Solidaridad internacional con Flotilla Global Sumud y repudio a Israel


Por | 02/10/2025 | Palestina y Oriente Próximo
La Flotilla Global Sumud informó que treinta de sus barcos siguen navegando hacia Gaza y que están a 46 millas náuticas de la costa (unos 85 kilómetros), mientras el Ejército de Israel ha interceptado 13 naves.
Diversas organizaciones, sindicatos, y Gobiernos se pronuncian a favor de la seguridad de las personas a bordo de la flotilla internacional Global Sumud, tras la intercepción por parte de las fuerzas genocidas de Israel, en aguas internacionales del Mediterráneo oriental.
La flotilla internacional Global Sumud, compuesta por 45 embarcaciones que transportaban ayuda humanitaria hacia la Franja de Gaza, fue interceptada este miércoles 1 de octubre por la Armada israelí en aguas internacionales del Mediterráneo oriental. Telesur transmitía en vivo una conversación con Néstor Prieto, uno de los integrantes de la expedición, cuando la señal se cortó abruptamente tras confirmarse la detención y asalto a la nave “Alba”, la primera en ser abordada.
Mientras las embarcaciones eran abordadas por las fuerzas israelíes, se mantuvo la trasmisión en vivo desde aquellas para compartir globalmente las imágenes del asalto. Se pudo ver cómo las trasmisiones eran silenciadas unas tras otra.
Previamente, la Flotilla detectó más de 20 embarcaciones no identificadas en su radar, a solo 3 millas náuticas por delante de ellos. «Esto podría indicar un posible bloqueo naval. Pero que quede claro: no nos dejaremos intimidar por amenazas, acoso o intentos de proteger el asedio ilegal de Israel sobre Gaza», expresaron mientras avanzaron con determinación.
Los organizadores también denunciaron la falta de acompañamiento efectivo de las embarcaciones militares italianas y españolas presentes en la zona, limitadas a labores de observación. La Flotilla sostiene que esa ausencia de respaldo facilita que Israel realice intercepciones en aguas internacionales y consolide lo que describen como un bloqueo ilegal contra la población palestina.
Medios israelíes confirmaron que el operativo de asalto estaba planificado con antelación. De acuerdo con esos reportes, un total de 600 agentes de policía habían sido movilizados, junto con ocho ambulancias y varios hospitales en estado de alerta máxima. Se prevé que los tripulantes sean deportados la noche del jueves 2 de octubre, y que quienes se nieguen comparezcan ante un tribunal especial en la prisión de Ketziot.
Horas antes, desde la Flotilla se había informado que se encontraba a unas 90 millas de Gaza, lo que representaba unas 12 horas de navegación. En ese momento los participantes denunciaron intentos de intimidación durante la última madrugada, cuando numerosos drones israelíes sobrevolaron los barcos y navíos de gran porte, no identificados y no pertenecientes a la Flotilla, realizaron maniobras de hostigamiento en torno a la misión humanitaria.
Uno de los buques de guerra se acercó a corta distancia, rodeó a una de las embarcaciones de la Flotilla e intervino sus comunicaciones. Este episodio obligó a activar el protocolo de emergencia en todos los barcos, con la tripulación en cubierta y lista ante una posible intercepción.
La flotilla afirmó que su estrategia es de resistencia no violenta, evitando cualquier acción que pueda ser utilizada como pretexto por Israel para justificar el uso de la fuerza. Los organizadores aseguraron que la intención declarada de las autoridades israelíes era impedir su llegada a Gaza, pero seguirían navegando en aguas internacionales reconocidas como tales por la legislación internacional.
En paralelo, la Global Sumud Flotilla y su delegación española difundieron un comunicado en el que criticaron la decisión del Gobierno español de retirar la fragata Furor más allá de la “zona de exclusión” establecida por Israel. “Aceptar como normal esta amenaza de asalto a una acción pacífica y humanitaria significa avalar la impunidad de Israel y silenciar la denuncia del genocidio”, señalaron. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, sin embargo, pidió públicamente al primer ministro israelí Benjamín Netanyahu que no considere a la flotilla como una amenaza.
Los organizadores señalaron que más de dos millones de personas en el enclave palestino viven bajo condiciones de genocidio y hambruna, tal como ha denunciado Naciones Unidas. Ante la destrucción del puerto de Gaza, el plan de la misión era desembarcar víveres y medicinas mediante lanchas rápidas en las playas y establecer un corredor humanitario que permitiera mantener un flujo constante de ayuda.
Repudio internacional
Desde nuestra multiplataforma, seguimos minuto a minuto la reacción internacional ante la agresión israelí contra la misión humanitaria.
Venezuela condena «acto de piratería»
19H30 El Gobierno de Venezuela condenó «en los términos más enérgicos «el cobarde acto de piratería ejecutado por las fuerzas de ocupación israelíes».
“Este abordaje militar en aguas internacionales expone, una vez más, la naturaleza criminal del régimen sionista, que ataca una misión civil y pacífica cuyo único propósito era llevar 5.500 toneladas de ayuda humanitaria a un pueblo palestino sometido al hambre y al exterminio”, señaló la cancillería venezolana.
Crece repudio contra Israel tras asalto a la Flotilla humanitaria
19H20 Varios países de todo el mundo alzan la voz contra el ataque del régimen israelí a la Flotilla Sumud que transporta ayuda humanitaria a Gaza.
- Yihad Islámica Palestina: «El ataque a la Flotilla Sumud es piratería marítima».
- Yemen: «Condenamos enérgicamente la agresión del régimen sionista contra Sumud».
- Colombia: «Hay un nuevo crimen internacional de Netanyahu”.
Movilizaciones en Estambul y Ankara contra genocidio de Israel
19H15 Manifestaciones frente a la embajada estadounidense en Ankara,rechazan el secuestro de los barcos de la Global Sumud Flotilla. También en Estambul, cientos de personas denuncian el genocidio en Gaza, en medio de la intensificación de los ataques de Israel en la ciudad de Gaza.
El Gobierno turco calificó de “acto terrorista” el abordaje de Israel a la misión humanitaria, mostrando su preocupación por el posible impacto negativo en los esfuerzos de paz en la región.
Desde Uruguay: “No es una guerra, es un genocidio”
19H10: “No es una guerra, es un genocidio” es la consignas de manifestantes en Uruguay, quienes se pronuncian contra el secuestro de dos connacionales en la Flotilla Global Sumud. Decenas de personas se concentraron en Montevideo denunciando el genocidio en Gaza y exigiendo la liberación de los secuestrados.
Romina Gallini y Ana Zugarramurdi, son las dos uruguayas que están en la Flotilla Global Sumud y fueron interceptadas por Israel para impedir que lleven ayuda humanitaria a Gaza, territorio donde ya Israel ha dejado más de 65.000 palestinos asesinados.
Capitales europeas protestan contra secuestro a la Flotilla
19H05: Manifestaciones en Barcelona, Roma, Bruselas, Berlín y Estambul protestan contra el secuestro de la Global Sumud Flotilla.
En Alemania, la movilización fue iniciada alrededor de la estación central de trenes de Berlín, la capital, bajo un estricto control policial.
Países europeos exigen respeto al derecho internacional
19H00: La líder de los socialistas en el Parlamento Europeo, Iratxe García, aseguró este miércoles que la flotilla humanitaria internacional es “una misión humanitaria que no representa ningún peligro ni amenaza para Israel” y que el Estado israelí “debe respetar el derecho internacional y garantizar la seguridad de toda la flotilla”.
Asimismo precisó que estaba siguiendo la situación muy de cerca, ya que está en contacto con la eurodiputada Annalisa Corrado, quien viaja en una de las embarcaciones que componen la flotilla.
Portavoz de Flotilla Global Sumud:
18H55: «Nuestros intentos de llegar a Gaza continuarán hasta que se levante el bloqueo israelí sobre la Franja.»
