Luis Pedraza Leduc: La realidad la predijo Roy Brown, el mundo se quema y los yanquis quieren fuego
Mientras en Puerto Rico unos hacen un balance entre el éxito de la Residencia de Bad Bunny y la histórica cartelera de boxeo presentando solo combates de mujeres, el mundo se tambalea por las acciones del presidente de EE UU. Y es que vivimos en una burbuja colonial que aparentemente no nos permite entender lo que ocurre y cómo nos afecta.

Buenos días. Mientras en Puerto Rico unos hacen un balance entre el éxito de la Residencia de Bad Bunny y la histórica cartelera de boxeo presentando solo combates de mujeres, el mundo se tambalea por las acciones del presidente de EE UU. Y es que vivimos en una burbuja colonial que aparentemente no nos permite entender lo que ocurre y cómo nos afecta.
Claro que el pueblo sabe lo que está pasando. En lo fundamental lo sabe, pero seguimos actuando como si ello no tuviera nada que ver con nosotros. ¿Será que no queremos enterarnos?
¿Y qué es lo que está pasando? Simplemente, que el presidente de los EE UU continúa abriendo frentes de conflictos armados y/o comerciales en todas las partes del planeta. Incluyendo hacia el interior de la sociedad norteamericana. Los conflictos aparentan ser guiados por caprichos o por teorías económicas perversas donde los intereses de EE UU (definidos por Trump) prevalecen no importa su costo social y político.
Mientras la política del imperio sea impulsada por estos intereses mezquinos nuestra condición colonial sólo crea incertidumbre y pobreza en todos los renglones de nuestras vidas. Nuestro futuro depende de las decisiones de una Junta de Control Fiscal dedicada a garantizar el pago de una deuda odiosa con nuestros escasos recursos.
La clase política colonizada que nos gobierna decide guardar silencio y apostar a aliarse con los ricos y poderosos antes de discutir qué intereses del pueblo deben ser defendidos.
En la guerra con armas o en la guerra comercial sin armas visibles, la respuesta de los afectados es una, la soberanía no se negocia. Es un asunto de dignidad. Sin embargo, los gobernantes de la colonia no conocen el significado de la soberanía y la dignidad. Lamentablemente muchos sectores de nuestro pueblo tampoco lo conocen.
Y es que en esta lucha donde el 1% de la población posee la riqueza del planeta se pretende que el resto (99%) se someta a sus intereses.
¿Dónde van a estar los intereses de lo que llamamos el pueblo de Puerto Rico? ? Nos quedaremos aplaudiendo el genial fenómeno de Bad Bunny y añorando la victoria de Amanda Serrano? ¿Esperamos resolver nuestra condición colonial vía elecciones coloniales?
La realidad la predijo Roy Brown, el mundo se quema y los yanquis quieren fuego.
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