Irán responde con un plan de paz de 14 puntos a la propuesta de EE.UU.
Teherán ha insistido en que el enfoque debe centrarse en «poner fin a la guerra» en lugar de prolongar la tregua temporal


Irán ha presentado a la parte estadounidense a través de un intermediario pakistaní su versión de propuesta de paz, que tiene 14 puntos, según informó este sábado la agencia Tasnim.
En respuesta a una iniciativa estadounidense de 9 puntos, en la que se exige un alto el fuego de dos meses, Teherán ha insistido en que las cuestiones deben resolverse en un plazo de 30 días y que el enfoque debe centrarse en «poner fin a la guerra» en lugar de prolongar la tregua temporal.

¿Por qué la presión militar de EE.UU. sobre Irán no funciona?
«La República Islámica de Irán ha presentado su plan a Pakistán, en su calidad de mediador, con el objetivo de poner fin de forma permanente a la guerra impuesta, y ahora le corresponde a Estados Unidos elegir entre una solución diplomática o la continuación del enfoque de confrontación«, afirmó el viceministro de Relaciones Exteriores, Kazem Gharibabadi, recoge Press TV.
Así, la propuesta integral de la nación persa incluye temas como:
- Garantizar la no agresión
- Retirada de las fuerzas militares estadounidenses de las inmediaciones de Irán
- Levantamiento del bloqueo naval
- Liberación de los activos iraníes congelados
- Pago de indemnizaciones
- Levantamiento de las sanciones
- Fin de la guerra en todos los frentes, incluido el Líbano
- Nuevo mecanismo de tránsito por el estrecho de Ormuz, entre otros.
Actualmente, Teherán está a la espera de la respuesta oficial de Washington a las propuestas, indican medios iraníes.
Fracaso de las negociaciones de paz
- Tras más de un mes de hostilidades, Estados Unidos e Irán pactaron el 7 de abril una tregua de 2 semanas que fue prolongada el martes de la semana pasada por Washington.
- Pese al alto el fuego, la tensión se mantiene entre las partes, en medio del fracaso de las negociaciones de paz, el intercambio de ataques verbales y el bloqueo naval mutuo a buques comerciales entre el golfo Pérsico y el mar Arábigo.
- El proceso negociador entre Teherán y Washington permanece en el aire, después de que la segunda ronda entre las delegaciones de ambos países en Islamabad se haya cancelado dos veces. El encuentro del pasado miércoles fue pospuesto por tiempo indefinido y después Trump anunció que había cancelado el viaje de Steve Witkoff y Jared Kushner, que estaba programado para el pasado sábado.
- Ante este estancamiento diplomático, desde la República Islámica han advertido que no aceptarán amenazas ni presión, al tiempo que están dispuestos a responder duramente a cualquier futura agresión.
Irán anuncia un nuevo orden en el golfo Pérsico, mientras Trump no planea retirarse del conflicto «antes de tiempo», MINUTO A MINUTO
Las primeras impresiones de Trump sobre el plan de paz de Irán
El presidente estadounidense ve improbable aceptar la propuesta de 14 puntos de Teherán.

Donald Trump afirmó este sábado que revisará la propuesta de paz que dio a conocer recientemente Irán. No obstante, el presidente estadounidense adelantó que es poco probable que el plan de la nación persa, que consta de 14 puntos, reciba su visto bueno.
«Pronto examinaré el plan que Irán nos acaba de enviar, pero no puedo imaginar que resulte aceptable», escribió Trump en su red Truth Social. Según el mandatario, Teherán «aún no ha pagado un precio lo suficientemente alto por lo que le ha hecho a la humanidad y al mundo durante los últimos 47 años».

