El viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Carlos R. Fernández de Cossío, denunció este jueves el intento de infiltración con fines terroristas protagonizado por diez individuos que ingresaron al país en una embarcación con matrícula del estado de Florida, Estados Unidos, ayer miércoles.
En declaraciones a la prensa, el alto funcionario aseguró que, desde el primer momento en que se detectó el origen estadounidense del medio naval, las autoridades cubanas establecieron comunicación con sus contrapartes en Washington.
“Hemos mantenido comunicación sobre este intento terrorista con sus contrapartes estadounidenses, incluyendo el Departamento de Estado y el Servicio de Guardacostas”, afirmó, subrayando la disposición de La Habana a intercambiar información para esclarecer los hechos mediante los mecanismos bilaterales vigentes.
El viceministro detalló que se encuentra en curso un proceso investigativo riguroso y que, como parte de este, se solicitará formalmente a las autoridades de EE.UU. información sobre los implicados y el medio utilizado.
No obstante, valoró que, hasta el momento, “las autoridades del gobierno estadounidense han mostrado disposición a cooperar en el esclarecimiento de estos lamentables hechos”.
Fernández de Cossio precisó la identidad de los diez involucrados: Cristian Ernesto Acosta Guevara, Conrado Galindo Sariol, José Manuel Rodríguez Castelló, Leordán Cruz Gómez, Amijail Sánchez González, Roberto Álvarez Avila, Pavel Alling Peña, Manuel Ortega Casanova, Ledián Padrón Guevara y Héctor Cruz Correa, estos últimos cuatro, fallecidos.
“En una información inicial se mencionó por error en identificación a Roberto Azcorra Consuegra quien no forma parte del grupo, si bien es una persona conocida por su trayectoria vinculada a acciones violentas contra Cuba”, dijo el vicetitular.
Entre las pruebas ocupadas en el operativo, el diplomático mencionó un arsenal que incluye fusiles de asalto, fusiles de francotirador, pistolas y cócteles Molotov. Asimismo, se incautaron múltiples equipos tácticos como visores nocturnos, chalecos antibalas, bayonetas, ropa de camuflaje, municiones de diverso calibre, raciones de combate y medios de comunicación.
Un hallazgo particularmente revelador fue “un grupo importante de monogramas de organizaciones contrarrevolucionarias de corte terrorista”, lo que refuerza la hipótesis de una operación planificada desde el exterior.
“Este no es un acto aislado”, insistió al tiempo que explicó que la información es aún preliminar y que se brindarán más detalles en los próximos días, conforme avance la pesquisa.
El viceministro contextualizó este suceso dentro del histórico diferendo entre ambos países, recordando que Cuba “ha sido víctima de agresiones y de incontables actos terroristas desde hace más de 60 años”, organizados, financiados y ejecutados en su mayoría desde territorio estadounidense.
En los últimos años, dijo, las autoridades cubanas han denunciado el incremento de estos planes violentos y el “sentimiento de impunidad que prevalece en los organizadores y ejecutores ante la inacción” de las autoridades de ese país.
En ese sentido, reveló que dos de los agresores interceptados —Amijail Sánchez González y Jordán Enrique Cruz Gómez— se encontraban incluidos en la lista nacional de personas sometidas a investigaciones penales por terrorismo, compartida con EE.UU. en 2023 y 2025. “Gozaban de impunidad dentro del territorio de ese país”, sentenció, mientras reiteró que el gobierno cubano aún espera respuestas a las solicitudes formales realizadas sobre ellos y el resto de los individuos listados.
Finalmente, Fernández de Cossio reafirmó el compromiso absoluto de Cuba contra todas las manifestaciones del terrorismo. Destacó que la mayor de las Antillas es parte de los 19 convenios internacionales relativos a la materia y ha implementado medidas legales e institucionales para su enfrentamiento.
“Cuba tiene el deber y la responsabilidad de proteger sus aguas territoriales, es congruente con el derecho internacional que asiste a todos los países, incluido el propio Estados Unidos”, subrayó, defendiendo la acción como un pilar indispensable para la protección de la soberanía, la vida y el bienestar de los cubanos.
El Primer Secretario del Comité Central del Partido, Miguel Díaz-Canel Bermúdez. Foto: Archivo
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reiteró este jueves que su país «no agrede, ni amenaza», tras frustrar el intento de incursión de una embarcación estadounidense a sus costas.
El mandatario reiteró este jueves su derecho a la legítima defensa ante «cualquier agresión terrorista y mercenaria».
Cuba, tras neutralizar una lancha estadounidense en sus aguas, reiteró que no agresiona ni amenaza. El presidente Miguel Díaz-Canel defendió el derecho al uso de la legítima defensa frente a «agresiones terroristas y mercenarias».
Esta marcha de gigantes no se detendrá hasta revolcar completas las estructuras que oprimen a los trabajadores
Son las fuerzas motrices de la revolución social ante la total e irreversible bancarrota económica del país, matizada por la rapacidad del imperio cuyas garras (léase Junta de Control Fiscal extranjera) se ensañan contra los trabajadores y los sectores más humildes del pueblo.
El momento requiere el reencuentro de los cuadros políticos que este gran movimiento obrero ha ido templando a lo largo de las últimas décadas para articular esta vanguardia dispersa y reconstruir el partido obrero. Ése es el futuro de esta lucha social.
