‘Desnudo’, profundo y teatral…
El cantautor Jerry Segarra conmueve con sus letras en concierto íntimo, escenificado el sábado 7 de junio en Teatro Luis M. Arcelay en Caguas.

Por Edgar Torres
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular
El elemento teatral estuvo presente en el concierto “Desnudo” del cantautor Jerry Segarra desde antes de iniciar la jornada musical a las 8:10 p.m. con “Éxtasis”, tema en defensa de la ecología. Al arribar el sábado 7 de junio al auditorio del Teatro Luis M. Arcelay en Caguas a las 7:50 p.m ya el artista se encontraba en el escenario con un sombrero, de espaldas y en silencio, como aquellos personajes de una obra a punto de subir el telón. Así permaneció por 20 minutos, contando desde que entramos. Acto seguido, se ubicaron los músicos y las dos coristas.

Jerry se quitó el sombrero, arregló el cabello, tomó la guitarra y se escucharon dos suspiros profundos, previo al comienzo de la oferta musical de más de 20 canciones que desnudaron su alma, con letras propias de amor, desamor y/o alto contenido social.
Luego de “Éxtasis”, dio un breve saludo agradeciendo la asistencia de los presentes a su concierto “íntimo, desnudo…”, para dar paso al tema “El viejo aquel”, respaldo por Ricardo López en la percusión y Gabriel Ferri en el teclado.
Como preludio a “Desafío a la mentira”, Jerry afirmó que “lo esencial es invisible a los ojos… Solo con el corazón se ven bien las cosas”. Al finalizar, alguien de la concurrencia gritó, “¡qué viva la libertad!”.
El intérprete mencionó, entonces, que la letra de “Labios de Rubí” sonó mucho cuando la estrenó en 1998. “Eso fue el otro día”, dijo, para añadir que le recordaba una “dolorosa ruptura”.
En una línea parecida entonó “Hasta el final”, pero antes manifestó que aborda “cuando nos quedamos esperando una oportunidad de esa persona que se despidió demasiado pronto”.

Resaltó que después de “tanto sufrir” era momento de pasar a algo refrescante. Jerry elogió la belleza femenina, y señaló que en la vida “nace una nueva ilusión y nos olvidamos de lo que sufrimos. Nos tiramos de cabeza sin tantear cuán hondo está el fondo. Nos tiramos ‘Aunque me muera’…”, impactando con la simpática letra.
El protagonista de la velada se puso serio antes de “Luciérnaga en fuga”, al subrayar que “la depresión es una realidad muy difícil para el que la padece y, también, es un desafío muy grande para quienes aman a esa persona que la padece. Esas personas que aman están dispuestas a hacer lo indecible por rescatarla del abismo”.
“Todos tenemos una sombra, una parte oscura de nuestra personalidad que (debemos) integrar para estar completos”, puntualizó, en un giro al show, y como introducción a “El Lobo”, donde sus hijas, las coristas Libertad Lugo y Alondra Lugo, demostraron sus capacidades histriónicas en la recreación de “La Caperucita Roja”, con el músico Gabriel Ferri vestido como “la Abuelita” frente al teclado. En broma y en serio, el también actor afirmó que “la ‘Caperucita Roja’ terminó siendo el ‘Lobo feroz’. ¡Eso pasa muy a menudo!”, provocando carcajadas en los asistentes.
El cantautor precisó que “hay que vivir cada momento en presente, como si fuera el último…”, para inmediatamente deleitar con “Solos tú y yo”.

Jerry Segarra admitió que hasta en los ensayos le dolió la interpretación de “Al tope de la montaña”. Antes de su voz denunciar “el silencio ante el genocidio de la nación palestina”, enfatizando que éste, “nos hace cómplices y que intentan justificarlo usando a Dios, usando la religión, es algo que me repugna profundamente”. Agregó, “me pregunto yo si en el Cielo eterno de los inmortales los grandes maestros de la humanidad estarán en conflicto, esos que nos enseñaron el amor… Me imagino cómo sería ese encuentro”.
La noche continúo con “Señorita”, “Me caí del cielo”, “José, Reina de la noche” (enfatizando que “el alma no tiene sexo” y en ocasiones restamos humanidad a la gente, damos espacio a la burla, “sin abrir el corazón a quien también ama, vive, sufra y llora como tú, como yo, como todos”) y “Amor de nueva era”, que dedicó a su esposa, la productora Wilma Crespo.
Libertad Lugo, hija de Jerry, cantó en solitario “Chiquilla mía”, primera composición de su padre en la adolescencia que escribió a su hermana cuando enfrentó su primera desilusión… Minutos después le tocó el turno a Alondra en “Lo que un día pudo ser”. ¡Qué talentosas chicas!

En medio de ambas canciones, Segarra emocionó con “Jóvenes”, que dedicó a “tres glorias de nuestra nación boricua”: el cineasta Jacobo Morales, su esposa Blanca Eró y Francisco ‘Pancho’ Morales Eró. “A ellos se las dedico porque me acuerdan también a mis papás”, admitió conmovido.
La canción navideña “Mensaje urgente”, que le solicitó otro artista para grabar, pero no sabe lo que ocurrió con ella porque “nunca me contestó; parece que la encontró muy triste o se perdió el cassette”, estuvo en el repertorio de “Desnudo”.
En las postrimerías del espectáculo de poco más de dos horas, Jerry Segarra hizo un alto brevemente en sus composiciones para conmover con “Verde Luz”, nuestro segundo himno nacional, del inmortal cantautor Antonio Cabán Vale “El Topo”, más “Querube” y Bajo un palmar”, del maestro Pedro Flores.
La segunda función de “Desnudo” llegó a su fin con “Hagamos uno entre los dos”, “Pasará” y “La Caretita”, en una noche sabatina de grandes emociones para Jerry Segarra, pero que merecía más público.
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