Doña Consuelo Lee
Hoy se cumplen 26 años de la muerte de una mujer inolvidable, Doña Consuelo Lee, esposa de Don Juan Antonio Corretjer. Le rendimos homenaje con este hermoso texto de Zoraida Santiago que fue su alumna de piano

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Hoy se cumplen 26 años de la muerte de una mujer inolvidable, Doña Consuelo Lee, esposa de Don Juan Antonio Corretjer. Le rendimos homenaje con este hermoso texto de Zoraida Santiago que fue su alumna de piano:
«Distancias y Consuelo
Este 3 de abril voy a cantar Consuelo después de muchos años. Ella fue mi maestra de piano y de mucho más. A través de ella conocí, desde niña, al poeta. Juan Antonio Corretjer me dictó, en su mesa de comedor, una reflexión sobre el Grito de Lares para una asignación de la escuela. Aún la conservo. Recuerdo que nos sentamos los tres, alrededor de la mesa, con Doña Consuelo también tomando dictado. Supe entonces la importancia que ambos le daban a la educación. Creo que esa fue la asignación más importante en mis años escolares. Privilegiada yo.
Don Juan daba mucha importancia a la obra de Doña Consuelo en su enseñanza del piano. Ella preparaba recitales de sus estudiantes periódicamente, él siempre presente y atento al progreso de cada uno. Para ella, era imprescindible que domináramos la danza. Siempre había al menos una en el repertorio. Cuando Tato y yo nos presentamos en el Teatro Sylvia Rexach en 1982, en el concierto «Voz y piano, hermanos», ellos estuvieron en el público. A ella le dedicamos la danza a cuatro manos El ciclón, de Juan Morel Campos. Según narra el crítico Edgardo Díaz Díaz, de El Mundo, “(a) través de la danza El ciclón, de Juan Morel Campos, Tato y Zoraida nos dieron una idea de su formación técnica complaciendo a quien fue su primera maestra de piano, Doña Consuelo Lee de Corretjer. Hacía días que Doña Consuelo les pidió que tocaran esa danza, y lo hicieron en honor a su historia y a la historia musical de Puerto Rico, que ha registrado muy raras veces la inclusión de esta danza a cuatro manos.”

Cuando murió Corretjer, se realizó un velatorio en el Ateneo. Allí Doña Consuelo me llevó a un salón aparte para ella poder descansar, y fue allí donde me narró con lujo de detalle, con sus ojos azules claros y sin llanto, el origen de Andando de noche sola. Arrestado Corretjer en 1950, luego de los sucesos del 30 de octubre, Consuelo camina sola desde su hogar en Guaynabo hasta Puerta de Tierra, buscándole. En el trayecto, la recoge un señor… no recuerdo si taxista… que la amonesta por lo peligroso de estar andando de noche sola. Ella se afirma en su determinación y continúa sola hasta llegar al cuartel donde estaba el poeta. No le permiten verlo, pero el sabe de su presencia. De esa narración nace la canción «Consuelo», en homenaje a «ese amor crucificado por un largo afirmar de voluntades.»

Y es que una celebración de Corretjer no puede estar completa sin Consuelo. En 1985, cuando se celebró la Primera Conferencia de la Nueva Canción Puertorriqueña, se le dedicó a Clemente Soto Vélez, Juan Antonio Corretjer -quien acababa de fallecer- y Consuelo Lee Tapia de Corretjer, estando presentes Clemente y Consuelo en el escenario del Sylvia Rexach, junto al sillón con la foto de Corretjer entre ellos dos. No era para menos esa dedicatoria. Los tres fueron fuente de inspiración para la canción, y lo seguirán siendo por siempre para la nación puertorriqueña. Cantar a nuestros poetas nos sostendrá y alentará en el camino hacia la construcción de la Patria/Matria que anhelamos.
Por eso este concierto, Distancias, recordando a Juan Antonio Corretjer, no es un ejercicio de nostalgia. Es una afirmación de vida y lucha. Y Consuelo, como siempre, presente.»
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