La tensión entre Lula y Milei subió con Venezuela
Para Brasilia. la adhesión del presidente argentino al ataque a Caracas y posterior secuestro de Nicolás Maduro reviste una gravedad mayúscula.


El enfrentamiento entre Luiz Inácio Lula da Silva y Javier Milei llegó a un punto de no retorno. Estamos ante la coyuntura más álgida en dos años y un mes de relaciones inamistosas iniciadas con la toma de posesión del argentino a la que Lula no participó.
Para Brasilia la adhesión del presidente argentino al bombardeo estadounidense sobre Venezuela y posterior rapto de Nicolás Maduro reviste una gravedad mayúscula. Inédita.
La posición adoptada por el político libertario excede sus actings en alguna de las verbenas extremistas por él frecuentadas en Miami, Madrid o en el muy bolsonarista Balneario Camboriú.
El ataque ordenado por Donald Trump contra Venezuela (celebrado por el gobernante argentino) es también una amenaza a la soberanía brasileña, país que comparte más de dos mil kilómetros de frontera con el país caribeño, alertan desde el gobierno del Partido de los Trabajadores.
Embajada en Caracas
La respuesta concreta a esa adhesión mileísta a las fuerzas invasoras fue el anuncio del fin de la custodia de la embajada argentina en Caracas iniciado en agosto de 2024.
En el mar de informaciones falsas, propias de toda guerra, la cadena CNN, atribuyó la decisión de abandonar la embajada argentina al enojo de Lula frente a declaraciones de Milei y un video en el que el brasileño aparece junto a Maduro.
Esa versión de los hechos presenta a un Lula mercurial reaccionando ante su homólogo rioplatense sin medir las consecuencias de una medida tan importante en el vínculo de Brasil con Argentina, con repercusiones seguras en las relaciones con Venezuela y Estados Unidos.
Sin embargo los hechos, según informaron fuentes del gobierno brasileño, no ocurrieron tal como los contó CNN y, haciéndose eco de esa cadena, otros medios sudamericanos.
Lula y su equipo evaluaron durante días las consecuencias de salir de la embajada argentina en Caracas, decisión que sólo fue notificada a Buenos Aires entre el 8 y 9 de enero, es decir, casi una semana después de la invasión estadounidense.
Una fuente del PT comentó ante este diario que “conociendo a Lula, el jamás iría a salir de la embajada argentina por una simple calentura. Él siempre fue cerebral, desde que era sindicalista”.
Consultado sobre el mismo tema un miembro del servicio exterior respondió al portal Carta Capital que abandonar la misión argentina en ningún caso fue en respuesta a las “provocaciones” de Milei y sí una señal sobre la “reorganización” la política hacia Venezuela.
El diplomático reconoció, hablando bajo anonimato, que el resguardo de la embajada argentina donde se escondieron asesores de la opositora Corina Machado, afectó la relación entre Lula y Maduro.
Delcy Rodríguez
Si la retirada de la Embajada argentina, al frente de la cual posiblemente quedará el gobierno italiano a partir del jueves, se anunció luego de varios días de análisis, la decisión de hablar con las autoridades venezolanas fue mucho menos demorada. Lula telefoneó a la entonces vicepresidente Delcy Rodríguez, el mismo mismo sábado 3 de enero, horas después de los bombardeos.
Lo hizo, según él mismo comentó a sus colaboradores, para conocer de primera mano qué había ocurrido y sabiendo que alrededor de este tipo de ofensivas se montan versiones falsas.
La ofensiva norteamericana comporta una “flagrante violación de la soberanía venezolana” e instala un “precedente” grave para toda la región, planteó aquel sábado desde Rio de Janeiro mientras conducía, a distancia, reuniones de ministros convocadas en Brasilia.
¿Sheinbaum en Brasil?
Mientras hacía la transición entre sus vacaciones cariocas y el reinicio de sus compromisos en Brasilia Lula y sus diplomáticos no dejaron de realizar consultas reservadas con gobiernos latinoamericanos y europeos.
Días después esa agenda abarcó conversaciones telefónicas con los presidentes Claudia Sheinbaum, de México, y el mandatario colombiano Gustavo Petro. Ambos amenazados de forma más o menos explícita por Donald Trump en su deriva de la Doctrina Monroe.
Lula coincidió con los líderes de México y Colombia en la necesidad de contener la desmesura imperial a través de acciones comunes, que comenzaron a ser esbozadas.