Bolivia denuncia política de terrorismo de Estado de Israel
18H34: El presidente de Bolivia, Luis Arce, afirmó que el Estado Plurinacional de Bolivia condena enérgicamente la brutal agresión perpetrada, en las últimas horas, por el Gobierno de Israel contra la Flotilla Sumud, integrada por civiles de distintas nacionalidades que se dirigían a Gaza con ayuda humanitaria.
“Este acto de violencia inaceptable, ejecutado bajo la responsabilidad del primer ministro Benjamín Netanyahu, constituye una flagrante violación del Derecho Internacional y un atropello a la dignidad humana”, dijo.
Bolivia, insistió el mandatario, denuncia ante el mundo la política de terrorismo de Estado que Netanyahu impulsa contra “un pueblo que sufre el asedio, el hambre, la ocupación y el exterminio, y ninguna excusa puede justificar el ataque contra personas desarmadas cuya única misión era llevar alimentos y medicinas al pueblo palestino”.
Roma se moviliza para rechazar intercepción a Flotilla
18H50: Roma se moviliza en rechazo al secuestro de las personas que integran la Flotilla internacional Global Sumud quienes se dirigían a Gaza para entregar ayuda humanitaria en medio del genocidio de Israel.
En el centro de la capital italiana se congregaron alrededor de 10.000 personas, quienes se movilizaron al Palacio Chigi, sede del Gobierno para exigir la protección de la flotilla.
En otras ciudades como Nápoles (sur), activistas irrumpieron en su estación de tren, así como en Milán (norte) y en Turín (norte).
También en Nápoles cientos de personas salieron a protestar contra el secuestro de los barcos de la Global Sumud Flotilla.
Chile expresa apoyo a Global Sumud Flotilla y a sus connacionales a bordo
18H49: El Gobierno de Chile expresó su respaldo a la Flotilla, en la que viajan dos ciudadanas chilenas, después de ser interceptada por Israel en aguas internacionales del Mediterráneo oriental.
En este sentido, la portavoz del Gobierno, Camila Vallejo, refirió que Sumud Global “cuenta con todo el respaldo del Estado chileno” e indicó que la Cancillería gestiona acciones para resguardar a sus connacionales.
Tras el abordaje a varias de las 45 embarcaciones que transportaban ayuda humanitaria hacia la Franja de Gaza, el presidente Gustavo Petro, desde su cuenta en redes sociales, alertó sobre el seguimiento de Global Sumud.
Gustavo Petro ordena salida inmediata de delegación diplomática de Israel en Colombia.
18H47 “Alerta mundial y latinoamericana. Alerta para el pueblo de Colombia”, putnualizó el mandatario al compartir un video de Luna, una de las integrantes colombianas de la flotilla.
La Comisión Colombia en el Movimiento Global a Palestina, remarcó que navíos sionistas interceptaron al barco HIO en aguas internacionales de Palestina.
“Allí se encuentran Manuela y Luna, dos colombianas que han ido hasta Gaza a poner sus cuerpos como resistencia al genocidio. No dejemos de hablar de Palestina”, subrayó la entidad.
Asimismo el Gobierno de Brasil manifestó su preocupación y condenó el ataque a la flotilla, al tiempo que responsabiliza a Israel por la seguridad de las personas que están en la embarcación.
Brasil: 15 connacionales a bordo de la Flotilla
También Francia solicitó respetar y garantizar la seguridad de los integrantes de la Flotilla Global Sumud. El ministro de Relaciones Exteriores, Jean-Noël Barrot, refirió que «exigimos a las autoridades israelíes garantizar la seguridad de los participantes, asegurar su derecho a la protección consular y permitirles regresar».
Llaman a huelga laboral en solidaridad con la Global Sumud
18H45 Al solidarizarse con la flotilla, la Confederación General Italiana del Trabajo remarcó que el ataque a embarcaciones civiles que transportaban ciudadanos italianos representa un asunto de extrema gravedad.
“Es un golpe al propio orden constitucional que impide la acción humanitaria y la solidaridad con la población palestina, sometida por el gobierno israelí a una auténtica operación de genocidio. Es un ataque directo a la seguridad de los trabajadores y voluntarios a bordo. No solo es un crimen contra personas indefensas, sino que también es grave que el gobierno italiano haya abandonado a trabajadores italianos en aguas internacionales abiertas, violando nuestros principios constitucionales”, dijo.
Entre tanto, cientos de estudiantes de ciudades italianas como Padua o Romahan ocuparon durante el día de hoy varias facultades universitarias para apoyar la flotilla y exigir el fin de los acuerdos de colaboración entre universidades italianas e israelíes.
«Por Gaza, por Palestina, por la Flotilla ‘Sumud’. Cerremos las universidades, las ciudades, el país. Ya no es momento de mirar hacia otro lado», fue la postura de la asociación de estudiantes de la Universidad de Padua.
Asimismo, la Articulación de Movimientos Sociales y Populares hacia el ALBA (ALBA Movimientos) denunció y responsabilizó al Estado de Israel por la seguridad de nuestrxs compañerxs en la Flotilla, a solo 90 millas de Gaza.
La Flotilla detectó más de 20 embarcaciones no identificadas en su radar, a solo 3 millas náuticas por delante de ellos.
La multiplataforma Telesur transmitía en vivo una conversación con Néstor Prieto, uno de los integrantes de la expedición, cuando la señal se cortó abruptamente tras confirmarse la detención y asalto a la nave “Alba”.
Autor: teleSUR-lvm- RRR
Fuente: Telesur- @LemusteleSUR
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
El plan de 20 puntos de Trump para Gaza, un sello de legitimidad para la subyugación de Palestina por parte de Israel
Por Jeremy Scahill, Jawa Ahmad | 02/10/2025 | Palestina y Oriente Próximo

Fuentes: Voces del Mundo [Foto: El plan de Trump para Gaza (véase abajo la leyenda)]
Tres semanas después de que Israel intentara asesinar a los principales negociadores de Hamás en una serie de ataques aéreos contra las oficinas del grupo en Doha, Catar, el presidente Donald Trump calificó el anuncio público de su plan de 20 puntos para poner fin a la guerra en Gaza como «potencialmente uno de los […]
Tres semanas después de que Israel intentara asesinar a los principales negociadores de Hamás en una serie de ataques aéreos contra las oficinas del grupo en Doha, Catar, el presidente Donald Trump calificó el anuncio público de su plan de 20 puntos para poner fin a la guerra en Gaza como «potencialmente uno de los mejores días de la civilización». El marco se redactó en coordinación con el principal asesor del primer ministro Benjamin Netanyahu, Ron Dermer, y fue impulsado por el enviado especial Steve Witkoff y el yerno de Trump, Jared Kushner. Varios Estados árabes y musulmanes también contribuyeron. No se consultó a ningún funcionario palestino de Hamás ni de ninguna otra facción, incluida la Autoridad Palestina reconocida internacionalmente, en la elaboración del plan.
La propuesta, que Netanyahu aceptó tras reunirse con Trump en la Casa Blanca el lunes, vincula el suministro de alimentos y otros productos básicos para la vida y la retirada de las fuerzas israelíes a la desmilitarización de Gaza e incluye varias lagunas que permitirían a Israel reanudar el genocidio. También impondría una autoridad extranjera en una Franja de Gaza desmilitarizada, respaldada por tropas árabes e internacionales, y permitiría al ejército israelí rodear indefinidamente el enclave manteniendo posiciones dentro del territorio de Gaza. El plan exige a Hamás que libere a todos los prisioneros israelíes retenidos en Gaza antes de que se libere a ningún palestino. Si bien la propuesta incluye una serie de concesiones aparentes a los países árabes y musulmanes a cambio de su respaldo, no menciona cómo se impediría a Israel violar el acuerdo. El plan también incluye una vaga mención a la posible «autodeterminación y condición de Estado» palestinos en el futuro, una vez que «avancen los nuevos desarrollos» en Gaza y se reforme la Autoridad Palestina.
