Virgilio Piñera, uno de los grandes escritores de Cuba
La obra de Virgilio en teatro, en cuentos, en poesía y en novela es deslumbrante

Pedro Zervigón
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Hace 14 años un 18 de octubre como hoy se conmemoró el aniversario de la muerte de Virgilio Piñera, uno de los grandes escritores de Cuba. Incomprendido por múltiples razones, la obra de Virgilio en teatro, en cuentos, en poesía y en novela es deslumbrante. Su natalicio no pasó desapercibido en Puerto Rico donde en la sala-teatro Becket en Río Piedras se celebraron múltiples actividades con motivo de su centenario. En este artículo de El Nuevo Día se anticipa lo que en efecto ocurrió. Solo pude acudir una noche en la que disfruté la charla de su gran amigo Abilio Estévez que vino desde Barcelona y la presentación de su obra teatral Estudio en blanco y negro dirigida por Maritza Pérez. Yolanda Izquierdo, Ricardo Cobián, Rita Molinero, Rubén Ríos Avila y Aurea María Sotomayor estuvieron entre los numerosos académicos que participaron en la conmemoración. Este fue el artículo de Ana Teresa Toro en El Nuevo Día:

«Cuando Puerto Rico se unió a las conmemoraciones del centenario de Virgilio Piñera-Su revolución fue la literatura
Por Ana Teresa Toro / ana.toro@elnuevodia.com 2010
De Virgilio Piñera les queda eso de que la literatura da fe en la vida. “Él se sacrificaba en ese altar, vivió en la pobreza, pero nunca dejó de escribir”, nos cuenta la profesora Yolanda Izquierdo, quien lidera -junto a un grupo de profesores- una serie de eventos artísticos y académicos en la Sala-Teatro Beckett en Río Piedras, con motivo del centenario del natalicio del escritor cubano Virgilio Piñera (1912-1979).
“Queremos que Puerto Rico forme parte de los múltiples actos de conmemoración que están ocurriendo internacionalmente”, señala por su parte Ricardo Cobián, uno de los fundadores de la Sala-Teatro Beckett, un espacio que desde febrero del 2010 ha operado como una alternativa viable para romper la barrera entre la actividad universitaria y la comunidad riopedrense.
De eso también se trata este evento, que trae al país a académicos expertos en la obra de Piñera y ha sido posible gracias al apoyo de la Fundación Puertorriqueña para las Humanidades.
“La universidad no está en cuatro paredes, está en la calle”, afirma Cobián.
Y así como el espacio surgió de una inquietud común, este encuentro para celebrar la obra de Piñera fue el resultado de un junte de afinidades y sensibilidades.
“Todos amamos la obra de Piñera y compartimos el entusiasmo. Queríamos aportar para rescatar a un autor que cultivó todos los géneros con una maestría absoluta y que no se conoce casi en este país. Es un proyecto independiente que nace del entusiasmo”, expone Izquierdo, a quien se suman también los profesores Eugenio Ballou, Noel Luna, Jacqueline Duprey, Eduardo Lalo y Manuel Reyes Guzmán.
“En Puerto Rico estábamos completamente al margen de un escritor de un nivel, importancia y trascendencia como Virgilio Piñera. Aquí su obra no circuló, con excepción de algunos cuentos. Queremos hacerle, mínimamente, justicia poética”, destaca Cobián acerca de la obra de uno de los autores cubanos más polifacéticos y adelantados a su tiempo, sobre todo por sus sintonías con la literatura del absurdo.

“Manejó con extraordinaria sutileza el lenguaje, con una maestría extraordinaria que iba de lo serio a lo absurdo con un humor corrosivo que toca justo en el centro de la llaga de la crítica social y nos convoca precisamente por su pertinencia”, describe Cobián. “Cambió las claves en todos los géneros, se adelanta a la literatura del absurdo, al teatro existencialista, antes incluso que Sartre. Fue un escritor irreverente, la literatura fue su revolución. Fue silenciado, y no fue hasta el 2009 que comenzó, desde la Casa de América en España, una serie de reivindicaciones”.
Por ello, no basta entonces con un congreso académico para celebrar su legado. Para entender su obra y honrarla propiamente hace falta salir también de la mirada únicamente crítica y académica. Por ello ya abrió al público el pasado viernes la exhibición “La mirada de Virgilio”, se proyectó el cortometraje “En el insomnio” y se realizó una lectura itinerante de algunos de sus cuentos cortos. El programa de actividades continúa hoy, a las 7:30 p.m., con una mesa de discusión moderada por Rubén Ríos Ávila que reuniría a Juan Carlos Quintero, Lourdes Dávila y Áurea María Sotomayor, tres académicos que han viajado -al igual que Rita Molinero- para formar parte del evento. Igualmente, el escritor Abilio Estévez -quien conociera a Piñera- visitará para compartir anécdotas del autor.
A esto se suma una serie de 17 conferencias y cineforos, así como dos puestas en escena: “Estudio en blanco y negro”, dirigida por Maritza Pérez, y “Electra Garrigó”, obra de Piñera que se presentará bajo la dirección de Jacqueline Duprey.
“Es la mejor manera de conocer su circunstancia vital, inseparable de la historia que le tocó vivir. Había que abarcarlo de todos los ángulos”, elabora Izquierdo, quien adelanta que el público podrá conocer anécdotas, como aquella que cuenta que Piñera, luego de leer sus poemas en público ante sus amigos, los quemaba.
Algunas de sus obras emblemáticas son “La carne de René” (novela), “La isla en peso” (poesía), “Electra Garrigó” y “Falsa alarma o Dos viejos pánicos” (teatro); así como en narrativa la colección “Cuentos fríos” y las novelas “Presiones y diamantes” y “Pequeñas maniobras”.
Este último, un guiño necesario a la pequeña gran maniobra de recordarlo desde una periferia universitaria tan llena de vida como su obra.
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