Petro: La magnitud del insulto de Trump a Colombia y a mí mismo busca afectar las elecciones del país
«Piensan que debilitando el movimiento democrático de Colombia, podrán más fácilmente acceder al petróleo de Venezuela», apuntó el presidente

RT
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció el jueves que su par estadounidense, Donald Trump, busca influir en las próximas elecciones del país latinoamericano. Así lo afirmó en su cuenta de X.
«La magnitud del insulto de Trump a Colombia y a mí mismo ya no tiene el objetivo de alcanzar una estrategia eficaz antinarcotraficantes, sino afectar las elecciones de Colombia el año entrante, buscando de nuevo el triunfo de la extrema derecha, esa sí fuerte y probadamente ligada al narcotráfico, pero obediente en obedecer invasiones«, escribió Petro.

Petro comenta el ataque de EE.UU. a una lancha en el Pacífico
Asimismo, el mandatario señaló que Washington «parece rechazar su propia experiencia construida con Colombia y cambia la estrategia por una equivocada, que quiebra la soberanía de los países latinoamericanos y caribeños».
«Ahora piensan que debilitando el movimiento democrático de Colombia, podrán más fácilmente acceder al petróleo de Venezuela«, dijo.
En el mismo contexto, destacó que Colombia respeta el derecho internacional. «En mi caso, lo considero el resumen de la civilización humana y el único camino para escapar de la barbarie. Creo que el camino de la humanidad es una democracia global», expresó.
«El Gobierno de Colombia seguirá colaborando en lucha antinarcotraficante, aumentando la experiencia y transfiriendo la experiencia a todo Gobierno que quiera colaborar con Colombia sin destruir la democracia y sin intervenir en la política interna de los países socios».
Tensiones en ascenso
Por su lado, Trump insistió en vincular a su par colombiano con el narcotráfico, sin ofrecer prueba alguna. «Es un matón, es un hombre malo y está produciendo mucha droga. Tienen fábricas de cocaína«, sostuvo en una conversación con la prensa, en la que también ratificó su decisión de retirar todos los subsidios entregados al país suramericano.
La acusación infundada, pronunciada por primera vez el pasado domingo, trajo consigo un ‘impasse’ diplomático entre Washington y Bogotá que, no obstante, Petro intentó superar tras reunirse con el encargado de negocios de EE.UU., John McNamara, a quien entregó un documento con tres propuestas para fortalecer el programa de erradicación de cultivos de hoja de coca en suelo colombiano.
Adicionalmente, el líder colombiano cuestionó duramente contra los supuestos «regalos» y ayudas que EE.UU. ha dado a su país, ya que Washington condiciona esas dádivas a la obediencia del mandatario de turno.
La escalada de tensiones entre ambos presidentes se disparó luego de que fuerzas estadounidenses bombardearan en el mar Caribe una lancha que, según Colombia, se encontraba en aguas territoriales del país y presuntamente era tripulada por connacionales.
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Petro comenta el ataque de EE.UU. a una lancha en el Pacífico
El presidente colombiano denunció que con tales acciones Washington «rompe las normas del derecho internacional».

El presidente colombiano, Gustavo Petro, habló sobre el primer bombardeo de EE.UU. a una ‘narcolancha’ en el Pacífico, que dejó un saldo de al menos dos muertos el martes.
«Igualmente es un asesinato. Sea en el Caribe o en el Pacífico, la estrategia del Gobierno de EE.UU. rompe las normas del derecho internacional», escribió el mandatario en sus redes sociales. «Colombia respeta el derecho internacional. En mi caso, lo considero el resumen de la civilización humana y el único camino para escapar de la barbarie», agregó.