«Si ambas partes aceptan esta propuesta, la guerra terminará inmediatamente», afirma el texto del acuerdo, publicado el lunes. «Las fuerzas israelíes se retirarán a la línea acordada para preparar la liberación de los rehenes. Durante este tiempo, se suspenderán todas las operaciones militares, incluidos los bombardeos aéreos y de artillería, y las líneas de combate permanecerán congeladas hasta que se cumplan las condiciones para la retirada completa por etapas».
En sus declaraciones en la Casa Blanca, Netanyahu afirmó su aceptación del acuerdo, pero dejó claro que Israel está dispuesto a reanudar el genocidio. «Si Hamás rechaza su plan, señor presidente, o si supuestamente lo aceptan y luego hacen todo lo posible para contrarrestarlo, entonces Israel terminará el trabajo por su cuenta», declaró. «Esto se puede hacer por las buenas o por las malas, pero se hará. Preferimos por las buenas, pero hay que hacerlo».
Trump también subrayó este punto. «Israel tendría todo mi apoyo para terminar el trabajo de destruir la amenaza de Hamás», dijo. «Pero espero que lleguemos a un acuerdo de paz, y si Hamás rechaza el acuerdo… Bibi, tendrás todo nuestro apoyo para hacer lo que tengas que hacer. Todo el mundo entiende que el resultado final debe ser la eliminación de cualquier peligro que se plantee en la región. Y el peligro lo causa Hamás».
Hoy martes, Trump reiteró esto y dijo que le daría a Hamás «unos tres o cuatro días» para responder. «Sólo estamos esperando a Hamás, y ver si Hamás lo va a hacer o no, y si no lo hace, será un final muy triste», dijo, y añadió que, si Hamás rechaza el acuerdo, «dejaría que Israel haga lo que tenga que hacer».
Hamás no recibió ningún detalle sobre la propuesta antes de que Trump y Netanyahu la revelaran en la Casa Blanca, según declaró un alto dirigente a Al Jazeera Mubasher. «Ningún palestino ha revisado este plan, y lo que se ha contado… representa una inclinación hacia la visión israelí, un enfoque cercano a lo que Netanyahu insistió y pidió, para continuar la guerra y la aniquilación. Ni más ni menos», declaró el alto dirigente de Hamás Mahmoud Mardawi inmediatamente después de la rueda de prensa de Trump y Netanyahu. «Exigen negociar el fin de esta guerra criminal a cambio de acabar con el derecho del pueblo palestino a su Estado y sus derechos sobre su tierra, su patria y sus lugares sagrados… Ningún palestino va a aceptar eso».
Mardawi dijo que Hamás y otras facciones palestinas tendrían que estudiar la propuesta, y añadió que «la posición oficial debe emitirse después de leer la propuesta y luego declarar nuestra posición y hacer enmiendas que se ajusten a nuestro derecho a la autodeterminación». La última vez que los líderes de Hamás se reunieron para discutir una propuesta estadounidense, el 9 de septiembre, Israel intentó asesinar a sus negociadores.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar, Majed Al-Ansari, dijo hoy martes que Egipto y Qatar habían entregado el plan a Hamás y que, junto con funcionarios turcos, celebrarían una «reunión consultiva». Al-Ansari añadió: «Somos optimistas porque el plan de Trump es exhaustivo, y la delegación de Hamás lo está estudiando de forma responsable, y seguimos consultando con ellos».
Aunque Trump elogió su propio plan como una oportunidad histórica para la «paz eterna en Oriente Medio», la exclusión de todos los palestinos del proceso es una prolongación de décadas de dominio colonial occidental en la toma de decisiones sobre el futuro de Palestina. En el centro del plan de Trump se encuentra un ultimátum apenas velado a los palestinos: doblegarse ante Israel, renunciar al derecho a la resistencia armada y aceptar la subyugación indefinida por parte de actores extranjeros.
«Este plan es un intento malicioso de lograr por la vía política lo que la guerra de exterminio no pudo lograr sobre el terreno», afirmó Sami Al-Arian, destacado académico y activista palestino y director del Centro para el Islam y los Asuntos Globales de la Universidad Zaim de Estambul. «Esto incluye poner fin a la resistencia, retirar las armas, liberar a los cautivos israelíes sin que se produzca una retirada completa, mantener el control político, económico y de seguridad sobre Gaza e imponer la tutela internacional». Afirmó que el marco de Trump tiene como objetivo «perpetuar la narrativa israelí de que el desafío es una cuestión de seguridad relacionada con las necesidades de seguridad de Israel, y no el fin de la ocupación militar, el genocidio israelí, la limpieza étnica, los crímenes de guerra y la continuada agresión».
Al-Arian declaró a Drop Site: «Aquí no hay negociación. Hay un plan estadounidense que ha sido modificado por algunos puntos israelíes y posiblemente algunos puntos árabes. Y se le ha presentado a la resistencia como algo que hay que aceptar o rechazar».
En el período previo al anuncio, la administración Trump impulsó una narrativa familiar a los medios de comunicación afines, según la cual él presionó a un Netanyahu reacio a aceptar el acuerdo. En realidad, los funcionarios israelíes estuvieron profundamente involucrados en la elaboración de la propuesta hasta el momento en que la Casa Blanca publicó el texto.
En un discurso en vídeo en hebreo tras su encuentro con Trump, Netanyahu describió el plan como un golpe maestro para la agenda de Israel, afirmando que, en la práctica, otorgaba legitimidad árabe e internacional a sus planes genocidas. «Esta es una visita histórica. En lugar de que Hamás nos aislara, le hemos dado la vuelta a la tortilla y hemos aislado a Hamás. Ahora todo el mundo, incluido el mundo árabe y musulmán, está presionando a Hamás para que acepte las condiciones que hemos establecido junto con el presidente Trump: liberar a todos nuestros rehenes, tanto vivos como fallecidos, mientras las Fuerzas de Defensa de Israel permanecen en la mayor parte de la Franja», declaró Netanyahu. «¿Quién lo hubiera creído? Al fin y al cabo, la gente dice constantemente que las Fuerzas de Defensa de Israel deberían retirarse… Ni hablar, eso no va a suceder».
En anteriores negociaciones de «alto el fuego», cuando Hamás ha intentado proponer enmiendas o incluso aclarar la redacción de los borradores, Israel y Estados Unidos han denunciado a Hamás, acusándolo falsamente de rechazar la paz, y luego Israel ha intensificado el ataque militar contra Gaza. Israel, por su parte, da a entender al público que está de acuerdo con los borradores de los acuerdos, al tiempo que se asegura «documentos complementarios» de Trump y su predecesor, Joe Biden, que autorizan a Israel a reanudar la guerra si determina que el acuerdo ya no le conviene.
Y después de firmar el acuerdo de alto el fuego de enero de 2025, Israel lo violó repetidamente, atacando regularmente Gaza y, finalmente, haciendo saltar por los aires el acuerdo por completo tras la primera de las tres fases que se suponía que iba a tener. Netanyahu ha dejado claro que no sólo quiere la rendición de Hamás, sino también la aniquilación de toda la resistencia palestina en Gaza.
«Lo que se anunció en la rueda de prensa entre Trump y Netanyahu es un acuerdo entre Estados Unidos e Israel, una expresión de toda la posición de Israel y una receta para continuar la agresión contra el pueblo palestino», afirmó en un comunicado Ziyad al-Nakhalah, secretario general de la Yihad Islámica Palestina, el segundo grupo de resistencia armada más grande de Gaza. «Israel está tratando de imponer, a través de Estados Unidos, lo que no ha podido lograr mediante la guerra. Por lo tanto, consideramos que el anuncio estadounidense-israelí es una fórmula para encender la región».
Para elaborar este plan, Trump desplegó a su yerno, Kushner, con el fin de reforzar el apoyo de las naciones árabes antes del anuncio. Trump suele presentar a Kushner como el cerebro de los llamados acuerdos de «normalización» de los Acuerdos de Abraham con Israel. Kushner tiene amplios negocios en los países del Golfo y su empresa de inversiones, Affinity Partners, cuenta con el respaldo de miles de millones de dólares de Arabia Saudí, los Emiratos Árabes Unidos y Catar.
