Venezuela exhibe su poderío militar en el arranque de la ‘Operación Caribe 200’ (VIDEOS)
Las autoridades insisten que el despliegu

RT
Como un ejercicio de «apresto operacional» destinado a la preparación del país «para un escenario de conflicto armado en la mar», definió el ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López la Operación ‘Caribe Soberano 200’, que se desarrolla desde la víspera en la isla de La Orchila, a unos 160 kilómetros de la capital.
La acción surgió como respuesta al despliegue militar que mantiene EE.UU. en aguas del Caribe sur desde hace cinco semanas con el argumento declarado de combatir a los cárteles del narcotráfico, aunque las autoridades venezolanas afirman que se trata de una maniobra encubierta para atentar contra su soberanía.
«[Estamos] preparándonos en el terreno para así elevar el apresto operacional ante la amenaza militar que se ha levantado en el Caribe contra Venezuela», detalló Padrino López en un video publicado en sus redes sociales.
En las imágenes correspondientes al segundo día del ejercicio, se da cuenta de una importante cantidad de tropas haciendo prácticas de desembarco, tiro, ataque y defensa, así como del manejo de tanques, carros de guerra, helicópteros, embarcaciones militares y aviones de combate en un escenario confrontativo.
La fachada caribeña venezolana ha tratado de ser franqueada por terceros países durante la última década. Según llamó a recordar el titular de Defensa venezolano, en 2019 se produjo un intento de violentar el mar territorial del país desde Puerto Rico con el pretexto de entregar ayuda humanitaria. Y en 2020, mercenarios procedentes de Colombia pusieron en marcha la fallida ‘Operación Gedeón‘, cuyo propósito era asesinar al presidente venezolano, Nicolás Maduro.
- El despliegue estadounidense en aguas del Caribe sur ha supuesto una nueva escalada de tensiones entre Washington y Caracas. Según lo denunciado por Maduro, ocho destructores, 1.200 misiles y un submarino nuclear apuntan directamente a Venezuela. El sábado 13 de septiembre, arribaron a Puerto Rico cinco cazas F-35, que se suman a lo que la Casa Blanca ha denominado una operación contra los cárteles.
- El 12 de septiembre, fuerzas militares estadounidenses incursionaron en la Zona Económica Exclusiva de Venezuela y asaltaron una embarcación pesquera. La tripulación permaneció retenida por varias horas y Caracas denunció que se trató de una maniobra «ilegal». Entretanto, Maduro aseveró que su país es presa de «una guerra multiforme» orquestada desde EE.UU., cuyo objetivo sería propiciar un «cambio de régimen».
- Como respuesta a los movimientos militares de EE.UU., Maduro llamó al alistamiento masivo de milicianos. De su parte, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana puso en marcha el ‘Plan Independencia 200’, al tiempo que el ministro de Defensa comunicó el inicio de la Operación ‘Caribe Soberano 200’ en la isla de La Orchila.
Maduro expone el propósito del despliegue militar de EE.UU. en el Caribe
El mandatario afirmó que Washington ha construido «un relato tipo Hollywood» para justificar sus amenazas.

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, reiteró este jueves que el despliegue militar que adelanta EE.UU. desde hace más de cinco semanas en aguas del sur del mar Caribe, con el propósito declarado de frenar a los cárteles del narcotráfico, en realidad persigue un «cambio de régimen» en su país, que a su vez tiene como objetivo terminal la apropiación de los vastos recursos naturales de la nación bolivariana.
«¿Qué hay detrás de toda esa narrativa, que mandaron 100 barcos, que tienen 200 aviones en Puerto Rico, 1.200 misiles sobre nuestras cabezas, un submarino nuclear aquí en frente de Macuto? ¿Qué hay detrás de todo eso? ¿Amor por Venezuela? Hay un plan imperial para un cambio de régimen en Venezuela, imponer un gobierno títere de EE.UU. y venir a robarnos el petróleo, que es la mayor reserva internacional del mundo. Y robarnos el gas, que es la cuarta reserva del mundo. Y robarnos el oro, que es la primera reserva. Los acuíferos, la tierra… Pero eso no ha ocurrido ni ocurrirá», sostuvo el mandatario en una jornada de trabajo difundida a través de sus redes sociales.