Trump no descarta retomar la guerra con Irán: «Podría suceder, ciertamente»
Este sábado se informó de la entrega de Irán a EE.UU. de su versión de propuesta de paz, que consta de 14 puntos, en respuesta a la iniciativa de Washington, de 9 puntos, y en la que se exige un alto el fuego de dos meses. El documento fue entregado a través de Pakistán en su calidad de mediador. De acuerdo con el viceministro de Relaciones Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, el plan busca poner fin de forma permanente a la guerra impuesta.
La República Islámica ha insistido en que las cuestiones deben resolverse en un plazo de 30 días y que el enfoque debe centrarse en «poner fin a la guerra» en lugar de prolongar la tregua temporal. Su propuesta integral incluye temas como garantizar que no haya más agresiones, el levantamiento del bloqueo naval, la retirada de las fuerzas militares estadounidenses de las inmediaciones de Irán, entre otros. Teherán está a la espera de la respuesta oficial de Washington.
Fracaso de las negociaciones de paz
- Tras más de un mes de hostilidades, Estados Unidos e Irán pactaron el 7 de abril una tregua de 2 semanas que fue prolongada el martes de la semana pasada por Washington.
- Pese al alto el fuego, la tensión se mantiene entre las partes, en medio del fracaso de las negociaciones de paz, el intercambio de ataques verbales y el bloqueo naval mutuo a buques comerciales entre el golfo Pérsico y el mar Arábigo.
- El proceso negociador entre Teherán y Washington permanece en el aire, después de que la segunda ronda entre las delegaciones de ambos países en Islamabad se haya cancelado dos veces. El encuentro del pasado miércoles fue pospuesto por tiempo indefinido y después Trump anunció que había cancelado el viaje de Steve Witkoff y Jared Kushner, que estaba programado para el pasado sábado.
- Ante este estancamiento diplomático, desde la República Islámica han advertido que no aceptarán amenazas ni presión, al tiempo que están dispuestos a responder duramente a cualquier futura agresión.
Irán anuncia un nuevo orden en el golfo Pérsico, mientras Trump no planea retirarse del conflicto «antes de tiempo», MINUTO A MINUTO
Una fractura entre dos aliados de EE.UU. en medio de la agresión contra Irán
La Administración Trump tardó en comprender la gravedad de la brecha entre las dos naciones árabes y optó por no involucrarse a medida que se profundizaba, indicaron fuentes a Axios.

Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Arabia Saudita, aliados de EE.UU. en Oriente Medio, se encuentran inmersos en una complicada ruptura en medio de las tensiones en la región provocadas por la agresión de Washington y Tel Aviv contra Irán, informa Axios.
Abu Dabi anunció este martes la salida de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y su versión ampliada (OPEP+) para extraer petróleo con sus propios términos. La declaración se produjo el mismo día en que el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán, convocó en Yeda una cumbre extraordinaria de líderes del golfo Persico. Según una fuente informada sobre las conversaciones, los saudíes quedaron completamente desconcertados y furiosos.
¿Qué se sabe de la OPEP, el bloque que controla los precios mundiales del petróleo?
Una brecha profundizada por la agresión contra Irán
Así, la ruptura de los EAU con el cártel petrolero liderado por Riad representa la última fractura en una rivalidad regional impulsada por alianzas y posturas contrapuestas sobre Yemen, Sudán y Palestina, así como por la animosidad personal entre los líderes de ambas naciones. El conflicto en Irán no ha hecho sino profundizar la brecha.

La jugada de los EAU en la OPEP: ¿movimiento de poder inteligente o camino al caos?
El presidente de emiratí, Mohamed bin Zayed Al Nahayan, esperaba que la guerra pudiera evitarse e intercedió ante el presidente estadounidense, Donald Trump, en contra. Sin embargo, una vez iniciada, presionó para que la lucha se prolongara hasta el final, decidido a que la República Islámica no saliera fortalecida, indica el medio. Por su parte, el príncipe heredero saudí tenía una visión opuesta: inicialmente a favor de la guerra, pero luego deseoso de una salida cuando se hizo evidente el daño a su economía, dependiente del petróleo.
En ese contexto, los EAU están ahora impulsando su visión de los Acuerdos de Abraham –una serie de tratados, mediados por Washington en 2020, que normalizaron las relaciones diplomáticas, comerciales y de seguridad entre Israel y cuatro naciones árabes–, así como su alianza con Tel Aviv, que proporcionó capacidades de defensa antimisiles por primera vez al comienzo de la guerra. Arabia Saudita, por otro lado, se está alineando más con Turquía y Pakistán.
EE.UU. decide no involucrarse
Mientras, la Administración Trump tardó en comprender la gravedad de la brecha entre los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, y optó por no involucrarse a medida que se profundizaba, indicaron fuentes estadounidenses y regionales.

