La reunión de ‘Malcolm’ es el ejemplo perfecto de por qué Hollywood apuesta siempre por la nostalgia
La nueva serie de Disney+, de cuatro episodios de duración, cuenta con casi todo el elenco que participó en el material original, incluidos muchos secundarios.


Zaragoza-15/04/2026 21:45
Malcolm (2000-2006) es una de las series más influyentes en la historia de la televisión. Estrenada en el año 2000, ejemplifica como ninguna el cambio del milenio y el zeitgeist de la época. Un cambio radical a lo que se estaba haciendo hasta la fecha. Quizá no fue la primera, pero sin duda fue la que estableció la fórmula para lo que vendría después. Abandonó el método de rodaje de las sitcoms tradicionales, saliendo del estudio con público en directo y tres o cuatro escenarios fijos para abrazar los exteriores y una forma de filmar mucho más cinematográfica. Además, se atrevió a romper la cuarta pantalla o a poner a una familia altamente disfuncional en el centro de la historia.
La serie terminó en 2006 convertida ya en un clásico absoluto. Un misticismo que aumentó después de que, durante los primeros años del streaming, fuese complicado acceder a ella debido a problemas con algunas licencias de la música empleada en la serie original. Sin embargo, 20 años después de su finale, el reparto original -menos Erik Per Sullivan, quien daba vida a Dewey y se ha retirado de la actuación- ha regresado para realizar una nueva temporada de cuatro episodios que funciona, sobre todo, a modo de reunión y homenaje. Una práctica que no ha podido pillar por sorpresa a nadie. De hecho, la propia Disney+ estrenó un mes antes un ejercicio similar con otro clásico dosmilero como Scrubs.
Reboots, remakes y secuelas: la nostalgia de Hollywood
Desde hace unos años, las reuniones, secuelas tardías, reboots, remakes y demás refritos de productos que triunfaron en su momento son una constante tanto en la cartelera como en las diferentes plataformas de streaming. Una nostalgia constante que ahora afecta a los milenials de lleno, pero que previamente tuvo como foco principal a la década de los 80. Hollywood no hace más que mirar hacia atrás, generando una pregunta constante: ¿qué se recordará dentro de 20 años si ahora apenas hay productos originales?
En realidad, los números matizan ligeramente esta percepción, aunque tiene base. Según los datos de Parrots Analytics, solo el 12% de los estrenos en cine y televisión son contenido no original -esto es, secuelas, remakes, franquicias, etc.-. Sin embargo, son los productos que más ruido hacen. ¿Por qué? Pues porque son los que llaman la atención de la audiencia. El 71% de las películas que recaudaron más de 100 millones de dólares en taquilla en el periodo entre 2020 y 2024 fueron franquicias, mientras que en streaming 13 de los 30 títulos más vistos en 2024 estaban basados en una IP ya existente. Es decir, estamos atraídos a este tipo de contenido y los estudios actúan en consecuencia.
Generación Z y milenials: por qué la nostalgia es tendencia
Curiosamente, se trata de un fenómeno que afecta casi por igual a los jóvenes que a los más mayores. Una encuesta llevada a cabo por GWI señaló que la generación zeta es la más proclive a la nostalgia: un 15% de los encuestados afirmó que prefiere pensar en el pasado antes que en el futuro. Muy cerca se sitúan los milenials, con un 14%.En lo que respecta al consumo de contenido, la tendencia se mantiene: el 50% de los miembros de la gen z asegura preferir productos antiguos, frente al 47% de los milenials.
¿Y qué echan de menos? Principalmente los años 90 y los 2000, dos décadas que actualmente están viviendo un claro regreso en el audiovisual -y también en otros campos como la moda o la música-. En el caso de la generación zeta, el 56% afirma sentir nostalgia por las películas y series de los 2000, el 42% por las de los 2010 y el 37% por las de los 90, un dato especialmente llamativo si se tiene en cuenta que la mayoría no vivió esa década. Por su parte, los milenials sitúan en primer lugar a los años 90 (61%), seguidos de los 2000 (42%) y los 80 (36%).
Presente y futuro marcado por la mirada atrás perpetua
En la crítica, Malcolm: de mal en peor ha levantado reacciones muy desiguales. Mientras en The Guardian le dieron cinco estrellas y, prácticamente, la tildan de obra maestra: «Vivimos en una época en la que las sitcoms de antes tienen la costumbre de volver o bien agotadas (la nueva Scrubs) o bien de manera perezosa (la reunión de Friends), pero ese mensaje en particular no llegó a su destino aquí. (…) Sinceramente, es casi milagroso lo bien que funciona», escribe Stuart Heritage al respecto. A otros medios como Variety no le han dolido prendas en suspenderla: «Como los innumerables reboots que han surgido a lo largo de la última década, desde Los Conner hasta Will & Grace y Madres Forzosas, el reparto original retoma sus papeles. Sin embargo, ni la nostalgia ni el encanto presentes consiguen que este regreso valga la pena«, dice su crítica.

Nótese que aunque van a parar a sitios diametralmente opuestos, ambas críticas utilizan ejemplos de otros productos que, de una manera u otra, han regresado en los últimos años; casi siempre para mal. Se podría pensar que, si hay tantas experiencias previas que no han salido bien, quizá la fórmula de la nostalgia no sea la vía a explorar. Sin embargo, si echamos un vistazo a próximos estrenos y proyectos en desarrollo, nos encontramos con: un reencuentro de Hanna Montana (Disney+), el remake de Harry Potter en formato de serie (HBO Max), un reboot de Buffy Cazavampiros (Disney+) o una precuela serializada de Una rubia muy legal (Amazon Prime). Y eso solo en el terreno de las series, que en la cartelera de los cines asoman títulos como: El diablo viste de Prada 2, Prácticamente magia 2, Princesa por sorpresa 3, Air Bud returns o una nueva película de He-Man.
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Cómo el cerebro reacciona ante la nostaglia
Esto es así por la particular forma en la que tenemos cableado el cerebro. Es el llamado efecto de mera exposición, un principio descubierto por el psicólogo social Robert B. Zajonc que viene a explicar que contra más familiar nos es algo, más nos gusta. Por ello, cuando nos enfrentamos ante una serie o película que nos es conocida, la recibimos con los brazos abiertos. Hay que comprender que el cerebro es perezoso por naturaleza -entiéndase la metáfora- y le gusta la información que puede procesar de manera sencilla.
Además, muchos de estos productos consiguen tocar una fibra emocional al rememorar épocas pasadas, sobre todo la infancia y la adolescencia. Por ello, la experiencia es mucho más intensa que al ver algo nuevo. Cuando nos enfrentamos a una reunión, o a un reboot, remake o lo que sea, se activan tanto el hipocampo, la parte del cerebro encargada de gestionar la memoria, como la amígdala, que gestiona la emoción. Una experiencia completa que deseamos repetir una y otra vez.
Redactor en ‘Público’, especializado en tendencias y estilo de vida. Licenciado en Periodismo, cuenta con un Máster en Periodismo Deportivo por la Universidad de Central Lancashire (Reino Unido) y otro en SEO-SEM. Previamente formaba parte del equipo SEO de Relevo y antes fue editor de Yahoo Deportes.
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