Imperialismo estadounidense y sionismo israelí: enemigos de la humanidad
La REDH denunció que esta alianza criminal es la misma que ha bombardeado Irak, destruido Libia, asediado Siria, bloqueado a Cuba y Venezuela y mantiene un genocidio contra el pueblo palestino en Gaza y en los territorios ocupados


Por Gilberto López y Rivas | 11/03/2026 | EE.UU., Palestina y Oriente Próximo
En un reciente comunicado urgente, la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad (REDH) ha denunciado ante la comunidad internacional los bombardeos conjuntos perpetrados por los gobiernos de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán el 28 de febrero, que constituye una violación flagrante al derecho internacional, y que –según cifras preliminares–, causó la muerte de 201 personas*, de las cuales 160 eran niñas, y alrededor de 700 heridos. Indudablemente, estos bombardeos a un objetivo civil son una grave violación de los Convenios de Ginebra, la jurisdicción internacional humanitaria y la Carta de la Organización de Naciones Unidas, siendo un crimen de guerra cometido con la arrogancia de quienes se creen impunes.
La REDH denunció que esta alianza criminal es la misma que ha bombardeado Irak, destruido Libia, asediado Siria, bloqueado a Cuba y Venezuela y mantiene un genocidio contra el pueblo palestino en Gaza y en los territorios ocupados. Su objetivo final no es la paz ni la seguridad ni la democracia, sino la perpetuación de un orden mundial basado en el saqueo de recursos, el control geopolítico y la aniquilación de todo proyecto político emancipatorio que ose desafiar su hegemonía.
Quienes integran esta REDH consideran que el ataque contra Irán forma parte de una escalada bélica de alcance global que amenaza con desencadenar una conflagración de consecuencias impredecibles para toda la humanidad. El imperialismo, en su afán de dominio, está jugando con fuego en un escenario cuya gravedad exige la más firme y urgente respuesta de los pueblos.
La REDH expresa su solidaridad militante e inquebrantable con el pueblo iraní. Su dolor es el nuestro, su lucha es nuestra lucha, porque la defensa de la soberanía de Irán es parte de la defensa de la soberanía de todos los pueblos del Sur global. En consecuencia, se hace un llamado perentorio a intelectuales, artistas, movimientos sociales, gobiernos dignos y pueblos libres del mundo a alzar su voz y desplegar su acción solidaria. Se exige el cese inmediato de los bombardeos y que los responsables de estos crímenes respondan ante la justicia internacional. No más impunidad.
La REDH considera que como nos enseñaron los libertadores de nuestra América, desde Bolívar hasta Martí, y como nos recordaron los comandantes Fidel Castro y Hugo Chávez en su lucha inclaudicable, la unidad de los pueblos es la única fuerza capaz de enfrentar y vencer al imperio. En esta hora de definiciones, la consigna debe ser una sola: ¡unidad de los pueblos contra el imperialismo!
Ciertamente, la humanidad enfrenta hoy en día riesgos de suma gravedad y de alcances apocalípticos, como los que llevaron a la última conflagración mundial, con la secuela de al menos 75 millones de muertos (militares y civiles) entre 1939 y 1945. De estas pérdidas humanas destacan la extinta Unión Soviética, con entre 26 y 27 millones; China, entre 15 y 20 millones; Alemania, entre 7 y 9 millones; Polonia, entre 5 y 6 millones; Japón, cerca de 3 millones; Estados Unidos y Gran Bretaña, entre 300 a 400 mil vidas humanas, debido a bombardeos, hambrunas, enfermedades y el genocidio del Holocausto, que acabó con las vidas de unos 6 millones de judíos, comunistas, gitanos, homosexuales, discapacitados y sectores de la población que, acorde con criterios de los genocidas nazi-fascistas, eran llevados a los campos de trabajo forzado, concentración y exterminio.
Es ineludible reiterar una verdad histórica que no puede ser ocultada: la Segunda Guerra Mundial tiene como responsables no sólo a los fascistas alemanes, italianos y japoneses, quienes, deseando un nuevo reparto del mundo, desencadenaron la tragedia bélica más terrible que registra la historia; también es preciso destacar la responsabilidad manifiesta de los imperialistas ingleses, estadunidenses y franceses en el estallido de la guerra. Inglaterra, Estados Unidos y Francia estimularon y permitieron el rearme de Alemania; solaparon el crecimiento vertiginoso de sus fuerzas armadas e invocaron una pretendida neutralidad frente a las agresiones fascistas a Etiopía en 1935, a España en 1936, a Austria y Checoslovaquia en 1938 y a Polonia en 1939. Todas las agresiones nazi-fascistas de la preguerra quedaron impunes y, con ello, se permitió que los sueños de expansión mundial de las potencias del Eje se tornaran cruel realidad. Los gobiernos inglés y francés pasaron por encima de acuerdos internacionales de mutua defensa con Polonia y Checoslovaquia y de la voluntad de sus pueblos, permitiendo desvergonzadamente la ocupación nazi de estos países.
