Lula revela llamada con Sheinbaum: rechazan ataque de EU a Venezuela
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, sostuvieron una conversación telefónica donde, dijo el brasileño, “repudiamos los ataques contra la soberanía venezolana y rechazamos cualquier visión que pueda implicar la anticuada división del mundo en zonas de influencia”


08 de enero de 2026 18:43
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, sostuvieron una conversación telefónica donde, dijo el brasileño, “repudiamos los ataques contra la soberanía venezolana y rechazamos cualquier visión que pueda implicar la anticuada división del mundo en zonas de influencia”.
En este contexto, apuntó Lula da Silva en la red X, “reiteramos nuestra defensa del multilateralismo, el derecho internacional y el libre comercio, y enfatizamos nuestro interés en continuar cooperando con Venezuela en la búsqueda de la paz, el diálogo y la estabilidad en el país y la región”.
El mandatario de Brasil invitó a la presidenta a visitar su país “en una fecha a ser negociada entre las cancillerías de ambos países, y acordamos establecer cooperación en el combate a la violencia contra las mujeres”.
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La política de Trump y sus incalculables consecuencias
09 de enero de 2026 00:05
El secuestro del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y de su esposa Cilia Flores, es un hecho extremadamente grave en la política internacional y el inicio de una estrategia puesta en marcha por el gobierno de Donald Trump, que tiene incalculables consecuencias para el mundo y en particular para Latinoamérica. Se trata, en primer lugar, de un secuestro de Estado que viola, entre otros, el artículo 2, sección 4, de la Carta de las Naciones Unidas, que a la letra dice: “Los miembros de la organización, en sus relaciones internacionales, se abstendrán de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los propósitos de las Naciones Unidas”
Este texto prohíbe que un Estado miembro de la ONU viole la soberanía de otro empleando la fuerza, la coacción o el estrangulamiento, como lo expresó Jeffrey Sachs en su alocución ante el Consejo de Seguridad. La lista de las agresiones del gobierno estadunidense es conocida: Irak, Libia, Siria, Honduras, Panamá, Venezuela, Irán, Cuba y ahora otra vez Venezuela. En todos estos casos, se han aducido pretextos, como el de que Sadam Hussein tenía armas de destrucción masiva, que nunca se encontraron; que en Irán estaban preparándose para la fabricación de bombas atómicas, lo que no se demostró, y ahora, que Venezuela estaba enviando drogas a Estados Unidos. Pero el presidente Trump declaró además que el petróleo de Venezuela “era de Estados Unidos” y que en México, a pesar de que tenía una buena presidenta, quienes gobernaban efectivamente a nuestro país eran los cárteles de la droga. De nuevo, el uso del doble discurso: combate al narcotráfico como parte del interés de apropiarse de los cuantiosos yacimientos de petróleo de Venezuela, pero también control de la llave para abrir o cerrar a quien se le antoje y especialmente China, que constituye el enemigo a contener debido al enorme desarrollo tecnológico y comercial que ha logrado en unión con los BRICS.

México, inserto en una relación profundamente asimétrica con Estados Unidos y sujeto al T-MEC, corre el riesgo de que el discurso sobre “combate al narcotráfico” se convierta en herramienta de presión política, económica o incluso militar. La historia de la región muestra que la retórica de seguridad ha sido usada repetidamente para justificar injerencias.
Frente a esta posibilidad, podría sobrevenir la narrativa de los medios masivos de comunicación afirmando que se trataría de una “acción benéfica y protectora” que la ultraderecha aprobaría en forma entusiasta. Esto ocurre actualmente con Venezuela, en que el tema de la irregularidad de las elecciones presidenciales se utiliza para justificar el secuestro de Maduro y su esposa. En México no debemos descartar, por parte de la derecha, que busquen justificar y apoyar la injerencia extranjera. Ante la posibilidad de que esto ocurra, se requiere informar ampliamente a los ciudadanos; reivindicar las grandes luchas que se han tenido por nuestra independencia; hacer uso de una gran capacidad negociadora y promover una amplia, radical y enérgica defensa de la soberanía de nuestro país. Se tiene, además, que desarmar ideológicamente a la derecha, explicando las causas de que millones de estadunidenses hayan caído en la drogadicción; la libertad criminal que tienen para comprar armas de todo calibre; la tolerancia para la circulación de dinero; la difusión masiva de la violencia digital entre la juventud, etc. Pero tampoco soslayar la connivencia de ciertas autoridades gubernamentales o de la empresa privada con los narcotraficantes y apoyar plenamente su combate.
