Ucrania ataca con drones la infraestructura de la mayor central nuclear de Europa
«Se produjo un incendio en uno de los compartimentos del taller de transporte», informó la planta.


Las Fuerzas Armadas de Ucrania han vuelto a lanzar un ataque masivo con drones contra el taller de transporte de la central nuclear de Zaporozhie, denunció este viernes la planta. La central, así como la ciudad de Energodar, que alberga al personal de la instalación atómica, son blancos frecuentes de las fuerzas del régimen de Kiev.

La entidad precisó que en la tarde del 18 de junio y durante la noche del 18 al 19 de junio se han registrado al menos 14 impactos de vehículos aéreos no tripulados. «Como consecuencia de uno de ellos, se produjo un incendio en uno de los compartimentos del taller de transporte», añadió la planta.

La central nuclear precisó que el ataque no ha causado heridos, pero dañó edificios de un compartimento y la zona de reparaciones. Según la entidad, no es posible evaluar el alcance total de los desperfectos debido a la elevada amenaza persistente de nuevos ataques y a las restricciones para inspeccionar las instalaciones dañadas.
«El objetivo de este tipo de ataques es evidente: perturbar el funcionamiento de la infraestructura de transporte de la central, dificultar la logística y el traslado del personal, creando así riesgos adicionales para garantizar el funcionamiento seguro de la central nuclear de Zaporizhie», señaló la planta. «A pesar de las continuas provocaciones, el personal de la central está tomando todas las medidas necesarias para mantener un funcionamiento seguro y estable de la instalación», agregó.
- El 30 de mayo, un dron ucraniano impactó contra el edificio del bloque de máquinas de la unidad de potencia número 6, abriendo un agujero en la pared de la sala de turbinas.
- Un alto el fuego local entre Ucrania y Rusia en la zona de la central nuclear de Zaporozhie entró en vigor el pasado 5 de junio para permitir la reparación de líneas eléctricas y evitar el riesgo de un accidente nuclear. Sin embargo, las Fuerzas Armadas de Ucrania volvieron a atacar la central, violando la tregua.
- Como consecuencia de la agresión ucraniana perpetrada el 13 de junio, sufrieron daños tres vehículos, dos de los cuales «quedaron completamente destruidos por el fuego», así como las estaciones de repostaje de combustible y los cristales del edificio del taller.
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El artículo del canciller ruso ‘Ucrania, Europa y la seguridad global’ estaba previsto inicialmente para su publicación en la edición europea del medio, pero en el último momento la publicación fue cancelada por decisión de la redacción.

Los líderes del Reino Unido, Francia y Alemania, así como Vladímir Zelenski, plantearon en la reunión celebrada en Londres el 7 de junio cinco exigencias a Rusia como condiciones para una «paz justa y duradera» en Ucrania. Sobre la base de este conjunto de exigencias, Europa propone dialogar con Moscú.
Algunas reflexiones sobre la resolución de la crisis ucraniana, Europa y la seguridad global
Toda la experiencia de negociación con Europa como parte del ‘Occidente colectivo’ durante los últimos más de 20 años testimonia una sola cosa. Las negociaciones con Rusia son una táctica engañosa, una cobertura diplomática para la expansión geopolítica de Occidente y de sus instituciones, ante todo la OTAN y la Unión Europea, hacia el Este, en dirección a las fronteras rusas.