Se busca, palabras más , palabras menos, una coalición soberanista regional, para antagonizar con el la administración republicana y, al mismo tiempo , hacer frente a la alianza de gobiernos extremistas latinoamericanos propuesta por Milei.
Un paso importante para materializar esa coalición sería una cumbre entre las dos mayores potencias regionales, Brasil y México, más Colombia. Lo cual comenzó a insinuarse con la invitación de Lula para que Sheinbaum lo visite en Brasil.
Encuentro que de ocurrir, tendría un peso considerable en esta guerra asimétrica de la cual el ataque contra Venezuela sólo sería la primera batalla.
Medicamentos
Antes de comunicarle a Milei que Brasil dejará de representar los intereses argentinos ante el gobierno bolivariano, Lula envió a su embajadora en Caracas a la ceremonia de toma de posesión de Delcy Rodríguez, como presidenta interina.
Luego la mandataria le concedió una audiencia privada a la embajadora Gilvana Maria de Oliveira. En el encuentro, y como gesto de deshielo, Oliveira habría puesto en conocimiento de la presidenta el fin de la tutela de la embajada argentina y la donación de cuarenta toneladas de medicamentos para reparar las pérdidas causada por la destrucción. durante el bombardeo norteamericano, de un depósito de insumos para diálisis.
Otros cargamentos deben ser enviados próximamente por el Ministerio de Salud, donde se mencionó que hace seis años, y a pesar del boicot del entonces presidente Jair Bolsonaro, Venezuela socorrió con tanques de oxígeno a hospitales brasileños desbordados por los pacientes infectados con coronavirus.
Brasil en la mira
El diputado petista Rogério Correa, posiblemente el legislador mejor informado sobre el golpe lanzado tres años atrás por Jair Bolsonaro con el fin de establecer un régimen militar, situó a la ofensiva contra Venezuela como el movimiento de alcance regional del cual Brasil puede ser una de las víctimas.
No se considera probable, según este razonamiento, la invasión de un territorio como el de Brasil, por sus dimensiones continentales, pero sí la desestabilización del gobierno Lula a través de una ultraderecha envalentonada a partir del putch contra Venezuela y siempre vinculada al trumpismo.
Injerencia
El apoyo de Buenos Aires a la invasión del territorio venezolano estuvo en línea con las declaraciones de los hermanos Flavio y Eduardo Bolsonaro, realizadas los Estados Unidos.
El senador Flavio y el diputado exonerado, Eduardo, son los voceros y principales operadores políticos de Jair Bolsonaro, preso desde noviembre, purgando una condena de 27 años como jefe del alzamiento golpista. Ellos no dudan, y así lo escribieron después de la operación armada norteamericana, en que lo ocurrido el 3 de enero fue el “primer paso” hacia la recuperación del poder que ellos aseguran ocurrirá en las elecciones brasileñas de octubre de este año.
Si bien todo análisis racional descarta una intervención extranjera en Brasil, no está de más recordar, mucho más en tiempos en que lo impensado acaba por ocurrir, que meses atrás Flavio Bolsonaro manifestó su apoyo al desembarque de marines en Río de Janeiro para combatir el “narcoterrorismo”. El legislador dijo estar admirado de las incursiones norteamericanas en aguas venezolanas y denostó al régimen “narcoterrorista” de Maduro.
Recordemos: Flavio fue escogido por su padre como precandidato para enfrentar a Lula en las elecciones de octubre, postulación que ya cuenta con el apoyo de Javier Milei.
Sheinbaum llamó a Trump y rechazó el envío de tropas de EE.UU: “Eso no está sobre la mesa”
La presidenta mexicana habló por teléfono con su par estadounidense tras las amenazas de ataques terrestres y dejó en claro que la cooperación continuará sin tropas extranjeras en suelo mexicano

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, buscó disminuir la tensión con Estados Unidos este lunes a través de una llamada telefónica con su homólogo estadounidense, Donald Trump, en la que rechazó la presencia de tropas estadounidenses en territorio mexicano y dio por descartada cualquier intervención militar, luego de las recientes amenazas del mandatario republicano.
El contacto telefónico se produjo en un contexto regional sensible, marcado por la reciente intervención militar de Washington en Venezuela y por declaraciones de Trump en las que había sugerido la posibilidad de “atacar por tierra” a organizaciones criminales en México, a las que acusó de “controlar el país”. Frente a ese escenario, Sheinbaum tomó la iniciativa de solicitar la conversación para fijar una posición clara en defensa de la soberanía mexicana.
