«Somos como piratas»: Trump presume de «negocio muy rentable» con el bloqueo naval de Irán
«Es un negocio muy lucrativo. ¿Quién iba a pensar que haríamos esto?», afirmó el mandatario estadounidense


El presidente Donald Trump comparó con la piratería el bloqueo naval estadounidense a Irán, señalando que es un negocio muy lucrativo.
Las declaraciones del inquilino de la Casa Blanca se produjeron en referencia a la incautación de un buque de carga iraní por parte de las fuerzas del país norteamericano, que tuvo lugar en abril en el golfo de Omán.
«Aterrizamos encima y nos apoderamos del barco. Nos apoderamos de la carga, nos apoderamos del petróleo. […] Somos como piratas. Somos algo así como piratas», indicó este viernes durante un evento en Palm Beach, Florida. «Es un negocio muy rentable. ¿Quién hubiera pensado que haríamos eso?», agregó.
Incautación del buque iraní

¿Por qué la presión militar de EE.UU. sobre Irán no funciona?
El 19 de abril, el mandatario estadounidense anunció la incautación del «buque de carga con bandera iraní llamado Touska, de casi 275 metros de longitud y con un peso similar al de un portaviones», que, según dijo, intentó burlar el bloqueo naval, «pero no lo consiguió».
Mientras, el Mando Central detalló que, tras «seis horas de desobediencia a las repetidas advertencias de la tripulación», el destructor de misiles guiados de la Armada de EE.UU. USS Spruance «ordenó la evacuación de la sala de máquinas» y a continuación disparó «varios proyectiles con un cañón MK 45 de 5 pulgadas» contra la sala. «Posteriormente, infantes de marina estadounidenses de la 31.ª Unidad Expedicionaria de Marines abordaron el buque, que permanece bajo custodia estadounidense«, manifestó en aquel momento el organismo.
Desde Irán condenaron el ataque de Estados Unidos cerca de sus aguas territoriales y denunciaron la captura de la tripulación y sus familias. En un comunicado, la Cancillería calificó lo ocurrido como un acto «criminal e ilegal» y sostuvo que se trató de un «acto de piratería» que viola el derecho internacional, la Carta de la ONU y el acuerdo de alto el fuego.
El bloqueo de Trump en Ormuz: ¿un disparo en el pie para EE.UU. y sus aliados?
- El 21 de abril, Trump anunció la prórroga del alto el fuego con Irán establecido el 7 de abril. Explicó que la decisión se debía a que supuestamente el Gobierno iraní está «gravemente dividido» y a que Pakistán solicitó a Washington que suspendiera sus ataques contra la República Islámica «hasta que sus líderes y representantes puedan presentar una propuesta unificada».
- También informó que había ordenado a las Fuerzas Armadas mantener el bloqueo naval en el estrecho de Ormuz y permanecer en estado de alerta y operativas.
- El 18 de abril, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica declaró que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta que Washington levante por completo el bloqueo naval. «Acercarse al estrecho de Ormuz será considerado una cooperación con el enemigo y el buque infractor será atacado», subrayó la entidad.
EE.UU. sopesa dar el «golpe final» a Irán y este promete responder con ataques «prolongados y contundentes», MINUTO A MINUTO
¿Por qué la presión militar de EE.UU. sobre Irán no funciona?
Según el analista de política exterior Alexander Langlois, Washington debería evitar cualquier retorno al conflicto militar directo con Irán, independientemente del resultado de las negociaciones.

Tras la decisión del presidente estadounidense, Donald Trump, de cancelar el viaje de sus enviados a la capital paquistaní, Islamabad, el 25 de abril y el aparente fracaso de las negociaciones entre Washington y Teherán, resulta evidente que, después de casi nueve semanas de conflicto, la fuerza militar no ha logrado modificar la postura negociadora de la República Islámica, indica el analista de política exterior Alexander Langlois en un artículo para The National Interest.
En este contexto, el riesgo de un eventual regreso a la guerra, junto con el agravamiento de los daños a la población civil y el sufrimiento económico que caracterizan el conflicto, sigue siendo alto, incluso en medio de los rumores de futuras conversaciones. En definitiva, según el experto, Washington debería evitar cualquier retorno al conflicto militar directo con Irán, independientemente del resultado de las negociaciones.
Inicialmente, las conversaciones indirectas que comenzaron el 11 de abril y duraron aproximadamente 21 horas antes de fracasar, constituyeron un esfuerzo de buena fe para poner fin a los combates. Ambas partes comprenden las consecuencias negativas de esta guerra. Para Washington, esto incluye fuertes subidas en los mercados energéticos que agravarán la inflación, mientras la Administración Trump se enfrenta a una actitud ya de por sí hostil por parte del electorado estadounidense en vísperas de las elecciones legislativas. Para Teherán, la guerra es de naturaleza existencial. La República Islámica busca poner fin a la guerra en términos favorables para evitar una nueva ronda de combates y un mayor deterioro de los intereses económicos y de seguridad del país.
El rumbo del conflicto preocupante para Trump