¿Qué hay detrás de la salida de EAU de la OPEP y qué consecuencias traerá?
Los interlocutores señalaron a Axios que, al comienzo de la crisis, el secretario de Estado, Marco Rubio, comunicó a Riad y Abu Dabi que Washington no tomaría partido. Asimismo, apuntaron que el enviado del inquilino de la Casa Blanca, que a la vez es su yerno, Jared Kushner, quien mantiene estrechos vínculos con líderes e intereses comerciales de ambas partes en Oriente Medio, también se mantuvo al margen, receloso de una ruptura con cualquiera de los dos bandos.
Altos funcionarios están profundamente preocupados por si los dos aliados árabes más importantes de Washington salen de la guerra más enfrentados que nunca. Los Estados del golfo Pérsico aún cuentan con importantes reservas de energía y capital, además de una relación de seguridad con Washington que la guerra no ha hecho sino fortalecer. Algunos analistas consideran la crisis iraní como un ‘shock’ temporal para las economías de la región, no como una crisis existencial.
Imágenes satelitales muestran 40 lanchas rápidas de ataque de Irán, aunque Trump afirmara que destruyó su Armada
En las fotos se puede ver embarcaciones de la nación persa regresando de patrullar por el estrecho de Ormuz.

A pesar de las afirmaciones del presidente estadounidense, Donald Trump, de que las fuerzas navales iraníes han sido destruidas, nuevas imágenes satelitales muestran un grupo de lanchas rápidas de ataque pertenecientes a la Armada de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), informa Press TV.
En las fotos tomadas por Sentinel-2, misión de observación terrestre de la Agencia Espacial Europea, se puede ver al menos 40 embarcaciones de la nación persa regresando de patrullar por el estrecho de Ormuz.
El inquilino de la Casa Blanca ha declarado en numerosas ocasiones que la Armada iraní ha sido destruida por completo. «La Armada de Irán yace en el fondo del mar, completamente aniquilada: 158 barcos», indicó, en particular, el 13 de abril. Sin embargo, el mandatario señaló que las fuerzas estadounidenses no atacaron el «pequeño número» de las lanchas de ataque rápido iraníes porque no las consideraban una gran amenaza.
Al mismo tiempo, los medios estadounidenses reportaron que Washington desarrolla un plan con nuevos objetivos militares si fracasa el alto el fuego con Teherán. Entre las opciones destacan ataques selectivos y dinámicos contra las capacidades militares iraníes en torno al estrecho de Ormuz, el sur del golfo Pérsico y el golfo de Omán, especialmente contra pequeñas lanchas rápidas de ataque, buques minadores y otros activos asimétricos que Teherán ha usado para bloquear esas vías marítimas clave.
Trump no descarta retomar la guerra con Irán: «Podría suceder, ciertamente»
El mandatario aseguró que EE.UU. no se retirará ahora de la región y prometió una estrategia que impida «tener que regresar en dos o cinco años».

El presidente de EE.UU., Donald Trump, dejó abierta la posibilidad de nuevos ataques militares contra Irán, aunque aseguró que prefiere no revelar bajo qué condiciones. El mandatario aseguró que EE.UU. no se retirará ahora de la región y prometió una estrategia que impida «tener que regresar en dos o cinco años».
Cuando un periodista le preguntó directamente bajo qué circunstancias ordenaría nuevos ataques militares contra objetivos iraníes, Trump respondió con evasivas: «Bueno, no quiero decir eso. No puedo decírselo a un periodista». Sin embargo, acto seguido añadió: «Si se portan mal, si hacen algo malo […] pero ya veremos. Es una posibilidad que podría suceder, ciertamente».