Trump se jactó de contar con el respaldo total de todas las principales naciones árabes. «El nivel de apoyo que he recibido de las naciones de Oriente Medio y de los países vecinos de Israel ha sido increíble. Increíble. De todos y cada uno de ellos», dijo Trump, destacando a los líderes de Arabia Saudí, Catar y los Emiratos Árabes Unidos. «Estas son las personas con las que hemos estado tratando y que, de hecho, han participado mucho en esta negociación, dándonos ideas, cosas con las que pueden vivir, cosas con las que no pueden vivir».
El plan incluye varias condiciones que las naciones árabes exigieron y que sin duda fueron clave para conseguir su apoyo. «Por fin pueden darse las condiciones para una vía creíble hacia la autodeterminación y la creación de un Estado palestino, lo que reconocemos como la aspiración del pueblo palestino», afirma el plan. Los países árabes y musulmanes también abogaron sin duda por incluir una disposición según la cual Israel cesará su ofensiva militar e «Israel no ocupará ni se anexionará Gaza». Según el borrador, ningún palestino «será obligado a abandonar Gaza, y aquellos que deseen marcharse serán libres de hacerlo y de regresar. Animaremos a la gente a quedarse y les ofreceremos la oportunidad de construir una Gaza mejor».
Según informaron los medios de comunicación hebreos, un borrador filtrado anteriormente del plan de Trump incluía el compromiso de que Israel no se anexionaría Cisjordania. Ese término no aparece en el texto distribuido el lunes por la Casa Blanca.
No obstante, los ministros de Asuntos Exteriores de Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Indonesia, Pakistán, Turquía, Arabia Saudí, Catar y Egipto emitieron un comunicado en el que afirmaban que «acogen con satisfacción el liderazgo del presidente Donald J. Trump y sus sinceros esfuerzos por poner fin a la guerra en Gaza, y afirman su confianza en su capacidad para encontrar un camino hacia la paz».
Durante su aparición en Al Jazeera tras el anuncio del plan, Mardawi insistió repetidamente en la exclusión de los palestinos de la redacción del plan de Trump. «¿Cómo puede un Estado árabe negarse a permitir que el pueblo palestino, con todas sus fuerzas políticas actuales y de las últimas décadas, participe?», preguntó, rechazando la premisa. «En todo lo que se ha presentado no hay ninguna afirmación de los derechos del pueblo palestino». Añadió que Hamás «examinará la propuesta, la discutirá con las facciones, la modificará y consultará a los países —todos los países que estaban dispuestos y preparados entre los que se reunieron con Trump— y revisará sus posiciones».
Abu Ali Hassan, miembro del Comité Central General del Frente Popular para la Liberación de Palestina, denunció el plan por dar cobertura diplomática a la continuación de la agenda más amplia de Israel. «Trump dio al Estado ocupante tiempo suficiente para alcanzar sus objetivos, sin éxito. El plan es una maniobra política para lograr los objetivos militares de la guerra», declaró a la agencia de noticias palestina Sanad. El plan, afirmó, «es una expresión de una conspiración en la que participan partes internacionales y árabes para socavar los derechos del pueblo palestino y derrotar su resistencia».

Privatización y colonización de Gaza
El plan de Trump está plagado de ambigüedades, lagunas y propuestas que dejan múltiples vías para que Israel reanude su ataque genocida contra Gaza.
Según el plan, en un plazo de 72 horas tras el acuerdo, Hamás debe liberar a todos los prisioneros israelíes retenidos en Gaza. Se cree que hay 20 israelíes vivos y los cadáveres de 28 fallecidos que permanecen en la Franja. A cambio, Israel liberaría posteriormente a 250 palestinos condenados a cadena perpetua y a 1.700 palestinos de Gaza capturados después del 7 de octubre de 2023, incluidas todas las mujeres y los niños. Según el plan, los cadáveres de 15 palestinos serían devueltos a cambio de los restos de cada israelí fallecido retenido en Gaza.
El plan establece que se reanudarán las entregas de alimentos y otros productos básicos para la vida en Gaza en cantidades acordes con el acuerdo de alto el fuego de enero de 2025 que Israel abandonó unilateralmente. «La entrada de la distribución y la ayuda en la Franja de Gaza se llevará a cabo sin interferencias de las dos partes a través de las Naciones Unidas y sus agencias, y la Media Luna Roja, además de otras instituciones internacionales que no estén asociadas de ninguna manera con ninguna de las partes», dice, y añade que esto incluirá «la rehabilitación de las infraestructuras (agua, electricidad, alcantarillado), la rehabilitación de hospitales y panaderías, y la entrada del equipo necesario para retirar los escombros y abrir las carreteras». El plan también promete que el paso fronterizo de Rafah, situado en la frontera con Egipto, que en su día fue la única puerta de Gaza al mundo fuera del control israelí, se abriría en ambos sentidos según las normas establecidas en el acuerdo de alto el fuego de enero. Sin embargo, un mapa de las retiradas israelíes propuestas permitiría a las fuerzas israelíes permanecer desplegadas en el sur de Gaza, incluido el corredor Filadelfia que discurre a lo largo de la frontera con Egipto, hasta que una fuerza internacional cumpliera las normas aprobadas por Trump.

Los mapas para una retirada israelí gradual propuesta son coherentes con los propuestos por Israel en julio —y rechazados por Hamás— con la condición añadida de que cualquier retirada de las tropas israelíes estará vinculada al desarme verificado de los grupos de resistencia palestinos. El plan establece que las fuerzas israelíes «entregarán progresivamente el territorio de Gaza que ocupan» a una fuerza de seguridad internacional, pero que las tropas israelíes mantendrán «una presencia de seguridad en el perímetro que permanecerá hasta que Gaza esté debidamente protegida de cualquier amenaza terrorista resurgente».
«La reanudación de la ayuda es extremadamente importante, dado que hay hambruna y escasez de alimentos», afirmó Al-Arian. «Pero creo que las cuestiones más espinosas serían el desarme y la retirada israelí. Estas podrían ser las dos cuestiones que pueden hacer que todo el acuerdo se desmorone».
El marco de Trump también establece que, si Hamás «retrasa o rechaza esta propuesta», la distribución de la ayuda sólo se llevará a cabo en las zonas bajo control israelí o en aquellas entregadas a la fuerza internacional tras el desarme de los palestinos de la zona.
El plan también contiene términos que Hamás ha definido explícitamente como «líneas rojas», concretamente la exigencia de privar a los palestinos de su derecho a la resistencia armada contra la ocupación israelí. «Todas las infraestructuras militares, terroristas y ofensivas, incluidos los túneles y las instalaciones de producción de armas, serán destruidas y no se reconstruirán», se afirma. «Se llevará a cabo un proceso de desmilitarización de Gaza bajo la supervisión de observadores independientes, que incluirá la inutilización permanente de las armas mediante un proceso acordado de desmantelamiento, con el apoyo de un programa de recompra y reintegración financiado internacionalmente, todo ello verificado por los observadores independientes».
Mardawi, el responsable de Hamás, dijo que Estados Unidos e Israel estaban llevando a cabo una campaña propagandística para reformular el derecho palestino a la autodefensa como justificación de la guerra genocida de Israel. «Confiscar estas armas sin un horizonte, sin una hoja de ruta, sin pasos que conduzcan al establecimiento del Estado palestino que el mundo reconoce es un intento de enterrar el consenso internacional —excepto por Estados Unidos y el rebelde Israel— sobre el reconocimiento del derecho del pueblo palestino a establecer su Estado», declaró a Al Jazeera. «Este impulso diplomático y político internacional —especialmente por parte de Europa, que solía apoyar, respaldar y proporcionar todo tipo de ayuda al Estado ocupante—, este reconocimiento y este cambio hacia la afirmación del derecho del pueblo palestino a establecer su Estado en su patria se está viendo socavado».