«Inventan un relato tipo Hollywood»
A su parecer, para justificar esta intervención, Washington recurrió a la construcción de «un relato tipo Hollywood» en el que se acusa falsamente a Venezuela, a él mismo y a otros altos cargos de su gestión, de delitos vinculados con el tráfico masivo de drogas hacia el país norteamericano, pese a que las cifras de Naciones Unidas, la Unión Europea, la Organización Mundial de Aduanas y la misma DEA dan al traste con esas aseveraciones.

Maduro envía un claro mensaje al imperialismo
«No pueden decir que Maduro y Venezuela tienen armas de destrucción masiva. No pueden decir que estamos construyendo una bomba nuclear […], ni que tenemos cohetes trasatlánticos. Entonces inventan un relato tipo Hollywood, donde el malo es el bueno de la película y a este lo hacen pasar como malo. Siempre en Hollywood, en las narrativas gringas, los malos somos los latinos o los asiáticos. O los rusos o los chinos. Y ellos son los héroes», apuntó.
En la misma línea, aseguró que el falso relato no es creído ni siquiera por el pueblo estadounidense. «En EE.UU. no hay nadie que crea las mentiras que están diciendo sobre Venezuela y sobre mí. Nadie. No existe. Esa batalla de la verdad la estamos ganando y tenemos que ganarla cada día. La verdad de Venezuela. En EE.UU. y en el mundo», completó.
- El despliegue estadounidense en aguas del Caribe sur ha supuesto una nueva escalada de tensiones entre Washington y Caracas. Según lo denunciado por Maduro, ocho destructores, 1.200 misiles y un submarino nuclear apuntan directamente a Venezuela. El sábado 13 de septiembre arribaron a Puerto Rico cinco cazas F-35, que se suman a lo que la Casa Blanca ha denominado una operación contra los cárteles.
- El 12 de septiembre, fuerzas militares estadounidenses incursionaron en la Zona Económica Exclusiva de Venezuela y asaltaron una embarcación pesquera. La tripulación quedó retenida por varias horas y Caracas denuncia que se trató de una maniobra «ilegal».
- Entretanto, Maduro aseveró que su país es presa de «una guerra multiforme» orquestada desde EE.UU. en interés de propiciar un «cambio de régimen», mientras que su par estadounidense, Donald Trump, dijo que no ha entablado conversaciones con miembros de su Gobierno para esos fines.
- Como respuesta a los movimientos militares de EE.UU., Maduro llamó al alistamiento masivo de milicianos. De su parte, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana puso en marcha el ‘Plan Independencia 200’, al tiempo que el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, comunicó la realización de un ejercicio de «apresto militar» en la isla de La Orchila. Aseguró asimismo que el país se prepara «para un escenario de conflicto armado en la mar». Por su lado, los marines apostados en Puerto Rico simularon un desembarco anfibio este 18 de septiembre.
Maduro: «EE.UU. promueve una narrativa sobre Venezuela que no la cree ni su propio pueblo»
Publicado:19 sep 2025 00:50 GMT
«No pueden decir que Maduro y Venezuela tenemos armas de destrucción masiva», expresó el mandatario venezolano.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, señaló este jueves que la Administración de Donald Trump en EE.UU. promueve una «campaña de infamia» con la que intenta masificar un relato sobre el país suramericano y su Gobierno que ni siquiera la cree el propio pueblo estadounidense.
«Ellos han creado una narrativa que no la cree ni el pueblo de EE.UU. En EE.UU. no hay nadie que crea en las mentiras que están diciendo en Venezuela y sobre mí, nadie, no existe», expresó el jefe de Estado venezolano en una actividad desde el estado La Guaira, en la costa central del país.
