Trump da marcha atrás
Mientras Irán e Israel nivelan fuerzas en la agresión, Europa desarrolla su propia voz, y Portland dirige la protesta social… asistidos por Kiké Hernández



Daniel Nina
(San Juan, 1:00 p.m.) Finalmente Donald Trump pensó. Hoy se ha pronunciado por vía de su oficial de prensa, que él le va a dar dos semanas a Irán para negociar un acuerdo diplomático. Esto se da en el contexto donde los pueblos de Israel e Irán van muriendo cada día producto de las guerra no declarada entre ambos países. Mientras, en la ciudad de Portland, Oregón el activismo anarquista-democrático, literalmente le ha prendido fuego a la ciudad. Y dentro de todo esto, la figura del pelotero todo terreno (utility por el concepto en inglés), puertorriqueño de Bayamón, Kiké Hernández, es el primer jugador de los Dodgers de California que se expresa públicamente contra la política migratoria del gobierno de Washington.
Todo indica que en el mediano oriente, influenciado por el coro de países del mundo que piden la paz, incluyendo Pakistán que se alineó con Irán, el presidente Trump ha propuesto un plazo de dos semanas para alcanzar la paz diplomática en el conflicto iraní-israelí. Esto pasa mientras la Unión Europea tiene una reunión el viernes con el ministro de relaciones exteriores de Irán para alcanzar un consenso sobre las armas nucleares.
Por otro lado, Trump que maneja desorganizadamente la teoría del caos, se enfrenta a varios conflictos internacionales que le quitan apoyo a su proyecto de nacionalismo aislacionista en los EE.UU. Al hacer esto, descubre que la ciudad de Portland, Oregón lleva seis días de protestas intensas, las cuales son absolutamente violentas y en las cuales los protestantes están tratando de liberar a las personas bajo custodia en los centros de detención de migrantes. Nadie debe de olvidar que Portland, unido a los eventos de Misuri a partir del asesinato de George Floyd el 25 de mayo de 2020, representaron las protestas sociales que culminan en la derrota electoral de Trump en su primer mandato.
Pero finalmente, ser que es grande por ser chévere, en palabras de Héctor Lavoe Pérez, es el jugador boricua de los Dodgers de California, Kiké Hernández. Este desde el sábado pasado, ha estado asumiendo posturas publicas en contra de las políticas migratorias de Donald Trump y a favor de las comunidades migrantes. Ante esto, nuestro respeto y reconocimiento al pelotero, quien forzó a la gerencia de los Dodgers a reconocer públicamente que las agencias federales estaban entrando a su estadio a llevarse migrantes con estatus irregular.
Ser grande es luchar por la justicia y los derechos humanos de todos los pueblos. Tanto el pueblo palestino, como el israelí y el pueblo iraní. Callar, no solo es de gente cobarde, sino que le da fuerzas a los poderosos. Es momento de cambiar. Es momento de luchar por un país alterno para Puerto Rico, donde personas como Kiké Hernández nos ayuden al desarrollo de una patria libre, independiente y democrática. Pensemos.
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