La 79º edición del Festival de Cannes ha llegado a su fin extendiendo por última vez su célebre alfombra en la escalinata del Palacio de Festivales. Por ella ha pasado de nuevo el equipo español de ‘La bola negra’, pero también grandes estrellas como Isabelle Huppert, Eva Longoria, Tilda Swinton…
El equipo de ‘La bola negra’. Desde la izquierda, Guitarricadelafuente, Milo Quifes, Javier Calvo, Penélope Cruz, Javier Ambrossi, Carlos González y Miguel Bernardeau. La cinta se alzó con el galardón a mejor dirección para Calvo y Ambrossi (‘ex aequo’ con Pawel Pawlikowski por ‘Fatherland’).Aurore Marechal (Getty Images)Para la ceremonia de clausura Penélope Cruz apostó una vez más por el blanco y negro. En esta ocasión con un vestido del archivo de la firma del diseñador libanés Georges Chakra, concretamente de su colección otoño-invierno 2012/13.Stephane Cardinale – Corbis (Corbis via Getty Images)Los directores de ‘La bola negra, Javier Ambrossi y Javier Calvo, junto a Penélope Cruz, estrella de la aclamada cinta.Daniele Venturelli (WireImage)Ruth Negga, miembro del jurado, con un vestido blanco palabra de honor con bordados y ‘peplum’ de Dior.Daniele Venturelli (WireImage)Demi Moore, que también ha sido miembro del jurado en esta edición, cerró sus días en la Croisette con un teatral vestido verde con chaqueta de mangas abullonadas de Balenciaga y joyas de Chopard.Stephane Cardinale – Corbis (Corbis via Getty Images)Los miembros del jurado de esta edición. Desde la izquierda, Diego Céspedes, Isaach de Bankolé, Park Chan-wook (presidente del jurado), Demi Moore, Laura Wandel, Ruth Negga, Chloé Zhao, Stellan Skarsgård y Paul Laverty.Daniele Venturelli (WireImage)Isabelle Huppert se encargó de presentar un galardón honorífico a Barbra Streisand, que no pudo acudir a recogerlo. Huppert lució un vestido blanco y negro de manga larga creado para ella por Loewe. Según su estilista, Jonathan Huguet, el diseño es un homenaje al que lució Streisand en 1969 para recoger el Oscar por ‘Funny Girl’.Pascal Le Segretain (Getty Images)Eva Longoria también se decantó por el brillo para posar sobre la alfombra roja de la ceremonia de clausura de esta edición, con un palabra de honor alta costura de Elie Saab (primavera-verano 2026).Stephane Cardinale – Corbis (Corbis via Getty Images)La actriz Geena Davis ha sido una de las protagonistas del cartel de esta edición (junto a Susan Sarandon en un fotograma de ‘Thelma & Louise’). En la ceremonia de clausura se encargó de entregar el premio a mejor actor. Lució un vestido de lentejuelas y corte columna de Pamella Roland.Anadolu (Anadolu via Getty Images)Tilda Swinton, con un vestido rojo con cola de la colección otoño-invierno 2026/27 de Chanel. «Viva la diferencia, viva el cine y viva la raza humana», dijo al subirse al escenario para entregar la Palma de Oro.Stephane Cardinale – Corbis (Corbis via Getty Images)Además del equipo de ‘La bola negra’, la ceremonia de clausura contó con amplia presencia española. Amaia Salamanca acudió con un dos piezas negro de Stephane Rolland, con cinturilla con cristales que dejaba al descubierto su abdomen.Gisela Schober (Getty Images)Begoña Vargas tampoco quiso perderse la última gala para la que apostó por un vestido semitransparente negro y de corte sirena.Stephane Cardinale – Corbis (Corbis via Getty Images)Ana Milán, con manga larga, escote y volantes en una creación de la diseñadora cordobesa Juana Martín.Daniele Venturelli (WireImage)El director de ‘Fatherland’, Paweł Pawlikowski. Se llevó el premio a mejor dirección (‘ex aequo’ con Javier Ambrossi y Javier