Bombarderos de EE.UU. realizan demostración de ataque en el Caribe en medio de agresiones contra Venezuela
Se trata de una misión aprobada en apoyo a la operación ‘Lanza del Sur’.

RT
Las Fuerzas Aéreas del Sur de EE.UU. anunciaron este miércoles una «demostración de ataque de bombarderos» en el mar Caribe, en medio de los continuas operaciones que ha efectuado en ese territorio contra supuestas ‘narcolanchas’.
El ejercicio, efectuado el lunes, se llevó a cabo con bombarderos de largo alcance B-52H de la Base de la Fuerza Aérea Minot en apoyo a la operación ‘Lanza del Sur’, activada para supuestamente enfrentar el narcotráfico en la región.

Durante la misión, la nave de la Fuerza Aérea se integró con aviones de combate y se entrenó en movilidad rápida, en una maniobra que está «aportando seguridad y estabilidad hemisférica».
En la víspera, la Marina también reportó operaciones de vuelo nocturno como parte de sus actividades militares en el mar Caribe. «La cubierta de vuelo nunca duerme», manifestó al señalar que estos vuelos se realizan desde el portaviones más grande del mundo, el Ford USS Gerald R. Ford, que se encuentra en la zona desde hace varias semanas en medio de la escalada de tensiones surgidas por la agresión continuada de EE.UU. contra Venezuela.