Trump sobre Irán: «Aún no han pagado un precio suficientemente alto»
Durante la misma comparecencia, Trump confirmó que, según sus datos, el 85 % de la capacidad iraní para fabricar misiles ha sido eliminado. Al ser preguntado sobre si el 15 % restante es importante, respondió: «Bueno, me gustaría eliminarlo, sí. Me gustaría. Sería un punto de partida para que ellos vuelvan a reconstruirse. Y sí, me gustaría eliminarlo».
Este sábado, la prensa iraní informó que Teherán entregó a EE.UU., a través de un intermediario paquistaní, su propia propuesta de paz, que consta de 14 puntos, una iniciativa que responde a un plan estadounidense de 9 puntos. Donald Trump afirmó que revisará la propuesta iraní, aunque adelantó que es poco probable que la apruebe.
Fracaso de las negociaciones de paz
- Tras más de un mes de hostilidades, Estados Unidos e Irán pactaron el 7 de abril una tregua de 2 semanas que fue prolongada el martes de la semana pasada por Washington.
- Pese al alto el fuego, la tensión se mantiene entre las partes, en medio del fracaso de las negociaciones de paz, el intercambio de ataques verbales y el bloqueo naval mutuo a buques comerciales entre el golfo Pérsico y el mar Arábigo.
- El proceso negociador entre Teherán y Washington permanece en el aire, después de que la segunda ronda entre las delegaciones de ambos países en Islamabad se haya cancelado dos veces. El encuentro del pasado miércoles fue pospuesto por tiempo indefinido y después Trump anunció que había cancelado el viaje de Steve Witkoff y Jared Kushner, que estaba programado para el pasado sábado.
- Ante este estancamiento diplomático, desde la República Islámica han advertido que no aceptarán amenazas ni presión, al tiempo que están dispuestos a responder duramente a cualquier futura agresión.
Irán anuncia un nuevo orden en el golfo Pérsico, mientras Trump no planea retirarse del conflicto «antes de tiempo», MINUTO A MINUTO
Enérgica reacción de Irán después de que EE.UU. admitiera que actúa como un «pirata» contra sus buques
El país persa insta a la comunidad internacional a rechazar cualquier intento de normalizar estas «violaciones tan flagrantes del derecho internacional».

El portavoz del Ministerio iraní de Relaciones Exteriores, Esmaeil Baqaei, criticó duramente las declaraciones de Donald Trump, quien comparó con piratería el bloqueo naval de EE.UU. a Irán. En respuesta, el diplomático instó a la comunidad internacional, a los miembros de la ONU y al Secretario General a rechazar cualquier intento de normalizar estas «violaciones tan flagrantes del derecho internacional».

Irán: Los discursos de Trump son monólogos humorísticos «vergonzosos y nauseabundos»
«El presidente de los Estados Unidos ha calificado abiertamente la incautación ilegal de buques iraníes como ‘piratería’, alardeando descaradamente de que ‘actuamos como piratas'», escribió Baqaei en X. «No se trató de un lapsus. Fue una admisión directa y contundente del carácter delictivo de sus acciones contra la navegación marítima internacional«, añadió.
Previamente, Trump, refiriéndose a la incautación de un buque de carga iraní en el golfo de Omán en abril, declaró: «Caemos encima y nos apoderamos del barco. Somos como piratas. Es un negocio muy rentable«. Baqaei subrayó que estas palabras no fueron un simple desliz verbal, sino una confesión pública que deja al descubierto la verdadera esencia del bloqueo naval estadounidense.
Desde Irán condenaron el ataque de Estados Unidos cerca de sus aguas territoriales y denunciaron la captura de la tripulación y sus familias. En un comunicado, la Cancillería iraní calificó lo ocurrido como un acto «criminal e ilegal» y sostuvo que se trató de un «acto de piratería» que viola el derecho internacional, la Carta de la ONU y el acuerdo de alto el fuego.
Irán anuncia un nuevo orden en el golfo Pérsico, mientras Trump no planea retirarse del conflicto «antes de tiempo», MINUTO A MINUTO
Este es el punto en el que Washington y el resto del mundo discrepan
Fiódor Lukiánov, redactor en jefe de Rusia en los asuntos globales, señala que, los acuerdos económicos y diplomáticos, podrían ser una «ilusión» al momento de afrontar los desafíos de un mundo cambiante.