Cómo la guerra con Irán desmiente el mito de la superioridad militar de EE.UU.
Ese componente existencial para Irán, sumado a los desafíos que enfrenta EE.UU., hace que el rumbo del conflicto sea preocupante para Trump. Tras haber llevado a cabo una campaña de bombardeos masivos y después de su retórica grandilocuente sobre la aniquilación de la civilización, las opciones del presidente para una escalada incluyen operaciones terrestres o una expansión de la campaña de bombardeos que agravaría las acusaciones de posibles violaciones de derechos humanos a gran escala.
Su decisión de bloquear los puertos iraníes justo después del fracaso de las conversaciones en Islamabad refleja una postura intermedia dentro de esta dinámica. Esta medida también representa el reconocimiento de que cualquier operación terrestre de este tipo pondría en peligro a más tropas estadounidenses sin garantizar un impacto significativo en las importaciones y exportaciones iraníes, salvo un nuevo y masivo envío de recursos a la región.
Peor aún, tales operaciones transformarían aún más esta guerra en un conflicto contra la sociedad iraní en su conjunto, fortaleciendo la legitimidad de la República Islámica y su determinación de contraatacar mediante una ofensiva de desgaste. Una estrategia de empobrecimiento de todos los iraníes constituiría un crimen de guerra de castigo colectivo, cuyo espectro ya se había planteado con sus amenazas de paralizar la infraestructura energética iraní. Esta comprensión explica por qué el inquilino de la Casa Blanca optó por extender indefinidamente el alto el fuego con Irán el 21 de abril, en lugar de reanudar los ataques. Entiende que profundizar una guerra impopular justo antes de las elecciones de mitad de mandato, en medio de pésimos resultados en las encuestas, empeoraría su imagen pública.
Suposiciones erróneas

Irán cuantifica el costo real de la guerra para EE.UU.
Sin embargo, el bloqueo sigue constituyendo un acto de guerra. Si bien resulta doloroso para la República Islámica, no logra reabrir el estrecho de Ormuz, y mucho menos impedir por completo que la flota clandestina iraní transporte petróleo a rivales de Estados Unidos como China. Aunque los analistas más belicistas consideran que Teherán acabará perdiendo la confrontación con Washington, la realidad es mucho más compleja, sobre todo porque ambas partes y la comunidad internacional en general sufren las consecuencias económicas negativas de un conflicto supuestamente ‘congelado’.
En este contexto, los funcionarios de la Administración Trump, confiando en el debilitamiento de la determinación iraní, esperan con ansias un desenlace improbable. Desde el inicio de la guerra, Irán ha ganado influencia al reforzar su control sobre el crucial punto estratégico logístico para productos energéticos y otros bienes esenciales, como fertilizantes. No necesita recurrir a tácticas tradicionales para mantener este control; basta con que sostenga los ataques y la amenaza de los mismos para, en la práctica, ‘cerrar’ el estrecho.
Si bien quienes advirtieron sobre una guerra con Irán comprendieron la probabilidad de este escenario, la Administración estadounidense ha manifestado su genuina sorpresa ante este acontecimiento. Washington parece creer que una mayor presión puede forzar la capitulación iraní en el tema del estrecho y que otros países deberían ayudar a Estados Unidos a resolver este problema, aunque contribuyó a crearlo. Es probable que estas suposiciones sean erróneas. Su persistente deseo de presionar a otros Estados para que aborden el problema, incluso mediante una nueva coalición, refleja la escasa confianza que la Administración tenía en esa suposición desde un principio.
Bravuconería que perjudica la posición de EE.UU.
Esta continua dependencia de la fuerza bruta, que ya ha fracasado al no lograr el resultado previsto en la guerra, equivale a ceder el control del conflicto a otros actores. Peor aún, refleja el deseo de obligar a otros actores a resolver problemas que Estados Unidos mismo creó. Esto no es una buena política; es bravuconería y perjudica la posición de Washington en el ámbito internacional.

