El mundo necesita de un frente anticolonialista de forma urgente [por la amenaza contra Groenlandia y Palestina, y por la perpetuidad de la dominación en Puerto Rico]
Lo que diga Donald Trump no es chiste. Es una amenaza contra el mundo que hemos conocido hasta hoy, y sobre todo contra su estabilidad y paz. Hacer silencio, consentir, o ignorar, es ser cómplice con Donald Trump. ¡Prohibido callar o hacer silencio ante el emperador Trump! Por lo tanto, a nivel global entre los pueblos de la humanidad, incluyendo el pueblo boricua, debemos de expresar nuestra solidaridad con Groenlandia y con Palestina, de forma inmediata. ¡Hay que detener las nuevas formas de colonialismo del Siglo XXI!



Daniel Nina
(San Juan, 9:00 a.m.) Esto se acabó. En particular el viejo orden como lo hemos vivido, y en el cual hemos desarrollado una narrativa de vida y supervivencia. Ahora, Donald J Trump, el nuevo emperador del Siglo XXI, quiere imponernos un nuevo orden, autoritario, no democrático, y donde el colonialismo vuelve a resurgir. Para países como Gaza y Groenlandia, el cambio del amo, es la continuidad del colonialismo bajo “nueva administración”. En el caso de Puerto Rico, es la perpetuidad del colonialismo, sin futuro alterno, para cumplir la promesa de Ricardo Rosselló y Edwin Miranda en el chat de Telegram, de “vivir en un Puerto Rico sin puertorriqueños”.
En el momento actual, Donald Trump, según afirmó hoy en Davos, Suiza, en el Foro Económico Mundial, los europeos tienen dos opciones o ceder Groenlandia, o no hacerlo, y él “lo recordará”. Nadie sabe que significa eso, pero si sabemos que luego del 3 de diciembre de 2025, y la nueva política publica del Plan de Estrategia de Seguridad nacional, eso representa invasión, agresión y violación a la dignidad de otros pueblos. En este sentido, para muestras, un botón: Venezuela.
Pero de igual forma, Trump quiere imponer un nuevo orden por el cual desaparezca la Organización de las Naciones Unidas, en particular creando la Junta por la Paz, como un nuevo organismo sustituto. No ha habido guerra mundial, pero Trump se comporta como tal, es decir como país victorioso que puede cambiar el ordenamiento global. Lo tenebroso de esta propuesta, es que se trata de un acuerdo por el cual se privatiza a favor de unos “inversionistas” el mundo. Se torna todo en un gran proyecto de bienes raíces, a lo Donald Trump.
¿Qué nos queda en Puerto Rico? Nos queda continuar siendo colonia eternamente. En esta medida, Jenniffer González y Pablo José Hernández, ambos de los partidos históricos del territorio colonial, tanto el Partido Nuevo Progresista como el Partido Popular Democrático se convierten en cómplices de las maniobras de Donald Trump y sus aspiraciones imperiales. Si mañana, por alguna razón se imponen un Tribunal Criminal contra Donald Trump, también recaerá contra González y Hernández, por su complicidad y colaboración. Pensemos.
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