El plan de Trump establece que Estados Unidos colaborará con socios árabes e internacionales para crear «una Fuerza Internacional de Estabilización (ISF, por sus siglas en inglés) temporal que se desplegará inmediatamente en Gaza» con el fin de establecer «el control y la estabilidad». Además de garantizar la seguridad en Gaza, el plan establece que la ISF también «colaborará con Israel y Egipto para ayudar a proteger las zonas fronterizas, junto con las fuerzas policiales palestinas recién entrenadas». El concepto esbozado en el plan es que, a medida que la ISF tome el control de las zonas ocupadas por Israel, las fuerzas israelíes se retirarán. Pero todo el plan se basa en el desarme de las facciones palestinas en las zonas de las que el ejército israelí aceptaría retirarse. Establece que la retirada israelí se basaría «en normas, hitos y plazos vinculados a la desmilitarización… con el objetivo de lograr una Gaza segura que ya no suponga una amenaza para Israel, Egipto o sus ciudadanos».
«Creo que habrá grandes reservas por parte de todas las facciones palestinas, que no entregarán sus armas», dijo Al-Arian. «La gente tiene derecho a defenderse, sobre todo cuando se trata de un enemigo que no respeta ninguna ley, ninguna ley internacional, ninguna ley humanitaria en absoluto».
El lunes, en la Casa Blanca, Trump afirmó que había obtenido el compromiso de los países árabes y musulmanes «para desmilitarizar Gaza, y hacerlo rápidamente. Desmantelar la capacidad militar de Hamás y todas las demás organizaciones terroristas. Hacerlo de inmediato. Confiamos en que los países que he mencionado y otros se ocupen de Hamás».
Al-Arian se mostró escéptico sobre la posibilidad de que Israel aceptara realmente el despliegue de una fuerza extranjera, en particular una árabe. Pero incluso si eso ocurriera, expuso que no sería capaz de lograr el objetivo declarado de desarmar a las facciones de la resistencia palestina. «No van a traer tropas árabes e internacionales para luchar contra la resistencia. La resistencia no va a entregar voluntariamente sus armas», afirmó Al-Arian. «Lo que hace que los israelíes digan: «Si eso no ocurre, no nos retiraremos». Así que se acaba en un conflicto congelado que podría desmoronarse y volver al genocidio. Pero esta vez los estadounidenses dirán: ‘Lo intentamos, fracasamos’. Y entonces los israelíes tendrán vía libre para reanudar su genocidio».
Hamás ha dicho en repetidas ocasiones que cedería la autoridad gubernamental en Gaza a un comité tecnocrático independiente de palestinos. En varias ocasiones, Hamás propuso incluir el término en anteriores propuestas de alto el fuego, pero Estados Unidos e Israel lo eliminaron. El plan de Trump establece que «Hamás y otras facciones acuerdan no tener ningún papel en el gobierno de Gaza, ni directa, ni indirectamente, ni de ninguna otra forma». No aclara qué otras facciones son las que se verían afectadas por esta cláusula.
Si bien el plan de Trump establece que «Gaza será gobernada bajo el gobierno transitorio temporal de un comité palestino tecnocrático y apolítico», exige que sea supervisado por otra entidad de nueva creación que estaría dirigida por Trump y, según se informa, gestionada por el ex primer ministro británico Tony Blair. El documento hace referencia a la posible participación futura de la Autoridad Palestina, pero no ofrece ningún calendario.
Hossam Badran, miembro de la oficina política de Hamás, denunció la participación de Blair, un belicista impenitente que ha pasado sus años desde que dejó el cargo sacando provecho de su influencia ante dictadores y déspotas. «Podría llamarle ‘el hermano del diablo’, así es Tony Blair. No ha aportado nada bueno a la causa palestina, a los árabes ni a los musulmanes. Su papel criminal y destructivo desde la guerra de Iraq, en la que desempeñó un papel central tanto en la teoría como en la práctica, es bien conocido», declaró Badran a Al Jazeera Mubasher el domingo. «Tony Blair no es una figura bienvenida en la causa palestina y, por lo tanto, cualquier plan asociado a esta persona es un mal presagio para el pueblo palestino». Tras dimitir como primer ministro británico, Blair fue enviado oficial en el Cuarteto para Oriente Medio —formado por Estados Unidos, la ONU, la UE y Rusia— entre 2007 y 2015, y fue muy criticado por sus escasos logros.
Al-Arian dijo que, aunque Hamás ha aceptado no formar parte de un órgano de gobierno provisional para Gaza, Israel y Trump parecen estar tratando de privar de forma preventiva a los palestinos del derecho a elegir democráticamente a sus líderes. «Al final tendrá que haber algún tipo de transición democrática, elecciones democráticas en las que los habitantes de Gaza tengan derecho a gobernarse a sí mismos», afirmó. «No creo que ningún palestino esté de acuerdo con que una potencia extranjera los gobierne. Esa mentalidad imperialista y colonialista no es aceptable para ningún palestino».
El plan de Trump prevé el establecimiento de un «plan de desarrollo económico» que sería gestionado por un «grupo de expertos que han contribuido al nacimiento de algunas de las prósperas ciudades milagrosas modernas de Oriente Medio». El lenguaje es coherente con los elogios que Trump prodigó a los gobernantes de las naciones del Golfo cuando visitó Catar, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos en mayo. Aunque Trump no mencionó su amenaza, repetida en numerosas ocasiones, de convertir Gaza en una «Riviera de Oriente Medio» gestionada por Estados Unidos, el plan indica que ve enormes oportunidades de inversión privada en los escombros de Gaza.
Durante la rueda de prensa del lunes, Trump se dirigió a Dermer, el estratega jefe de Netanyahu, sentado en primera fila, con una divagación en la que se refirió a Gaza como el inmueble más bonito de la región y ofreció una historia sorprendentemente falsa de que Israel «se lo cedió» a los palestinos en 2005. «Ellos [Israel] dijeron: «Tomadlo. Esta es nuestra contribución a la paz»». Pero eso no funcionó. No funcionó. Fue lo contrario de la paz», dijo Trump. «Se retiraron, les dejaron quedarse con ella. Y nunca lo olvidé porque dije: «A mí, como agente inmobiliario, no me parece un buen trato». Renunciaron al océano, ¿verdad? Ron, renunciaron al océano. Dijeron: «¿Quién haría este trato?». Y aun así no funcionó. En realidad, fueron muy generosos. Y renunciaron a la que, en muchos sentidos, es la tierra más magnífica de Oriente Medio. Y dijeron: ‘Lo único que queremos ahora es la paz’. Esa petición no fue atendida».
«Cada vez que Trump hace algo, mete a alguien por la puerta trasera, ya sean sus hijos, su yerno o sus amigos, para que se lleven una parte del pastel», dijo Al-Arian. «Como ve que le va a entrar un montón de pasta, por eso metió a Tony Blair, porque es la forma en que va a poder controlar el dinero y lo que pasa en Gaza».
Aunque Trump y Netanyahu pueden seguir adelante con su intento de imponer este plan en Gaza, Hamás y la Yihad Islámica Palestina siguen reteniendo a casi 50 cautivos israelíes, vivos y muertos. Hamás sabe que esta es la única baza que tiene en cualquier negociación. «Lo único que Hamás puede rechazar realmente es la entrega de los cautivos», dijo Al-Arian. «Hamás no quiere que le quiten esta baza y acabar en otra guerra en la que no tenga ninguna ventaja». Si Netanyahu y Trump intentaran eludir por completo a Hamás y recuperar a los cautivos mediante la fuerza militar, es seguro que muchos, si no todos, morirían. El brazo armado de Hamás, las Brigadas Qassam, ha lanzado varias advertencias a Israel contra tales planes.
