Enriqueta Ochoa:»Carta a Jesús Arellano»

Desde hace años, Jesús
el corazón me rebota loco entre las sienes
y ando por los rincones escondiendo al sollozo…

Estimado habitante de Ciudad Seva:

«Carta a Jesús Arellano«, de la mexicana Enriqueta Ochoa  (1928-2008), es el poema clásico que he escogido para ti esta semana. Para leer el poema pulsa sobre el título o sobre la dirección al final de este mensaje.

En esta dirección puedes ver mis nuevas producciones en las redes sociales: https://ciudadseva.com/maradaisycruz/sigue-a-mara-daisy-cruz-en-las-redes.

Cordialmente,

Mara Daisy Cruz
Administradora de CiudadSeva.com

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Carta a Jesús Arellano

[Poema – Texto completo.]Enriqueta Ochoa


Desde hace años, Jesús
el corazón me rebota loco entre las sienes
y ando por los rincones escondiendo al sollozo.
Estreno una sonrisa cada mañana
y pido limosna en todas las esquinas,
porque ¿quién va a prestarme su vida,
su amor, o su Dios?
Tengo que comprármelos yo misma y no me alcanza.
Y todo esto que escondo y espero y que no llega,
es la razón que me desangra dentro.
A veces ocurre que de tan hambrientos
inventamos el sueño, la esperanza…
y mortalmente heridos, agonizamos por todos los hijos
que se nos quedaron dentro,
y por las palabras desquebrajadas,
presas entre los molares apretados del miedo;
las que luchan por sobrevivir
y a veces se nos caen de la boca
como un aborto ciego y doloroso.
Algo se rompe acá dentro y pienso,
me estoy vaciando viva.
Todos los adioses se agolpan y me miran
a mitad de la noche.
Tomo mi cobija de silencio, entonces,
y camino arrastrándola por los pasillos de la locura
y no me muero, Jesús,
y me siento a la orilla,
pidiendo se me ayude a balancear mi vida,
antes de irme
y tiemblo y nadie escucha, huyen con espanto,
mientras yo juego a la pelota con la muerte,
lanzándola como pequeña brasa de una mano a otra.
Y no me muero, Jesús, y no se muere una,
hace solo el ridículo con su pequeña muerte
que es solo una niña azorada,
llorando por todos los que de veras mueren sin derecho.




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