La dura descarga de Petro a Trump: «No es rey en Colombia, aquí no aceptamos reyes»
Petro llamó a recordar que en el Pacífico, en la mayoría de los casos, son barcos los que se utilizan para el tráfico de cocaína. «Por tanto, centrar la estrategia en arrojar misiles sobre lanchas, sea en el Caribe, sea en el Pacífico, no retiene el tráfico de cocaína, y pone a EE.UU. por fuera del derecho internacional«, afirmó.
«Si se quiere hacer una estrategia eficaz, como la viene adelantando mi gobierno, hay que controlar puertos y ensenadas con las fuerzas nacionales», explicó.
«El actual Gobierno de los EE.UU. parece rechazar su propia experiencia, construida con Colombia, y cambia la estrategia por una equivocada, que quiebra la soberanía de los países latinoamericanos y caribeños«, criticó. «La magnitud del insulto de Trump a Colombia, y a mí mismo, ya no tiene el objetivo de alcanzar una estrategia eficaz antinarcotraficantes, sino afectar las elecciones de Colombia el año entrante, buscando de nuevo el triunfo de la extrema derecha, esa sí fuerte y probadamente ligada al narcotráfico, pero obediente en obedecer invasiones«, añadió.
El mandatario agregó que en Washington «piensan que debilitando el movimiento democrático de Colombia podrán más fácilmente acceder al petróleo de Venezuela». Petro concluyó que Colombia seguirá colaborando en la lucha contra el narcotráfico, «sin destruir la democracia y sin intervenir en la política interna de los países socios».

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Operativos letales
Este tipo de operativos letales se volvieron frecuentes desde agosto, tras el inédito despliegue de Washington frente a las costas de Venezuela, que ha sido calificado por Caracas como una «amenaza» a su seguridad.
Organizaciones de derechos humanos han cuestionado la desproporción de los ataques, ya que constituirían ejecuciones sumarias, violatorias del derecho internacional.
No está del todo claro cuántas personas han sido ultimadas en los bombardeos estadounidenses contra las pequeñas embarcaciones tildadas de «narcolanchas» en aguas caribeñas.
CBS reporta que «al menos 34 personas han muerto» en estos ataques, mientras que cálculos basados en la información divulgada por agencias y voceros oficiales estadounidenses, sugieren que serían unos 29.
Maduro: Venezuela tiene más de 5.000 misiles antiaéreos rusos
Los múltiples operadores de esos sistemas portátiles distribuidos por el territorio del país lo convierten en una «patria inexpugnable», según el líder venezolano.

Venezuela tiene más de 5.000 sistemas de misiles antiaéreos portátiles Igla-S de fabricación rusa en posiciones clave de defensa para asegurarar la paz, declaró este miércoles el presidente del país sudamericano, Nicolás Maduro.
«Cualquier fuerza militar del mundo sabe el poder de los Igla-S. Y Venezuela tiene nada más y nada menos que 5.000 Igla-S en los puestos claves de la defensa antiaérea. ¿Para garantizar qué? La paz, la estabilidad, la tranquilidad de nuestro pueblo. Más de 5.000. Y el rancho ardiendo. Para el que entendió, entendió», precisó el mandatario durante el acto público en el Liceo Militar General del Pueblo Soberano Ezequiel Zamora, en Caracas.

«Tenemos permiso para hacerlo»: Trump se pronuncia sobre ataques a ‘narcolanchas’
El líder venezolano también afirmó que su país cuenta con «equipos de simulación» que lo «colocan en una situación de buena puntería de miles de operadores de Igla-S» que se tienen «hasta en la última montaña, hasta en el último pueblo, hasta en la última ciudad» del territorio venezolano que lo convierte en «una patria inexpugnable».
«Que nadie se meta con Venezuela, que nosotros no metemos con nadie», expresó Maduro.
Esas declaraciones tienen lugar en medio de la escalada de tensiones en la región ante el despliegue militar estadounidense en el sur del Caribe.
Washington realiza acciones militares y bombardeos en aguas cercanas al territorio venezolano con el argumento, sin sustento ni pruebas, de combatir a los cárteles del narcotráfico.
Caracas ha calificado de «agresión» dichas acciones militares y ha cuestionado la verdadera razón de los operativos. Maduro sostiene que su país es víctima de «una guerra multiforme» orquestada desde EE.UU.
Secretario de Guerra de EE.UU. anuncia nuevo ataque a una ‘narcolancha’ en el Pacífico (VIDEO)
Pete Hegseth aseguró que ese tipo de operaciones «continuarán, día tras día».

El secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, informó este miércoles sobre un nuevo ataque contra una ‘narcolancha’ realizado en el «Pacífico Oriental» que fue llevado a cabo «bajo las órdenes» del presidente del país, Donald Trump.
De acuerdo con el alto cargo, se realizó un «ataque cinético letal contra un buque operado por una organización terrorista designada». Agregó que «los terroristas, ahora fallecidos, se dedicaban al narcotráfico en el Pacífico Oriental».
«Según nuestra inteligencia, el barco estaba involucrado en el contrabando ilícito de narcóticos, transitaba por una ruta conocida de narcotráfico y transportaba estupefacientes. Tres narcoterroristas varones se encontraban a bordo del barco durante el ataque, que se llevó a cabo en aguas internacionales. Los tres terroristas murieron y ninguna fuerza estadounidense resultó herida en este ataque», escribió en su cuenta de X.
En este contexto, declaró que ese tipo de operaciones «continuarán, día tras día» y comparó la situación actual con la «guerra» que libró EE.UU. con «Al Qaeda». «Estas organizaciones de tráfico de drogas son la ‘Al Qaeda’ de nuestro hemisferio y no escaparán a la Justicia. Los encontraremos y los mataremos, hasta que la amenaza para el pueblo estadounidense sea eliminada», manifestó.
«Autoridad legal»
Esta misma jornada, el mandatario estadounidense declaró que su Administración tiene permitido realizar ataques contra lo que identifiquen como ‘narcolanchas’ debido a que tienen lugar en aguas internacionales.

«Tenemos permiso para hacerlo»: Trump se pronuncia sobre ataques a ‘narcolanchas’
«Tenemos una cuestión de seguridad nacional, de verdad. Debo decir esto: cuando vemos a las personas con las que tratamos, y las conocemos, conocemos a la gente que viene, conocemos los barcos, sabemos todo lo demás, tenemos permiso para hacerlo. Es en aguas internacionales. Si no lo hacemos, vamos a perder cientos de miles de personas», argumentó el mandatario en un encuentro con los medios desde la Casa Blanca, tras señalar que las drogas ilícitas se cobraron 300.000 vidas estadounidenses el pasado año y eso le daba «autoridad legal».
Bombardeos letales
Este tipo de operativos letales se ha vuelto frecuente desde agosto, tras el inédito despliegue de Washington frente a las costas de Venezuela, que ha sido calificado por Caracas como una «amenaza» a su seguridad. Organizaciones de derechos humanos han cuestionado la desproporción de los ataques, ya que constituirían ejecuciones sumarias y masacres que vulneran el derecho internacional.
No está del todo claro cuántas personas han sido ultimadas en los bombardeos estadounidenses contra las pequeñas embarcaciones tildadas de «narcolanchas» en aguas caribeñas.
En uno de los recientes ataques reportados por EE.UU. y en el que murieron dos personas, hubo dos sobrevivientes: uno de nacionalidad colombiana y otro ecuatoriano, acusados de transportar drogas.
La Administración Trump ha llevado a cabo nueve ataques conocidos contra presuntas embarcaciones narcotraficantes desde el mes pasado, que han causado al menos 37 muertes, recoge CBS News. Los primeros siete bombardeos se produjeron en el mar Caribe, pero esta semana la estrategia se amplió al Pacífico Oriental. El primer ataque en esta zona tuvo lugar el martes, con un saldo de dos muertos.
«Matón»: Trump descarga nuevo insulto contra Petro y amenaza a Colombia con «medidas muy severas»
El presidente de EE.UU. insistió en vincular a su par colombiano con el narcotráfico.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, amenazó este miércoles con tomar medidas contra el mandatario colombiano, Gustavo Petro, en medio de la disputa que mantiene Washington hacia Bogotá.
«Es un matón, es un hombre malo y está produciendo mucha droga. Tienen fábricas de cocaína«, acusó el mandatario ante los medios de prensa. No es la primera vez que Trump vincula a Petro con el tráfico de drogas. Previamente, el presidente estadounidense lo calificó de «líder del narcotráfico ilegal» y anunció la suspensión de toda ayuda económica a Colombia.
Mientras aumentan las tensiones diplomáticas, Trump no cede y vuelve a amenazar a Colombia y su presidente: «Que se cuide o tomaremos medidas muy severas contra él y su país», advirtió.