Esa mentalidad explica el fracaso de las conversaciones en Islamabad, y es probable que vuelvan a fracasar sin un cambio radical en la postura de la Casa Blanca. Irán comprende que ha aumentado su influencia y, como resultado, ha optado por endurecer su posición negociadora. Lo que el ministro de Asuntos Exteriores omaní, Badr Albusaidi, declaró justo antes del inicio de la guerra —que Teherán estaba dispuesto a hacer importantes concesiones en su programa nuclear durante esa ronda de conversaciones en Mascate— ya no constituye la postura de la República Islámica. Esta situación representa el último revés para Irán, al igual que en 2018, cuando Trump abandonó un acuerdo nuclear funcional y efectivo con Teherán, lo que llevó a Irán, según el analista, a expandir sus capacidades nucleares y su arsenal.
Esa evolución por sí sola debería evidenciar los fallos de lo que se ha convertido en otro atolladero en Oriente Medio para EE.UU., uno que debería evitar a toda costa en el futuro.
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Trump sobre Irán: «No sabemos con quién demonios estamos tratando»
Según el mandatario, el país persa es la única nación del mundo donde ya nadie quiere ser líder.

El presidente estadounidense, Donald Trump, insinuó que ya no hay más líderes en Irán y que Washington realmente no sabe con quién está negociando.
«No hay líderes [en Irán] en realidad. Sus líderes también han desaparecido. Es parte de nuestro problema. No sabemos con quién demonios estamos tratando», aseveró el mandatario este viernes durante un evento en Palm Beach, Florida. «Llaman y dicen: ‘Soy Mohammed tal y tal’. Y yo pregunto: ‘¿Eres un líder?’ Estamos buscando un líder. Es el único país en el mundo donde nadie quiere ser líder», agregó.

Trump sobre el ataque a Irán: «Volvería a hacerlo»
Más temprano en la misma jornada, Trump ya había asegurado que Irán ya no tenía líderes porque todos ellos ya habían muerto. «No tienen líderes, todos sus líderes se han ido. Muy triste, muy buenas personas», afirmó.
Negociaciones en el aire
El proceso negociador entre Teherán y Washington está en el aire. La segunda ronda de conversaciones entre las delegaciones de ambos países en Islamabad se ha cancelado dos veces. El encuentro previsto para el 22 de abril fue pospuesto por tiempo indefinido. Luego, Trump anunció la cancelación del viaje de Steve Witkoff y Jared Kushner a Pakistán, programado para el 25 de abril.
Ante este estancamiento diplomático, las autoridades iraníes han advertido que no aceptarán amenazas ni presiones, y que están dispuestas a responder con dureza a cualquier agresión futura.
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VIDEO: Misiles sobrevuelan una ciudad del norte de Israel
Se reporta que los proyectiles fueron lanzados desde el Líbano.

Las sirenas de alarma aérea sonaron en el asentamiento israelí de Kiryat Shmona, en el norte de Israel, así como en ciudades cercanas durante la madrugada de este sábado, tras los lanzamientos de misiles desde Líbano, según reporta PressTV.
Videos difundidos por medios en redes sociales muestran algunos de los proyectiles sobrevolando la ciudad, mientras las defensas aéreas los persiguen. También se escuchan estruendos de explosiones. Hasta el momento no se reportan impactos ni heridos.
- El pasado 16 de abril, Israel y el Líbano acordaron un alto el fuego tras más de seis semanas de hostilidades en el país árabe, anunció el presidente Trump.
- La tregua se produjo como resultado de los esfuerzos diplomáticos de la Casa Blanca, que acogió el pasado 14 de abril las primeras conversaciones directas en décadas entre ambos países, técnicamente en guerra desde la creación del Estado de Israel en 1948. También fue la reunión de más alto nivel que ambas partes mantenían desde 1993.
- Previamente, el presidente libanés, Joseph Aoun, destacó la disposición de Beirut a frenar la escalada de tensiones en el sur del Líbano, así como en el resto del país, para «detener la destrucción de hogares en pueblos y ciudades»
Cómo la guerra con Irán desmiente el mito de la superioridad militar de EE.UU.
El New York Times afirma que el Ejército estadounidense no está preparado para una guerra moderna.