El plan de Trump establece que «una vez que todos los rehenes hayan sido liberados, los miembros de Hamás que se comprometan a la coexistencia pacífica y al desmantelamiento de sus armas recibirán amnistía. A los miembros de Hamás que deseen abandonar Gaza se les proporcionará un paso seguro a los países de acogida». Esta cláusula presenta a Hamás como un pequeño grupo de combatientes extranjeros, en lugar de un movimiento político que ha ganado elecciones democráticas, ha gobernado Gaza durante dos décadas y sigue gozando de un apoyo considerable en las encuestas públicas en toda Palestina.
Aunque la propuesta de Trump contiene algunos elementos que la resistencia palestina lleva mucho tiempo exigiendo, como el restablecimiento de los servicios básicos y la ayuda humanitaria, el intercambio de prisioneros y un marco, aunque profundamente sesgado a favor de Israel, para la retirada de las fuerzas de ocupación, Al-Arian afirma que estas condiciones no compensan las trampas que esconde el texto del plan.
«Es posible que consigamos la primera fase del plan. Lo que suceda con el resto del plan dependerá en gran medida de otras dinámicas, pero sobre todo de la administración Trump, que es sionista hasta la médula. Por lo tanto, no tengo muchas esperanzas de que esto se lleve a cabo», dijo Al-Arian. «Y lo que vendrá después será un renovado esfuerzo por establecer el Gran Israel, lo que también precipitará un mayor esfuerzo por resistir frente a ello. Eso significa que toda la región seguirá siendo inestable».

Liquidar las negociaciones
Algunas condiciones del plan parecen basarse en los términos de un plan de 13 puntos elaborado por Estados Unidos e Israel que Hamás aceptó el 18 de agosto. Israel nunca respondió formalmente a la aceptación por parte de Hamás del llamado marco Witkoff, que Estados Unidos calificó públicamente como el acuerdo que pondría fin a la guerra. En ese momento, Israel estaba ultimando los preparativos para una invasión terrestre sostenida de la ciudad de Gaza con el objetivo de expulsar a un millón de palestinos. El 20 de agosto, dos días después de que Hamás hiciera importantes concesiones y aceptara el plan Witkoff, Israel siguió adelante con su invasión de la ciudad de Gaza.
Mientras Israel intensificaba sus ataques aéreos y operaciones terrestres contra Gaza, Trump anunciaba de forma grandilocuente el 3 de septiembre que estaba haciendo una oferta final a Hamás. Ignorando el hecho de que Hamás ya había aceptado lo que Trump también había calificado como la última oportunidad para llegar a un acuerdo, Estados Unidos entregó a Hamás, a través de mediadores qataríes, un documento de 100 palabras en el que se pedía la liberación incondicional de todos los cautivos israelíes, vivos y muertos, en Gaza a cambio de un alto el fuego de 60 días y un compromiso poco claro de poner fin a la guerra. Cuando Estados Unidos inició comunicaciones secretas con Hamás, alegando que quería llegar a un acuerdo, el jefe del Estado Mayor del ejército israelí, Eyal Zamir, amenazó públicamente con asesinar a los líderes de Hamás fuera de Gaza si el grupo no se rendía.
Mientras los dirigentes de Hamás se reunían en Doha el 9 de septiembre para debatir cómo responder al documento de una página de Trump y a los mensajes que habían recibido a través de intermediarios, Israel llevó a cabo lo que denominó «Operación Día del Juicio», bombardeando las oficinas de Hamás y la residencia en Catar de su principal líder político y negociador, Khalil Al-Hayya. Aunque el ataque no logró matar a ningún líder de Hamás, los misiles israelíes se cobraron la vida del hijo de Al-Hayya y de cuatro miembros del personal administrativo de Hamás, así como de un guardia de seguridad qatarí. El ataque también hirió a la esposa de Al-Hayya, a su nuera y a algunos de sus nietos.
Catar es la sede del Mando Central de Estados Unidos, la principal instalación militar estratégica estadounidense en la región. Israel pudo llevar a cabo sus ataques sin encontrar ninguna resistencia aparente por parte de los sistemas de defensa aérea proporcionados por Estados Unidos en Catar, lo que plantea serias dudas sobre el alcance de la participación estadounidense en el ataque. Aunque la administración Trump afirmó que Israel sólo le alertó poco antes de los ataques aéreos israelíes e intentó advertir al líder de Catar, esta afirmación desafía el sentido común. Ningún país del mundo tiene un aparato militar y de inteligencia más extenso en la región que el que opera Estados Unidos.
Ya sea por diseño israelí o como resultado de una conspiración entre Estados Unidos e Israel, la serie de acontecimientos —entre los que destaca el sabotaje, con la complicidad de Estados Unidos, de otro acuerdo de alto el fuego— allanó el camino para semanas de matanzas indiscriminadas, desplazamientos forzados y destrucción masiva en el norte de Gaza.
Los líderes árabes se reunieron en Doha para celebrar una cumbre de emergencia el 15 de septiembre con el fin de debatir el bombardeo de Catar por parte de Israel. Al final, sólo emitieron una declaración enérgica y se negaron a emprender cualquier respuesta militar al ataque de Israel. Trump afirmó que no estaba contento con el bombardeo israelí de Catar y aseguró que no volvería a ocurrir. Sin embargo, dos fuentes diplomáticas árabes informaron a Drop Site de que, en su reciente visita a Catar, el secretario de Estado Marco Rubio comunicó a los funcionarios de Doha que Estados Unidos no podía ofrecer tal garantía mientras se permitiera a Hamás operar en Catar. Un portavoz del Departamento de Estado se negó a confirmar o desmentir la información facilitada por las fuentes a Drop Site.
Durante su reunión con Trump de ayer lunes, Netanyahu ofreció una disculpa al emir de Catar en una llamada telefónica realizada desde la Casa Blanca y prometió no volver a violar la soberanía catarí. Sin embargo, la disculpa se centró exclusivamente en el asesinato del guardia de seguridad catarí y no en el bombardeo de la oficina de Hamás con el objetivo de matar a su equipo negociador en medio de las negociaciones que Catar estaba mediando a petición de Estados Unidos.
El lunes, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar emitió un comunicado en el que reconocía la disculpa de Netanyahu y afirmaba que reanudaría sus esfuerzos de mediación en apoyo del plan de Trump. Desde el intento de Israel de asesinar a los líderes externos de Hamás, varios de los altos dirigentes del grupo han permanecido recluidos en refugios seguros en Catar con acceso limitado a las comunicaciones. Aunque esto ha supuesto un reto para el grupo a la hora de mantener el contacto con los comandantes sobre el terreno en Gaza, algunas fuentes han informado a Drop Site de que han desarrollado métodos alternativos.
Mientras Hamás y otros grupos palestinos debaten su respuesta al plan de Trump, la última palabra no la tendrán los de Doha, sino los de Gaza.
«Esa propuesta llegará a los líderes en el exilio. La estudiarán y tomarán algunas decisiones. Estas decisiones también se consultarán con la gente sobre el terreno en Gaza. Al final, tendrán que escucharlos. Son ellos quienes controlan a los cautivos israelíes», dijo Al-Arian. «Ni siquiera importa lo que diga la gente fuera. Sólo será una opinión y esperan que esa opinión sea aceptada por la gente dentro de Gaza. Pero son los que lideran sobre el terreno en Gaza quienes tendrán que tomar esa decisión. Sin embargo, creo que, en general, Hamás y la resistencia han demostrado que tienen una disciplina tremenda, que son capaces de comunicarse y de tener una posición unificada».
Jeremy Scahill es periodista de Drop Site News y fue cofundador de The Intercept. Es reportero de investigación, corresponsal de guerra y autor de Dirty Wars: The World Is a Battlefield y Blackwater: The Rise of the World’s Most Powerful Mercenary Army. Ha informado desde Afganistán, Iraq, Somalia, Yemen, Nigeria, la antigua Yugoslavia y otros lugares del mundo. Jawa Ahmad es investigador de temas de Oriente Próximo en Drop Site News.
Texto en inglés: Drop Site News, traducido por Sinfo Fernández.
