«Se vio desde Puerto Rico»: EE.UU. prueba misiles balísticos intercontinentales frente a Florida en medio de amenazas a Venezuela
La Marina estadounidense subrayó que este tipo de lanzamientos se realizan periódicamente y «no están vinculados a acontecimientos mundiales específicos».

RT
Estados Unidos efectuó la semana pasada un lanzamiento de prueba de misiles balísticos intercontinentales Trident II D5 desde un submarino ante la costa de Florida, en medio de una creciente hostilidad hacia Venezuela.
Según informó la Marina estadounidense en un comunicado oficial difundido este martes, los ejercicios llevados a cabo los días 17-21 de septiembre incluyeron 4 lanzamientos «programados» de misiles «desarmados» al este de la costa de Florida. «Un evento de prueba de lanzamiento iluminó el domingo el cielo nocturno y se vio desde Puerto Rico», precisaron. Asimismo, la institución militar acentuó que las maniobras tuvieron como objetivo demostrar la «preparación y fiabilidad» de su arsenal estratégico.
La prueba en Florida formó parte del programa de extensión de vida útil (D5LE), que busca mantener la fiabilidad del sistema hasta al menos la década de 2040. La Marina subrayó que este tipo de lanzamientos se realizan periódicamente y «no están vinculados a acontecimientos mundiales específicos».
El Trident II D5 es un misil balístico intercontinental de combustible sólido y tres etapas, con un alcance de más de 7.000 kilómetros y capacidad para portar múltiples ojivas, incluidas nucleares. Está diseñado para operar desde submarinos de la clase Ohio de la Marina estadounidense y de la clase Vanguard de la Marina Real británica. Un submarino de la clase Ohio es capaz de portar hasta 20 misiles Trident II.

La maniobra ocurre en un contexto de fricciones políticas y diplomáticas con Caracas, tras los recientes pronunciamientos de la Administración de Donald Trump sobre la situación con Venezuela.

Maduro: «La agresión a Venezuela sería el inicio de una guerra catastrófica en el Caribe»
Advertencia de Venezuela
Desde el Palacio de Miraflores, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, advirtió este martes que «la agresión a Venezuela sería el inicio de una guerra catastrófica en el Caribe y Suramérica». El mandatario señaló que su Gobierno declaró en sesión permanente al Consejo de Estado para preparar medidas frente a «todas las amenazas» de Washington, que —según denunció— violan flagrantemente el derecho internacional.
Maduro destacó que el rechazo a la postura de EE.UU. es «creciente» en organismos multilaterales como la ONU y la Celac. Tras acusar a Trump de promover una «narrativa falsa» que busca imponer un clima de violencia en la región, señaló que ese plan de atacar a Venezuela es «burdo y estúpido», pensado por «imbéciles que viven en Miami, Madrid y más allá».
«Va a crear más guerras»: La reacción de Petro al discurso de Trump en la ONU
Publicado:23 sep 2025 21:31 GMT
El mandatario de Colombia afirmó que su par estadounidense exhibió en el organismo una «fuerza negativa», «profundamente ignorante» y «oscurantista»,

El presidente colombiano, Gustavo Petro, calificó este martes de «contrario a los intereses de la humanidad» el discurso que pronunció ante la Asamblea General de las Naciones Unidas su homólogo estadounidense, Donald Trump, al considerar que su enfoque contiene «errores».
«Les puedo yo decir los errores de la política de Trump frente al narcotráfico, porque lo está impulsando; frente a la crisis climática, porque la va a agudizar; frente a la inmigración, porque va a crear más guerras; y en el fondo, frente a una enorme crisis que ya la humanidad vive y que tiene que frenar inmediatamente, si queremos que los hijos de todos y de todas, en todos los puntos del planeta, vivan», sostuvo el mandatario ante los periodistas desde Nueva York.
A su parecer, Trump mostró esta jornada en la ONU una «fuerza negativa, que es una fuerza contraria a la vida, que es una fuerza profundamente ignorante, oscurantista», con referencia a la posición del dignatario estadounidense ante el conflicto en Gaza y otros asuntos de impacto global.

