Una reforma innecesaria
La realidad es que los proyectos presentados por el Partido Nuevo Progresista (PNP) no atienden los problemas que enfrentan estos comerciantes



Los proyectos de ley de reformas de permisos se le presentaron al país como piezas para atender las necesidades de los comerciantes de pequeñas y medianas empresas (pymes). Y aunque es cierto que, en muchos casos, las pymes enfrentan dificultades para obtener los permisos necesarios para establecer sus negocios, la realidad es que los proyectos presentados por el Partido Nuevo Progresista (PNP) no atienden los problemas que enfrentan estos comerciantes: no les afectan los cambios propuestos en la definición de la Zona Marítimo Terrestre, pues no tienen necesidad de solicitar deslindes para su tipo de negocio; tampoco tienen que acudir al Departamento de Recursos Naturales y Ambientales porque no tienen que someter una declaración de impacto ambiental; no tienen que pasar por procesos discrecionales para obtener sus permisos porque el Plan de Uso de Terrenos no les afecta. La reforma de permisos atiende únicamente las necesidades de un reducido grupo de empresas que no son pymes.
La mayoría de los proyectos de construcción obtiene sus permisos sin dificultad. De hecho, desde 2009, las evaluaciones ambientales se han hecho más expeditas. El PNP utilizó como excusa para presentar estos proyectos el hecho de que el sistema de permisos actual hace más difícil la construcción. Sin embargo, la historia confirma que, cuando más se construyó en Puerto Rico, el proceso que ha venido “flexibilizándose” era entonces uno mucho más estricto. En la década de 1960, cuando hubo un auge en la construcción de urbanizaciones y condominios, todo proyecto de construcción tenía que contar con el aval de la Junta de Planificación.
Por otro lado, en la década de 1990, hubo una alza en la construcción de walk-ups y urbanizaciones con control de acceso, y, en ese entonces, hacía falta permisos de la Administración de Reglamentos y Permisos y había que hacer consultas de ubicación y evaluaciones ambientales para cumplir con la Ley de Municipios Autónomos.
Evidentemente, la reforma de permisos es innecesaria y la protección del medio ambiente no es un capricho; es un asunto de supervivencia.
Descubre más desde Nueva Pensamiento Crítico
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.































