UN GRITO DEL MAGISTERIO
Nuestro sistema educativo, continúa sobrecargando al magisterio con tanta responsabilidad que NO le pertenece

William Perez Vega
Administrador ·tresdpnooS.mf 859h smui9l8703m 45ay2Am t112e0a398:l4mcaha r. ·
DE UNA ESCUELA NOS LLEGA ESTE ESCRITO. LO PUBLICAMOS PORQUE RECOGE EL GRITO DE MUCHOS COMPAÑEROS:
Nuestro sistema educativo, continúa sobrecargando al magisterio con tanta responsabilidad que NO le pertenece. En este semestre, añadieron 2 currículos: socioemocional y leer. Parece que quieren que seamos superhéroes ante la violencia escolar que va en aumento, cosa que llevamos años trabajando en ello. Este problema no surge de la escuela, sino del hogar. En el hogar es donde se debe educar sobre los valores, la convivencia humana, el ayudar al que necesita, esto es trabajo de los padres. Los maestros reforzamos lo que se hace en casa, pero nuestro trabajo es educar para los profesionales del futuro de nuestro país. Con esto quiero decir que este currículo o tema de lo socioemocional no le compete a los maestros, sino, más bien a los trabajadores sociales y sicólogos que están en nuestras escuelas. Imagínense un maestro pasando TODOS los fines de semana planificando no para 5 clases, sino, para 7 (5 grupos + socioemocional + DE Leer) una cosa bárbara. El Departamento de Educación de Puerto Rico quiere esclavizados a los maestros con tanta planificación y papeleos administrativos, somos educadores, sicólogos, enfermeros, entre otras cosas, para una paga que no basta para el sostén de un hogar. No basta con añadir el tema socioemocional, para añadir el DE LEER. Esto parece una burla disfrazada. Acaso los niños no leen en sus clases? Claro que sí, lo que sucede es que cada maestro tiene un método de enseñanza, ninguno es igual. Los estudiantes, junto con sus padres, pueden repasar la lectura, no tiene que ser más de una hora, pero por lo menos repasar cada día, nos ayuda más para poder trabajar.
Es de mal gusto escuchar a las personas decir: “que mucho se quejan los maestros”, “no son conformes con lo que tienen”, “ahí viene a pedir otra vez”. Si supieran que los maestros hacemos de tripas corazones. Compramos materiales con nuestro propio dinero para poder dar nuestras clases, porque si esperamos que el Departamento de Educación envíe el material, llega junio y se acabó el semestre. Ahora mismo estamos lidiando, en muchas escuelas, con las olas de calor, eso impacta mucho al aprendizaje del estudiante. La calor pone a cualquiera de malhumor, inquieto, agotado, sin concentración, pero no se ha hecho nada al respecto.
Por otra parte, tenemos un aumento en casos con niños con el espectro autista. Muchos de ellos no están evaluados y registrados en el programa de Educación Especial, teniéndolos en un salón regular. Sabemos que muchos de estos niños PUEDEN trabajar en la corriente regular, pero hay otros que NECESITAN de una ayuda especializada. Eso no significa que su hijo o hija sea un retardado, un bruto, sí, digo estás palabras porque no aceptan que sus hijos necesitan de esa ayuda y los hacen pasar por crisis innecesarias, dejen su orgullo y ayuden a sus hijos salir adelante. Las ORES deben tener cuidado con lo que le prometen a los padres cuando matriculan a sus hijos en las escuelas, porque van con la esperanza de que se les va a brindar el servicio y realmente, eso no es así. En mi escuela, no estaba preparada para recibir este tipo de matrícula, entonces los maestros, el personal administrativo, enfermera, hacemos lo que podemos, pero los padres rápido quieren hacer querellas, cuando eso NO es culpa de la escuela, sino, de las ORES (Regiones educativas) que prometen y no cumplen. Tenemos maestros que ya le falta poco tiempo para retirarse y hacen lo que pueden en atender estos estudiantes, más trabajar con la corriente regular.
Finalmente, vemos las quejas de los maestros luchando por poder ofrecer una buena educación a nuestros niños, pero nuestro sistema educativo, se hace de oídos sordos, buscando ser famosos, diciendo mentiras para quedar bien y no les da vergüenza que nos mandan ayuda federal y no llega a las escuelas. ¿Realmente crees que estamos perdiendo el tiempo en el salón de clases o estamos buscando el bienestar, educación apta para tus hijos?
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