Pero las acciones criminales de Trump, aparte de Venezuela y México, tienen otro objetivo, que es el de acabar finalmente con el régimen cubano. Como sabemos, entre Cuba y México ha habido una larga relación de fraternidad no sólo porque estuvo en nuestro suelo el prócer José Martí, sino también que aquí se prepararon los insurgentes que, comandados por Fidel Castro, lograron derrotar al corrupto dictador Fulgencio Batista, respaldado, para variar, por Estados Unidos. El hecho de que Cuba declarara su independencia llevó al gobierno estadunidense a declarar un infame bloqueo mercantil y financiero que ha durado ya seis décadas y ha sido condenado por la ONU 33 veces, siendo la última la de octubre de 2025, cuando la abrumadora mayoría de países (165 a favor, siete en contra y 12 abstenciones) reclamó el levantamiento de las sanciones. Este bloqueo ha sometido a ese pueblo a inmensos sacrificios.
Y para completar el cuadro, recordemos que Trump ha expresado su interés de apropiarse de Groenlandia, aunque allí no tiene el pretexto del narcotráfico, pero que, de efectuarse, sería una nueva violación a la soberanía de un país, ahora europeo. Frente a esta situación, las preguntas que surgen son: ¿hasta cuándo los ciudadanos estadunidenses permitirán que se les lleve de nuevo al abismo de la guerra?, ¿los pueblos latinoamericanos permanecerán impasibles ante estas acciones que nos vuelven otra vez a la barbarie?, ¿los países europeos y sus ciudadanos permanecerán impasibles ante la violación de la soberanía de las naciones?, ¿cuál será la reacción de China, India, Rusia o Brasil ante todos estos hechos?
*Profesor-investigador de filosofía moral y política, UAM-I
Mella y el antimperialismo
09 de enero de 2026 00:03
La agresión militar estadunidense contra el pueblo de Venezuela del 3 de enero, que implicó el bombardeo de Caracas y otras ciudades, así como la detención y traslado de Nicolás Maduro a Estados Unidos, ha liquidado los restos del derecho internacional y ha demostrado que las agresiones imperialistas estarán a la orden del día en el continente americano.
Frente a este escenario, es pertinente recordar la historia de lucha antimperialista de los trabajadores de México y América Latina, que tiene entre sus episodios más significativos la actividad del cubano Julio Antonio Mella, quien fue asesinado el 10 de enero de 1929 en México, con apenas 25 años, motivo por el cual Fidel Castro dijo que Mella fue el que más hizo en menos tiempo.
Mella nació en Cuba el 25 de marzo de 1903, y desde joven emprendió su participación política, de tal forma que en 1923, presidió el primer Congreso Nacional de Estudiantes de Cuba y fundó la Universidad Popular José Martí; en 1924, creó la Liga Anticlerical. En 1925, mostrando su madurez política, junto con Carlos Baliño fue uno de los fundadores del Partido Comunista de Cuba en el mes de agosto. En ese mismo año fue expulsado de la universidad y encarcelado, a lo que respondió con una huelga de hambre. En 1926, el mundo se le abrió aún más, pues salió exiliado hacia México, donde se convirtió en un revolucionario profesional y desarrolló buena parte de su labor política y producción intelectual.
