Luis Pedraza Leduc: El fracaso de la privatización
La realidad es que el gobierno apostó a que lo privado es mejor que lo público y aceptar hoy lo contrario sería una derrota política e ideológica. Sobre todo ideológica. Ahí está la esencia del debate. Por ello es importante que todas las fuerzas que reclaman una alternativa confiable y segura logren un consenso y estrategia común para luchar desde la calle. Las alternativas están sobre la mesa pero tienen que fortalecerse con apoyo real en la calle.

Buenos días. Mientras aumentan los apagones y la incertidumbre sobre el sistema eléctrico en Puerto Rico, LUMA y Genera PR, las dos empresas privadas que administran el sistema, se enfrascan en reclamos de aumentos de costos y reclamos millonarios al gobierno para seguir operando. Mientras el gobierno insiste en que está buscando alternativas para sustituir a LUMA mientras un comité de expertos evalúa alternativas para mejorar el sistema eléctrico.
Un escenario perfecto para no hacer nada. Las empresas hacen reclamos que de llegar a un foro competente les permitirá negociar su permanencia o salida compensada con millones. Al gobierno le servirá de excusa para buscar acuerdos de manera que nada cambie y la empresa privada siga al mando.
La realidad es que el gobierno apostó a que lo privado es mejor que lo público y aceptar hoy lo contrario sería una derrota política e ideológica. Sobre todo ideológica. Ahí está la esencia del debate. Por ello es importante que todas las fuerzas que reclaman una alternativa confiable y segura logren un consenso y estrategia común para luchar desde la calle. Las alternativas están sobre la mesa pero tienen que fortalecerse con apoyo real en la calle.
No hay duda que lo privado sigue ganando espacio mediante la venta e instalación de placas solares en los techos de los residentes y empresas privadas. Es una alternativa contradictoria. Por un lado la solución es el Sol, pero por otro lado se le confía a lo privado lo que el sector publico puede hacer de manera mas economica y segura. Sin embargo, la alternativa probada no avanza. ¿Por qué?
Porque estamos divididos y nos cancelamos al reclamar tener la verdad absoluta. Mientras, el pueblo nos observa desde la acera. El pueblo no se tira a la calle porque estamos hablando solamente, no actuando. Pensemos.
Luis Pedraza Leduc
Descubre más desde Nueva Pensamiento Crítico
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

