«¿Colonia? ¡Jamás!»: Maduro lanza un contundente mensaje ante las agresiones de EE.UU.
El despliegue militar aéreo coincide con la visita del jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de EE.UU., Dan Caine, a Trinidad y Tobago; así como la del secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, a República Dominicana, donde arribó este miércoles para abordar varios temas, enfocados en su lucha contra el narcotráfico.
Entretanto, el martes el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó a Venezuela desde el Air Force One: «Si podemos salvar vidas, si podemos hacerlo de la manera fácil, está bien. Y si toca por las malas, pues también«.
La agresión de EE.UU. en síntesis
- Despliegue militar: desde agosto pasado, EE.UU. mantiene desplegada una fuerza militar significativa frente a las costas de Venezuela, justificándola como parte de la lucha antidrogas. Washington anunció posteriormente la operación ‘Lanza del Sur’, con el propósito oficial de «eliminar a los narcoterroristas» del hemisferio occidental y «proteger» a EE.UU. «de las drogas que están matando» a sus ciudadanos.
- Operativos letales: como parte de estas operaciones se han realizado bombardeos contra presuntas embarcaciones de narcotraficantes, con un saldo de más de 70 personas muertas y sin pruebas de que realmente traficaran con estupefacientes.
- Acusaciones y recompensa: Washington ha acusado sin presentar evidencias al presidente venezolano, Nicolás Maduro, de liderar un cártel de narcotráfico y ha duplicado la recompensa por su captura.
- Postura venezolana: Maduro denuncia que el objetivo real de EE.UU. es un «cambio de régimen» para apoderarse de las inmensas riquezas petroleras y gasísticas de Venezuela.
- Falta de sustento: organismos como Naciones Unidas y la propia Administración de Control de Drogas (DEA) de EE.UU. señalan que Venezuela no es una ruta principal para el narcotráfico hacia suelo estadounidense, ya que más de 80 % de las drogas utilizan la ruta del Pacífico.
- Condena internacional: Rusia, el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y los Gobiernos de Colombia, México y Brasil han condenado las acciones estadounidenses. Expertos califican los ataques a embarcaciones como «ejecuciones sumarias» que violan el derecho internacional.
República Dominicana autoriza a EE.UU. el uso de sus bases aéreas en plena tensión en el Caribe
El anuncio lo hizo el presidente dominicano, Luis Abinader, en rueda de prensa conjunta con el secretario de Guerra de la administración de Donald Trump, Pete Hegseth.
Descargar videoGobierno de República Dominicana
El Gobierno de República Dominicana autorizó este miércoles el uso de sus bases aéreas para que las tropas de EE.UU. desarrollen actividades logísticas como parte de la operación del Pentágono en el Mar Caribe conocida como ‘Lanza del Sur‘.
La noticia fue anunciada por el presidente dominicano, Luis Abinader, durante una rueda de prensa conjunta con el secretario de Guerra de la administración de Donald Trump, Pete Hegseth, con quien sostuvo un encuentro bilateral momentos antes en el Palacio Nacional de Santo Domingo.
«Hemos autorizado a los EE.UU., por un plazo limitado, el uso de espacios restringidos en la Base Aérea de San Isidro y en el Aeropuerto Internacional de las Américas, para la operación logística de aviones de reabastecimiento de combustible, transporte de equipos y personal técnico», informó Abinader.
https://twitter.com/i/broadcasts/1dRKZabglBAxB
El mandatario dominicano explicó que esta medida tiene un «propósito claro», que es «fortalecer el anillo de protección aérea y marítima» que mantienen las fuerzas armadas de ambos países, como parte de «un refuerzo decisivo para impedir la entrada de narcóticos y golpear con mayor contundencia al crimen organizado trasnacional».
Abinader comentó que la medida se realiza bajo el estamento legal vigente y los acuerdos previos establecidos con EE.UU. Además, señaló que se trata de una ampliación temporal de la cooperación binacional «para reforzar la vigilancia aérea y marítima contra el narcotráfico». Estas operaciones, agregó el mandatario, se realizarán siempre y cuando Dominicana avale y acompañe las acciones previstas por el Pentágono. «Su alcance es técnico, limitado y temporal», aseguró el jefe de Estado.
Por su parte, Hegseth afirmó que el acuerdo es «provisional» y respetará las «leyes» y la «soberanía» de Dominicana. «Es una gran asociación, es una iniciativa conjunta contra el narcotráfico y el narco terrorismo», expresó el secretario de Guerra, quien calificó el pacto como «un modelo para la región» que EE.UU. espera «ampliar con otros países que quieran asociarse» con Washington, en la lucha contra «los narcoterroristas».
EE.UU. presiona a sus socios
El secretario de Guerra de EE.UU. llegó este miércoles a República Dominicana justo cuando la administración de Donald Trump incrementa las tensiones y amenazas contra Venezuela, como parte de su política de «máxima presión» y de agresión continuada contra el país suramericano.
Según la prensa dominicana, el jefe del Pentágono llegó al Aeropuerto Internacional de Las Americas de la isla caribeña a las 12:55 de la tarde, con el objetivo de fortalecer la cooperación bilateral con uno de sus aliados más estables en la región, y en este caso como parte de su política extraterritorial de lucha contra el «narcoterrorismo» en el Mar Caribe.
La llegada de Hegseth se produce además bajo un tenso clima geopolítico debido a la masiva presencia de tropas del Comando Sur en el Caribe, situación que ha provocado serios roces con Venezuela y Colombia, y ha prendido las alertas en otros países como México y Brasil, que al igual que Cuba, Nicaragua, entre otras naciones, condenan sus bombardeos y ataques militares en la región contra embarcaciones civiles.

Los datos claves que sitúan a Venezuela en el top de los recursos estratégicos
La presencia del funcionario de Guerra en el Caribe también se suma a lo que Venezuela ha calificado como una campaña de terror con la que Washington intenta presionar a toda la región bajo el argumento de atacar a supuestas organizaciones del narcotráfico.
Estas acciones, advierte Caracas, son ejecutadas por el Pentágono para intentar tomar por la fuerza el poder político que encabeza el presidente Nicolás Maduro , y así instalar un «gobierno títere» que le permita hacerse de todos los recursos naturales y energéticos de los venezolanos.
La movida geopolítica, en la que EE.UU. también busca frenar las fuertes alianzas y cooperación de países como China y Rusia en la región, se da luego de que el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de EE.UU., Dan Caine, visitara el martes Trinidad y Tobago, país vecino con Venezuela, para encontrarse con la primera ministra de ese país caribeño, Kamla Persad-Bissessar, en medio de esta nueva escalada de amenazas de la administración Trump contra Caracas.
La agresión de EE.UU. en síntesis
- Despliegue militar: desde agosto pasado, EE.UU. mantiene desplegada una fuerza militar significativa frente a las costas de Venezuela, justificándola como parte de la lucha antidrogas. Washington anunció posteriormente la operación ‘Lanza del Sur’, con el propósito oficial de «eliminar a los narcoterroristas» del hemisferio occidental y «proteger» a EE.UU. «de las drogas que están matando» a sus ciudadanos.
- Operativos letales: como parte de estas operaciones se han realizado bombardeos contra presuntas embarcaciones de narcotraficantes, con un saldo de más de 70 personas muertas y sin pruebas de que realmente traficaran con estupefacientes.
- Acusaciones y recompensa: Washington ha acusado sin presentar evidencias al presidente venezolano, Nicolás Maduro, de liderar un cártel de narcotráfico y ha duplicado la recompensa por su captura.
- Postura venezolana: Maduro denuncia que el objetivo real de EE.UU. es un «cambio de régimen» para apoderarse de las inmensas riquezas petroleras y gasísticas de Venezuela.
- Falta de sustento: organismos como Naciones Unidas y la propia Administración de Control de Drogas (DEA) de EE.UU. señalan que Venezuela no es una ruta principal para el narcotráfico hacia suelo estadounidense, ya que más de 80 % de las drogas utilizan la ruta del Pacífico.
- Condena internacional: Rusia, el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y los Gobiernos de Colombia, México y Brasil han condenado las acciones estadounidenses. Expertos califican los ataques a embarcaciones como «ejecuciones sumarias» que violan el derecho internacional.
«Los mataremos»: Nueva amenaza del jefe del Pentágono a quien ingrese drogas a EE.UU.
El secretario de Guerra de EE.UU:, Pete Hegseth, advirtió que el Gobierno actuará con fuerza letal contra cualquier grupo que intente introducir estupefacientes en territorio estadounidense.

El secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, lanzó este miércoles una nueva amenaza a quienes lleven drogas al país, al afirmar que el Gobierno tiene «todo el derecho del mundo» de «asesinar» a quienes estén involucrados en esos delitos.
Durante su visita de República Dominicana, Hegseth afirmó en rueda de prensa que Washington está «dedicado al esfuerzo contra los carteles» y que la criminalidad «no conoce fronteras», ya sea en Estados Unidos o en el Caribe. Señaló que la cooperación con gobiernos locales será clave para perseguir a «narcoterroristas» y garantizar la seguridad nacional.
«El presidente (Donald) Trump cree en un principio claro: paz a través de la fuerza. Obtienes paz siendo fuerte. Y si eres un narcoterrorista que quiere traer drogas a Estados Unidos de América, te encontraremos, te arreglaremos y te acabaremos, porque tenemos todos los derechos del mundo», dijo el jefe del Pentágono. Y agregó: «Si estás involucrado en esa conducta, te mataremos».
Hegseth aseguró que la Casa Blanca cuenta con «muchos abogados, muchos analistas de inteligencia» y conoce «exactamente» a quién está apuntando y por qué.
El jefe del Pentágono llegó a territorio caribeño tan solo un día después que el titular del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Dan Caine, culminara una minigira por Puerto Rico y Trinidad y Tobago; este último, un país a escasos kilómetros por mar de Venezuela.
Todo esto coincide con un reporte reciente de la agencia Reuters, que señala que EE.UU. está listo para poner en marcha una nueva fase de operaciones contra Venezuela en los próximos días.

Jefe del Pentágono visitará un país caribeño en medio de las agresiones contra Venezuela
La agresión de EE.UU. en síntesis
- Despliegue militar: desde agosto pasado, EE.UU. mantiene desplegada una fuerza militar significativa frente a las costas de Venezuela, justificándola como parte de la lucha antidrogas. Washington anunció posteriormente la operación ‘Lanza del Sur’, con el propósito oficial de «eliminar a los narcoterroristas» del hemisferio occidental y «proteger» a EE.UU. «de las drogas que están matando» a sus ciudadanos.
- Operativos letales: como parte de estas operaciones se han realizado bombardeos contra presuntas embarcaciones de narcotraficantes, con un saldo de más de 70 personas muertas y sin pruebas de que realmente traficaran con estupefacientes.
- Acusaciones y recompensa: Washington ha acusado sin presentar evidencias al presidente venezolano, Nicolás Maduro, de liderar un cártel de narcotráfico y ha duplicado la recompensa por su captura.
- Postura venezolana: Maduro denuncia que el objetivo real de EE.UU. es un «cambio de régimen» para apoderarse de las inmensas riquezas petroleras y gasísticas de Venezuela.
- Falta de sustento: organismos como Naciones Unidas y la propia Administración de Control de Drogas (DEA) de EE.UU. señalan que Venezuela no es una ruta principal para el narcotráfico hacia suelo estadounidense, ya que más de 80 % de las drogas utilizan la ruta del Pacífico.
- Condena internacional: Rusia, el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y los Gobiernos de Colombia, México y Brasil han condenado las acciones estadounidenses. Expertos califican los ataques a embarcaciones como «ejecuciones sumarias» que violan el derecho internacional.
Venezuela revoca la concesión a 6 aerolíneas por «sumarse a las acciones de terrorismo» promovidas por EE.UU.
Caracas tomó la medida después de que las aerolíneas suspendieran «unilateralmente sus operaciones aerocomerciales» hacia y desde Venezuela.

El Ministerio de Transporte de Venezuela anunció este miércoles la revocación de la concesión a seis líneas aéreas, acusándolas de sumarse a «las acciones de terrorismo» promovidas por Estados Unidos.
Las aerolíneas en cuestión son:
- Iberia Líneas Aéreas de España S.A.
- Transportes Aéreos Portugueses S.A. (TAP Portugal)
- Aerovías del Continente Americano S.A. (Avianca)
- Aerovías de Integración Regional S.A. (LATAM Airlines Colombia)
- Turkish Airlines
- GOL Linhas Aéreas S.A.
Desde Caracas informaron que las empresas mencionadas suspendieron «unilateralmente sus operaciones aerocomerciales hacia y desde la República Bolivariana de Venezuela», basándose en un aviso «emitido por una Autoridad Aeronáutica sin competencia en la FIR Maiquetía».
Alerta emitida por EE.UU.

Varias aerolíneas suspenden vuelos a Venezuela tras alerta lanzada por EE.UU.
La semana pasada, varias aerolíneas internacionales cancelaron vuelos hacia y desde Venezuela luego de que la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos alertara a operadores sobre un «riesgo potencial a cualquier altitud».
En detalle la FAA recomendó vuelos con precaución en la región debido al «empeoramiento de la situación de seguridad y al aumento de la actividad militar en Venezuela y sus alrededores».
Cabello denuncia los objetivos de EE.UU.
Con su alerta, Washington persiguió el objetivo de golpear la economía venezolana, declaró el ministro de Interior, Justicia y Paz de Venezuela, Diosdado Cabello.
«El señor de la guerra, Marco Rubio, alias líder Marco, le ordenó a la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos que emitiera una alerta internacional para etiquetar el espacio aéreo venezolano como una zona de posible combate aéreo con el objetivo de generar terror en las aerolíneas internacionales, afectar el turismo, asfixiar la economía del país», así como perjudicar a los venezolanos, «quienes se movilizan masivamente por vía aérea en esta fecha para pasar las navidades y el fin de año con sus familiares», afirmó.
Los hechos tienen lugar en el contexto de un amplio despliegue militar estadounidense en aguas del mar Caribe bajo el pretexto declarado de combatir a los cárteles, al que Caracas ha calificado como una «amenaza».
Claves de la agresión de EE.UU.
- Despliegue militar
Desde agosto pasado, EE.UU. mantiene desplegada una fuerza militar significativa frente a las costas de Venezuela, justificándola como parte de la lucha antidrogas. Washington anunció posteriormente la ‘operación Lanza del Sur’, con el propósito oficial de «eliminar a los narcoterroristas» del hemisferio occidental y «proteger» a EE.UU. «de las drogas que están matando» a sus ciudadanos.
Como parte de estas operaciones se han realizado bombardeos contra presuntas embarcaciones de narcotraficantes, con un saldo de decenas de personas muertas y sin pruebas de que realmente traficaran con estupefacientes.
Washington ha acusado sin sustento al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, de liderar un cártel de narcotráfico y ha duplicado la recompensa por su captura.
- Postura de Venezuela
Frente a las acusaciones estadounidenses, las autoridades venezolanas han articulado una respuesta unificada que rechaza el marco de confrontación bilateral y denuncia que se trata de una campaña de agresión multilateral. Maduro calificó las acciones de Washington como una campaña de desprestigio contra su administración para «justificar cualquier cosa» contra la nación bolivariana. Afirmó que esta estrategia busca manchar la imagen de Venezuela y su revolución como pretexto para las agresiones, algo que «han hecho muchas veces».

«¿Colonia? ¡Jamás!»: Maduro lanza un contundente mensaje ante las agresiones de EE.UU.
Maduro denuncia que el objetivo real de EE.UU. es un «cambio de régimen» para apoderarse de las inmensas riquezas petroleras y gasísticas de Venezuela.
Este miércoles, en su cuenta de Telegram, Maduro compartió parte de su discurso, en el que recordó que desde hace 17 semanas el país ha sido víctima de una «agresión imperialista», acompañada de una «guerra psicológica». No obstante, celebró que pese a esos ataques, los venezolanos han construido un «poder de la conciencia» y «de la voluntad», además de «un inmenso poder político, social y militar».
- Condena internacional
Organismos como la ONU y la propia Administración de Control de Drogas de EE.UU. (DEA) señalan que Venezuela no es una ruta principal para el narcotráfico hacia EE.UU., ya que más del 80 % de las drogas utilizan la ruta del Pacífico.
Rusia, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos y los Gobiernos de Colombia, México y Brasil han condenado las acciones estadounidenses. Expertos califican los ataques a embarcaciones como «ejecuciones sumarias» que violan el derecho internacional.
Delcy Rodríguez explica «el interés» en Venezuela en medio de agresiones de EE.UU.
Indicó que la actual accionar de Washington en el Caribe obedece precisamente a los objetivos estadounidenses sobre el suelo venezolano.

La vicepresidenta de Venezuela y ministra de Hidrocarburos, Delcy Rodríguez, mencionó este miércoles un dato fundamental que explica el «interés» en su país en medio de las agresiones que ejecuta EE.UU.
«El 19 % de las reservas petroleras del mundo están en Venezuela, y de allí el interés en nuestro país, a parte de los atractivos naturales», expresó durante una clase magistral en Caracas sobre geopolítica y petróleo a estudiantes de los Programas de Formación de la Universidad Venezolana de los Hidrocarburos, recoge la estatal Radio Miraflores.
Rodríguez señaló que ante la amenaza de EE.UU., «el pueblo venezolano está dando una gran batalla por la defensa del país» y, al mismo tiempo, por resguardar «estos importantes recursos energéticos y naturales» como gas, oro, diamantes, entre otros, de sumo interés para Washington.

República Dominicana autoriza a EE.UU. el uso de sus bases aéreas en plena tensión en el Caribe
«Por eso Venezuela siempre estará firme ante las pretensiones hegemónicas de colonizarnos. Aquí no llegará más nunca ni la derecha, ni mariacorinistas (seguidores de la extremista de ultraderecha María Corina Machado), a intentar vender a ningún imperio nuestra patria», dijo Rodríguez frente a 221 estudiantes.
Entre tanto, remarcó que la actual agresión que ejecuta EE.UU. en el Caribe, obedece precisamente a esos intereses hegemónicos de Washington. «EE.UU. siempre ha tenido en sus objetivos estratégicos tomar las reservas energéticas de Venezuela, tomarlas», dijo la política.
La agresión de EE.UU. en síntesis
- Despliegue militar: desde agosto pasado, EE.UU. mantiene desplegada una fuerza militar significativa frente a las costas de Venezuela, justificándola como parte de la lucha antidrogas. Washington anunció posteriormente la operación ‘Lanza del Sur’, con el propósito oficial de «eliminar a los narcoterroristas» del hemisferio occidental y «proteger» a EE.UU. «de las drogas que están matando» a sus ciudadanos.
- Operativos letales: como parte de estas operaciones se han realizado bombardeos contra presuntas embarcaciones de narcotraficantes, con un saldo de más de 70 personas muertas y sin pruebas de que realmente traficaran con estupefacientes.
- Acusaciones y recompensa: Washington ha acusado sin presentar evidencias al presidente venezolano, Nicolás Maduro, de liderar un cártel de narcotráfico y ha duplicado la recompensa por su captura.
- Postura venezolana: Maduro denuncia que el objetivo real de EE.UU. es un «cambio de régimen» para apoderarse de las inmensas riquezas petroleras y gasísticas de Venezuela.
- Falta de sustento: organismos como Naciones Unidas y la propia DEA señalan que Venezuela no es una ruta principal para el narcotráfico hacia suelo estadounidense, ya que más de 80 % de las drogas utilizan la ruta del Pacífico.
- Condena internacional: Rusia, el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y los Gobiernos de Colombia, México y Brasil han condenado las acciones estadounidenses. Expertos califican los ataques a embarcaciones como «ejecuciones sumarias» que violan el derecho internacional.
Trump retoma el perfil belicista de EE.UU. en América Latina: ¿qué esperar?

Desde que el Presidente de EE.UU., Donald Trump, asumió la presidencia, en enero de este año, tiene al mundo atribulado: está cambiando las coordenadas y los mapas geoestratégicos. Sin embargo, no de la misma forma en todos lados.
En algunos lugares, Trump ha preferido replegarse, como en Ucrania y en Europa en general, dejando un vacío en el liderazgo que ocupaba Washington. En otras latitudes, el mandatario se ufana de cerrar conflictos, acercar posiciones contrarias y «pacificar» regiones, como en Gaza. Hasta ahora, presume de haber acabado con siete guerras.
En contraste con ese repliegue, ha desatado una ofensiva en otras regiones, que tienen su correlato en medidas coercitivas y aranceles, priorizando incidir en la esfera económica.
Sin embargo, es en América Latina donde está planteando otra cosa. Especialmente en el Caribe, el mandatario no solo ha retomado la diatriba bélica con Venezuela, que su antecesor, el expresidente Joe Biden, había matizado, sino que ha abierto flancos con México y Colombia.
Especialmente en el Caribe, el mandatario no solo ha retomado la diatriba bélica con Venezuela, que su antecesor, el expresidente Joe Biden, había matizado, sino que ha abierto flancos con México y Colombia.
Con respecto a esas naciones, Trump ha ido más allá de meros retos sancionatorios, ya que ha procedido a amenazar con bombardeos y ataques militares. En cuestión de semanas, EE.UU. ha movilizado hacia el Caribe una ingente cantidad de activos militares, lo que quiere decir que está privilegiando a la región por sobre otras latitudes en el plano estrictamente de seguridad y defensa.
Ya avanzado el mes de noviembre, EE.UU. no solo concentra su foco y su poder de fuego a las puertas de Venezuela, sino que también amenaza a otros países de la región. Su tono guerrerista recuerda la invasión a Panamá, solo que en otros contextos.
Si bien el número de tropas reunidas en la región caribeña no parece suficiente para concretar invasiones terrestres, el contingente que agrupa en buques de guerra con alto poder misilístico (incluido el portaviones USS Gerald R. Ford, el más poderoso del mundo), submarinos nucleares y aviones militares, así como el posicionamiento en diferentes espacios estratégicos, da cuenta de que su intención con la región implica un cambio radical de las políticas fácticas de Washington en las últimas tres décadas.
Viraje estratégico
Hay que recordar que durante el presente siglo, desde que EE.UU. ejerció su papel de «policía mundial» y la unipolaridad se impuso a raíz la caída del muro de Berlín, Washington invadió lugares lejanos a su geografía, como Irak, Afganistán y Somalia.
Del mismo modo, impulsó cambios de regímenes de manera violenta en Libia y Siria. Durante ese tiempo, EE.UU. no consideró a la región latinoamericana como un espacio privilegiado para intervenir. La invasión a Panamá de 1989 no se repitió más en la región.
Trump participa de manera activa en la política interna de los países latinoamericanos, vocifera contra sus líderes, interviene en los procesos electorales, como en Argentina y Ecuador.
Por el contrario, varios gobiernos de izquierda se consolidaron durante largos años, lo que permitió un giro del subcontinente hacia nuevos aliados comerciales y la integración regional por vías no tuteladas desde Washington, como Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac). La doctrina Monroe, que reza «América para los americanos», se metió en el congelador durante ese tiempo.
Pero con la nueva Administración Trump, las cosas están cambiando. En los nueve meses que el republicano lleva en la Casa Blanca, ha habido un cambio diametral.
Trump participa de manera activa en la política interna de los países latinoamericanos, vocifera contra sus líderes, interviene en los procesos electorales —como en Argentina y Ecuador—, amenaza con aranceles primero y con bombas después, escoge aliados serviles con los que firma memorandos de entendimiento, como Panamá y República Dominicana, y comienza a realizar con ellos entrenamiento militar y actividades tácticas.
Una de las cosas que más ha cambiado entre ambos momentos es la impronta ideológica. A diferencia de administraciones anteriores, Trump prefiere atacar y amenazar gobiernos moderados, como el de Colombia o México, antes que dirigir sus darlos a los supuestos ‘archienemigos’ de Washington.
Con Trinidad y Tobago, en los límites de Venezuela, ejecuta ofensivos entrenamientos militares. Decide reocupar una base aérea en Puerto Rico, donde traslada un importante contingente de aviones militares. Prácticamente por la fuerza, retoma lugares estratégicos y acumula una fuerza militar sin precedentes a lo ancho de todo el nuevo teatro de operaciones. El lunes, uno de los célebres bombarderos B52, junto con otros aviones, sobrevoló los límites del espacio aéreo venezolano, justo el día que Washington introdujo al supuesto ‘Cartel de los Soles‘ en la lista de terroristas.
Una de las cosas que más ha cambiado entre ambos momentos es la impronta ideológica. A diferencia de administraciones anteriores, Trump prefiere atacar y amenazar gobiernos moderados, como el de Colombia o México, antes que dirigir sus darlos a los supuestos ‘archienemigos’ de Washington.
Así, el Departamento de Defensa lanzó la primera semana de noviembre la operación «Lanza del sur«, que no se sabe todavía a ciencia cierta hacia dónde se dirige y que, aunque aparentemente plantea atacar elementos del narcotráfico, no ha hecho otra cosa que abrir flancos políticos. Trump, hace pocos días, planteó bombardear a los carteles en territorio mexicano y, en paralelo, mantiene las acusaciones infundadas contra el presidente de Colombia, Gustavo Petro, de ser un «líder del narcotráfico».
Sin embargo, todavía no se sabe cuáles son los objetivos de Trump con esta avanzada militar en el Caribe ni qué quiere conseguir. No lo ha dicho del todo y, hasta ahora, más allá de las vociferaciones, se ha concentrado en bombardear lanchas que relaciona, sin pruebas, con el narcotráfico, matando ya a más de ochenta de sus tripulantes. También en los últimos días ha reculado en torno a Venezuela, diciendo que podría conversar con el Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, pero, por otro lado, no detiene las provocaciones en los límites aéreos del país caribeño y, en paralelo, continúa con la acumulación de fuerzas militares en islas circundantes.

Una encuesta de la cadena CBS de EE.UU., publicada el domingo pasado, registra que 70 % de los estadounidenses no estaría de acuerdo con acciones militares en Venezuela. Un estado de incomprensión sobre las acciones de Trump, en el votante estadounidense, podría impedir algún conflicto prolongado, por lo que el escenario más probable es uno que se resuelva de la manera más rápida. Sin embargo, el tenor de los pertrechos militares posicionados hace pensar que las fuerzas armadas estadounidenses plantean un escenario a largo plazo, con miras a una disputa geopolítica en la que EE.UU. ha perdido mucho terreno político y comercial en las últimas tres décadas frente a sus adversarios geopolíticos.
La doctrina Monroe ahora parece descongelarse, pero la nueva versión viene en un molde igual de agresivo. La apertura de frentes de forma desmesurada parecen ser codazos para abrirse paso en un continente que ya no es su ‘zona de confort’. El mapa cambió: los territorios que eran considerados como ‘patio trasero’ han abierto sus propios caminos.
El desenlace es imprevisible porque con Trump cualquier cosa podría pasar. Por los momentos, solo se escucha un ruido de fondo que quiere perturbar la paz regional.
Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el punto de vista de RT.
Descubre más desde Nueva Pensamiento Crítico
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.