Puntos clave de la intervención de Trump ante la Asamblea General de la ONU
Así, dijo Petro, esa «fuerza negativa» pretende hacer retroceder a la humanidad «a los tiempos de [Adolf] Hitler».
«Y siguiendo el ejemplo de la humanidad en esos tiempos de Hitler, pues hay que derrotar a Hitler«, completó el mandatario.
Por su parte, el inquilino de la Casa Blanca defendió el poderío de su país, denostó de la eficacia de la ONU para resolver los conflictos en el mundo, cuestionó el reconocimiento de un Estado palestino y defendió el proceder de Israel, cargó contra Europa, Irán y Venezuela, y negó la existencia de la crisis climática.
Petro: «Dicen que los misiles en el Caribe eran para detener las drogas. ¡Mentira!»
El presidente habla en medio de tensiones con EE.UU. respecto al papel de Colombia en la lucha contra las drogas.
Descargar videoPamela Smith / AP
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, condenó este martes la política extraterritorial de la administración de Donald Trump en EE.UU., y su actividad militar activa en las aguas del mar Caribe, durante su participación en los debates de la 80.ª Asamblea General de las Naciones Unidas, realizada en Nueva York (EE.UU), sede del organismo internacional.
Al inicio de su discurso, el mandatario colombiano resaltó que las acciones de EE.UU. en el Caribe hoy llevan la barbarie a una realidad global. Además, resaltó que lo que sucede en Gaza desde hace años, ahora convertido en «genocidio», también pretende imponerse en la región latinoamericana.
En ese sentido, sostuvo que los misiles que lanza Washington en el Caribe no es para detener al narcotráfico y que tal acción es una «mentira» para someter a los países latinoamericanos en una supuesta lucha contra organizaciones del narcotráfico internacional.
«Dicen que los misiles en el Caribe eran para detener las drogas, ¡Mentira!», dijo Petro, quien agregó que quizá el presidente de EE.UU., Donald Trump, no sabe que su política exterior hacia Colombia, Venezuela y el Caribe, es asesorada por «colombianos que son aliados políticos de la mafia de la cocaína«.
Petro también condenó los asesinatos en el Caribe contra lanchas en las que se trasladan civiles, en la que ya se contabilizan al menos 17 jóvenes que han sido víctimas de los misiles lanzados por EE.UU. en su supuesta lucha contra el narcotráfico.
Al respecto, resaltó que estas personas estaban desarmadas y fueron exterminadas solo por ser «pobres». «La política antidrogas no es para detener la cocaína que llega a los EE.UU., la política antidrogas es para dominar los pueblos del Sur en general, no mira la droga, mira el poder y la dominación», añadió. Petro también se refirió al trato de los migrantes latinoamericanos, que son calificados como criminales sin pruebas por parte de Washington y encerrados en «campos de concentración», al estilo de la Alemania Nazi de Adolf Hitler.
«Los misiles los tiran donde hay pobreza»
«Narcotraficantes todos dicen, cuando la mayoría de los narcotraficantes son rubios y de ojos azules, y guardan sus enormes fortunas en los bancos más grandes del mundo y no viven en Bogotá, ni en Caracas, ni en el Caribe, ni en Gaza, sino que viven en Miami y son vecinos del presidente de los EE.UU., y viven en Nueva York, en París, en Madrid y en Dubai, viven donde hay lujo no pobreza, pero los misiles los tiran donde hay pobreza y no donde hay lujo», expresó Petro.
El mandatario colombiano agregó que el argumento de EE.UU. de decir que el llamado ‘Tren de Aragua’ es una organización terrorista internacional del narcotráfico es falso. «Mentira que el ‘Tren de Aragua’ es terrorista, solo son delincuentes comunes en forma de banda, agrandados por la estúpida idea de bloquear a Venezuela y quedarse con su petróleo».
También expresó que «los migrantes no son delincuentes» y que no existe razón alguna para llevarlos a «campos de concentración» luego que las autoridades de EE.UU. los expulsan de su territorio «encadenados». «La migración no es sino el producto del bloqueo a los países más pobres como Irán, o Irak, o Cuba, o Venezuela. El bloqueo económico no es más que un genocidio«.
Condena al «genocidio» de Israel al pueblo palestino
El mandatario colombiano también condenó «el genocidio» contra la población Palestina y dijo que la comunidad internacional, incluyendo a la ONU, son cómplices del exterminio de los gazatíes por parte de Israel. Al respecto señaló que Trump también es cómplice de esa situación.
«Trump no habla de democracia, no habla de crisis climática, no habla de vida, solo amenaza y mata y deja matar a decenas de miles», expresó Petro, quien resaltó que esta es su última intervención en la Asamblea General, la cuarta como jefe de Estado.