En México, Mella militó en el Partido Comunista de México (PCM), del que llegó a ser secretario general interino. También fue redactor del periódico El Machete, en el que participó con los seudónimos de Cuauhtémoc Zapata y Kim. Asimismo, participó en la Liga Antimperialista de las Américas (Ladla), organismo impulsado por la Internacional Comunista (IC), que tuvo como precedentes el Buró Latinoamericano (1919-1920) y el Buró Panamericano (1920- 1921), y del que llegó a ser secretario general de su Comité Continental Coordinador.
La relación entre Mella y la Ladla comenzó desde 1925, cuando el joven cubano fundó la sección cubana de esta organización. En ese mismo año, la Ladla adoptó acciones a favor del revolucionario cubano cuando se encontraba preso por el gobierno de Machado. Mella participó en las actividades antimperialistas de esta organización; por ejemplo, en la organizada contra la ocupación de Panamá por parte de tropas de Estados Unidos en 1925.
La Ladla también organizó en 1927 una campaña por la liberación de los dos anarquistas Sacco y Vanzetti, quienes fueron condenados a muerte en Estados Unidos; asimismo, se desarrolló una campaña de apoyo a Haití, ocupado por Estados Unidos, y una campaña de apoyo a la Unión Soviética. Queda constancia de la participación de Mella en los mítines por Sacco y Vanzetti, así como de sus colaboraciones para El Libertador, órgano de la Ladla. Una de las campañas más relevantes de la Ladla fue la emprendida en solidaridad con Augusto César Sandino en su lucha contra la intervención estadunidense en Nicaragua, que llevó a la creación del “Comité ¡Manos Fuera de Nicaragua!” (Mafuenic), promovido por Mella.
Como dirigente de la Ladla, Mella asistió al Congreso contra la Opresión Colonial en Bruselas, Bélgica, celebrado en febrero de 1927. En este espacio, surgió con claridad la querella entre Mella y Víctor Raúl Haya de la Torre. Mientras Mella levantó la bandera del antimperialismo confeccionada por la IC, señalando que se debía incluir a las amplias masas de trabajadores, pero mantener la independencia política de la clase obrera frente a la burguesía de su propio país, Haya de la Torre, dirigente de la Alianza Popular Revolucionaria Americana (APRA), sostenía una posición nacionalista que supeditaba a los trabajadores a la burguesía.
La relevancia que para Mella tenía la claridad política en la acción antimperialista lo llevó a redactar el folleto ¿Qué es el APRA?, en el que acusó a esta organización de querer aparecer como sucesora de Marx y Lenin, pero ser en realidad expresión del reformismo y el oportunismo. Al cuestionar el programa del APRA, Mella señaló sus deficiencias; por ejemplo, que al hablar de la “Unidad de América” no se señalaba que esta unidad debía ser de los trabajadores y no una unidad dirigida por la burguesía, y que sólo oponerse al imperialismo yanqui, y no a otros centros imperialistas, desvirtuaba la concepción del imperialismo desarrollada por Lenin. Así señaló: “El imperialismo es un fenómeno internacional y sus características fundamentales son iguales en América y en Asia”; de esta forma se opuso a la idea de que las concepciones leninistas no eran aplicables a América.
La política antimperialista promovida por Mella y la Ladla implicaba la oposición a la injerencia estadunidense en el continente, de tal forma que, como Mella escribió en su folleto “Cuba: un pueblo que jamás ha sido libre”, la única salida se resumía en la siguiente frase: “Hay que hacer la revolución de los ciudadanos, de los pueblos contra el dólar”. Para no dejar lugar a error, Mella aclara en el mismo folleto que esa revolución “contra el dólar” debía seguir el ejemplo de la Revolución rusa y la construcción de la Unión Soviética.
Ante la reciente agresión contra Venezuela, las amenazas del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, contra Cuba, y las declaraciones de Trump contra los gobiernos de Colombia y México, el camino que nos indica la figura del joven revolucionario cubano y mexicano es claro: “Hay que hacer, en fin, la revolución social en los países de América”.
*Historiador de la ENAH
@Chavez_Angel_

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