Las tres propuestas de Petro ante el impasse ‘narco’ con EE.UU.
El mandatario mencionó que ha ordenado detener todos los programas de asistencia a Bogotá. Y dijo que Petro ha convertido al país suramericano en «una trampa mortal».
Gustavo Petro propuso este miércoles tres iniciativas para redefinir los vínculos entre Bogotá y Washington, tras el reciente enfrentamiento diplomático por la política antinarcóticos y los ataques de fuerzas estadounidenses en el mar Caribe.
Además, el líder colombiano lanzó una dura crítica contra los supuestos «regalos» que EE.UU. ha dado a su país, ya que Washington condiciona esas dádivas al parecer del mandatario de turno.
Diosdado Cabello envía mensaje de solidaridad a Petro y llama la atención sobre una coincidencia
«Los ataques al pueblo de Colombia y a Colombia son ataques a Venezuela también, son ataques a la Patria Grande, a la Patria de Bolívar», recalcó el alto funcionario.

El ministro de Interior, Justicia y Paz de Venezuela, Diosdado Cabello, envió este miércoles un mensaje de solidaridad al presidente colombiano, Gustavo Petro, tras haber sido sindicado –sin pruebas– por su homólogo estadounidense, Donald Trump, de ser un «líder del narcotráfico».
«Hoy elevamos nuestra palabra de solidaridad con el presidente Petro, de Colombia, amenazado, señalado. Lo amenazan y además lo acusan de prácticas que solo ellos [EE.UU.] manifiestan. Primer presidente, que yo recuerde, que en Colombia combate el narcotráfico: Gustavo Petro. No he conocido ningún otro. Los demás no podían combatir el narcotráfico porque son socios del narcotráfico, son los que producen la droga», sostuvo el alto funcionario en su programa Con el Mazo Dando.
En la misma línea –y en referencia a Trump– aseguró que «hay gente que se las da de santo y anda amenazando al mundo entero». En su decir, esta clase de personas se presentan como «santos», «pacificadores» y «componevidas», pero «siempre se las arreglan para atacar a los pueblos libres, para atacar a los pueblos que han decidido ser libres».
Del mismo modo, llamó la atención sobre la exoneración judicial que recibiera ayer el exmandatario colombiano Álvaro Uribe, al apuntar que sucedió tras el «ataque al presidente Petro». «Si no es raro, es sospechoso», consideró.
«Los ataques a Colombia son ataques a Venezuela también»
Cabello agradeció la valentía de Petro al cuestionar las acusaciones de narcotráfico lanzadas por Washington contra su par, Nicolás Maduro, así como los motivos reales del despliegue militar estadounidense en el mar Caribe, presentado ante la opinión pública como una operación anticárteles, aunque, desde su punto de vista, el objetivo sería deponer a gobiernos que no son obedientes.

«Matón»: Trump descarga nuevo insulto contra Petro y amenaza a Colombia con «medidas muy severas»
En criterio del dirigente socialista, contrasta eso con la postura asumida por otros jefes de Estado y de Gobierno, que han preferido no pronunciarse y asumir que se trata de un asunto de la Casa Blanca con Caracas y Bogotá.
«No, no. Eso no es así. El imperialismo [EE.UU.] no trabaja así, el imperialismo no tiene amigos. El imperialismo puede guardar intereses, pero amigos no. Y el día que usted deje de serle útil, lo desechan, lo dejan a un lado, lo desvinculan de todo y, además, lo dejan al escarnio. Y si se lo pueden llevar preso, se lo llevan preso. Los ataques al pueblo de Colombia, y a Colombia, son ataques a Venezuela también, son ataques a la Patria Grande, a la Patria de Bolívar», concluyó.
Petro responde a la dura amenaza de Trump
«Siempre estaré en contra de genocidios y asesinatos del poder en el Caribe», afirmó el mandatario sudamericano.