Mucho se hablará en mayo sobre el llamado «triángulo estratégico» de Rusia, China y Estados Unidos.
Se espera que el presidente de EE.UU., Donald Trump, visite primero Pekín, seguido por el viaje del presidente ruso, Vladímir Putin. Siempre que los líderes de las tres potencias más influyentes se reúnen, inevitablemente surgen especulaciones. ¿Y si llegaran a un gran acuerdo? ¿Y si el mundo se vuelve de repente más ordenado?

Tales expectativas son erróneas. La reestructuración del sistema global ya está en marcha, y no es un proceso que pueda ser detenido o revertido por la diplomacia. Aun así, los puntos de inflexión en la historia pueden desarrollarse de diferentes maneras: cuidadosamente gestionados o acelerados de manera imprudente. Eso es lo que hace que las próximas reuniones sean significativas.
Tanto Rusia como Estados Unidos están ahora profundamente involucrados en confrontaciones militares a gran escala. La importancia de estos conflictos no solo radica en su alcance, sino en sus consecuencias más amplias para el sistema internacional. China, por otro lado, ha mantenido históricamente su distancia de tales enredos. Sin embargo, se está volviendo cada vez más evidente en Pekín que no puede permanecer aislada de sus efectos. Las discusiones en la reciente conferencia del Club Valdái en Shanghái sugirieron que China está reevaluando su posición.
En el centro de esta reevaluación hay una pregunta simple: ¿qué, si es que hay algo, todavía es posible en las relaciones con Washington? Durante décadas, el ascenso de China estuvo estrechamente vinculado a su relación económica con Estados Unidos. El acuerdo, a veces descrito como «Chimérica», es decir, capital y tecnología estadounidenses combinados con mano de obra y manufactura chinas, formó la columna vertebral de la globalización. No era una asociación igualitaria, pero resultaba mutuamente beneficiosa. Durante mucho tiempo, parecía que el interés económico básico evitaría que cualquiera de las partes socavara dicha relación.
Esa suposición ha colapsado.
A finales de la década de 2000, la insatisfacción en Washington ya era evidente. Estados Unidos comenzó a ver el acuerdo no como una fuente de ganancias compartidas, sino como un desequilibrio estructural. Con el tiempo, la acumulación de tensiones, económicas y estratégicas, alcanzó un punto donde los ajustes incrementales ya no eran suficientes. Lo que siguió fue un cambio cualitativo en el propio sistema.
Durante varias décadas, el orden global operaba en gran medida en interés de Estados Unidos como líder del bloque occidental. Su erosión gradual ahora amenaza esas ventajas. La respuesta de Washington ha sido usar el actual período de transición para asegurar tanto inicio como sea posible para el futuro.
Donald Trump se ha convertido en el más visible embajador de este enfoque. Su retórica, abiertamente transaccional e incluso ostentosa, puede parecer poco convencional, pero la lógica subyacente lo precede. El objetivo es claro: maximizar las ganancias inmediatas y construir la capacidad nacional lo más rápido posible. Luego, utilizar esa fuerza acumulada para dominar la próxima fase de la competencia global.