Si atacan a la Flotilla, nos movilizamos al día siguiente en todo Chile
Por | 02/10/2025 | Chile

Fuentes: Rebelión
La Flotilla ya ha sido atacada más de una decena de veces, incluso con drones, granadas aturdidoras y gases en un intento de frenar su avance, sin lograrlo.
La Flotilla Global Sumud es hoy la expresión más clara de solidaridad internacional organizada frente al bloqueo ilegal e inhumano contra Gaza. Se trata de una caravana de decenas de embarcaciones, con más de 600 activistas de más de 40 países, que navegan por el Mediterráneo para llevar ayuda humanitaria, para visibilizar la barbarie del genocidio sionista sobre Palestina y para abrir un corredor marítimo humanitario.
Este esfuerzo no es simbólico: la Flotilla ya ha sido atacada más de una decena de veces, incluso con drones, granadas aturdidoras y gases en un intento de frenar su avance, sin lograrlo. Y está a horas de ingresar en aguas territoriales de Gaza.
Crecen las acciones de apoyo alrededor del mundo. La semana pasada, bajo la consigna “bloqueamos todo”, se realizaron paralizaciones en 81 ciudades de Italia. En el Estado Vasco, la mayoría de los sindicatos convocó a una huelga general para el 15 de octubre. Universidades en distintos países vuelven a levantar tomas y movilizaciones en solidaridad con Palestina. Y el fin de semana recién pasado, los portuarios de Europa han llamado a huelgas generales: en Italia para el 4 de octubre, en el Estado Español para el 11, mientras que en otros países se han convocado huelgas y movilizaciones para el 1, 4, 11 y 15 de octubre.
Desde la Coordinadora por Palestina en Chile queremos reforzar este apoyo activo que crece en el mundo. Llamamos a escalar las movilizaciones y fortalecer la solidaridad activa, organizando comités de apoyo y resistencia en los lugares de trabajo, estudio y en cada barrio, de cara a cumplirse dos años del recrudecimiento del genocidio en Palestina.
No podemos permitir que el silencio legitime la agresión que Israel ya ha anunciado contra la Flotilla y sus cientos de tripulantes, a pocas horas de su arribo a Gaza.
Nos sumamos al emplazamiento realizado por nuestras compañeras chileno-suecas a bordo de la Flotilla —Marita Rodríguez y la diputada del Parlamento Sueco, Lorena Delgado Varas— al presidente Gabriel Boric, para que haga un pronunciamiento público condenando cualquier agresión y expresando su apoyo explícito a la protección humanitaria de la Flotilla. Asimismo, exigimos que se comprometa a resguardar su integridad mediante gestiones diplomáticas urgentes e inmediatas que aseguren la no interferencia y el auxilio, y que demande a Israel el respeto al derecho internacional.
Le decimos al presidente Boric: su deber es tomar medidas para proteger a nuestras dos compatriotas en la Flotilla y, ante la urgencia del momento, comprometer el apoyo de Chile para la activación de una fuerza internacional de protección para Palestina, que resguarde la seguridad de la población civil y garantice la entrega de ayuda humanitaria hacia Gaza. Al mismo tiempo, reforzamos la necesidad de que el Estado de Chile imponga sanciones integrales y un embargo militar contra Israel, poniendo término a todos los vínculos comerciales y militares.
Convocamos a todas y todos quienes se sientan llamados a apoyar al pueblo palestino y a la Flotilla Global Sumud —estudiantes, trabajadores, organizaciones de mujeres, de derechos humanos, políticas y referentes públicos— a sumarse a esta declaración.
Es tiempo de unirnos con fuerza a la Intifada global.
¡Todas y todos somos Palestina! ¡Todos los ojos sobre la Flotilla Global Sumud!
El silencio es complicidad.
30 de septiembre de 2025
Adhieren:
Faride Zerán, Periodista, Profesora Universidad de Chile
Lina Meruane
Kamal Cumsille, Profesor Universidad de Chile
Claudio Nash, Profesor Universidad de Chile
Ana María Gazmuri Vieira, Diputada de la República, Distrito12
Alejandra Placencia Cabello, Diputada de la República, Distrito 10
Hernán Palma, Diputado de la República, Distrito12
Haydee Oberreuter, Ex Subsecretaría de Derechos Humanos de Chile
Carlos Margotta, Comisión Chilena de Derechos Humanos
Alejandra Holzapfel, Sitio de Memoria Irán 3037 ex Centro de Secuestro, Tortura, Violencia Política Sexual Venda Sexy
Roberto Márquez, ILLAPU
Mauricio Redolés, Poeta y Músico Chileno
Pedro (Tata) Barahona, Cantautor Chileno
Pablo Abufom, Movimiento Solidaridad
Tania Melnick, Judíxs Antisionistas contra la Ocupación y el Apartheid
Eduardo Asfura, Profesor Universidad de Santiago de Chile
Marcelo Urra, Universidad de Chile
Carol Gaete Bonnin, Amnistía Chile, La Mesa Palestina
Raúl Villarroel, Universidad de Chile
María Eugenia Góngora, Profesora Universidad de Chile
Rodrigo Karmy, Profesor Universidad de Chile
Mauricio Amar, Profesor Centro de Estudios Árabes Eugenio Chahuán, Universidad de Chile
Ricardo Marzuca, Profesor Universidad de Chile
Margarita Iglesias Saldaña, Facultad de Filosofía y Humanidades, Universidad de Chile
Felipe Chahuán, Profesor Universidad de Chile
Marcela Zedan, Profesora Universidad de Chile
Soledad Chávez Fajardo, Profesora Universidad de Chile
Sergio Grez Toso, Historiador, Profesor Universidad de Chile
Dino Pancani, Profesor Universidad de Chile
Ana Harcha Cortés, Profesora Universidad de Chile
Kemy Oyarzún, Universidad de Chile
Leonor Inés Pepper, Asociación de Académicas y Académicos de la Universidad de Chile
Bastián, Parraguez, Antumapu – Asociación de Funcionarios No Académicos Universidad de Chile
Lili Torres, Comité de Solidaridad por Palestina – Filosofía Universidad de Chile
Daniel Jadue, Partido Comunista de Chile
Catalina Valenzuela Maur, Partido Humanista
Iván Carrasco Mora, Partido Igualdad
Abner Cabrera, Educador y Analista Popular
Organización Política Inquietando desde el Margen
Daniela López Awad, Concejala de Peñalolén
Pola Karin Montoya Videla, Concejala de Puente Alto, Abogada de DDHH
Hugo Gutiérrez, Ex Diputado de la República
Los Otros Judíos
Javiera Manzi Araneda, Coordinadora Feminista 8M
Directorio Nacional, Colegio de Psicólogas y Psicológos de Chile COLPSI
Escuela de Árabe Mahmoud Darwish
Judíxs Antisionistas contra la Ocupación y el Apartheid
Gregory Cohen
José Kaffman
Moisés Scherman, Coordinadora por la Memoria y los Derechos Humanos Julio Guerra Olivares
May Garcés, Judíxs Antisionistas contra la Ocupación y el Apartheid
Cristóbal Rodríguez, MODATIMA
Christine Kachadourian, Agrupación de DDHH y Sitios de Memoria de Macul
Gricel González, Agrupación de DD.HH. y Sitios de Memoria de Macul
Owana Madera Mac-Kilrroy, Centro Cultural y Político Casa Bolívar
Josefa Balmaceda Vásquez, Coordinadora por Palestina de Ñuble
Alejandra Flores, Coordinadora por Palestina de Tarapacá
María Magdalena Rivera Iribarren, Movimiento Internacional de Trabajadores
Andrea Antio, Red de Mujeres Mapuche
Patricia Castillo, Laboratorio de Estudios en Violencia Institucional (LEVI)
Mirentxu Vivanco, Movimiento contra la Tortura Sebastián Acevedo
Braulio González Salamanca, Observatorio de DDHH ANEXPPSA Chile
Natalia Chanfreau Hennings, H.I.J.O.S.
