¿Se merecía Ismael Guadalupe un Funeral de Estado?
Puerto Rico es un conato de país que no comprende su contribución a la historia de la humanidad



Daniel Nina
(San Juan, 9:00 a.m.) No todo es Bad Bunny (Benito Antonio Martínez Ocasio). Un proyecto de país se nutre de la complejidad de su tejido social. Intenta, como mínimo a partir de las memorias colectivas, reproducir una mirada de la colectividad que afirme una identidad nacional. Pero no, Puerto Rico insiste en no tener una memoria colectiva. Por lo tanto, la inmediatez nos gobierna. De eso trata la celebración de la vida de Ismael Guadalupe, un líder regional de impacto nacional, que fue honrado de forma minimalista por aquellos afines en Vieques en el día de ayer en la funeraria del pueblo Isabell II, pero en ausencia de un estado que le reconociera.
Mientras poco más de 200 personas celebraban la vida de Ismael Guadalupe en la Funeraria Esquilín, la compañía Puerto Rico Ferry, cancelaba el viaje de una de sus embarcaciones pues la misma no podía atracar en Vieques. El capitán de la embarcación, no sabía cómo atracar una lancha en Vieques. Es decir, en el día que se desplazaron otras personas que no eran turistas al servicio de un prócer nacional, el servicio de lanchas de las isla municipio hoy privatizado, ese que desean aumentar su costo a $22 dólares el viaje para los no residentes, no se ofreció. Conato de país.
Pero volvamos, la incompetencia del Partido Nuevo Progresista (PNP) es de tal magnitud, que no reconoce cuales son las luchas de pueblo que hay que honrar. Ante esto, para un partido anexionista de corte populista, es interesante que no vieron la oportunidad de honrar a un patriota que como ellos, pensó en la igualdad aunque fuera desde una lógica ideológica contraria. Bajo el Departamento de Estado de Puerto Rico se declaran Funerales de Estado a aquellas personas de vidas excepcionales al servicio de la isla, en adición a los pasados gobernadores/as, así como presidentes de los cuerpos legislativos o miembros del Tribunal Supremo. Por lo que Ismael Guadalupe, que nadie tenga duda, que fue una persona excepcional para Puerto Rico.
El punto de la afinidad era la igualdad, pero reconocer a Guadalupe estuvo muy por encima de las capacidades del PNP de como se hace un país, y ante esto la ausencia de reconocimiento cuando es él, posiblemente, el último de los lideres de la gesta por la igualdad de los boricuas frente a los EE.UU. La lucha por sacar la marina de guerra de Vieques no es un acierto únicamente de los independentistas, sino de todo un pueblo. Pero la incompetencia de la última generación del PNP, es total.
Simplemente, volver a Vieques es vivir un país en formación que nunca termina de construirse. Un país que por la mala administración del PNP sigue atrasado y en atraso. Pero también un país que nosotros somos responsable de no poderlo rescatar. Ismael Guadalupe se merecía un Funeral de Estado, y por lo menos cinco días de duelo nacional. Salvo el liderado del Partido Independentista Puertorriqueño que dijo presente, no hubo un líder político de otra colectividad que se presentara ayer en la funeraria. Conato de país. Pensemos.
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