Calvo).Gisela Schober (Getty Images)La modelo Małgosia Bela (de Tom Ford), esposa del director Paweł Pawlikowski, tampoco se perdió la ceremonia en la que galardonaron a su marido.Gisela Schober (Getty Images)Fernanda Aragonés y Gael García Bernal. Él fue el responsable de entregar el premio del jurado a ‘The dreamed adventure’. “Mi francés es terrible, pero no peor que la situación política internacional”, bromeó el actor y productor al subir al escenario.Stephane Cardinale – Corbis (Corbis via Getty Images)Renate Reinsve, con pantalón de lentejuelas plateadas y cuerpo abierto de Louis Vuitton, firma de la que es imagen. La actriz noruega ha presentado en esta edición su película ‘Fjord’, cinta que se ha llevado la codiciada Palma de Oro.THIBAUD MORITZ (AFP via Getty Images)Zoe Saldaña fue otra de las invitadas que se decantó por Chanel, una de las firmas más presentes en esta edición. En su caso vistió un vestido de la colección Resort que la marca presentó hace solo unas semanas. Saldaña, que se llevó el premio a mejor actriz en 2024, entregó uno de los galardones de la noche.Anadolu (Anadolu via Getty Images)Las protagonistas de ‘Soudain’, Virginie Efira (de Saint Laurent) y Tao Okamoto (de Chanel). Ambas se llevaron el premio a la mejor interpretación femenina en esta edición del festival.Stephane Cardinale – Corbis (Corbis via Getty Images)Aishwarya Rai, con traje y capa del diseñador chino Cheney Chan.Hoda Davaine (Getty Images)
Esta marcha de gigantes no se detendrá hasta revolcar completas las estructuras que oprimen a los trabajadores
Son las fuerzas motrices de la revolución social ante la total e irreversible bancarrota económica del país, matizada por la rapacidad del imperio cuyas garras (léase Junta de Control Fiscal extranjera) se ensañan contra los trabajadores y los sectores más humildes del pueblo.
El momento requiere el reencuentro de los cuadros políticos que este gran movimiento obrero ha ido templando a lo largo de las últimas décadas para articular esta vanguardia dispersa y reconstruir el partido obrero. Ése es el futuro de esta lucha social.
La combatividad de los maestros tiene un efecto multiplicador en la formación de la conciencia social general del pueblo por su particular función hegemónica en el salón de clases.
Existe un malestar acumulado que desata a cada momento la furia del pueblo, como la gota al tope que una copa llena, es la gota que la desborda. El gobernador Pierluisi trató una semana antes de la última convocatoria de calmar los ánimos de unas masas del pueblo que pocos años antes habían tumbado un gobernador de su propio partido, anunciando un aumento salarial temporero, pero su táctica se le revirtió en contra, y tuvo que recibir en Fortaleza al liderato de esos trabajadores, con las grandes masas enardecidas fuera de sus portones, al mismo liderato obrero que una y otra vez se había negado a recibir. Los gobernantes arrogantes no conocen otro lenguaje que el lenguaje de la fuerza, y esa fuerza de las masas de obreros y trabajadores es la que hay que saber articular ahora para construir órganos de poder permanente.
Nuestras luchas sociales han adolecido de fallas adjudicables a su liderato histórico, fallas de las que las nuevas generaciones de luchadores han de tomar nota. Ha faltado una estrategia política obrera, es decir, un plan de largo alcance que trascienda la inmediatez de las luchas sindicales y se fije metas contra la estructura capitalista de opresión. Los marxistas en sus luchas históricas, en particular Lenin y la experiencia rusa, nos aleccionaron sobre esto.