Colaboración y soberanía
Según relató la propia mandataria durante su conferencia de prensa matutina, sin embargo, el intercambio fue “respetuoso” y permitió dejar en claro los límites de la cooperación bilateral en materia de seguridad. Trump volvió a insistir con la posibilidad de una mayor participación de fuerzas estadounidenses en México, pero la respuesta fue inmediata. “Eso no está sobre la mesa”, afirmó Sheinbaum, quien subrayó que cualquier colaboración se dará en el marco de la soberanía nacional.
Tras la conversación, la presidenta aseguró que quedó completamente descartada una acción militar de Estados Unidos en suelo mexicano. “Quedó muy claro que hay coordinación y colaboración, y que seguimos trabajando conjuntamente en ese marco”, sostuvo al ser consultada sobre si la amenaza de una intervención había sido finalmente neutralizada.
La llamada tuvo lugar luego de que Trump reiterara en distintas oportunidades, tanto en entrevistas como en redes sociales, su interés en ampliar el rol de las fuerzas estadounidenses en la lucha contra el narcotráfico en México. Sheinbaum explicó que esas declaraciones fueron uno de los principales motivos que la llevaron a buscar un diálogo directo, para evitar que la discusión se trasladara al terreno de la confrontación pública.
Durante la conversación, Trump también consultó a la mandataria mexicana sobre la reciente operación militar de Estados Unidos en Venezuela, que culminó con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama, Cilia Flores. Sheinbaum respondió con la posición histórica de México, basada en el rechazo a las intervenciones militares extranjeras. “Nuestra Constitución es muy clara”, relató, y precisó que el tema no se profundizó más allá de ese intercambio.
Vecinos y socios comerciales
Además de la cuestión de seguridad, ambos presidentes abordaron otros puntos centrales de la agenda bilateral. Sheinbaum señaló que se habló del combate al tráfico de drogas, del comercio y de las inversiones, así como de la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), prevista para este año y considerada clave para la economía mexicana.
En ese marco, la presidenta recordó que Estados Unidos es el principal socio comercial de México y destino de cerca del 80 por ciento de sus exportaciones. También destacó la necesidad de que la revisión del acuerdo se realice en un clima de entendimiento, pese a las tensiones derivadas de las presiones arancelarias de Trump.
Sheinbaum aprovechó el diálogo para exponer los resultados que, según afirmó, ha tenido la estrategia mexicana en el combate al narcotráfico. Indicó que el cruce de fentanilo hacia Estados Unidos se redujo en un 50 por ciento y que, como consecuencia, las muertes vinculadas al consumo de esa sustancia en territorio estadounidense disminuyeron alrededor de un 43 por ciento.
La mandataria insistió en que el problema del narcotráfico no puede abordarse únicamente desde la lógica de la seguridad y reclamó a Washington un mayor compromiso en el control del consumo interno. También enumeró las acciones realizadas por su gobierno, como la incautación de laboratorios clandestinos, la detención de integrantes de organizaciones criminales y la reducción de los índices de homicidios.
El endurecimiento del discurso de Trump en materia de seguridad ha sido utilizado en los últimos meses como herramienta de presión política y comercial. El presidente estadounidense llegó a vincular la cooperación antidrogas con la imposición de aranceles y con la continuidad de las negociaciones del T-MEC, lo que generó preocupación en sectores empresariales y diplomáticos mexicanos.
Frente a ese escenario, Sheinbaum defendió la vía del diálogo directo como mecanismo para manejar los desacuerdos con la Casa Blanca. Recordó que ha mantenido más de quince conversaciones telefónicas con Trump y sostuvo que el contacto personal ha permitido encauzar los temas más sensibles de la relación bilateral.
La presidenta también rechazó la posibilidad de que México adopte el concepto de “narcoterrorismo”, impulsado por sectores del trumpismo para justificar acciones unilaterales. Subrayó que la legislación mexicana no contempla esa figura y que su utilización podría abrir la puerta a intervenciones extranjeras.
Pese a las diferencias, Sheinbaum reiteró que México busca mantener una relación de cooperación con Estados Unidos, basada en el respeto mutuo y la no subordinación. “Somos vecinos y socios comerciales, pero eso no implica renunciar a nuestros principios”, señaló.