Maduro señaló que, como Washington no puede justificar sus amenazas y agresiones contra Venezuela, porque no pueden argumentar que el país tiene armas nucleares o de destrucción masiva, ahora buscan imponer el tema del ‘narcoterrorismo‘ como agenda para intentar invadir al país y apoderarse de sus riquezas energéticas, mineras y naturales.

Maduro envía un claro mensaje al imperialismo
En ese sentido, Maduro recordó que distintas organizaciones internacionales como las Naciones Unidas, la Unión Europea, la Organización Mundial de Aduanas e incluso el Departamento Antidrogas estadounidense (DEA), han reconocido que Venezuela no tiene cultivos de drogas ilícitas, no es un país productor y tampoco distribuidor de estupefacientes.
«No pueden decir que Maduro y Venezuela tenemos armas de destrucción masiva, no pueden decir que estamos construyendo una bomba nuclear ni que tenemos cohetes transatlánticos. Inventan un relato tipo Hollywood donde el malo es el bueno y el bueno lo hacen pasar por el malo», indicó el dignatario venezolano, quien señaló que, aunque el país enarbola la bandera de la paz, también se prepara para cualquier escenario.
Maduro agregó que históricamente las películas de Hollywood han masificado «las narrativas gringas», donde «los malos» siempre son «latinos, asiáticos, rusos o chinos», mientras los estadounidenses «son los héroes». «Es el mundo al revés», dijo el presidente al citar la famosa frase del reconocido periodista, filósofo y escritor uruguayo Eduardo Galeano.
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Aprueban en Venezuela en primera discusión tratado de asociación estratégica con Rusia: ¿qué implica?
Publicado:19 sep 2025 00:00 GMT
El acuerdo se cimienta en la defensa del multilateralismo, la autodeterminación de los pueblos y el respeto a la Carta de las Naciones Unidas.

La Asamblea Nacional de Venezuela aprobó este jueves por unanimidad, en primera discusión, el proyecto de ley sobre el tratado de asociación estratégica y cooperación entre el país suramericano y Rusia, en interés de mejorar la operatividad de las relaciones de alto nivel que existen entre las dos naciones.
«Todo este trabajo responde a una interacción muy dinámica que se ha dado en el plano político, en el plano comercial, en el plano de las relaciones diplomáticas. Esto, llevado al más alto nivel. […]. Hay que subrayar el nivel muy elevado y muy consistente de nuestras relaciones con la Federación de Rusia«, sostuvo el diputado Roy Daza, quien estuvo a cargo de la exposición de la iniciativa legislativa ante el pleno de los diputados.
Entre otras áreas, el acuerdo contempla intercambios científico-técnicos, comerciales, cooperación humanitaria e inversiones en variados sectores de la economía, en el contexto del «nuevo momento de la geopolítica del mundo», que según Daza se traduce en «el carácter irreversible del establecimiento de un orden mundial justo, sostenible, multipolar, basado en el derecho, la soberanía y la igualdad de los Estados».
Posiciones soberanistas y defensa de la paz
«Eso implica el rechazo a las políticas hegemonistas del imperialismo, eso implica cooperación en los asuntos internacionales. ¿Y cómo se concreta eso desde el punto de vista de la diplomacia? […] En lo que tiene que ver con la defensa de principios y conceptos fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas […]», abundó, al considerar que la defensa de lo contemplado en los estatutos de la ONU, como lo enarbolan Caracas y Moscú, se traduce en «defender la paz».

El Kremlin desvela el texto del acuerdo estratégico con Venezuela: ¿qué contempla?
A ese respecto, refirió que el tratado supone el diálogo político de alto nivel, el respeto al derecho internacional, el arreglo pacífico de las diferencias, la observancia de los derechos humanos y la autodeterminación de los pueblos. A esto se suma la no proliferación de armas nucleares, la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, así como contra el blanqueo de capitales, y la firma de acuerdos energéticos en el marco de la OPEP+.