En teoría, la guerra con Irán no debería suponer un gran desafío para Estados Unidos, sin embargo, la ofensiva ha puesto al descubierto las vulnerabilidades del sistema bélico estadounidense y ha dejado claro lo que muchos sospechaban desde hace tiempo: el Ejército de EE.UU. está perdiendo su superioridad, recoge el New York Times.
Según el diario, Washington gasta alrededor de un billón de dólares al año en defensa, cien veces más que Teherán. Tal gasto le permite a EE.UU. costear avanzadas tecnologías armamentistas con las que los generales iraníes «solo pueden soñar».

La pesadilla de EE.UU.: los misiles de búsqueda por infrarrojos iraníes
Después de que las fuerzas iraníes limitaran la navegación en el estrecho de Ormuz, el presidente Donald Trump parece estar ansioso por lograr una tregua, mientras Teherán no. «De alguna manera, la nación más débil se encuentra en una posición más ventajosa», señala el medio.
El bloqueo de Trump en Ormuz: ¿un disparo en el pie para EE.UU. y sus aliados?
La publicación apunta a que la imprudencia del mandatario estadounidense es una de las razones por las cuales EE.UU. no ha conseguido la victoria, pero enfatizan en que el problema va más allá: Estados Unidos no está preparado para una guerra moderna.
El Pentágono ha gastado cientos de miles de millones de dólares en buques y aviones que resultan ser ineficaces contra armas más baratas y de producción masiva, al tiempo que la economía estadounidense carece de la capacidad industrial para producir las armas y el equipo que necesita. Además, el país ha tenido dificultades para solucionar estos problemas debido a un gobierno inflexible y una industria que se resiste al cambio.
Los puntos débiles
Dentro de los puntos débiles en el Ejército de EE.UU., según el NYT, figuran: la falta de tecnologías en la defensa antidrones, una de las razones por las que la tan aclamada Armada estadounidense no ha podido impedir el cierre de Ormuz.
El estrecho de Ormuz, la verdadera ‘arma’ de Irán
El Pentágono ha derrochado grandes cantidades de dinero en armas de alta tecnología y sofisticados equipos cuando lo que necesita es todo lo contrario: armas más baratas de fabricación propia, como drones de ataque unidireccionales y buques no tripulados.

Irán señala en qué «miente el Pentágono»
Por otro lado, el país necesita aumentar su capacidad industrial y hacerla más flexible. Actualmente, el Departamento de Guerra solamente compra armamento a cinco grandes fabricantes cuando debería de apostar por empresas que cuenten con tecnologías dinámicas y de rápida adaptación.
Futuro vulnerable
Aunado a lo anterior, el enfoque «caótico y destructivo» de Trump, así como los cambios que el secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, ha hecho en el Pentágono, han proporcionado una hoja de ruta para cualquier país que busque «resistir» a las fuerzas estadounidenses en un futuro.
«Washington ya no puede limitarse a hablar de reformar las Fuerzas Armadas; debe hacerlo, o corre el riesgo de que las decepciones de la guerra contra Irán se conviertan en un anticipo de algo mucho peor», advierte el diario.
EE.UU. sopesa dar el «golpe final» a Irán y este promete responder con ataques «prolongados y contundentes»
Irán anuncia un nuevo orden para la gobernanza del golfo Pérsico
Desde la nación persa afirmaron que convertirán esta vía marítima en una fuente de sustento para el pueblo iraní.

El líder supremo de Irán, Mojtabá Jameneí, establecerá un nuevo orden de gobierno para el golfo Pérsico, según un comunicado de la Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI).
«Las reglas y condiciones de la nueva gestión del golfo Pérsico se han establecido y se aplicarán en torno a la histórica orden del líder supremo de la Revolución Islámica», reza el comunicado.

