Luis Pedraza Leduc: «Ley y orden» en la colonia… es de reir.
«Donald Trump perdonó a Juan Orlando Hernández, quien, cuando era presidente de Honduras, juró “llenarles las narices de drogas a los gringos”, le cogió un soborno de $1 millón a Joaquín “el Chapo” Guzmán, el más grande
narcotraficante de la historia, prestó el territorio de su país para que narcos llevaran droga hacia el norte y, por 20 años, fue parte de una organización que logró meter casi 500 toneladas de cocaína en Estados Unidos.» —Benjamin Torres Gotay
En este mundo bizarro la exgobernadora Wanda Vazquez, quien aceptó culpabilidad en un acto de soborno y corrupción, celebró en privado y seguramente con allegados, el perdón presidencial otorgado por un presidente convicto y corrupto. En la colonia llamada Puerto Rico diariamente nos endilgan la frase de «ley y orden» para justificar las conductas que debemos tener. Después de este acto veremos donde queda el concepto de «ley y orden» Torres Gotay

Buenos días. En este mundo bizarro la exgobernadora Wanda Vazquez, quien aceptó culpabilidad en un acto de soborno y corrupción, celebró en privado y seguramente con allegados, el perdón presidencial otorgado por un presidente convicto y corrupto. En la colonia llamada Puerto Rico diariamente nos endilgan la frase de «ley y orden» para justificar las conductas que debemos tener. Después de este acto veremos donde queda el concepto de «ley y orden»
El «perdón presidencial» se ha convertido en una herramienta para hacer dinero en favor del incumbente y para apoyar o proteger caprichosamente a quien el presidente quiera. Claro, no es un recurso disponible para todos. Está reservado para quien pueda pagar la taquilla de costo millonario. El delito cometido no cuenta si puede pagar el costo. Si acaso, el delito cometido obliga a pagar más, pero asegura su libertad.
Hoy, que se reconoce y se celebra la figura de Martin Luther King como defensor y luchador por los derechos civiles, la igualdad y en contra del discrimen racial, el uso del perdón presidencial es una burla a su gesta. La brecha de la desigualdad se justifica y se promueve por parte de un presidente millonario y corrupto que declara que la ley a seguir es su moral.
En este contexto, compartimos la columna de Benjamin Torres Gotay quien hace un recorrido de este acto absolutorio que ha otorgado Donald Trump y nos recuerda a otros presidentes que lo han utilizado a su favor.
Mientras tanto Wanda Vazquez, la que una vez se declaró funcionaria de «ley y orden» celebra la moral de Donald Trump.
Luis Pedraza Leduc
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