y él sacaba la lengua. Le decían que escribiera y él apretaba el botón del boligrafo para sacar la punta.
A los 20 dias de estar en Hanoi lo trasladaron a Moscú. Ellos no querían al principio, por temor a que se muriera en el camino. Pero yo insisti, porque pensé que habia más posibilidades de curarlo en Moscú. No porque los vietnamitas no hicieran los mayores esfuerzos, pero en Moscú habia más facilidades y menos peligro. En Viet Nam no habia suficientes medicinas. Estaban usando antibióticos convencionales. Además, Fefel estaba consumiendo más del 50% de los antibióticos que se usaban en todo Viet Nam del Norte. Eso fue una de las cosas que me hicieron decidir llevarlo a Moscú. No podia permitir que otros que también necesitaban antibióticos se quedaran sin ellos.
Cuando lleg6 a Moscú estaba en estado pre agónico. Llegó con meningitis y pulmonia. Estaba muy mal. En Moscú le limpiaron los pulmones. Le curaron la pulmonia. Alli tenian antibióticos, los fabricaban, los mandaban a buscar a Londres. Le curaron la meningitis. Se le presentó una encefalitis y se la curaron también. Pero ya Fefel no tenía reflejos y ellos sabían que en cualquier momento iban a reaparecer las infecciones. Lo sometieron a un tratamiento intensisimo. Lo alimentaban con alimentación cósmica -un complejo vitaminico que fabrican en Finlandia para uso de los cosmonautas. Tenian que alimentarlo por el esófago. Le hicieron una traqueotomia y lo alimentaban. Por la boca le daban muy poco, porque, aunque podia tragar, como no tenia reflejos, se podía ahogar. Ultimamente ya le estaban dando algo por la boca. Pero entonces se le desarrolló la septicemia, que fue lo que le causó la muerte. . .
¿CUAL ERA ÉL MAXIMO DE RECUPERACION QUE SE PODIA ESPERAR EN FEFEL?
VARONA: No se podia determinar, porque él habia perdido parte de la masa del cerebro. Además, tenia fracturado el cráneo. Nunca le llegaron a cerrar la herida -ni aún después de muerto. Yo hablé hasta con varios profesores de la Academia de Ciencias de la Unión Soviética que estuvieron interviniendo en el caso y nunca me dijeron nada. Sólo decfan que estaban trabajando. Que mientras estuviera vivo seguirían trabajando.
USTED ESTUVO EN VIET NAM VARIAS VECES, DESPUES QUE HIRIERON A FEFEL, TUVO OPORTUNIDAD DE VER LOS BOMBARDEOS NORTEAMERICANOS?
VARONA: Acabando de llegar a Viet Nam. Para ir del aeropuerto a la ciudad hay que pasar por un puente que tiene más de 2 kilómetros de largo. Hay que pasarlo a tres millas por hora, porque todo el tráfi co tiene que ser de noche. De dia bombardean más. Narciso Rabell (exdelegado en Cuba del Movimiento Pro Independencia), que iba conmigo, comentó Tan sólo falta que caiga una bombita ahora. Un cubano que iba al lado de nosotros le dijo oiga, usted es un tiñoso. Tiñoso» en Cuba es un ave de mal agüero.
Pues no bien habíamos salido del puente, cuando suena la alarma. . Yo pensé «Anjá, vamos a ver función.» Todavfa no tenia idea de lo que era aquello. Se me tiró la gente encima, todos a llevarme a un refugio. Yo, ignorante al fin, no queria ir, queria quedarme afuera y ver. Pero me metieron en un refugio individual y un soldado se paró encima de la tapa para que yo no saliera. Arriesgando su vida, al quedar al descubierto.
Como a las 7 de la mañana del dia siguiente, yo estaba desayunando, cuando sonó otra vez la sirena. Fui para el refugio del hotel. Es uno de los pocos refugios colectivos de Hanoi. Hay refugios colectivos en instituciones, embajadas, en el aeropuerto, en las iglesias, en la cárcel, etc. Los que la gente usa más son los individuales. Unos hoyos en las aceras, como barrilitos de concreto. Los hacen las mujeres con unos moldes. Son pequeñfsimos. Uno tiene que agacharse. En una ocasión en que andaba con el Embajador de Cuba en Viet Nam; tuvimos que meternos cada uno en uno de esos refugios individuales. Yo estaba incómodo, pero él estaba peor. El es un hombre grandisimo, enorme. Cuando salió no podia ponerse derecho.
Son incomodisimos, porque además están mojados y tienen mosquitos, pero son muy seguros. A menos que la bomba te caiga directamente encima -y en ese caso no hay nada que te salve -no te puede pasar nada mientras estés en uno de ellos. Los hay en todas partes. Ho Chi Mihn dijo que hicieran tres por cada individuo: uno en la casa, uno en el trabajo y otro en el camino al trabajo.
constantemente. Pero no tiene importancia, porque los vietnamitas los reconstruyen el mismo día.
¿NOTO USTED ENTONCES CONTRADICCIONES ENTRE LO QUE VIO Y LO QUE INFORMABA LA PRENSA NORTEAMERICANA?