En cuanto a los mecanismos de integración regional, el tratado considera el establecimiento de puentes para estrechar los nexos del país euroasiático con la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac). De modo semejante, Rusia impulsará la incorporación de Venezuela a los BRICS, así como su acercamiento a la Comunidad Económica Euroasiática.
«Este tratado lo firman el presidente Vladímir Putin y nuestro querido presidente Nicolás Maduro Moros. Es un mensaje de paz, es un mensaje de soberanía, es un mensaje de la fortaleza del pueblo venezolano», cerró Daza.
De la amenaza a la incertidumbre: La evolución de la presión militar sobre Venezuela
Publicado:17 sep 2025 17:02 GMT

Cuando en su primera administración el presidente de EE.UU., Donald Trump, declaraba que «todas las opciones están sobre la mesa», al referirse a la posibilidad de una invasión o una intervención militar sobre Venezuela que tenía como principal objetivo derrocar el gobierno del presidente Nicolás Maduro, las fuerzas armadas estadounidenses estaban muy lejos de implementar un despliegue militar como el que se está desarrollando actualmente en la frontera marítima del país caribeño.
Este domingo, al ser preguntado por la posibilidad de una intervención militar, Trump respondió con una frase que, igual a la anterior, permite muchas interpretaciones mientras alza las expectativas: «ya veremos qué pasa«.
El comentario más reciente, como el de 2019, permite lecturas equívocas, pero la diferencia de los escenarios establecidos es tremendamente perceptible.
En aquel momento, los medios de comunicación internacionales eran mucho más resonantes con respecto al tema Venezuela. Por su parte, los sectores de oposición habían elegido un «gobierno paralelo», sin legalidad ni capacidad de mando en el territorio, pero reconocido por más de cincuenta países. Sin embargo, todo el despliegue se llevaba a cabo en la esfera diplomática, política o mediática, pero no se extrapoló al área militar.
En esta segunda administración, el tema Venezuela se aborda de manera diametralmente diferente. Ya en la frontera norte del país pulula, sin ubicación concreta, una flotilla que incluye un grupo anfibio con buques de asalto liderado por el USS Iwo Jima, junto al USS Fort Lauderdale y el USS San Antonio; les acompañan los destructores USS Jason Dunham, el USS Gravely, el USS Sampson y el crucero lanzamisiles USS Lake Erie, así como varios aviones de reconocimiento P-8, un submarino de ataque con propulsión nuclear, y descansan en Puerto Rico 10 cazas F-35 de última generación que se han dispuesto para la avanzada. En algún momento se mencionó la movilización de más de 4.000 efectivos.
En las últimas semanas, los militares estadounidenses ya han bombardeado tres pequeñas embarcaciones que supuestamente llevaban droga, pero lo han hecho sin justificación legal y de una manera totalmente arbitraria. Como denunció el gobierno venezolano y los propios pescadores, el sábado 13 de septiembre, un destructor estadounidense interceptó y allanó, en la zona económica exclusiva de Venezuela, una embarcación venezolana especializada en la pesca de atún, en la que se desplazaban nueve pescadores. Esto significa una violación del mar venezolano y a la vez un asedio a su flota pesquera, lo que se adereza con la declaración amenazante del propio presidente de EE.UU: «si fuera un pescador (venezolano) yo no saldría a pescar». Ya el enemigo no son solo los narcotraficantes, sino también los pescadores.
Hacia 2019, la aviación estadounidense no se había atrevido a volar el espacio aéreo venezolano, como también denunció Caracas en días recientes.
