Tramar la Bahía: poética de una inundación feminista

Cartografía escénica de cuerpos que resisten y se desbordan: Dramaturgia situada entre lo orgánico, el gesto y la revuelta.

Por Mariela Rígano

Tomado de la edición de septiembre de 2025 de la revista marxista mensual Nueva Pensamiento Crítico.

Sabemos que el teatro es un poderoso lenguaje para la expresión política y la transformación comunitaria. Argentina, junto a toda Latinoamérica, tiene una larga tradición de teatro político que ha expresado las luchas de resistencia contra el colonialismo europeo y norteamericano. 

Asimismo, queremos comenzar este artículo señalando que el ecofeminismo —que entrelaza luchas ambientales, de género y decoloniales— encuentra en las artes performáticas una vía singular para encarnar resistencia. Sin embargo, en Argentina, la relación entre teatro político y ecofeminismo no está consolidada como un movimiento formal, pero sí existen convergencias significativas que se manifiestan en prácticas artísticas, discursos escénicos y propuestas curatoriales emergentes.

Como decíamos el teatro político argentino tiene una larga tradición—desde Teatro Abierto en los finales de la última dictadura cívico-militar hasta las obras contemporáneas que abordan derechos humanos, memoria y justicia social—, sin embargo, el ecofeminismo teatral aparece más como una corriente subterránea que como un campo explícitamente nombrado.

Algunos cruces dan cuenta que este entrelazamiento de intereses existe.  Dramaturgas como Patricia Zangaro, Cristina Escofet y Luisa Calcumil han trabajado desde perspectivas que entrelazan género, territorio y memoria, aunque no necesariamente bajo la etiqueta de ecofeminismo.

Dentro de lo teatral, en espacios independientes como el Club Cultural Matienzo o el Centro Cultural de la Cooperación, se han presentado obras que reflexionan sobre extractivismo, cuerpos disidentes y naturaleza como territorio político.

Por otra parte, el proyecto Derecho de Vida: Miradas ecofeministas en el arte argentino, impulsado por el Centro Cultural de España en Buenos Aires, visibiliza obras que abordan la crisis socioambiental desde una mirada feminista y ritual, incluyendo propuestas escénicas. Como señalábamos, este proyecto es una iniciativa impulsada por el Centro Cultural de España en Buenos Aires (CCEBA), en colaboración con la Red de Centros Culturales de la Cooperación Española. Su objetivo es visibilizar y fortalecer la producción artística argentina que aborda el ecofeminismo como postura crítica frente a la crisis socioambiental y las violencias de género. Esta iniciativa se inició en 2023 como parte de una red internacional que incluye países de Latinoamérica y Guinea Ecuatorial. En Argentina, la curadora responsable es Nancy Rojas, reconocida por su trabajo en arte contemporáneo, feminismos y cultura visual. Las obras abarcan múltiples lenguajes: instalación, performance, fotografía, arte textil, videoarte, entre otros.

Este proyecto hace evidente cómo el ecofeminismo encarna en prácticas artísticas que desafían los lenguajes tradicionales y proponen nuevas cartografías simbólicas, dado que plantean formas de representar el espacio, la identidad y la experiencia desde perspectivas críticas, sensibles y muchas veces marginales. En el contexto del arte, el teatro y el ecofeminismo, este concepto se vuelve una herramienta poderosa para reimaginar el mundo y cuestionar los bordes que establece el pensamiento hegemónico.

En un contexto como el actual se vuelve imperioso desafiar los mapas oficiales y las narrativas dominantes sobre territorio, nación y pertenencia y, en consecuencia, visibilizar experiencias corporales, afectivas y comunitarias que no suelen figurar en los discursos hegemónicos, que permitan reconfigurar el espacio como algo vivido, sentido y performado, más que como una superficie medible.

En el arte y el teatro ecofeminista, estas cartografías aparecen como escenarios rituales donde el cuerpo se convierte en territorio, y el territorio en cuerpo y se expresan a través de lenguajes visuales y escénicos que incorporan elementos naturales (barro, agua, plantas) para hablar de memoria, violencia y sanación, construyendo así narrativas decoloniales que cuestionan la idea de “centro” y “periferia”, proponiendo una geografía afectiva y política. Así, en el proyecto “Cartografías XXY”, diversos artistas transforman su ADN en arte sonoro y videoinstalaciones, creando un “coro polifónico” que da cuerpo a memorias fragmentadas y mestizas, como una forma de mapear lo invisible: la herencia, el trauma, la resistencia.

¿Por qué hablar de cartografías simbólicas?

Estos mapas no buscan representar el mundo tal como es, sino como podría ser. Son mapas de deseo, de duelo, de lucha.  Por ello, desde una visión ecofeminista, esto implica cartografiar el dolor ambiental desde una perspectiva encarnada, donde los cuerpos se vuelven protagonistas, reescribiendo el paisaje desde voces silenciadas: mujeres, disidencias, pueblos originarios, personas marginadas por diversos motivos. Hoy, imaginar territorios posibles, donde la vida se organiza en torno al cuidado, la reciprocidad y la justicia, constituye un anhelo, pero claramente puede volverse una realidad contradiscursiva que ponga en valor el rol siempre desprestigiado de las mujeres, las minorías y la naturaleza.