En pleno siglo XXI, parecen quedar en el olvido estas experiencias traumáticas, y una vez más, la humanidad corre el peligro de una tercera guerra mundial que, de llevarse a cabo, provocaría la desaparición de la especie humana y la extinción de vida en el planeta.
* Nota de Rebelión: Al cierre de esta edición, 10 de marzo, las víctimas iraníes son más de 1 300 personas.
¡Detener el ataque de Estados Unidos contra Irán!
Por Editorial Workers World-Mundo Obrero | 11/03/2026 | EE.UU., Palestina y Oriente Próximo

Fuentes: Workers World – Mundo Obrero / Imagen: Manifestación contra la guerra , Ciudad Nueva York, 28 de febrero de 2026. MO. Foto: John Catalinotto
8 de marzo: Los gobiernos terroristas de Estados Unidos e Israel lanzaron una guerra de agresión contra Irán en la madrugada del 28 de febrero. Entre los objetivos atacados se encontraban numerosas ciudades iraníes y una escuela de niñas en la ciudad de Minab, donde murieron al menos 150 niñas. En defensa propia, las fuerzas iraníes lanzaron ataques con drones y cohetes contra varios objetivos israelíes y bases militares estadounidenses en toda Asia occidental. La siguiente declaración fue redactada antes del ataque del 28 de febrero, pero hoy, 8 de marzo, ya no es necesario cambiar ni una sola palabra.
22 de febrero de 2026. La Casa Blanca ha ordenado a su flota de la muerte que rodee Irán. Amenaza al pueblo iraní con la destrucción y ha exigido la rendición del gobierno iraní.
El imperialismo estadounidense es un país opresor que impone la explotación de clase a los trabajadores del mundo y saquea los recursos naturales de las naciones que no pueden competir con las armas, las finanzas o la producción. Los aviones de combate y los misiles estadounidenses han atacado a todos los aliados de Irán y, en junio, han golpeado objetivos estratégicos en el propio Irán en colaboración con las fuerzas genocidas israelíes.
En estos días, en los que el capitalismo estadounidense está en declive en relación con el resto del mundo, Washington utiliza el Pentágono y sus más de 800 bases militares en todo el mundo y en su propio territorio para mantener o recuperar su dominio. No debe haber ninguna duda de que el gobierno estadounidense es el agresor en esta amenaza de ataque contra Irán.
Mundo Obrero subraya que la clase dominante imperialista estadounidense, representada por el grupo que ahora dirige el régimen estadounidense, pero incluyendo a los líderes del Partido Demócrata que se han sumado a la hostilidad hacia Irán, Cuba, Venezuela y otros, es responsable de cualquier futura baja entre sus propias fuerzas. El gobierno estadounidense no solo ha enviado a estas tropas a matar, sino que las ha puesto en peligro.
Si Estados Unidos obliga a Irán a defenderse, es concebible que los enormes buques de guerra como el USS Gerald Ford o el USS Abraham Lincoln, portaaviones que albergan 150 aviones de combate, se conviertan a su vez en objetivos, junto con sus 10.000 tripulantes.
Mundo Obrero señala que cualquier batalla que inicie Estados Unidos podría convertirse en una guerra regional. Podría expandirse hasta convertirse en una guerra mundial. Como potencia opresora y depredadora en el mundo y en la región de Asia occidental, el imperialismo estadounidense es responsable de toda la destrucción provocada por su agresión.
Que Estados Unidos sea el agresor también significa que cualquier orden de la Casa Blanca de atacar a Irán es una orden ilegal e inconstitucional. El grupo MAGA en el poder ha hecho pocos esfuerzos por disimular su dependencia de la maquinaria bélica para saquear los recursos del mundo, desde Venezuela hasta Groenlandia, pasando por Irán. Incluso se jactan de ello.
Cada dos palabras del presidente es una amenaza para el mundo. Pete Hegseth se deleita en llamarse a sí mismo secretario de guerra, prescindiendo de la hipocresía de la «defensa». Y el secretario de Estado Marco Rubio sermoneó a los imperialistas europeos en la conferencia de guerra de Múnich diciendo que deben restaurar por la fuerza el dominio colonial del siglo XIX.
La mafia MAGA ha prescindido incluso de los pretextos hipócritas que las anteriores administraciones, tanto republicanas como demócratas, han utilizado para intentar engañar a la población estadounidense y que les siga a la guerra. Es deber de todos los miembros del ejército estadounidense negarse a obedecer estas órdenes, o enfrentarse a la posibilidad de ser acusados de crímenes de guerra, además de morir o sufrir lesiones permanentes.
Nadie puede decir que no sabía lo que estaba pasando, que «solo seguía órdenes». Los mayores criminales están en el régimen MAGA y entre los demócratas que facilitan su guerra.
Y nadie en Estados Unidos que comprenda la naturaleza de esta guerra debe eludir su responsabilidad de luchar para detenerla. El régimen de Trump y el Pentágono son nuestros enemigos, no el Gobierno iraní y su pueblo.
¡Detener el ataque de Estados Unidos contra Irán!
Fuente: https://www.workers.org/2026/03/91370/
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