Trump anuncia su próxima visita a China
Esto representa un marcado cambio respecto a la estrategia estadounidense anterior, que prioritizaba las inversiones a largo plazo en el sistema internacional. Esas inversiones no siempre producían retornos inmediatos, pero reforzaban un marco que, en última instancia, beneficiaba más a Estados Unidos que a nadie más. Hoy, el énfasis se ha desplazado hacia la ventaja a corto plazo, incluso a costa de una inestabilidad a largo plazo.
El éxito de esta estrategia sigue siendo incierto. La fase inicial ya ha producido retrocesos. Pero es poco probable que la dirección más amplia cambie. Las futuras administraciones pueden adoptar un tono diferente, pero operarán dentro de las mismas limitaciones. El orden internacional liberal no volverá, no por la figura de Trump, sino porque las condiciones que lo sostenían ya no existen.
Para otras grandes potencias, incluida China, esto tiene implicaciones profundas. La idea de un «gran acuerdo» integral con Estados Unidos, uno que estabilice el sistema global durante años, se ha vuelto efectivamente irrealista.
El frecuente uso de la palabra «acuerdo» por parte de Trump es revelador. En su vocabulario, es más que un mero concepto estratégico; es uno comercial. Un acuerdo es «grande» no porque sea duradero o abarcador, sino por la magnitud del beneficio inmediato que ofrece. Como cualquier transacción comercial, puede abandonarse si surge una oportunidad más deseable.
En tales condiciones, los acuerdos a largo plazo sobre la estructura del orden mundial son imposibles. Es poco probable que Washington se comprometa a cualquier arreglo que limite su flexibilidad antes de haber asegurado lo que considera una ventaja suficiente.
Esto no es necesariamente un producto de malicia o arrogancia. Es, a su manera, una respuesta racional a un período de extrema incertidumbre. EE.UU. busca preservar las bases de su futura dominación actuando de manera decisiva en el presente. Pero la racionalidad por un lado obliga a la adaptación por el otro.

Putin prevé una «explosión positiva» en el desarrollo de las relaciones entre Rusia y China
Si los actores clave concluyen que los acuerdos estables con Washington son inalcanzables, su comportamiento cambia. La capacidad militar se vuelve más importante como salvaguarda contra la presión. Al mismo tiempo, crece el interés en formas alternativas de cooperación. Es decir, marcos que operan independientemente de EE.UU. y están aislados de su influencia.
Esta lógica no es nueva, pero está ganando urgencia. Rusia ha estado abogando por tales arreglos durante varios años. China, por otro lado, se ha acercado a la idea con cautela, esperando preservar alguna forma de relación mutuamente beneficiosa con EE.UU. Esa esperanza ahora parece desvanecerse.
Las próximas visitas a Beijing proporcionarán una indicación útil de hasta dónde ha progresado este cambio.
La reunión entre Trump y Xi probablemente definirá los límites de una posición temporal entre dos potencias que siguen entrelazadas económicamente, pero cada vez más desconfían la una de la otra. La pregunta ya no es si un acuerdo integral es posible, sino qué arreglos estrechos y a corto plazo se pueden alcanzar y cuánto tiempo durarán.
El subsiguientes encuentro de Putin con Xi abordará un tema diferente: hasta qué punto Rusia y China están dispuestas a desarrollar mecanismos de cooperación que eviten por completo a EE.UU. Moscú ha estado avanzando en esta dirección durante algún tiempo. Pekín ahora parece estar considerando si debe seguir ese camino.
Mayo no producirá un gran acuerdo, pero puede mostrar, más claramente que antes, cómo el mundo se está ajustando a la ausencia de uno.
Por Fiódor Lukiánov, redactor en jefe de la revista Rusia en los asuntos globales y director de investigación del Club de Discusión Internacional Valdái.
Trump sobre Irán: «Aún no han pagado un precio suficientemente alto»
El mandatario hizo estos comentarios tras afirmar que recibió el plan de paz enviado por la nación persa.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que Irán aún debe seguir pagando por todo lo que le ha hecho a la humanidad.
«[Irán] todavía no ha pagado un precio suficientemente alto por lo que le ha hecho a la humanidad y al mundo durante los últimos 47 años», escribió el mandatario estadounidense en Truth Social, tras confirmar que recibió el plan de paz enviado por la nación persa y que lo revisará.