Venezuela: el retorno de Maduro y avanzar por el camino diplomático, las prioridades del gobierno
El diputado del chavismo Saúl Ortega elogió la conducción de la presidenta interina Delcy Rodríguez: “Está reaccionando con mucha lealtad”, aseguró.

Luego de las movilizaciones en Venezuela contra la detención de Nicolás Maduro, el diputado del Partido Socialista Unido de la Asamblea Nacional Saúl Ortega elogió la conducción de la presidenta interina del país, Delcy Rodríguez.
“Está reaccionando con mucha lealtad, coraje y mucha sabiduría para conducir a nuestro pueblo en estas horas tan complejas”, declaró Ortega este sábado, entrevistado en la 750.
Consultado por las versiones que indican que Nicolás Maduro fue traicionado por parte del gobierno y su propia agrupación política, el legislador venezolano lo descartó de plano.
“No (hubo traidores). Lo que sí sabemos es que el enemigo (por Estados Unidos) tiene una quinta columna en Venezuela que toma posiciones, ustedes han visto, llamando a la invasión, a medidas coercitivas contra nuestra economía, al bloqueo naval y al bloqueo aéreo”, continuó Ortega en diálogo con O sea, digamos, que se emite los sábados de 16 a 18 y es conducido por Agustín Gulman.
El legislador oficialista también afirmó que la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA, por sus siglas en inglés) tiene informantes en el país latinoamericano, que van desde vendedores ambulantes hasta empresarios y periodistas.
“Los topos siempre van a existir, así como también la quinta columna está identificada en aquellos venezolanos que han solicitado la invasión militar estadounidense y que están en Venezuela y gozan de toda libertad”, manifestó Ortega.
Además, sostuvo que la estrategia del gobierno venezolano interino es continuar con el camino diplomático y la organización interna. “Estamos en pie de lucha, todos funcionando organizados, en paz y preparándonos para la resistencia”, declaró el diputado, quien condenó el alineamiento del presidente argentino Javier Milei con Estados Unidos.
Respecto de Maduro, Ortega aseguró que es prioridad para el gobierno lograr su regreso. “Es el jefe del partido, del gobierno y de nuestras fuerzas armadas”, concluyó.
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Milei compite por el premio al presidente más cipayo de América Latina
En su presentación de las redes en inglés, se mostró como un superhéroe musculoso. A las cinco horas le suspendieron la cuenta.

La presentación podría haber aparecido en cualquier serie distópica: Black Mirror, Years and Years, incluso en la película Idiocracy. Pero no, se trata de algo real. El presidente Javier Milei presentó una cuenta de Twitter donde emitirá opiniones en inglés, en consonancia con su alineamiento direcamente servil con Estados Unidos y en un contexto de tensión regional por la intervención de Estados Unidos en Venezuela. Para presentar su cuenta, eligió compartir un video donde se muestra como un superhéroe liberal que ayuda a los argentinos. La distopía llegó hace rato.
A Milei no le alcanzó con elogiar cada acción que toma Donald Trump, ir a verlo en modo groupie y recibir como un perro que acepta un hueso, el epiteto de “MAGA-fan” que le dejó Trump. Tampoco le alcanzó con decir en cada entrevista que su alineamiento con Estados Unidos es total. Necesitaba dar más pruebas de su fidelidad y aprovechó para hacerlo cuando presentó una cuenta de Twitter oficial en inglés, que reproducirá sus habituales invectivas en una lengua que no domina del todo cuando tiene que usarla en público (de hecho, en su último encuentro con Trump habló en castellano y no precisamente porque hubiera tenido un ataque repentino de nacionalismo).
La presentación que hizo de la cuenta es una sucesión de autoelogios que son solo permitidos sin dar tanta verguenza ajena porque se los hace un alter ego, una versión de si mismo con traje de superhéroe y abdominales con los que se podría lavar la ropa. Ese superhéroe -hecho con IA como un Milei disfrazado en forma de dibujo animado- hace su entrada volando y dice: “Hola. luchadores de la libertad del mundo, soy el General ANCAP, definitivamente no Milei. Estoy aquí para guiarlos en la cuenta oficial en inglés de nuestro héroe de la vida real, Javier Milei”.