«Va a crear más guerras»: La reacción de Petro al discurso de Trump en la ONU
El mandatario pidió a la ONU trabajar para el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, y los responsables del «genocidio» en Palestina, sean capturados y procesados por sus crímenes contra la humanidad. Por ello, instó al organismo a frenar la diplomacia que no ha dado resultado a los problemas globales, sino a tomar acción para detener la matanza en Gaza.
«Hay que liberar a Palestina», expresó Petro, quien llamó a la comunidad internacional a tomar las armas y conformar un ejército internacional para detener a Israel de sus acciones bélicas que hasta ahora nadie ha podido frenar. «La ONU debe empezar su cambio deteniendo el genocido en Gaza con la efectividad de un Ejército de la salvación del mundo, votado por la Asamblea de las Naciones Unidas y sin veto».
«Capital o vida»
Petro también advirtió que el momento histórico que vive la humanidad en la actualidad, a partir de la acción de los países occidentales más poderosos, donde los se privilegia a una «sociedad rica y racista» que se cree «la raza superior», van llevando a la humanidad «al abismo de su propia destrucción».
Petro indicó que el mundo debe decir entre poner fin al modelo económico del capital o enfrentar el fin del planeta. Al respecto, alertó que el mundo está entre «capital o vida», entre la «codicia o vida», «barbarie o democracia», o «libertad o muerte», como decía el Libertador Simón Bolivar, dijo.

Maduro: «La agresión a Venezuela sería el inicio de una guerra catastrófica en el Caribe»
«Es una revolución mundial de los pueblos lo que se necesita para superar la crisis climática, de los pueblos unidos, de las civilizaciones. Es una revolución de la humanidad para seguir viva y libre«, añadió el presidente colombiano, quien exhortó a la ONU a reformarse con base en esa visión de la unidad de las civilizaciones por encima de los Estados-Gobiernos.
También fustigó la imposición de bloqueos económicos por parte de EE.UU. contra países como Venezuela, acción que señaló como una política de Washington para intentar quedarse con las riquezas naturales de ese país suramericano.
- Este discurso ocurre en medio de las tensiones con EE.UU, luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump ordenara un amplio despliegue militar en el Caribe, bajo el supuesto alegato de la lucha antidrogas. Aunque no hay pruebas, Washington sostiene que ha destruido tres embarcaciones y con un saldo de 17 personas muertas. Estas acciones son calificadas de «asesinatos» por Petro.
- Asimismo, Petro criticó severamente la decisión de Washington de descertificar al país suramericano en su lucha contra las drogas, lo que considera como un «chantaje colonial» por su postura política de izquierda.
- La intervención inaugural de Petro, como presidente recién posicionado en el cargo, en septiembre de 2022, dejó frases emblemáticas como: «Vengo de un país de belleza ensangrentada», con referencia al extenso conflicto interno armado en el país, y «la guerra contra las drogas ha fracasado», al hablar de los planes antidrogas conjuntos con EE.UU., que solo generaron el recrudecimiento de la violencia.
Maduro: «La agresión a Venezuela sería el inicio de una guerra catastrófica en el Caribe»
El mandatario venezolano resaltó que el rechazo a la postura de EE.UU. contra Venezuela es «creciente» en la comunidad internacional.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, advirtió este martes a la comunidad internacional que si EE.UU. decidiera ejecutar finalmente una agresión militar contra su país, esa acción desataría una guerra en todo el continente americano.
«La agresión a Venezuela sería el inicio de una guerra catastrófica en el Caribe y Suramérica», dijo el presidente venezolano desde el Palacio de Miraflores en Caracas, la capital del país, donde dirige el Comité Ejecutivo del Consejo de Estado que se declaró en sesión permanente para trabajar en Decretos Constitucionales para hacer frente a «todas las amenazas» de Washington, «que violan flagrantemente el derecho internacional y que han generado una reacción mundial de rechazo».
Maduro resaltó que el rechazo a la postura de EE.UU. contra Venezuela es «creciente» y se ha manifestado en distintos bloques multilaterales como la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), entre otras instancias y países a escala global.