Trump sobre Irán: «No sabemos con quién demonios estamos tratando»
En ese contexto agregaron que la Armada del CGRI controla actualmente 2.000 kilómetros de la frontera marítima de Irán con el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz, y convertirá esta vía marítima en una fuente de sustento para el pueblo iraní.
Ormuz permanecerá cerrado
El 21 de abril, Trump anunció la prórroga del alto el fuego con Irán establecido el 7 de abril. Explicó que la decisión se debía a que supuestamente el Gobierno iraní está «gravemente dividido» y a que Pakistán solicitó a Washington que suspendiera sus ataques contra la República Islámica «hasta que sus líderes y representantes puedan presentar una propuesta unificada».
También informó que había ordenado a las Fuerzas Armadas mantener el bloqueo naval en el estrecho de Ormuz y permanecer en estado de alerta y operativas.
El 18 de abril, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica declaró que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta que Washington levante por completo el bloqueo naval. «Acercarse al estrecho de Ormuz será considerado una cooperación con el enemigo y el buque infractor será atacado», subrayó la entidad.
EE.UU. sopesa dar el «golpe final» a Irán y este promete responder con ataques «prolongados y contundentes», MINUTO A MINUTO
Trump sobre Irán: «Hice algo que fue una tontería, valiente, pero inteligente»
El mandatario estadounidense indicó respecto a la ofensiva contra la República Islámica que fue correcto y volvería a hacerlo.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, refiriéndose a la agresión contra Irán, afirmó que tomó una decisión que podría parecer estúpida o valiente, pero que la considera correcta y está dispuesto a repetirla.
«Hice algo que fue, no sé, una tontería, valiente, pero inteligente. Lo volvería a hacer», declaró este viernes durante un evento en Florida a la hora de volver a justificar la ofensiva con el hecho de que Washington no puede permitir que Teherán tenga un arma nuclear.

La Casa Blanca notifica al Congreso que considera «terminadas» las hostilidades con Irán
Al referirse a las consecuencias del conflicto, el inquilino de la Casa Blanca manifestó que pensaba que «las cifras serían mucho peores». «Pensé que la bolsa bajaría mucho más. Pensé que los precios del petróleo subirían mucho más», continuó.
En ese contexto, reafirmó que no tuvo otra opción. «Suceda o no, tengo que hacer lo correcto«, concluyó.
Tras más de un mes de hostilidades, EE.UU. e Irán pactaron el 7 de abril una tregua de dos semanas, que fue prolongada el 21 de abril por Washington. Pese al alto el fuego, la tensión se mantiene entre las partes, en medio del fracaso de las negociaciones de paz, el intercambio de ataques verbales y el bloqueo naval mutuo a buques comerciales entre el golfo Pérsico y el mar Arábigo.
EE.UU. sopesa dar el «golpe final» a Irán y este promete responder con ataques «prolongados y contundentes», MINUTO A MINUTO
«Ratas en una alcantarilla»: Secretario del Tesoro de EE.UU. sobre el liderazgo iraní
Según Scott Bessent, Teherán sufre escasez de divisas, racionamiento de alimentos y combustible, y un creciente aislamiento internacional.

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, lanzó duras críticas contra las autoridades iraníes, a las que comparó con «ratas en una alcantarilla», sugiriendo que carecen de una visión real de la situación global.
En una declaración contundente, el funcionario aseguró que Teherán se encuentra cada vez más aislado y enfrentando múltiples presiones internas y externas.

Trump se declara «insatisfecho» con la nueva oferta de Irán
Bessent afirmó que Washington mantiene un control total sobre el estratégico estrecho de Ormuz, mientras que Irán sufre escasez de divisas, racionamiento de alimentos y combustible, y un creciente aislamiento internacional.
Además, subrayó que el bloqueo continuará vigente hasta que se restablezcan las condiciones de libertad de navegación previas al inicio de la agresión, dejando claro que la presión económica y militar seguirá siendo un pilar clave de la política estadounidense hacia la República Islámica de Irán.
VIDEO: Fuerzas de EE.UU. patrullan aguas internacionales en medio del bloqueo naval a Irán
El Comando Central de EE.UU. publicó este viernes nuevas imágenes que muestran a las fuerzas del país norteamericano patrullando aguas internacionales en medio del bloqueo naval a Irán. «Hasta el momento, se ha ordenado a 45 buques mercantes que den la vuelta o regresen a puerto para garantizar el cumplimiento de la orden», indicaron los militares.

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