Esto dice Milei sobre Milei: es un “héroe de la vida real”. Modestia aparte…
El General Ancap no es novedoso: remeda el disfraz que usó en un documental hace seis años. El traje original fue confeccionado por Lilia Lemoine, solo que en esa época lo llamaban “Capitan ANCAP”. Lo subieron de rango. ANCAP es, lógicamente, por “ANarcoCAPitalista”.
Pero el video tiene más. Luego viene un compilado de grandes hits de 2025, un “gran año” para Milei: Milei se muestra a si mismo eliminando ministerios, saludando a Elon Musk y Donald Trump, mientras se describe a sí mismo como un “peso pesado, un líder de influencia mundial” y también como “una nueva marca de rockstar épico”. Nuevamente, modestia aparte…
Le siguen una serie de imágenes de su rostro con tanto Photoshop que parece tener 15 años. En el resumen no entraron la causa Libra, que impactó a nivel global, ni las de las coimas en la ANDIS ni el narcoescándalo de José Luis Espert. Se ve que no hubo tiempo para editarlos…
Tras su presentación en redes en inglés (una decisión que ningún otro presidente argentino tuvo que tomar antes), Milei, que ya demostró varias veces que no le tiene miedo al ridiculo, no pareció reparar en las reacciones que generó este video.
Algunos se burlaron de su escaso nivel de inglés (la gente es mala y tuitea).

Otros le recordaron momentos de tuiteos y confunsión, como Trump saludando a una cuenta titulada “MileiMogolico”.
Otros le pidieron en inglés que se ocupe de los incendios en la Patagonia (el razonamiento fue: a ver si en el idioma que más ama sí hace caso).
Y otros se preguntaron por qué la caricatura de Milei no estaba llorando.
Cinco horas después de haber dado inicio a su cuenta oficial en inglés fue suspendida por la red de Elon Musk, a quien tenía en la foto del video como uno de sus padrinos. Cientos de usuarios esperan su retorno para más alegrías en idiomas que el presidente maneja con dificultad.
Trump, el intervencionista
Los inversores huyen a activos refugio como el oro, y escapan del dólar. Las amenazas de Trump a Jerome Powell genera el temor de medidas de control sobre las finanzas

Donald Trump sigue agitando a los mercados internacionales con sus posturas políticas y enfrentamientos disonantes. Este vez, fue nada menos que su ataque contra el presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell, contra quien impulsó una investigación penal sonre una renovación de partidas que habría superado el presupuesto de la entidad que preside. Hubo reacción en los mercados por este intento del presidente de Estados Unidos por limitar las facultades de kla principal aiutoridad monetaria, y una dura e inusual respuesta de Powell acusando a Trump de usar el caso penal como “un prextexto para socavar la independencia de la Fed”.
“Esto se trata de si la Fed podrá seguir fijando las tasas de interés con base en la evidencia y las condiciones económicas o si, en cambio, la política monetaria será dirigida por presiones políticas e intimidación”, expresó Powell en un video de amplia difusión.
Trump nunca ocultó su furia por la actitud de Powell en contra de bajar las tasas de interés, una medida que eñ titular de la Fed considera como de prudencia para no generar inflación, mientras que Trump entiende que provoca el perjuicio de demorar una recuperación más fuerte de la economía.
Los inversores de Wall Street reaccionaron a la insólita pelea entre los hombres fuertes de las instituciones norteamericanas, en principio, desprendiéndose de sus posiciones de futuro en acciones, bonos y hasta activos líquidos en dólares.
Esto pudo percibirse en la estrrategia adoptada por diversos financistas en la noche del domingo, pero fue moderándose en el transcurso del lunes. Los indicadores de bolsa, como el Dow Jones, que manifestaron pérdidas iniciales, revirtieron la tendencia y cerraron con ganancias del 0,17 por ciento. En el mismo sentido se observó la trayectoria del indicador Stadard and Poors 500 y Nasdaq, refernecia para las acciones de empresas tecnológicas. Todo ellos cerraron con ganancias del 0,16 al 0,26 por ciento, después de fuertes caídas iniciales.
Pero el giro intervencionista de Trump no deja de preocupar tanto en el plano económico como político. La supuesta independencia de las autoridades monetarias con respecto a las instituciones políticas ha sido, clásicamente, un principio rector de los modelos económicos que promueve el mundo capitalista, bajo aemanza de fuertes sanciones a los paísesd que no respeten esa regla.