Trump amenaza a Venezuela ante la ONU
«Es un rechazo creciente a que se amenace la paz del Caribe, la paz de Suramérica, y que se construya un relato burdo, totalmente falso, una narrativa derrotada por su propia falsedad, su propia inmoralidad, contra un país de gente decente, contra un país con institucionalidad republicana, con fortaleza constitucional como nuestra República Bolivariana de Venezuela», agregó.
Maduro indicó que la «narrativa falsa», promovida por la administración de Donald Trump, «pretende imponer un estado de violencia en el Caribe, en Suramérica y amenaza con escalar hacia una guerra catastrófica en todo nuestro continente«. Además señaló que ese plan de atacar a Venezuela «es burdo y estúpido», pensado por «imbéciles que viven en Miami, Madrid y más allá».
El mandatario venezolano agregó que los patriotas de su país se mantienen firmes en la verdad y en plena lucha «contra la mentira, la violencia y la inmoralidad». En ese sentido, comentó que la población está preparada desde «los poderes que establece la Constitución» para enfrentar cualquier agresión extranjera que pretenda afectar la soberanía, la paz e independencia del país.
Maduro también destacó que la única garantía de paz del país es la movilización cívico militar. Además, resaltó que las encuestas sostienen que más del 90 % de la población venezolana rechaza las amenazas de EE.UU., las califica de «repudiables» y manifiesta estar dispuesta a defender el derecho a la paz de Venezuela.
Petro: «Los narcotraficantes viven al lado de la casa de Trump en Miami»
El mandatario colombiano subrayó que los verdaderos comerciantes de droga viven donde «hay lujo, no pobreza».

Los verdaderos narcotraficantes no son campesinos o migrantes latinoamericanos pobres, sino los que viven en grandes ciudades estadounidenses y europeas y comercializan droga, denunció el martes el presidente de Colombia, Gustavo Petro.
Al margen del debate general del 80.º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, el mandatario colombiano declaró ante la prensa que los verdaderos narcotraficantes que comercializan droga en EE.UU. y Europa «viven en Miami, Nueva York, París, Madrid y Dubái».
«Muchos tienen ojos azules y pelo rubio, y no viven en las lachas donde caen los misiles, no viven en los sitios donde campesinos muy pobres y alejados cultivan la hoja de coca; y es allí donde quieren llevar misiles. Solo matan a pobres y solo matan a migrantes latinoamericanos«, denunció. Los narcotraficantes viven al lado de la casa de [el presidente de EE.UU. Donald] Trump en Miami», enfatizó Petro.
La misma tesis se escuchó durante el discurso de Petro ante las Naciones Unidas, en el que expresó que los verdaderos narcotraficantes «guardan sus enormes fortunas en los bancos más grandes del mundo y no viven en Bogotá, ni en Caracas, ni en el Caribe, ni en Gaza» y habitan ciudades «donde hay lujo, no pobreza».