Irán responde con un plan de paz de 14 puntos a la propuesta de EE.UU.
«No puedo imaginar que sea aceptable», comentó en referencia al plan.
Nuevos ataques contra Irán
En la misma jornada, Trump afirmó que aún tiene abierta la posibilidad de nuevos ataques militares contra Irán, aunque aseguró que prefiere no revelar bajo qué condiciones.
Cuando un periodista le preguntó directamente bajo qué circunstancias ordenaría nuevos ataques militares contra objetivos iraníes, Trump respondió con evasivas: «Bueno, no quiero decir eso. No puedo decírselo a un periodista». Sin embargo, acto seguido añadió: «Si se portan mal, si hacen algo malo […] pero ya veremos. Es una posibilidad que podría suceder, ciertamente»
Fracaso de las negociaciones de paz
- Tras más de un mes de hostilidades, Estados Unidos e Irán pactaron el 7 de abril una tregua de 2 semanas que fue prolongada el martes de la semana pasada por Washington.
- Pese al alto el fuego, la tensión se mantiene entre las partes, en medio del fracaso de las negociaciones de paz, el intercambio de ataques verbales y el bloqueo naval mutuo a buques comerciales entre el golfo Pérsico y el mar Arábigo.
- El proceso negociador entre Teherán y Washington permanece en el aire, después de que la segunda ronda entre las delegaciones de ambos países en Islamabad se haya cancelado dos veces. El encuentro del pasado miércoles fue pospuesto por tiempo indefinido y después Trump anunció que había cancelado el viaje de Steve Witkoff y Jared Kushner, que estaba programado para el pasado sábado.
- Ante este estancamiento diplomático, desde la República Islámica han advertido que no aceptarán amenazas ni presión, al tiempo que están dispuestos a responder duramente a cualquier futura agresión.
Irán anuncia un nuevo orden en el golfo Pérsico, mientras Trump no planea retirarse del conflicto «antes de tiempo», MINUTO A MINUTO
Revelan planes de EE.UU. para una nueva bomba nuclear antibúnker
El nuevo programa «proporcionará al presidente opciones nucleares adicionales para destruir objetivos resistentes y profundamente enterrados», según la Administración Nacional de Seguridad Nuclear (NNSA).

El Departamento de Energía de EE.UU. solicita millones de dólares en su presupuesto para 2027 para desarrollar un nuevo sistema nuclear antibúnker de lanzamiento aéreo, denominado ‘Sistema de Disuasión Nuclear Lanzado desde el Aire’ (NDS-A, por sus siglas en inglés), informa The War Zone.

‘Padre de todas las bombas’: la opción de Trump para Irán si la diplomacia fracasa
Actualmente, el arsenal estadounidense solo cuenta con una bomba de penetración profunda: la B61-11, de la que existen menos de 100 unidades. El nuevo programa, que se encuentra en fase inicial, «proporcionará al presidente opciones nucleares adicionales para destruir objetivos resistentes y profundamente enterrados, garantizando que los adversarios no puedan situar sus activos más valiosos fuera del alcance de las fuerzas nucleares estadounidenses», según la Administración Nacional de Seguridad Nuclear (NNSA).
En el pasado, otras variantes como la B61-12 no lograron reemplazar la B61-11. A principios de la década de 2000, la NNSA y la Fuerza Aérea de EE.UU. trabajaron en un programa llamado RNEP, una bomba nuclear diseñada específicamente para atravesar y destruir búnkeres subterráneos. Sin embargo, el Congreso estadounidense canceló el RNEP en 2005. Ahora, el NDS-A supone un nuevo intento. La necesidad actual responde a la proliferación de instalaciones enterradas y fuertemente protegidas, así como a la creciente complejidad de las defensas aéreas de los adversarios.
Presupuesto y características aún difusas
El presupuesto solicitado para el NDS-A en el próximo ciclo fiscal asciende a 99,8 millones de dólares. Aunque aún no hay detalles sobre su diseño —se desconoce si será una bomba no propulsada o un misil—, se sabe que podrá ser lanzada desde aeronaves como el bombardeo furtivo B-2 y, previsiblemente, desde el futuro B-21 Raider.
El Pentágono ya había destinado fondos al NDS-A en presupuestos anteriores: 39 millones en 2025 y 57 millones en 2026. El proyecto avanza con simulaciones, el ensamblaje de prototipos y futuras pruebas de vuelo en aeronaves F-15E y B-2.
Tucker Carlson: «Trump es rehén de Netanyahu»
A su juicio, el mandatario no ha logrado abandonar el conflicto con Irán, pese a intentos iniciales de negociación.