La combatividad de los maestros tiene un efecto multiplicador en la formación de la conciencia social general del pueblo por su particular función hegemónica en el salón de clases.
Existe un malestar acumulado que desata a cada momento la furia del pueblo, como la gota al tope que una copa llena, es la gota que la desborda. El gobernador Pierluisi trató una semana antes de la última convocatoria de calmar los ánimos de unas masas del pueblo que pocos años antes habían tumbado un gobernador de su propio partido, anunciando un aumento salarial temporero, pero su táctica se le revirtió en contra, y tuvo que recibir en Fortaleza al liderato de esos trabajadores, con las grandes masas enardecidas fuera de sus portones, al mismo liderato obrero que una y otra vez se había negado a recibir. Los gobernantes arrogantes no conocen otro lenguaje que el lenguaje de la fuerza, y esa fuerza de las masas de obreros y trabajadores es la que hay que saber articular ahora para construir órganos de poder permanente.
Nuestras luchas sociales han adolecido de fallas adjudicables a su liderato histórico, fallas de las que las nuevas generaciones de luchadores han de tomar nota. Ha faltado una estrategia política obrera, es decir, un plan de largo alcance que trascienda la inmediatez de las luchas sindicales y se fije metas contra la estructura capitalista de opresión. Los marxistas en sus luchas históricas, en particular Lenin y la experiencia rusa, nos aleccionaron sobre esto.
Y lo previmos en Puerto Rico cuando fundamos el Partido Comunista en 1934 y el Partido Socialista (PSP) en 1971. Es, visto en retrospectiva, experiencia acumulada que apunta hacia la necesidad de la organización política de los trabajadores. Hay que aprender de nuestra experiencia al nivel nacional e internacional, pues es lo que termina cuajando en una teoría revolucionaria específica para nuestra formación social.
Es importante señalarnos a nosotros mismos que las ideas se desarrollan en la acción revolucionaria, no en la exégesis acrítica de la teoría. Por ello, en la praxis marxista y en el fervor de la militancia revolucionaria, teoría y práctica son inseparables. Es por eso que sostenemos que la teoría, en la acción revolucionaria, no es para las academias (en alto despiste en Puerto Rico), como tampoco la acción de la militancia lo es solo para las organizaciones revolucionarias, cuyos errores en la percepción de la realidad y sectarismos absurdos son cada vez más frecuentes.
La lectura apresurada y superficial de la historia por parte de los cuadros al frente de movimientos reivindicativos lleva a acciones y decisiones políticas erradas y de consecuencias fatales para la revolución. Tal, por ejemplo, el monstruo auto creado de la anexión[1] que condujo a un sector del independentismo, elección tras elección, a aliarse con los llamados autonomistas, yerro que terminó perpetuando la colonia y, por lo tanto, mantuvo sobre nuestras cabezas el mentado “monstruo”. Es una paradoja que solo el movimiento obrero, con una política clasista consecuente, ha de romper.
De nuevo, pero ahora con lentitud y con demasiada incoherencia, los vientos están cambiando. La oposición a la venta de la Telefónica en los años noventa, el éxito alcanzado por las grandes movilizaciones de masas contra la Marina de los Estados Unidos en Vieques, las luchas sindicales y políticas del movimiento estudiantil y obrero en defensa de la universidad pública y contra la legislación anti obrera son muestras de este despertar. Cientos de miles de trabajadoras y trabajadores movilizados en verano de 2019 desplegando una fuerza tal que lograron la renuncia de un gobernador inepto e inmoral es muestra de que renace la voluntad de lucha de los trabajadores en Puerto Rico.
Los maestros lo demostraron una y mil veces en los últimos veinte años. Las manifestaciones del magisterio de febrero de 2022 es la lección que nos continúan ofreciendo estos combativos educadores, quienes continuamente sacan el pupitre a la calle para continuar educando.La combatividad de los maestros es un efecto multiplicador en la formación de la conciencia social general del pueblo por su particular función hegemónica en el salón de clases del sector público.
Lo importante ahora es reconstruir esas fuerzas dispersas en nuevos esfuerzos organizativos con metas realista hacia la transformación social. Las movilizaciones de pobladores y sectores desposeídos, junto a los sectores organizados del movimiento obrero, por cambios fundamentales en la estructura social habrán de cimentar la unidad de clase de la gran masa de trabajadores. La cuestión es movilización y organización. Organización para continuar movilizando. Movilización para alcanzar para los trabajadores nuevos estadios de conciencia y poder.
Estamos en medio de una gran coyuntura histórica. Nunca había sido tan descarado el colonialismo y el capitalismo como en esta época. Nunca el imperialismo se había puesto a sí mismo tan al descubierto como en estos tiempos. Nunca la historia de Puerto Rico vio un caos mayor con unos partidos tradicionales que no ofrecen caminos claros. El colapso es no solo de las instituciones, es de todo el sistema de dominación extranjera en Puerto Rico.
[1] La anexión política de Puerto Rico a los Estados Unidos como estado federado de esa nación extranjera.
Como volcán a punto de estallar, una fuerza de inconmesurable poder late entre las masas de trabajadores, desempleados y desposeídos de nuestro país. Su eficaz canalización hacia un cambio social real es tarea urgente de los cuadros políticos de una vanguardia hoy dispersa, formada a lo largo de décadas de luchas sociales.
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Documental 2025: El Capital de Karl Marx – Filosofía Política y Economía