Habia dias de 20 alarmas, Yo vi, desde el hotel, una batalla entre seis aviones norteamericanos y dos migs. Tumbaron uno de los americanos. No tumbaron ningún mig. Los vietnamitas siempre alegaban que nunca les hablan tumbado un mig. Y la experiencia me ha enseñado a creer lo que los vietnamitas dicen. Aquello es impresionante. Bloques completos totalmente arrasados. Y en Hanoi no hay objetivos militares. Excepto algunos puentes que bombardean
VARONA: Seguro. El 5 de mayo, según mi cuenta, cayeron -que yo viera seis aviones norteamericanos. Eso fue en Hanoi solamente. El parte vietnamita decia que sobre el territorio de Viet Nam del Norte habían derribado ocho aviones norteamericanos. Prensa Asociada y Prensa Unida, según salió en el New York Times de ese día, decían que cayó uno solo. A mi me parece que ocho se acerca más a seis que uno.
En otra ocasión me dijeron que venia a visitarme una comisión de muchachas que hablan sido amigas de Fefel. El habia hecho bastantes amistades alli, porque a él le gustaba jugar ping pong y los vietnamitas juegan mucho ping pong. Al principio cuando lo invitaron, se negó. No se sentía muy bien. Pero cuando se enteró de que era con muchachas, se empezó a sentir mucho mejor. . . Jugó con todas y perdió con todas. . .
Pues ese dia venia a visitarme un grupo de amigas de Fe fel. Habiamos quedado en vernos como a las 4:30 de la tarde. Pero como a eso de las 4:10 ó 4:15 empezó un bombardeo. Ellas, que ya venian en camino, tuvieron que meterse en los refugios. . Entran con sus trajes de gala tipicos, que son largos y muy bonitos. . . Y traian flores. Pues con todo eso tuvieron que meterse en los refugios individuales. Cuando llegaron al hotel venian arreglándose la ropa. Se excusaron por llegar un poco tarde, pero ni media palabra de la guerra. Imaginese que aqui le pase eso a seis muchachas. Cuando llegan al sitio a donde iban no harían más que hablar de eso»
Pues las muchachas vietnamitas ni lo mencionaron. Me pidieron permiso para llamarme tío! Así le dicen a Ho Chi Mihn. «TÍO Ho” Es un simbolo de reverencia por la edad. Claro, para ellos nosotros parecemos mucho más viejos de lo que somos. Porque ellos se ven mucho más jóvenes. Hasta los cincuenta años un vietnamita puede parecer que tiene veinte. . .
Pues las muchachas me pidieron permiso para llamarme tio. Y me preguntaron por la novia de Fefel. Yo les dije que, precisamente, en la última comunicación que habfa recibido de Fefel me decia que se iba a quedar en Viet Nam, porque las muchachas vietnamitas le gustaban mucho. De eso fue que hablamos. En ningún momento me hablaron de la guerra, de los destrozos causados por los’ bombardeos, de que tuvieron que meterse en un refugio. Nada de eso.
Es un pueblo admirable. Han construido una sociedad modelo bajo las bombas americanas, Alli no hay prostitución, ni delitos, ni drogas. Se levantan temprano por la mañana. Por los altoparlantes -hay altoparlantes en todas las calles- empiezan a dirigir ejercicios calisténicos. . . uno, dos, tres. Durante 15 minutos. El que no quiera no tiene que hacerlos, pero todo el mundo lo hace. . . Entonces desayunan y salen de su casa a las 4:30 de la mañana. Empiezan a trabajar como a las 5. A las ll paran, se van a su casa y almuerzan. E inmediatamente después de almuerzo, la siesta. Se levantan de nuevo a la 1:30 de la tarde, para volver a trabajar a las 2 de la tarde.
Cuando yo estuve allf observé que los americanos nunca bombardean a la hora de la siesta. Me intrigaba. Y pensé contra, por lo menos hay un rasgo de decencia, de solidaridad cristiana. . . No bombardean mientras los vietnamitas duermen su siesta. Pero luego me enteré de que eran pocas verguenzas. Le pregunté a un piloto americano de los que tentan prisioneros y me dijo digame, si bombardeamos a esa hora, ¿qué daño hacemos Si cada uno tiene un refugio en su casa. No se hace nada. Ahora, a las 2 de la tarde, cuando todo el mundo está en la calle, que van para el trabajo, que hay todos esos miles de bicicletas en la calle. Entonces si. » Y así es, efectivamente. Eso me lo contó un piloto. Y el mismo piloto me decía que eso era inútil, que no iban a lograr ningún resultado aunque estuvieran bombardeando 590 años.
LUEGO USTED LLEGO A HABLAR CON LOS PRISIONEROS AMERICANOS?