El periodista estadounidense Tucker Carlson afirmó en una entrevista con The New York Times que el presidente Donald Trump no actúa con plena autonomía en su política hacia Oriente Medio, sino que estaría condicionado por intereses externos, entre ellos los del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.
Carlson cuestionó el giro estratégico adoptado por Washington a finales de febrero, señalando que resulta difícil creer que Trump haya respaldado de forma espontánea decisiones como el cierre de rutas energéticas clave, que afectan a una parte significativa del suministro global de petróleo y gas. A su juicio, el mandatario no ha logrado abandonar el conflicto, pese a intentos iniciales de negociación.

¿Por qué la presión militar de EE.UU. sobre Irán no funciona?
«El punto que señalo es que Trump no pudo contener a Netanyahu. Netanyahu es la única persona a la que Trump no pudo decirle: ‘Oye, cálmate, o simplemente te cortamos la financiación y tu país se derrumba en unos 10 minutos’, lo cual es cierto. Israel no puede defenderse sin Estados Unidos, pese a toda la propaganda que hayas oído», afirmó.
El conflicto responde a intereses ajenos
Durante la conversación, Carlson sostuvo que la dinámica del conflicto se vio alterada cuando se plantearon condiciones para un alto el fuego, incluyendo demandas relacionadas con la retirada israelí del sur del Líbano. Según el periodista, estas propuestas fueron rápidamente frustradas por nuevas acciones militares que, en su opinión, buscaban impedir cualquier avance diplomático y prolongar la confrontación.
Asimismo, argumentó que este patrón refleja objetivos estratégicos distintos entre Washington y sus aliados, y advirtió que la prolongación del conflicto podría responder más a intereses ajenos que a prioridades nacionales estadounidenses, en un contexto donde, según afirmó, el país norteamericano enfrenta decisiones clave con impacto global.
Ministro israelí: «Trump es simplemente un milagro»
El ministro de Finanzas de Israel, Bezalel Smotrich, sostuvo que, tal como se ve la situación en este momento, el papel del presidente estadounidense constituye «un milagro».

El ministro de Finanzas de Israel, Bezalel Smotrich, vinculó esta semana la coyuntura de guerra con el proceso de construcción del Estado israelí durante una lección impartida por el aniversario de la independencia, titulada «Las maravillas de la guerra y el Estado», cuya grabación completa fue difundida esta semana.

En el tramo de su intervención centrado en política exterior, Smotrich aludió de forma explícita a la relación con Washington y expresó su deseo de que Dios influya «en el buen sentido» en el corazón del presidente Donald Trump y sostuvo que, tal como se ve la situación en este momento, su papel constituye «un milagro».
Afirmó que Israel no «depende» de nadie y que no hay quien detenga el curso de los acontecimientos, pero aun así insistió en que: «Trump es simplemente un milagro». En la misma secuencia, Smotrich contrastó ese escenario con el hipotético triunfo de la entonces vicepresidenta de EE.UU., Kamala Harris. «¿Y si hubiera sido elegida Kamala Harris?», una situación que —en su opinión— habría sido «imposible de describir».
Descubre más desde Nueva Pensamiento Crítico
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.




