Y lo previmos en Puerto Rico cuando fundamos el Partido Comunista en 1934 y el Partido Socialista (PSP) en 1971. Es, visto en retrospectiva, experiencia acumulada que apunta hacia la necesidad de la organización política de los trabajadores. Hay que aprender de nuestra experiencia al nivel nacional e internacional, pues es lo que termina cuajando en una teoría revolucionaria específica para nuestra formación social.
Es importante señalarnos a nosotros mismos que las ideas se desarrollan en la acción revolucionaria, no en la exégesis acrítica de la teoría. Por ello, en la praxis marxista y en el fervor de la militancia revolucionaria, teoría y práctica son inseparables. Es por eso que sostenemos que la teoría, en la acción revolucionaria, no es para las academias (en alto despiste en Puerto Rico), como tampoco la acción de la militancia lo es solo para las organizaciones revolucionarias, cuyos errores en la percepción de la realidad y sectarismos absurdos son cada vez más frecuentes.
La lectura apresurada y superficial de la historia por parte de los cuadros al frente de movimientos reivindicativos lleva a acciones y decisiones políticas erradas y de consecuencias fatales para la revolución. Tal, por ejemplo, el monstruo auto creado de la anexión[1] que condujo a un sector del independentismo, elección tras elección, a aliarse con los llamados autonomistas, yerro que terminó perpetuando la colonia y, por lo tanto, mantuvo sobre nuestras cabezas el mentado “monstruo”. Es una paradoja que solo el movimiento obrero, con una política clasista consecuente, ha de romper.
De nuevo, pero ahora con lentitud y con demasiada incoherencia, los vientos están cambiando. La oposición a la venta de la Telefónica en los años noventa, el éxito alcanzado por las grandes movilizaciones de masas contra la Marina de los Estados Unidos en Vieques, las luchas sindicales y políticas del movimiento estudiantil y obrero en defensa de la universidad pública y contra la legislación anti obrera son muestras de este despertar. Cientos de miles de trabajadoras y trabajadores movilizados en verano de 2019 desplegando una fuerza tal que lograron la renuncia de un gobernador inepto e inmoral es muestra de que renace la voluntad de lucha de los trabajadores en Puerto Rico.
Los maestros lo demostraron una y mil veces en los últimos veinte años. Las manifestaciones del magisterio de febrero de 2022 es la lección que nos continúan ofreciendo estos combativos educadores, quienes continuamente sacan el pupitre a la calle para continuar educando.La combatividad de los maestros es un efecto multiplicador en la formación de la conciencia social general del pueblo por su particular función hegemónica en el salón de clases del sector público.
Lo importante ahora es reconstruir esas fuerzas dispersas en nuevos esfuerzos organizativos con metas realista hacia la transformación social. Las movilizaciones de pobladores y sectores desposeídos, junto a los sectores organizados del movimiento obrero, por cambios fundamentales en la estructura social habrán de cimentar la unidad de clase de la gran masa de trabajadores. La cuestión es movilización y organización. Organización para continuar movilizando. Movilización para alcanzar para los trabajadores nuevos estadios de conciencia y poder.
Estamos en medio de una gran coyuntura histórica. Nunca había sido tan descarado el colonialismo y el capitalismo como en esta época. Nunca el imperialismo se había puesto a sí mismo tan al descubierto como en estos tiempos. Nunca la historia de Puerto Rico vio un caos mayor con unos partidos tradicionales que no ofrecen caminos claros. El colapso es no solo de las instituciones, es de todo el sistema de dominación extranjera en Puerto Rico.
[1] La anexión política de Puerto Rico a los Estados Unidos como estado federado de esa nación extranjera.
Como volcán a punto de estallar, una fuerza de inconmesurable poder late entre las masas de trabajadores, desempleados y desposeídos de nuestro país. Su eficaz canalización hacia un cambio social real es tarea urgente de los cuadros políticos de una vanguardia hoy dispersa, formada a lo largo de décadas de luchas sociales.