VARONA: SÍ. Yo fui al sitio donde estaban algunos aviadores presos. Estaba buscando a ver si habia puertorriqueños, pero no encontré ninguno. Dos o tres de ellos se franquearon mucho conmigo y pude hablar con ellos largo rato. Casi todos se manifestaban arrepentidos de haber bombardeado. Una cosa es tirar las bombas desde allá arriba y otra cosa es estar abajo y ver los destrozos que causan a la poblaci6n civil. Bueno, cuando suena la alarma, se vuelven como locos. No quieren ir al refugio. Es el único momento en que los vietnamitas tienen que ser duros con ellos, para obligarlos a ir a los refugios. Porque la realidad es que los vietnamitas los tratan más que bien. Ellos mismos -los prisioneros- lo dicen. Les buscan carne, les buscan leche -que no hay para nadie en Viet Nam. Yo me imagino que reaccionan así al pensar que son los mismos de ellos los que están bombardeando. Uno de ellos me dijo que a ellos no les gustaba hacerlo, pero que los obligaban a salir adelante y ellos tenían que seguir órdenes. Habia otro, el Mayor Straton, que fue con el que más tiempo hablé. Era católico y yo le llevé al obispo para que le diera la comunión.
AHORA QUE USTED MENCIONA AL OBISPO, ¿CUAL ES LA ACTITUD DE LA IGLESiA EN VIET NAM HACIA LA GUERRA?
VARONA: Todos los católicos están integrados en la defensa de Viet Nam. De hecho, en la Asamblea Nacional hay siete sacerdotes católicos. Uno de los miembros de la Asamblea Nacional, que es cató lico, es también presidente del Colegio de Abogados de Hanoi. . . Fue un rico terrateniente que entregó voluntariamente sus tierras para ser distribuidas cuando la gran reforma agraria que realizó el gobierno. Ho Chi Mihn tiene magnificas relaciones con la jerarquía católica. . . A menudo se le ve con ellos.
Yo fui a misa en Hanoi en dos ocasiones. Una de dia y otra de noche. Cuando fue de noche, la misa se celebró en la iglesia -la parroquia del obispo Ho Than Bien, que hasta noviembre de este año no habla sido destruida. La vez que Ho me dio un mensaje para los católicos puertorriqueños el mensaje del obispo de Hanoi aparece publicado en su totalidad en otra parte de este número.
NO HACE MUCHO EL FRENTE NACIONAL DE LIBERACION DE VIET NAM DEL SUR PUSO EN LIBERTAD A UNOS PRISIONEROS PUERTORRIQUEÑOS. SEGÚN TENEMO$ ENTENDIDO, FUE USTED
QUIEN CONSIGUIO LOS DEJARAN EN LIBERTAD. ¿COMO LO CONSIGUIO?
VARONA: En el curso de mis conversaciones con los del Frente Nacional de Liberación con los del Norte, se me ocurrió pedir, a nombre de Fefel que soltaran a lós prisioneros puertorriqueños. Los vietnamitas siempre me decian que se sentían muy mal por el hecho de que, siendo Fefel un invitado de ellos, pasara lo que pasó. Querían hacer algo para honrarlo. Y yo pensé que la mejor manera de honrar a Fefel era liberar a los prisioneros puertorriqueños. Pero me encontré con el problema de que en el Sur las vias de comunicacion son más difusas, más difíciles, y no era fácil averiguar si habia prisioneros No había ninguno. Entonces dejé el asunto pendiente,
En noviembre volvi a Hanoi por cuatro dias. Aquella habla sido una semana violenta en Viet Nam. Tumbaron 27 aviones norteamericanos en tres dias. Los americanos acertaron como cinco ó seis. Pues bien, en Hanoi volví a insistir en el asunto. Y me dijeron que si, que positivamente lo iban a hacer, que contara con ello. A los pocos dias liberaron a esos muchachos.
Luego, cuando llegué a Moscú unos dias después, me recibió el embajador de Viet Nam y lo primero que me preguntó fue que cómo estaban los muchachos puertorriqueños liberados. Aqui El Mundo dijo que los habfan soltado como parte de un intercambio secreto de prisioneros con Estados Unidos. Como si Washington fuera a pedir que soltaran puertorriqueños. Entonces hablé con el embajador vietnamita en la Unión Soviética y le dije que yo queria hacer de esto una cosa permanente. El me dijo que si, que se lo iba a comunicar a su gobierno. Luego, durante los actos fúnebres en Moscú, me llegó un mensaje diciendo que todo estaba bien, que tanto el gobierno de la República Democrática de Viet Nam como el Frente Nacional de Liberación de Viet Nam del Sur estaban de acuerdo y me pedian que le informara a cualquier padre puertorriqueño que viniera adonde mi, que la única condición para soltar a su hijo es que se arrepienta
ES MAS, CUALQUIER PUERTORRIQUEÑO QUE ESTE ALLI Y
COJA SU BANDERA PUERTORRIQUEÑA Y UNA BANDERA BLANCA AL LADO, SE PUEDE ENTREGAR, QUE A LOS TRES DIAS ESTA EN PUERTO RICO.
El señor Varona está recogiendo dinero para comprar medicinas para el Hospital de Hanoi donde fue atendido Fefel. Las contribuciones pueden ser enviadas a: Sr. José A. Varona, GPO 1145, San Juan, Puerto Rico 00936.
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