El cerco sobre Venezuela se ha venido estrechando, ya no en el campo mediático o diplomático (asociaciones como el Grupo de Lima o la amplia actividad diplomática que había contra Venezuela de 2017 a 2019 ya no tiene el mismo protagonismo y se circunscribe a pocos países de la región). Tampoco en el campo propiamente político, porque no estamos presenciando pomposos recibimientos a un «presidente paralelo» por parte del Congreso de EE.UU. y varios primeros ministros de Occidente. Estamos hablando propiamente de acechanza armada en la propia fachada marítima de Venezuela. En esta segunda administración ya el escenario es otro: propiamente el militar. Ya hay un teatro de operaciones en marcha.
La arbitrariedad se desplaza al Caribe
Quizá lo más peligroso, para Venezuela y sus vecinos, es que los niveles de arbitrariedad que se están aplicando en otros conflictos, como en Gaza, Irán y el más reciente en Catar, ahora están siendo trasladados al Caribe. Sin pruebas ni intercepción ni proceso judicial, las fuerzas armadas de EE.UU. están acusando de narcotraficantes y bombardeando a pequeñas embarcaciones, desarmadas, sin ningún tipo de basamento legal.
La semana pasada, el senador de EE.UU., Jack Reed, expresó su preocupación sobre el ataque mortal a la embarcación que dejó once muertos: «No hay ninguna prueba, ninguna, de que este ataque se haya ejecutado en defensa propia. Eso es importante, porque, tanto en virtud del derecho nacional como del internacional, las fuerzas armadas estadounidenses simplemente no tienen la autoridad para usar fuerza letal contra una embarcación civil a menos que actúen en defensa propia», lo que significa, según su postura, un ejercicio abusivo y extralegal.
Flotas misilísticas apuntan a Venezuela. El objeto de persecución ya no es solo el Gobierno o los narcos, sino también los pescadores venezolanos.
Finalmente, con la presión militar en pleno desarrollo, todo se trata de cómo interpretar a Donald Trump. En su forma retórica ha sido bastante escueto en afirmar si finalmente vendrá una radicalización del conflicto hacia Venezuela. Ha preferido seguir usando frases para ser interpretadas de diferentes maneras, como la que mencioné anteriormente: «veremos qué pasa». La expresión es una forma de no afirmar nada, pero a la vez dejar todas las opciones abiertas y atizar las expectativas.
Por otro lado, el presidente estadounidense ha dicho: «Y el problema es que hay muy pocos barcos en el agua. No hay muchos barcos en el agua. No me puedo imaginar por qué. Ni siquiera barcos de pesca», haciendo referencia a un poco (o casi nulo) desplazamiento de embarcaciones por temor a posibles ataques: «le estamos diciendo a los cárteles ahora mismo que también los vamos a detener, cuando vengan por tierra los detendremos de la misma manera que detuvimos los barcos», lo que podría entenderse como que está dando por cumplido el objetivo inicial que tenía el operativo en el Caribe sur, que implicaba supuestamente parar el envío marítimo de droga hacia EE.UU.

¿Fin de la paz? EE.UU. convierte el Caribe en una zona de ejecuciones sumarias
¿Quiere decir esto que Trump considera que el despliegue militar ya cumplió su objetivo?, ¿ya no habrá más ofensiva o una retirada inminente?, ¿viene un nuevo objetivo más avanzado?, ¿cómo justifica entonces la permanencia de la flota si ya no hay embarcaciones «trasladando droga»? Estas son las cosas que Trump prefiere no explicar para permitirse seguir atizando la polarización y su imagen de «vengador» de la sociedad estadounidense.
Por lo pronto, flotas misilísticas apuntan a Venezuela. El objeto de persecución ya no es solo el Gobierno o los narcos, sino también los pescadores venezolanos. Las acciones de provocación van en aumento. La ilegalidad con la que son acometidos los conflictos actuales en el mundo se va mudando al Caribe que se había mantenido como una zona pacífica desde hace varios siglos. ¿Qué busca Washington con este despliegue? No bastan las interpretaciones, habrá que esperar los hechos.
Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el punto de vista de RT.
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