Luis Pedraza Leduc: El problema de la energía
La energía, su producción y distribución, tiene que ser un asunto de política pública en la cual el gobierno tiene que ser el proveedor. Hay que atender la energía como un derecho del pueblo. La solución tiene que ser integral. No puede ser por parchos.

Buenos días. La Asociación de Industriales y otras organizaciones de patronos acudieron a la legislatura a quejarse del costo de la energía eléctrica. Argumentaron la pérdida de empleos ante el alza en el costo. Y presentaron sus alternativas. Joanisabel Gonzalez, directora de la edicion de Negocios del Nuevo Día, las resume: “Según Industriales, es hora de que Puerto Rico conciba incentivos para promover la generación distribuida y dar paso a iniciativas que permitan a las empresas mitigar el costo energético y sobre todo, insistió que se facilite la inversión en la infraestructura energética de la isla si se quiere dotar a la isla de la resiliencia que necesita para promover su desarrollo.”
Piden solución al gobierno ante las posibles pérdida de empleos, menos inversión y un encarecimiento del costo de vida. Pero se olvidan de puntualizar el asunto. La energía, su producción y distribución, tiene que ser un asunto de política pública en la cual el gobierno tiene que ser el proveedor. Hay que atender la energía como un derecho del pueblo. La solución tiene que ser integral. No puede ser por parchos.
Hay que sacar a los inversionistas privados del tema energético porque ellos ven el tema como negocio para tener ganancias. Y aquí el tema pica y se extiende. El presidente de EE UU apoya la privatización y el uso de combustibles fósiles para producir energía. ¿Qué puede hacer la colonia ante el poder imperial?
Primero, reconocer el problema. Segundo, la solución tiene que ser integral, es reconocer el problema político ( la colonia) como la llave para poder asumir el problema del costo de la energía. De lo contrario, seguirán perdiendo empleos, seguirán cerrando negocios mientras de abren otros negocios que “guisan” con la suerte del pueblo. Tercero, que la energía esté en manos de una agencia pública para defender los intereses del pueblo, no de los inversionistas.
Luis Pedraza Leduc
| A FIN DE CUENTAS Por Joanisabel González |
| Editora de Negocios joanisabel.gonzalez@gfrmedia.com |
| jueves, 6 de noviembre de 2025 |
| Gracias por recibirme otro jueves más. Es curioso que, en algunos sitios, los números de las encuestas políticas importen más que otras cifras como aquellas que ofrecen una idea del curso de la economía, las que recuerdan cuántas personas no tienen un plato en la mesa o las que evidencian un creciente número de personas que, abrumadas, no encuentran otro camino que la bancarrota. Ayer, en la Casa de las Leyes se mentaron ciertas cifras que, de tenerse en cuenta más a menudo, tal vez habrían evitado tan malas notas en la percepción ciudadana antes de las elecciones y ahora. Le cuento que, en respuesta a una pesquisa legislativa promovida a través de la Resolución de la Cámara 42 (RC 42), la Asociación de Industriales y otras organizaciones empresariales acudieron a la Cámara de Representantes para hablar del impacto que representa la factura de electricidad en las decisiones de negocio del sector. En su estreno como nueva voz del sector industrial, Karen Mojica Franceshi, nueva vicepresidenta ejecutiva de la Asociación de Industriales de Puerto Rico (Industriales), sostuvo que el principal sector económico de la isla emplea a aproximadamente 83,000 personas, un grupo poblacional que podría verse afectado si continúa encareciéndose el costo energético. “Algunas empresas han reducido su plantilla o limitado sus operaciones como respuesta directa a los aumentos en los costos energéticos. Esto repercute negativamente en el empleo, la producción y los ingresos del gobierno”, dijo la ejecutiva. Si el peso de la factura eléctrica solo incidiera en las industrias, alguien podría pensar que se trata de un tema aislado, pero cuando se sabe que por cada centenar de empleos en el sector industrial se crean unos 246 de tipo indirecto, la discusión de los temas energéticos debiera cobrar otro matriz. En especial, cuando se vacila en atender uno de los factores -que aparte del diseño del sistema- más contribuye a un sistema eléctrico tan oneroso: un modelo aferrado a unidades de gran escala que utilizan fósiles, cuyo precio o disponibilidad, Puerto Rico no controla. “Existen casos documentados de empresas que han considerado, o ya han ejecutado, su traslado a otros países o estados con tarifas más competitivas, lo cual representa una pérdida directa para la economía puertorriqueña”, dijo Mojica Franceshi al representante Victor L. Parés Otero, presidente de la Comisión de Gobierno de la Cámara de Representantes. Si al sector industrial le pesa la factura eléctrica, imagine usted cómo ha de ser para aquellas pymes que luchan por mantenerse a flote, o para aquellos pensionados (como algunos que conozco) que han escogido andar en penumbras en la casa por el temor de que la próxima factura les obligue a escoger entre “pagar la luz” o hacer la compra. Según Industriales, es hora de que Puerto Rico conciba incentivos para promover la generación distribuida y dar paso a iniciativas que permitan a las empresas mitigar el costo energético y sobre todo, insistió que se facilite la inversión en la infraestructura energética de la isla si se quiere dotar a la isla de la resiliencia que necesita para promover su desarrollo. Hasta el siguiente envío, Joanisabel |
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