Petro: «Dicen que los misiles en el Caribe eran para detener las drogas. ¡Mentira!»
«Pero los misiles los tiran donde hay pobreza y no donde hay lujo», manifestó el jefe de Estado colombiano.
«Los migrantes no son delincuentes»
El mandatario colombiano agregó que el argumento de EE.UU. de decir que el llamado ‘Tren de Aragua’ es una organización terrorista internacional del narcotráfico es falso.»Mentira que el ‘Tren de Aragua’ es terrorista, solo son delincuentes comunes en forma de banda, agrandados por la estúpida idea de bloquear a Venezuela y quedarse con su petróleo».
También expresó que «los migrantes no son delincuentes» y que no existe razón alguna para llevarlos a «campos de concentración» luego de que las autoridades de EE.UU. los expulsan de su territorio «encadenados». «La migración no es sino el producto del bloqueo a los países más pobres como Irán, o Irak, o Cuba, o Venezuela. El bloqueo económico no es más que un genocidio«.
La dura crítica de Petro hacia las políticas antidrogas de EE.UU., que a través de tales acciones busca «dominar los pueblos del Sur», hizo que la delegación del país norteamericano abandonara el recinto de la ONU en medio de su intervención.
La región latinoamericana vive tensiones con EE.UU., luego de que Trump ordenara un amplio despliegue militar en el Caribe, bajo el supuesto alegato de la lucha antidrogas. Aunque no hay pruebas, Washington sostiene que ha destruido tres embarcaciones y con un saldo de 17 personas muertas. Estas acciones son calificadas de «asesinatos» por Petro.
De la amenaza a la incertidumbre: La evolución de la presión militar sobre Venezuela