El presidente colombiano, Gustavo Petro, aseguró este miércoles que se defenderá ante la Justicia estadounidense de las acusaciones que le han lanzado altos funcionarios de ese país norteamericano, luego de que esta misma jornada, el presidente Donald Trump lo amenazara con tomar «medidas muy severas contra él y contra su país».
«De las calumnias que me han lanzado en el territorio de los EE.UU., altos funcionarios; me defenderé judicialmente con abogados estadounidenses en la Justicia estadounidense«, escribió el mandatario en su cuenta de X, como comentario a una nota periodística que recoge las declaraciones de Trump.
Insistió asimismo en que, si la sociedad estadounidense precisa de la ayuda de Bogotá «para luchar contra el narcotráfico», «la tendrá». «Lucharemos contra los narcotraficantes con los estados que quieran nuestra ayuda», recalcó.
En otro comentario en X, Gustavo Petro valoró que el mandatario estadounidense «le informó al mundo que llevo 17.000 fábricas de cocaína destruidas en mi gobierno».
Tensiones en ascenso
Por su lado, Trump insistió en vincular a su par colombiano con el narcotráfico, sin ofrecer prueba alguna. «Es un matón, es un hombre malo y está produciendo mucha droga. Tienen fábricas de cocaína«, sostuvo en una conversación con la prensa, en la que también ratificó su decisión de retirar todos los subsidios entregados al país suramericano.

«Matón»: Trump descarga nuevo insulto contra Petro y amenaza a Colombia con «medidas muy severas»
La acusación infundada, pronunciada por primera vez el pasado domingo, trajo consigo un ‘impasse’ diplomático entre Washington y Bogotá que, no obstante, Petro intentó superar tras reunirse con el encargado de negocios de EE.UU., John McNamara, a quien entregó un documento con tres propuestas para fortalecer el programa de erradicación de cultivos de hoja de coca en suelo colombiano.
Adicionalmente, el líder colombiano cuestionó duramente contra los supuestos «regalos» y ayudas que EE.UU. ha dado a su país, ya que Washington condiciona esas dádivas a la obediencia del mandatario de turno.
«Tenemos permiso para hacerlo»: Trump se pronuncia sobre ataques a ‘narcolanchas’
El mandatario adelantó que probablemente acudirá al Congreso antes de ejecutar operaciones terrestres pese a que, afirmó, «no necesita hacerlo».

El presidente de EE.UU., Donald Trump, dijo este miércoles que su Administración tiene permitido realizar ataques a presuntas ‘narcolanchas’ debido a que tienen lugar en aguas internacionales.
«Tenemos una cuestión de seguridad nacional, de verdad. Debo decir esto: cuando vemos a las personas con las que tratamos, y las conocemos, conocemos a la gente que viene, conocemos los barcos, sabemos todo lo demás, tenemos permiso para hacerlo. Es en aguas internacionales. Si no lo hacemos, vamos a perder cientos de miles de personas», argumentó el mandatario en un encuentro con los medios desde la Casa Blanca, tras señalar que las drogas ilícitas se cobraron 300.000 vidas estadounidenses el pasado año y eso le daba «autoridad legal».
Trump reiteró que ahora las drogas «vendrán un poco más por tierra porque ya no vienen en barcos». «Ya no hay barcos en el agua», apuntó, para luego aseverar que las fuerzas estadounidenses reconocían a estos barcos dedicados al trasiego ilícito de sustancias porque, «es bastante inusual ver a alguien con una caña de pescar y cinco motores en la popa». «No se necesita eso para ir a pescar», consideró.
Operaciones en tierra
En la misma línea, vaticinó que le daría «un duro golpe» a los narcotraficantes que «lleguen por tierra», como todavía no lo han experimentado.
«Probablemente volveremos al Congreso y explicaremos exactamente qué haremos cuando lleguemos a tierra. No tenemos que hacerlo, pero creo […] que me gustaría hacerlo», abundó. Luego, aseguró que «algo muy grave va a ocurrir, el equivalente de lo que está sucediendo por mar» y que acudirá al Legislativo «solo para informales» de las acciones.