Sin embargo, Estados Unidos no da el mejor ejemplo e invita, con la actitud de Donald Trump, a que varios países consideren si esa regla ya no dejó de tener vigencia definitivamente.
Trump busca concretar el desplazamiento de Jerome Powell a mitad de año, aunque este último podría aspirar a prolongar su mandato por uno o dos años más.
Powell dio a conocer que recibió una citación del Departamento de Justicia con el objetivo de que testifique respecto de los sobrecostos en la renovación de la sede de la Fed en Washington, un proyecto valorado en 2500 millones de dólares.
El titular de la Fed afirmò que la razón de fondo de la investigación es continuar presionando a la autoridad monetaria para que reduzca la tasa de referencia a la velocidad que Donald Trump desea.
La elevada volatilidad en la jornada afectó principalmente al sector financiero, bancos y empresas ligadas al crédito en cuyo ámbito se teme que el gobierno imponga mayores regulaciones sobre sus ingresos.
En el mercado cambiario, el dólar se debilitó cerca de 0.3 por ciento, reflejando un aumento en la prima de riesgo institucional.
En cuanto a la renta fija, los bonos del Tesoro estadunidense vieron oscilar sus rendimientos a diez años moviéndose entre 4.18 y 4.21 por ciento. “Este comportamiento indica que el mercado está exigiendo una mayor compensación ante la incertidumbre política y las dudas sobre el rumbo de la política monetaria”, señalaron fuentes del mercado.
Los mismos comentarios destacan como “el gran ganador” de la jornada al oro, que superó los 4.600 dólares por onza y marcó máximos históricos, con avances cercanos a 2.5 por ciento.
Al parecer, la búsqueda de activos refugio se intensificó como respuesta al entorno de mayor volatilidad, mientras que el petróleo WTI avanzó hacia los 71 dólares por barril. Según otros analistas, la huida masiva hacia activos de refugio, reflejando el temor de una degradación del dólar y un mayor control político.
La trastienda del apoyo del Reino Unido a Trump: oro y petróleo
El Reino Unido ha respaldado económica y políticamente las maniobras de desestabilización de Venezuela que impulsó Donald Trump desde su primera presidencia.

Desde Londres
En 2022, el entonces líder de la oposición, Keir Starmer tardó menos de 24 horas en calificar la invasión rusa de Ucrania como una “agresión bélica”. Desde el sábado tres de enero, cuando Estados Unidos bombardeó Venezuela y secuestró a Nicolás Maduro hasta el cierre de este artículo (y seguramente de otros futuros), el ahora primer ministro británico señaló que está “analizando los hechos concretos” porque no “tiene suficiente información” para declarar que se violó el derecho internacional.
Ni las sucesivas declaraciones de Trump que convierten a Venezuela en un virtual protectorado, ni la entrevista concedida al New York Times en la que Trump dijo que el único límite para su conducta política no era el derecho internacional sino “mi mente, mi moral”, han modificado esa postura. Como buen británico en este clima endiablado, Starmer ha abierto el paraguas ante posibles tormentas reafirmando que la política exterior del Reino Unido se basa en el “derecho internacional” y dejando en claro que el Reino Unido no había participado en el operativo Absolute Resolve (Resolución absoluta) estadounidense.
Miembros del gobierno reiteraron esta posición sea en el parlamento como la canciller Yvette Cooper o en los medios a través de ministros y secretarios de estado que, en algunos casos, sudaron la gota gorda para explicar qué significaba todo este trabalenguas. El sábado el procurador general de la nación, Richard Hermer, máxima autoridad sobre la legalidad de los actos gubernamentales, contribuyó a la polémica y la confusión en una entrevista con el matutino The Guardian dando a entender que la adhesión al derecho internacional era optativa. “En el arte de gobernar de todo líder hay una serie de factores que determinan cuando se dice que se ha violado el derecho internacional. Siempre hay argumentos a favor y en contra”, dijo Hermer al matutino inglés.
La realidad es que lejos de “estar analizando los hechos” y recabando información para pronunciarse sobre lo sucedido, Starmer ha continuado con la política de sus predecesores conservadores de impulsar un cambio de régimen en Venezuela. Según el histórico Declassified UK, uno de los escasos medios en el Reino Unido que van más allá de la superficie, el Reino Unido ha apoyado económica y políticamente las maniobras de desestabilización de Venezuela que impulsó Donald Trump desde su primera presidencia.
