En evidencia la correlación entre cáncer y emisiones tóxicas en Puerto Rico: conoce los municipios más expuestos
El estudio diseñado por el Centro Comprensivo de Cáncer analizó por primera vez, a nivel de país, la asociación entre los diagnósticos y reportes de contaminación industrial



Periodista de Noticiasmanuel.guillama@gfrmedia.com
Un estudio reciente liderado por el Centro Comprensivo de Cáncer (CCC) encontró una correlación significativa entre los municipios de Puerto Rico con las tasas más elevadas de esta enfermedad y la presencia de instalaciones que emiten diversos tipos de contaminantes aéreos por encima de los niveles que activan la obligación de rendir informes periódicos al gobierno federal.
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El análisis –que identifica las regiones sur, central y norte como las de mayor incidencia de cáncer– es similar a investigaciones llevadas a cabo en otros países y jurisdicciones de Estados Unidos, pero nunca se había realizado en Puerto Rico, destacó la epidemióloga y experta en salud pública Marievelisse Soto Salgado.
“Nos permitió, definitivamente, poder documentar por primera vez que, en los municipios que tienen industrias que reportan emisiones de forma continua, particularmente en los hombres, observamos un aumento de riesgo de desarrollar cáncer. Los hallazgos sugieren que la exposición a contaminantes industriales puede estar influenciando la carga del cáncer en Puerto Rico”, planteó Soto Salgado, quien subrayó, junto a la coinvestigadora Nancy Cardona Cordero, que, para establecer una relación de “causa y efecto”, se requerirían estudios adicionales.
En términos generales, para el período de 2018 a 2022 –analizando a base de los datos del Registro Central de Cáncer–, los residentes de 52 municipios con fuentes de contaminación industrial tenían una probabilidad 7% mayor de ser diagnosticados con algún tipo cáncer que los habitantes de los demás pueblos. La diferencia se reflejó tanto en hombres como en mujeres: un aumento de riesgo de 10% entre varones y de 5% entre féminas.
El estudio –que fue trabajado bajo el programa de CARIB-CARES, adscrito al CCC, recibió fondos de los Institutos Nacionales de Salud y contó con la colaboración de investigadores del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidenses– subdividió los municipios contaminados entre los que tuvieron fuentes continuas de emisiones de 2006 a 2020 y aquellos donde hubo intermitencias.


En los pueblos donde las industrias reportaron a la Agencia federal de Protección Ambiental (EPA, en inglés) emisiones tóxicas ininterrumpidamente, el riesgo de incidencia de cáncer fue hasta 12% mayor en hombres, en contraste con los municipios donde no hubo contaminantes, mientras que, en el caso de las mujeres, el incremento se mantuvo en 5%.
“Aunque la tasa general de mortalidad por cáncer en Puerto Rico bajó de 2016 a 2020, su incidencia ha aumentado anualmente”, advierte el escrito, publicado en noviembre pasado y titulado “Exposición potencial a emisiones ambientales tóxicas y el aumento en riesgo de cáncer en Puerto Rico”.
Focos de diagnósticos
Al observar el mapa de Puerto Rico, resaltan las tasas de prevalencia de cáncer en los pueblos del área metropolitana y el sur, muchos de ellos con numerosas fuentes de contaminación, entre las que se cuentan las plantas eléctricas, industrias de materiales químicos y petróleo, residuos peligrosos y manufactura, según el estudio. Al oeste, solamente Mayagüez –el único pueblo con instalación de generación eléctrica en la región– aparece entre los municipios de mayor incidencia, mientras al centro de la isla destaca un corredor compuesto por Orocovis, Corozal y Naranjito que registra elevadas tasas, pese a no contar con industrias que hayan informado emisiones tóxicas en grandes volúmenes.PUBLICIDAD
En general, entre los 15 ayuntamientos con las tasas más altas de cáncer, hubo nueve donde se reportaron emisiones continuas a lo largo del período analizado: Bayamón, Canóvanas, Dorado, Fajardo, Guayama, Guayanilla, Juncos, Ponce y Toa Baja.
En declaraciones escritas, el alcalde de Guayama, O’brain Vázquez Molina, expresó que advino en conocimiento de los hallazgos del CCC a través de El Nuevo Día, documento que “de inmediato” refirió a la EPA “para que evalúe la información que se desprende”.
“Además, solicité a la EPA que nos comparta su postura sobre los hallazgos, así como cualquier acción o medida que ejecuten o implementen. De igual forma, solicité que nos certifiquen si, en efecto, las industrias ubicadas en Guayama como (la cogeneradora) AES, las turbinas de Genera (PR) y (la farmacéutica) Baxter cumplen con los requisitos de control de emisiones tóxicas, así como cualquier otro requisito establecido por la agencia en beneficio de salvaguardar la salud de los ciudadanos y el medioambiente”, abundó el ejecutivo municipal, al señalar que, a nivel local, se promueven programas de educación y detección temprana del cáncer.
“A futuro, solicitaremos a las agencias reguladoras auditorías ambientales más frecuentes”, aseguró Vázquez Molina.
Otros alcaldes de municipios afectados contactados por este diario no respondieron o se limitaron a indicar, por medio de sus oficiales de prensa, que no harían comentarios.
Comportamiento variable
El comportamiento entre tipos de cáncer, de otra parte, no es uniforme, con las condiciones de seno, riñón y pelvis renal, pulmón y bronquios, linfoma no Hodgkin y páncreas registrando las diferencias más marcadas.PUBLICIDAD
En ese sentido, las investigadoras destacaron las tendencias entre tipos de cáncer que no suelen asociarse directamente a factores ambientales.
“Miramos todos los cánceres que se reportan al Registro. Si miras el reporte, el cáncer de riñón y cáncer de páncreas, que no necesariamente están asociados a exposición ambiental, uno observa una asociación significativa”, explicó Soto Salgado.
La EPA, bajo sus regulaciones vigentes, monitorea las emisiones de 799 sustancias químicas, precisó Cardona Cordero, de las cuales 114 se liberaron en Puerto Rico entre 2006 y 2020, incluidas 33 clasificadas como carcinógenas.