Cuando en su primera administración el presidente de EE.UU., Donald Trump, declaraba que «todas las opciones están sobre la mesa», al referirse a la posibilidad de una invasión o una intervención militar sobre Venezuela que tenía como principal objetivo derrocar el gobierno del presidente Nicolás Maduro, las fuerzas armadas estadounidenses estaban muy lejos de implementar un despliegue militar como el que se está desarrollando actualmente en la frontera marítima del país caribeño.
Este domingo, al ser preguntado por la posibilidad de una intervención militar, Trump respondió con una frase que, igual a la anterior, permite muchas interpretaciones mientras alza las expectativas: «ya veremos qué pasa«.
El comentario más reciente, como el de 2019, permite lecturas equívocas, pero la diferencia de los escenarios establecidos es tremendamente perceptible.
En aquel momento, los medios de comunicación internacionales eran mucho más resonantes con respecto al tema Venezuela. Por su parte, los sectores de oposición habían elegido un «gobierno paralelo», sin legalidad ni capacidad de mando en el territorio, pero reconocido por más de cincuenta países. Sin embargo, todo el despliegue se llevaba a cabo en la esfera diplomática, política o mediática, pero no se extrapoló al área militar.
En esta segunda administración, el tema Venezuela se aborda de manera diametralmente diferente. Ya en la frontera norte del país pulula, sin ubicación concreta, una flotilla que incluye un grupo anfibio con buques de asalto liderado por el USS Iwo Jima, junto al USS Fort Lauderdale y el USS San Antonio; les acompañan los destructores USS Jason Dunham, el USS Gravely, el USS Sampson y el crucero lanzamisiles USS Lake Erie, así como varios aviones de reconocimiento P-8, un submarino de ataque con propulsión nuclear, y descansan en Puerto Rico 10 cazas F-35 de última generación que se han dispuesto para la avanzada. En algún momento se mencionó la movilización de más de 4.000 efectivos.
En las últimas semanas, los militares estadounidenses ya han bombardeado tres pequeñas embarcaciones que supuestamente llevaban droga, pero lo han hecho sin justificación legal y de una manera totalmente arbitraria. Como denunció el gobierno venezolano y los propios pescadores, el sábado 13 de septiembre, un destructor estadounidense interceptó y allanó, en la zona económica exclusiva de Venezuela, una embarcación venezolana especializada en la pesca de atún, en la que se desplazaban nueve pescadores. Esto significa una violación del mar venezolano y a la vez un asedio a su flota pesquera, lo que se adereza con la declaración amenazante del propio presidente de EE.UU: «si fuera un pescador (venezolano) yo no saldría a pescar». Ya el enemigo no son solo los narcotraficantes, sino también los pescadores.
Hacia 2019, la aviación estadounidense no se había atrevido a volar el espacio aéreo venezolano, como también denunció Caracas en días recientes.
El cerco sobre Venezuela se ha venido estrechando, ya no en el campo mediático o diplomático (asociaciones como el Grupo de Lima o la amplia actividad diplomática que había contra Venezuela de 2017 a 2019 ya no tiene el mismo protagonismo y se circunscribe a pocos países de la región). Tampoco en el campo propiamente político, porque no estamos presenciando pomposos recibimientos a un «presidente paralelo» por parte del Congreso de EE.UU. y varios primeros ministros de Occidente. Estamos hablando propiamente de acechanza armada en la propia fachada marítima de Venezuela. En esta segunda administración ya el escenario es otro: propiamente el militar. Ya hay un teatro de operaciones en marcha.
La arbitrariedad se desplaza al Caribe
Quizá lo más peligroso, para Venezuela y sus vecinos, es que los niveles de arbitrariedad que se están aplicando en otros conflictos, como en Gaza, Irán y el más reciente en Catar, ahora están siendo trasladados al Caribe. Sin pruebas ni intercepción ni proceso judicial, las fuerzas armadas de EE.UU. están acusando de narcotraficantes y bombardeando a pequeñas embarcaciones, desarmadas, sin ningún tipo de basamento legal.
La semana pasada, el senador de EE.UU., Jack Reed, expresó su preocupación sobre el ataque mortal a la embarcación que dejó once muertos: «No hay ninguna prueba, ninguna, de que este ataque se haya ejecutado en defensa propia. Eso es importante, porque, tanto en virtud del derecho nacional como del internacional, las fuerzas armadas estadounidenses simplemente no tienen la autoridad para usar fuerza letal contra una embarcación civil a menos que actúen en defensa propia», lo que significa, según su postura, un ejercicio abusivo y extralegal.
Flotas misilísticas apuntan a Venezuela. El objeto de persecución ya no es solo el Gobierno o los narcos, sino también los pescadores venezolanos.
Finalmente, con la presión militar en pleno desarrollo, todo se trata de cómo interpretar a Donald Trump. En su forma retórica ha sido bastante escueto en afirmar si finalmente vendrá una radicalización del conflicto hacia Venezuela. Ha preferido seguir usando frases para ser interpretadas de diferentes maneras, como la que mencioné anteriormente: «veremos qué pasa». La expresión es una forma de no afirmar nada, pero a la vez dejar todas las opciones abiertas y atizar las expectativas.
Por otro lado, el presidente estadounidense ha dicho: «Y el problema es que hay muy pocos barcos en el agua. No hay muchos barcos en el agua. No me puedo imaginar por qué. Ni siquiera barcos de pesca», haciendo referencia a un poco (o casi nulo) desplazamiento de embarcaciones por temor a posibles ataques: «le estamos diciendo a los cárteles ahora mismo que también los vamos a detener, cuando vengan por tierra los detendremos de la misma manera que detuvimos los barcos», lo que podría entenderse como que está dando por cumplido el objetivo inicial que tenía el operativo en el Caribe sur, que implicaba supuestamente parar el envío marítimo de droga hacia EE.UU.

¿Fin de la paz? EE.UU. convierte el Caribe en una zona de ejecuciones sumarias
¿Quiere decir esto que Trump considera que el despliegue militar ya cumplió su objetivo?, ¿ya no habrá más ofensiva o una retirada inminente?, ¿viene un nuevo objetivo más avanzado?, ¿cómo justifica entonces la permanencia de la flota si ya no hay embarcaciones «trasladando droga»? Estas son las cosas que Trump prefiere no explicar para permitirse seguir atizando la polarización y su imagen de «vengador» de la sociedad estadounidense.
Por lo pronto, flotas misilísticas apuntan a Venezuela. El objeto de persecución ya no es solo el Gobierno o los narcos, sino también los pescadores venezolanos. Las acciones de provocación van en aumento. La ilegalidad con la que son acometidos los conflictos actuales en el mundo se va mudando al Caribe que se había mantenido como una zona pacífica desde hace varios siglos. ¿Qué busca Washington con este despliegue? No bastan las interpretaciones, habrá que esperar los hechos.
Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el punto de vista de RT.
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