Reportan el primer bombardeo de EE.UU. a una ‘narcolancha’ en el Pacífico
Su opinión fue secundada por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien alegó que «si la gente quiere dejar de ver barcos narcotraficantes estallar, dejen de enviar drogas a EE.UU.».
«En este caso particular, hay personas que viajan por aguas internacionales rumbo a EE.UU. con la intención de generar hostilidades, lo que incluye inundar nuestro país con drogas peligrosas y mortales. Y serán detenidas. Y eso es lo que está sucediendo», apuntó, tras ser preguntado por la prensa sobre la legalidad de estas acciones, ejecutadas fuera del territorio estadounidense.
Agresión estadounidense en el Caribe
- El pasado mes de agosto, EE.UU. desplegó un amplio contingente militar en la zona. Actualmente, Washington realiza acciones militares y bombardeos en aguas cercanas al territorio venezolano con el argumento, sin sustento ni pruebas, de combatir a los cárteles del narcotráfico
- Los presidentes Nicolás Maduro y Gustavo Petro han sido señalados infundamentadamente por Trump de liderar organizaciones narcotraficantes. La acusación contra Petro trajo un deterioro de las relaciones con Washington.
- Mientras, Caracas ha calificado de «agresión» las acciones militares y ha cuestionado la verdadera razón de los operativos. Maduro sostiene que su país es víctima de «una guerra multiforme» orquestada desde EE.UU. El Estado venezolano, ha reiterado, está siendo objeto de una «agresión armada para imponer un cambio de régimen» y un gobierno «títere», a fin de «robarle el petróleo, el gas, el oro y todos los recursos naturales»
- Esta jornada, el secretario de Guerra de EE.UU., Peter Hegseth, confirmó «un ataque cinético» contra una presunta ‘narcolancha’ en aguas del Océano Pacífico que dejó dos personas muertas, aunque no precisó exactamente dónde tuvo lugar.
- Los bombardeos contra pequeñas embarcaciones también han sido criticados por gobiernos como los de Colombia, Brasil y Venezuela, así como por expertos de las Naciones Unidas, que han señalado que se trata de «ejecuciones sumarias» contrarias a lo que consagra el derecho internacional
Petro, ¿el nuevo mejor ‘enemigo’ de Trump?