Carla Pellegrin, Movimiento de Salud en Resistencia
Jaime Castillo
Javier Pineda Olcay, El Ciudadano
Gustavo Burgos, Revista El Porteño
Patricia Barrientos, Revista El Topo
Andrés Figueroa Cornejo, Plataforma Anticapitalista y Popular
Medio de Comunicación Popular RevueltaTV
Luis Mariano Rendón, Fundación Memoria Histórica
Gonzalo Bacigalupe
Cristina Dorador, Científica
Camila Chascona, Cantautora Chilena
Francisco Villa, Cantautor Chileno
Sebastián Redolés, Músico y Gestor Cultural
Florencia Lagos Neumann, Red de Intelectuales en Defensa de la Humanidad
Víctor Hugo de la Fuente, Le Monde Diplomatique
Paulina Acevedo Menanteau, Periodista, Defensora DDHH, Comité Humanitario por Palestina
María Soledad Cumsille Vargas
Andrea Silva, Movimiento de Salud en Resistencia
Elena Díaz, Movimiento de Salud en Resistencia
Jaime Tarifeño, 7Norte Radio – Movimiento de Salud en Resistencia
Paola San Martín
Fabián Cabaluz D., Profesor Universidad de Chile y Universidad de Playa Ancha
David G. Miranda, Profesor Universidad de Playa Ancha
Jessica Lillo, Movimiento de Salud en Resistencia
Claudio Núñez, Centro Cultural de Derechos Humanos Salvador Allende
Carmen Paz Sánchez Martínez, Movimiento de Salud en Resistencia
Ma. Cecilia Jiménez Cavieres, Movimiento de Salud en Resistencia
Claudia L. San Martín, Psicóloga
Elin A. Sigurdsson, Estudiante
Carlos Pérez Soto
Jorge Morales Trincado, Observatorio Socioambiental Aconcagua
Alberto Espinoza, Abogado
Consuelo Estroz, Movimiento de Salud en Resistencia
Paula Rodríguez, Catemu en Movimiento
Patricio Aceituno, Profesor Universidad de Chile
Patricio Soto Caramori, Profesor Universidad Academia de Humanismo Cristiano
José Bórquez Vega, Ediciones La Estaca
Claudio Gutiérrez, DCC Universidad de Chile
Andrea San Martín
Carlos Torres, Ediciones La Estaca
Mercedes López Nitsche, Universidad de Chile
Ramón Núñez Soto, Comando Unitario Nacional de Ex Presos Políticos y Familiares
Ricardo Jiménez, Movimientos Sociales hacia el ALBA – ALBA Movimientos
António Kadima, Centro Cultural Tallersol
Diego Ernesto Ortolani, Columna Gráfica por Palestina
Elisa Neumann, Capítulo Chileno Red en Defensa de la Humanidad
Pablo Morales, Banda Conmoción
Pablo Muñoz, Sindicato de Trabajadores Altonorte
Pedro Santis, Doyhamboure
Javier Aravena, Sello Misisipi
Cecilia Ibarra, Universidad de Chile
Karina Martínez
Alonso Núñez Lara, Trabajador de la Música
Antonia Izquierdo, Sociedad Científica de Agroecología Socla Jossie Escárate
Daniela Vergara, Docente
Manuela Santis, La Finca
Enrique Correa Jaña, Memorial Aeródromo Tobalaba
Daniel Espinoza, Fundacion Sercal
Roberto Bayer
Ricardo Aros, Frente Cacerola
Blanca Hermosilla
Reinaldo Lippi
Su Conejeros, Hora Constituyente Plataforma Comunicacional
Ricardo Recabarren
Javiera Abufhele, Psicóloga y Artista
Tomas Griffero Cáceres, CreoValor Fundación
Gabriela Muñoz E.
Andrés Zamora, Colegio de Profesores de Chile – Comunal Santiago
Paola Font Flores
Arturo Mancilla, Plataforma Anticapitalista y Popular
Christian Núñez
Hugo Villar, Abogado
Poldi Furlan, Ecologista
Verónica Molina, Amigas y Amigos de Palestina
Jimena Silva Segovia, Universidad Católica del Norte
Eduardo Contreras, Escritor y Profesor de la Universidad de Chile
Yolanda Contreras, Movimiento de Salud en Resistencia
Paula Ugalde, Sumpai Zugun
Aníbal Romo Hepp
Luna Jara Chávez
Tamara Muñoz Valenzuela, FETRACALL
Mireya Bravo
Juan Alfaro, EntrePuertos
Juana García, Urracas EMAÚS
Alexandra Concha
Rodrigo Sanhueza Araya, Taller Cueca donde el Rodri
María Teresa Bertucci Mora, Sumud Chile
Sumud Chile, Red de Salud Mental
Christian Cuq
Luis Martínez
Marcela Santis
Nadja Kuzmar
Mabel Valenzuela, Reverdes
Constanza Ramírez Awad
Ana Sugranyes Bickel, Arquitecta, Housing and Land Rights Network
Agustín Vivanco
Maryorie Adela Quiroz Espinoza, Ñuñoa por Palestina Libre
Olga Beatriz Aguirre, Fuerza 18 de octubre
Fuerza 18 de Octubre
Paola Rojas
Geanina Espinoza Urzúa
Camila Cartes
Daniella Ramírez
Inta Rivas, Funcionaria RRII, Universidad de Chile
Jorge Gaona, Universidad de Playa Ancha
Ariadna Biotti, Partido Comunista de Chile
Paula Vidal, Universidad de Chile
María Lagos, Fundación Paquenú
Raquel Torres Guerrero, Grupo Iniciativas por los DDHH
Verónica Baeza Virgilio
Natividad Valdivia Santis
Francisco Manzano
María Teresa Bustos Rodríguez, Junta de Vecinos Sol y Lluvia
Fernando García Díaz, Universidad de Chile
Lucas Simón Díaz
Julio Mancilla Marabolí, Funcionario Universidad de Chile, Candidato a Diputado Distrito 10
Paula Jaramillo, Liceo Lenka Franulic, Ñuñoa
Martín Valdiviezo Durán, Asamblea por la Unidad de las Luchas
Cristóbal Gana, Coordinadora por Palestina
Paulina De los Reyes, Académica
María Miranda
Isabel Piñones, Palestina Libre desde Suecia
Maritza Decebal-Cuz, Café Utopía Stockholm
Trinidad San Martín, Asamblea por la Unidad de las Luchas
Andrés Sánchez Escárate
Caterine Galaz, Núcleo Diversidad y Género Universidad de Chile
Leyla Troncoso, Universidad de Chile
Ismene Figueroa López, Sangre Violeta
Mirtha Domínguez, Colectivo Pueblo Soberano / Cabildo Pedro de Valdivia
Alejandra Bottinelli, Universidad de Chile
Hendrik Pastén
Lucía Sepúlveda Ruiz, Chile Mejor sin TLC
Javier Pineda Rodríguez, Agrupación Musical Gorrión
Edward Lindholm
Liliana Díaz, Comando Jeanette Jara Suecia
Sindy Urrea Maturana, Asamblea de Mujeres Insulares por las Aguas – AMIPA Chiloé
Ismael Mena Tamayo, PCOA
Radio Insumisa de las Barrancas
Hugo Urrestarazu
Ximena Pérez Benavides
Fernanda Poblete, Fundación Chile Sin Ecocidio
Isabel Jara, Universidad de Chile
Maíra Máximo, Londres 38, Espacio de Memorias
Allison Moya, Escuela de Formación en Memoria y DDHH: construyendo futuro en Quilicura
Rocío Leiva, Escuela de Formación en Memoria y DDHH: construyendo futuro en Quilicura
Angélica Carrera, FETRACALL
Leslie Araneda, Colectivo Bugambilia
Michelle Saint-Jean
Paulo Slachevsky, Editor LOM Ediciones
Gustavo José Val
Marcela Sainte-Marie
Denise Meléndez
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