Tensiones y posibilidades

Debemos señalar, entonces, que el ecofeminismo teatral en Argentina no se presenta como una estética homogénea, sino como una constelación de prácticas que reivindican lo ancestral, lo comunitario y lo ritual, denuncian las violencias patriarcales y extractivistas y proponen una relectura del cuerpo como territorio político y ecológico.

En ese sentido, el teatro político argentino —históricamente centrado en lo social y lo histórico— comienza a expandirse hacia lo ambiental y lo simbólico, en diálogo con las urgencias del siglo XXI.

En esta línea, dentro del teatro performático argentino, podemos destacar Megáfonas, dirigida por Irupé Vitali (Santa Fe, Argentina). Megáfonas podría ser definida como teatro documental y performático. Tiene el formato de un biodrama coral con cinco intérpretes mujeres. La obra amplifica las voces de mujeres argentinas desde una perspectiva feminista y ecofeminista, abordando el cuerpo como territorio de disputa. La obra evoca el universo simbólico del pañuelo verde, pero va más allá del aborto legal, conectando las violencias de género con las violencias sobre el territorio, proponiendo una lectura donde el cuerpo y la tierra son espacios de resistencia (para acceder a material sobre la obra en el catálogo del Instituto Nacional del Teatro: https://inteatro.ar/obras/megafonas/).

Este tipo de obra no solo se posiciona desde el feminismo, sino que se expande hacia una sensibilidad ecofeminista dado que vincula el cuerpo femenino con el territorio, la memoria y la justicia social. Es de resaltar que es propio del ecofeminismo sostener una postura crítica en relación a las raíces patriarcales de la destrucción ambiental y las violencias coloniales. En ese sentido, las performances ecofeministas vinculan cuerpo, tierra y memoria a partir del empleo de elementos naturales o la presentación en espacios no convencionales como plazas, huertas y territorios recuperados.

Donde el barro es hilo: estéticas que entretejen lo vivo

Antes de terminar esta primera presentación, en este reinicio de mis colaboraciones con este colectivo, nos parece pertinente enumerar algunos elementos estéticos que caracterizan las creaciones de raigambre ecofeminista. Por una parte, suelen emplearse algunos elementos que remiten simbólicamente a lo ancestral, lo silenciado y lo femenino (máscaras, cuerpos desnudos, barro, plantas, fuego, entre muchos otros). En algunos territorios se recuperan prácticas chamánicas, carnavales populares y la estética de lo grotesco en su vinculación con prácticas de subversión discursiva. Asimismo, en el diseño escénico se suele desafiar la lógica occidental del teatro clásico a partir de construcciones que apelen a lo circular, lo comunitario, lo espontáneo.

Puente del arroyo Napostá derrumbado por la tormenta.

Heridas que escriben escena: hacia un teatro que respira con la tierra

La inundación en Bahía Blanca, que nos tuvo alejadas de estas páginas, no sólo desbordó calles; arrastró certezas, abrió grietas, reveló lo frágil de nuestras tramas. En medio de ese barro compartido, comenzamos a preguntarnos cómo sanar —no solo el cuerpo, sino también el paisaje interior y político.

Desde espacios comunitarios y de salud mental, empezamos a gestar una escena que entrelaza cuerpo y territorio, memoria y deseo. Nos arriesgamos así a un teatro que pueda definirse como ecofeminista, sensible y ritual, que nos permita rehacer la red desde lo colectivo, lo silenciado y lo vivo. Porque cuando el agua retrocede, lo que queda es la telaraña que insiste en seguir tejiéndose.

Porque después del agua, cuando todo parece suspendido, como dice la escritora ecuatoriana Mónica Ojeda, “la herida también puede ser un punto de partida”. Por esto, desde los bordes húmedos, en el Hospital de Día de nuestra ciudad de Bahía Blanca, estamos comenzando a tramar otro teatro posible, ecofeminista, sanador, insurgente, que respire con nosotras, que escuche a la tierra y que se atreva a hacer del escenario una telaraña viva. Porque, como dice tan bellamente Andrea Arismendi, “No es casual que las voces que habitan el borde de los mapas encuentren en el teatro una forma de sembrarse en el mundo con fuerza, dignidad y deseo.” 

Cuando el agua retrocede, lo que queda no es sólo destrucción: también hay barro fértil, grietas abiertas, rastros que invitan a ser leídos de otra forma. En Bahía Blanca, después de la inundación, empezamos a mirar esas marcas como espacios de posibilidad.

Desde los márgenes del mapa y desde los márgenes del cuerpo, este espacio creativo ecofeminista no busca sanar lo roto, sino habitarlo, no encubre la herida, sino que la convierte en raíz. Porque, como la telaraña que no le teme al viento, volvemos a construirnos cada vez que nos rompemos. Y cada hilo que tejemos desde el arte, el cuidado y la escucha es parte de esa red que sostiene lo vivo.

Imágenes de la inundación en Bahía Blanca


Descubre más desde Nueva Pensamiento Crítico

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Descubre más desde Nueva Pensamiento Crítico

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

Descubre más desde Nueva Pensamiento Crítico

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo