Un año de éxitos en la cultura
En las postrimerías de un año que termina, es inevitable hacer un recuento de los sucesos que nos hicieron celebrar, pensar y recapacitar. A veces, en el corre y corre de la vida, se nos olvida agradecer. Y no solo por los grandes acontecimientos, sino también por esos pequeños instantes que sostienen el alma.


En las postrimerías de un año que termina, es inevitable hacer un recuento de los sucesos que nos hicieron celebrar, pensar y recapacitar. A veces, en el corre y corre de la vida, se nos olvida agradecer. Y no solo por los grandes acontecimientos, sino también por esos pequeños instantes que sostienen el alma.
Hoy saco este tiempito para agradecer.
Agradezco el cantar de las reinitas en mi balcón.
El ritual sagrado de preparar café.
Las llamadas telefónicas mañaneras con mi madre.
Los mensajes de texto con mis hermanos.
Los consejos compartidos con mi sobrina amada.
Los chistes whatsapperos con mis amigos de aquí y de RD —William, Amaranta, Pamela, Adolfo— que siempre arrancan una sonrisa.
Agradezco encontrarme con talento emergente y tener la capacidad de visualizarlo brillar, crecer y destacarse. Agradezco la tranquilidad de saberme rodeado del talento leal, de esos que están siempre, a pesar de todo.
Agradezco a mi amigo y director, Alejandro Primero —independientemente de las diferencias—, porque los vínculos verdaderos también sobreviven a los desacuerdos.
Agradezco a los amigos que comprenden la distancia, los silencios y las pausas, pero saben que los amo profundamente:
Wanda Colón, William Bermúdez, Lue Díaz, Gilda Haddock, Gladys Rodríguez, Antonio García del Toro, Rudy Durán.
Agradezco los momentos de madurez que aplicamos cuando alguien intenta obstaculizar nuestras gestiones. La capacidad de afrontar circunstancias inesperadas. El apoyo de los maestros y directores escolares de nuestro país, y la emoción de ser sus colaboradores y anfitriones desde el teatro educativo.
Agradezco las voces y los recuerdos que siguen llegando de Dean Zayas, Victoria Espinosa, Zenaida Acevedo, Shirley Sánchez y Frances Cardona; mi hermano pequeño… nuestros muertitos, siempre presentes.
Agradezco que me comprendan cuando a veces necesito guardarme, esconderme, pelear con mi propia morriña. Porque no siempre se entiende que pausar también es necesario.
Agradezco el apoyo incondicional de Orlando Carreras, Christian Nieves, mi tía Minerva, mi cuñado Pedro Márquez, mi cuñado Joey, Gil René, Tina Casanova y Sigfredo, Wanda Malavé, Janet y Ángel Pabón, Jeanette Ramos, Linda Rivera, el Dr. Iván Meléndez, Cristina Sesto, Anamín Santiago, Edwin Emil, Ricky Diadoné, Will Omar, Mariana Quiles, Raúl Sánchez, Gabriel Torres, Israel Franco, José Robledo, entre muchos más familiares y amigos.
Gracias a Dios por las oportunidades y por permitirme compartir la vida con la persona que amo, la que se acuesta y se levanta conmigo todos los días, la que tolera mis genios… y permanece.
GRACIAS AMIGOS, GRACIAS FAMILIA. ¡FELIZ 2026
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