La doctora en Salud Ambiental puntualizó, sin embargo, que el riesgo de cáncer es “multifactorial”, apuntando como ejemplo a los municipios del centro donde se registran altas tasas sin necesariamente estar expuestos a los contaminantes aéreos de los pueblos costeros.
“Hay cierto porcentaje de probabilidad de otros factores de riesgo, como los estilos de vida de las personas. Eso incluye beber (alcohol), fumar, hacer ejercicio, las comidas saludables… habría que mirar cada tipo de cáncer individual, porque el mapa presentado es para todos los tipos de cáncer. Otros factores que no se estudian en esta publicación pueden ser la toma de agua y de dónde provienen los pozos de agua, que es un factor que se pudiera estudiar a futuro”, señaló Cardona Cordero, a lo que Soto Salgado agregó los niveles de acceso a servicios de salud preventiva, condicionados, a su vez, por factores como los recursos económicos y la transportación.
En entrevista separada, el alcalde de Orocovis, Jesús Colón Berlingeri, coincidió al señalar los retos de acceder a servicios preventivos, particularmente desde que, en la década de 1990, se transformó el modelo salubrista en el país con la introducción de la tarjeta de salud.
“Creo que es la parte que a nosotros nos falta. Somos municipios del centro de la isla; el acceso a especialistas es un poco complicado. Bajo el modelo anterior, nosotros, los municipios, prestábamos transportación a los residentes al Centro Médico, pero ya no funciona de esa manera (porque) la tarjeta asigna un médico que lo refiere (al paciente) o, a veces, no lo refiere”, dijo el veterano alcalde, subrayando la importancia de mejorar la comunicación con el Departamento de Salud y preservar los mecanismos “tradicionales” para proveer información y educación a sectores poblacionales menos apegados a las nuevas tecnologías.

Próximos pasos
Cardona Cordero puntualizó que los hallazgos, de igual forma, abren camino a nuevos ángulos de investigación, que incluyen desde estudiar por qué en dos tipos de cáncer –leucemia mieloide aguda y de estómago– se registró una incidencia menor en los pueblos más contaminados, hasta analizar los niveles de exposición a base de la distancia entre las poblaciones y las fuentes tóxicas.
El escrito publicado se limitó a cruzar datos a nivel municipal, por lo que no podría, por ejemplo, asociar el riesgo de una persona que resida en un pueblo aledaño a la instalación contaminante, aunque se encuentre a una distancia mínima.
La investigadora resaltó que, en momentos en que la administración de Donald Trump impulsa amplias desregulaciones a través de la EPA –entre ellos, sobre carcinógenos que se emiten en varias comunidades de Puerto Rico, como el óxido de etileno–, se incrementa la relevancia de contar con datos concretos que evidencien los factores de riesgo a la salud.
“Parte de nuestro compromiso con el país como CCC es, precisamente, desarrollar este tipo de estudio, esa información para poder abogar por esas leyes o normas de un aire limpio y un agua segura en nuestras comunidades”, dijo Cardona Cordero.
Al destacar el interés que el estudio generó entre líderes comunitarios, Cardona Cordero reveló que, como “segunda fase” de la investigación, el CCC se encuentra reclutando pacientes y sobrevivientes de cáncer, mayores de 21 años y residentes de Puerto Rico o Islas Vírgenes, que estén dispuestos a participar de entrevistas que permitan profundizar en los factores sociales, ambientales y económicos.
Los interesados pueden llamar al CARIB-CARES al 787-772-8300, extensiones 1419 o 1409.
“En ambos territorios, hay asuntos sociales, demográficos y políticos que compartimos que nos ponen en desventaja para atender el asunto del cáncer, y más ante el escenario de eventos meteorológicos extremos”, acentuó Soto Salgado.
Referencia
Exposición potencial a emisiones ambientales tóxicas y el aumento en riesgo de cáncer en Puerto Rico
Por: Marievelisse Soto Salgado, Nancy Cardona Cordero, et al.PUBLICIDAD
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Centro Comprensivo de Cáncer de Puerto RicoCáncerContaminación ambientalEPAMunicipios de Puerto Rico
Manuel Guillama Capellamanuel.guillama@gfrmedia.com
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