La acusación de «líder del narcotráfico» que el presidente de EE. UU., Donald Trump, lanzó el domingo pasado contra su homólogo colombiano, Gustavo Petro, eleva el nivel de conflicto de Washington no solo con Colombia, sino con toda América Latina.
El señalamiento infundado abre un nuevo flanco diplomático, político y de aires «prebélicos». Además, funciona como una «luz verde» para que los movimientos de derecha radical se envalentonen y suban las apuestas contra líderes democráticamente elegidos que no siguen las líneas ultraconservadoras.
El duro dedo contra Petro llega en un momento delicado. EE.UU. mantiene desplegada una poderosa flota naval con destructores, submarinos nucleares, aviones de última generación y, según algunos medios, unos 10.000 hombres listos para acciones cuyo alcance aún se desconoce.
En el mismo contexto, la fuerza militar estadounidense ha comenzado a bombardear pequeñas embarcaciones en las aguas del Caribe con el argumento de combatir el narcotráfico, sin ofrecer detalles de esos operativos ni las identidades de las víctimas ejecutadas de manera sumaria. Por eso, la panorámica plantea interrogantes sobre la suerte de Petro en un futuro próximo.
Conflicto corto, pero intenso
Apenas Trump asumió el poder en enero y comenzaron las repatriaciones masivas de migrantes, el primero que protestó —e incluso devolvió los aviones de repatriados— fue Petro. El 26 de enero, el mandatario colombiano se negó a recibir vuelos porque los deportados, sus connacionales, llegaban esposados y maltratados.
En ese momento, el mandatario colombiano exigió un protocolo que garantizara un trato digno. Luego, en varias ocasiones, Petro fustigó a Washington por la forma en que la administración estadounidense estaba cercando y actuando sobre Venezuela, y fue el primer líder en calificar de asesinato el bombardeo de lanchas.
El duro dedo contra Petro llega en un momento delicado. EE.UU. mantiene desplegada una poderosa flota naval con destructores, submarinos nucleares, aviones de última generación y, según algunos medios, unos 10.000 hombres listos para acciones cuyo alcance aún se desconoce.
El punto álgido llegó cuando Petro pronunció su discurso ante la Asamblea General de la ONU a favor de Palestina y, el 26 de septiembre, participó activamente en una marcha en las calles de Nueva York donde llamó a «desobedecer las órdenes de Trump», en un mensaje dirigido también a los militares estadounidenses. Allí cruzó la «línea roja» de la Casa Blanca, que le revocó la visa. Ahora, para comenzar la semana, el republicano le lanza algo más que dardos.
El propio Trump dio la orden de eliminar los pagos y subsidios de seguridad que EE.UU. otorga a Colombia y amenazó con «cerrar los campos de exterminio», en referencia a los lugares donde se siembra o procesa la cocaína, lo que implicaría atacar militarmente territorio colombiano.
A esta disputa se suma la amenaza constante de imponer aranceles a Colombia, que ya alcanzan el 10 % desde abril, con advertencias de aumentarlos al 25 %. Tras el reciente encontronazo, la promesa de un incremento está latente.
El mensaje de Trump a la región parece claro. Mientras otorga una onerosa ayuda al presidente argentino Javier Milei por sus afinidades ideológicas, justo antes de las elecciones de medio término, se enfila contra el líder izquierdista colombiano y empieza a abrir el campo de posibles acciones militares en América Latina, ya no solo contra un país, sino contra varios en paralelo.
Pero Petro no se ha amilanado. Se ha convertido en una especie de vocero latinoamericano del «No Kings«, como se autodenominan las marchas antitrump en EE. UU. A diferencia de otros líderes —incluso de la izquierda radical— que han preferido un lenguaje moderado o la «cero confrontación», el mandatario colombiano ha optado por la frontalidad.
Todo esto ocurre en una región sin la mínima articulación o coordinación para enfrentar esta nueva era agresiva de la política estadounidense, lo que abre una nueva etapa en las relaciones entre EE.UU. y América Latina, históricamente marcada por la dependencia y la cercanía geográfica.
Todo esto ocurre en una región sin la mínima articulación o coordinación para enfrentar esta nueva era agresiva de la política estadounidense, lo que abre una nueva etapa en las relaciones entre EE.UU. y América Latina, históricamente marcada por la dependencia y la cercanía geográfica.
La campaña del Caribe
En medio de esta descoordinación regional, Petro se ha convertido en una «piedra en el zapato» para el despliegue de tropas en el Caribe. Ha sido la voz más consistente y firme del continente, y ha «sacado punta» a cada error de la campaña militar, como los ataques a lanchas de pescadores de Trinidad y Tobago y de Colombia, episodios que debilitan la operación y amplían su foco de manera desmesurada.
Las resistencias dentro del propio EE. UU. han roto el consenso que existía en el Congreso. Los dos principales partidos, que antes impulsaron cohesionadamente el intento de «gobierno paralelo» de Juan Guaidó en Venezuela, ahora se enfrentan. Desde comienzos de octubre, el Partido Demócrata y al menos dos representantes republicanos intentan bloquear la iniciativa.
A esto se suman las dudas en torno a la renuncia del jefe del Comando Sur, el almirante Alvin Holsey, por razones aún no confirmadas. Según medios estadounidenses, habría mostrado discrepancias con el despliegue militar, lo que alimenta los rumores de malestar en las Fuerzas Armadas, sobre todo tras la célebre reunión del alto mando con el ministro de Guerra, Pete Hegseth, y el propio Trump, en la que se dictaron órdenes de manera atropellada.

Maduro: «Lo que sea con Colombia, es con Venezuela»
El panorama parece ir en dirección contraria al discurso de Trump y su gabinete, que hablan de la casi inevitabilidad de una segunda fase de la campaña en el Caribe, en la que atacarían tierra firme. Ahora el foco de la Casa Blanca no solo está en Venezuela, sino que también parece apuntar a Colombia.
En este escenario confuso, el liderazgo de Petro descoloca los planes. Atacar Colombia abriría aún más el flanco y desataría un rechazo regional mucho mayor. Además, habría que observar el efecto interno en EE.UU., donde millones se movilizan contra Trump y en varios estados la desobediencia civil alcanza altos cargos y cuerpos policiales.
El escenario es claramente delicado, pero aún no se sabe cuál será el punto de mayor impacto si se inician más acciones militares: si en un Caribe desprotegido o en una potencia que empieza a mostrar fisuras internas.
Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el punto de vista de RT.
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