“El gobierno sabe perfectamente que la política de Trump viola el derecho internacional. Cada ministerio tiene un departamento legal que le informa sobre este tema. De hecho en los últimos meses el gobierno suspendió la colaboración con los servicios secretos de Estados Unidos en reacción a los ataques contra las lanchas en aguas venezolanas. Lo hizo porque sabía que esos ataques eran ilegales. También sabemos que los marinos británicos que estaban en las naves estadounidenses recibieron claras instrucciones para no participar en ningún acto militar estadounidense contra Venezuela por el mismo motivo. Desde 2019 el Reino Unido ha impulsado silenciosamente el cambio de gobierno en Venezuela. Pero lo hizo discretamente. El mismo Starmer lo reconoció cuando dijo que el Reino Unido ha estado apoyando la transición en Venezuela desde hace varios años”, señaló el analista de Declassified UK, John Mc Evoy.
La “transición” del petróleo y oro de Venezuela
Desde 2019 el Reino Unido ha dejado claro que está tan interesado en el petróleo y otros activos venezolanos como Estados Unidos. En ese año, con los conservadores en el poder, el Reino Unido congeló más de dos mil millones de dólares en oro venezolano depositados en el Banco de Inglaterra, fomentó iniciativas contra el gobierno de Maduro, reconoció a Juan Guaidó como el presidente legítimo del país y hasta creó una operación secreta, la “Unidad de Reconstrucción de Venezuela” para planificar el futuro post-chavista.
El 23 de enero de 2019 el entonces presidente de la Asamblea Legislativa Juan Guaidó se tomó juramento a sí mismo para proclamarse presidente de Venezuela. Estados Unidos y el Reino Unido se apuraron en aceptar esta payasada jurídica de la que hoy ni el mismo Donald Trump parece acordarse. Los británicos usaron a Guaidó como justificación para algo más jugoso: el congelamiento del oro que Venezuela había depositado en las arcas del Banco Central de Inglaterra, unos dos mil millones de dólares. La demanda judicial que inició el gobierno de Maduro en 2020 sigue en el limbo de las cortes británicas.
En 2021, en el marco de la pandemia, la confiscación fue duramente criticada por la enviada especial de la ONU Alena Douhan. Douhan calificó de injustificable la “negativa del Banco de Inglaterra de liberar estos activos venezolanos esenciales para la adquisición de medicamentos, vacunas y Equipos de Protección Individuales”. En aquel momento ni la Corte, ni el Banco de Inglaterra, ni el gobierno consideraron que la situación humanitaria planteada por la pandemia justificaba la devolución del oro que desde entonces ha subido enormemente su cotización.
Nada cambió desde que el laborista Keir Starmer asumió el gobierno el 4 de julio de 2024. El oro sigue en las bóvedas del Banco Central, el gobierno sigue usando en las cortes la ilegitimidad del gobierno venezolano como argumento mientras busca como meterse en la explotación del petróleo venezolano a través de las multinacionales británicas Shell y British Petroleum.
Es parte de una virtual política de estado británica más allá de que haya un conservador o laborista en 10 Downing Street. Esta política se fundamenta en la supuesta “relación especial” con los Estados Unidos, que se basa en la historia en común, la lengua y la cultura, y distingue al Reino Unido de otros países europeos. Al igual que los conservadores, el laborista Starmer se ha guiado por este principio. Entre otras cosas, el presidente Trump ha gozado de una inusual segunda visita de estado con cena en el Palacio de Buckingham en septiembre del año pasado. Al presidente estadounidense le encanta la parafernalia de la realeza y Starmer no tiene mucho más que ofrecerle a cambio. ¿Sorprende que siga dudando sobre la violación del derecho internacional después del bombardeo a un país y el secuestro de su presidente?
María Corina Machado fue recibida por el papa y luego se reunirá con Trump

La dirigente opositora venezolana María Corina Machado fue recibida ayer en audiencia privada por el papa León XIV en el Vaticano, en un encuentro en el que pidió la intercesión de la Santa Sede por la liberación de los presos y el avance de una transición en Venezuela. En paralelo, se confirmó que este jueves la Nobel de La Paz será recibida en la Casa Blanca por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó la agencia EFE. La reunión se producirá luego de que el mandatario estadounidense descartara respaldar a la dirigente opositora para liderar el proceso político en Venezuela tras la intervención militar.
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