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Es imposible negar la contribución de Europa al avivamiento de la crisis ucraniana. Junto con los estadounidenses, los europeos inspiraron la «revolución naranja« en Kiev en 2004. Con el fin de crear una plataforma antirrusa en Ucrania, durante años compraron a políticos y a partidos enteros, reescribieron la historia y los programas educativos, alimentaron y cultivaron el nacionalismo ucraniano e hicieron todo lo posible por alejar a Ucrania de Rusia.
En 2013, la Unión Europea rechazó nuestra propuesta de buscar una solución de compromiso sobre el acuerdo de asociación, cuya firma Bruselas imponía a Víktor Yanukóvich. Recordaré que a Ucrania se le proponía abrir sus mercados sin promesas de reciprocidad, aunque eso habría sido incompatible con la continuación de la participación de Kiev en la zona de libre comercio de la Comunidad de Estados Independientes. Después de que Víktor Yanukóvich pidiera aplazar la firma del acuerdo, los europeos provocaron disturbios callejeros y el golpe de Estado en Kiev en febrero de 2014.
Después, Alemania, Francia y Polonia se comportaron de la misma manera traicionera. Al haber dado garantías para el cumplimiento del acuerdo, «se lavaron las manos» tan pronto como esa misma oposición controlada por ellos tomó el poder: la democracia, dijeron, puede adoptar giros inesperados.
A continuación, los europeos comenzaron a apoyar a las nuevas autoridades. Cuando el 2 de mayo de 2014 en Odesa fueron quemados decenas de partidarios del acercamiento con Rusia, desde Europa no se oyó ni una palabra de condena.
Siendo garantes de los acuerdos de Minsk de 2015, Francia y Alemania alentaron de facto el sabotaje de las obligaciones por parte del régimen ucraniano. Como reconocieron Angela Merkel y Francois Hollande después del comienzo de la operación militar especial, no estaba previsto que Kiev cumpliera los Acuerdos de Minsk, aprobados por unanimidad por el Consejo de Seguridad de la ONU. La tarea consistía en ganar tiempo para «reforzar la potencia» de las Fuerzas Armadas de Ucrania y llenarlas de armas occidentales.
Rusia, por su parte, hizo todo lo posible para superar la crisis de seguridad en Europa mediante la diplomacia. Sin embargo, en enero de 2022, Estados Unidos y la OTAN rechazaron la propuesta rusa de concluir acuerdos jurídicamente vinculantes sobre garantías de seguridad mutuas. Los miembros europeos de la Alianza participaron activamente en ello.
Después del comienzo de la operación militar especial, la Europa unificada apoyó la línea del primer ministro del Reino Unido encaminada a torpedear las negociaciones de Estambul entre Rusia y Ucrania. El llamamiento de Boris Johnson a Kiev para que «no firmara nada y simplemente combatiera» cerró durante mucho tiempo las posibilidades de una diplomacia real.
La situación actual
Surge la pregunta de por qué, de repente, los líderes europeos «han cambiado de disco» y han empezado a hablar de negociaciones, y qué persiguen con sus declaraciones. Por ejemplo, según las declaraciones de la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, el diálogo con Rusia es necesario para transmitirnos las condiciones de Europa, incluido el pago de «reparaciones» a Ucrania, la retirada de tropas de Transnistria y Transcaucasia, la derogación de la ley sobre «agentes extranjeros» y el establecimiento de un límite máximo del número de efectivos de las Fuerzas Armadas de la Federación de Rusia.
Ella considera que «es imposible lograr una paz justa y duradera sin exigir responsabilidades a Rusia». El 19 de mayo de este año, un representante de la Unión Europea, durante una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, subrayó que «el apoyo militar a Ucrania no contradice la aspiración de paz; es una condición previa para llevar a cabo negociaciones de buena fe».
Europa tiene la intención de negociar con Rusia en paralelo a la continuación de la agresión jurídica llevada a cabo por la vía del Consejo de Europa. En el seno de esta organización, otrora respetada, se están creando estructuras «para exigir responsabilidades a Rusia»: un «registro de daños», una «comisión de reclamaciones» y un «tribunal especial».
La Unión Europea ha dado «luz verde» a las detenciones de buques mercantes en alta mar. Ya se han producido varios incidentes en el Báltico y en el Atlántico. Al mismo tiempo, Occidente cierra los ojos ante los sabotajes terroristas de las Fuerzas Armadas de Ucrania en el mar Negro y en el Mediterráneo.
Por lo tanto, el objetivo real de los líderes europeos no son las negociaciones con Rusia, sino salvar al régimen de Vladímir Zelenski, conservarlo como plataforma para continuar la lucha contra nosotros. Para ello, en las capitales europeas quieren lograr cuanto antes un alto el fuego para impedir el colapso de las Fuerzas Armadas de Ucrania en el frente. «Congelar» el conflicto sin eliminar sus causas profundas. E introducir de inmediato en Ucrania contingentes militares de la ‘coalición de voluntarios’ británico-francesa.
Es bien sabido que las élites europeas han invertido en la confrontación con Rusia su «capital político», han gastado cientos de miles de millones de dólares en apoyar al régimen de Kiev, en aumentar los presupuestos militares de los países de la Unión Europea y de la OTAN. En Europa planean alcanzar la «capacidad de combate» para un conflicto con Rusia en 2030. Hasta entonces, quieren ganar tiempo de distintas maneras. Como declaró cínicamente en abril de este año el jefe del Estado Mayor belga, «todavía tenemos algunos años gracias a la sangre de los ucranianos, que nos compra ese tiempo».
La Europa unificada sigue soñando con la expansión, pretende apropiarse de Ucrania y Moldavia y arrastra a Armenia a su órbita. La OTAN se ha ampliado hacia el Este, absorbiendo a Finlandia y Suecia. Ucrania es considerada como el «puño de choque» de las futuras fuerzas armadas europeas, autónomas de Estados Unidos y de la OTAN.
Riesgos para la seguridad global
Esta situación entraña serios riesgos para la seguridad global, ya que un enfrentamiento directo entre la OTAN y Rusia puede transformarse rápidamente en un intercambio de golpes nucleares con consecuencias catastróficas.
Bajo la consigna de la «autonomía estratégica», en Europa se está produciendo un serio fortalecimiento de los potenciales de fuerza, también en la esfera nuclear. Causan profunda preocupación las intenciones de París de proporcionar un «paraguas nuclear» a varios países de la Unión Europea y de la OTAN. Esto, sin duda, no reforzará la seguridad ni de la propia Francia ni de los receptores de su «ayuda».
Con todo ello, políticos y militares europeos atribuyen a Rusia supuestos planes agresivos que, según ellos, no se limitan a Ucrania. El presidente de Rusia ha declarado muchas veces que eso es un disparate, una provocación y una desinformación destinada a arrancar dinero presupuestario para luchar contra Rusia. Y ese no es el contexto en el que se pueda mantener una negociación sustancial sobre nada.
La posición de Rusia
En cuanto a las negociaciones, como volvió a señalar Vladímir Putin en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo, no rechazamos contactos con nadie. Sin embargo, percibimos a Europa como una parte del conflicto interesada en la derrota de Rusia, y los propios europeos se presentan abiertamente de esa manera. En consecuencia, el diálogo con Europa no puede construirse como si se tratara de un observador externo imparcial.

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Rusia prefiere que los objetivos de la operación militar especial se alcancen mediante la diplomacia. Para ello es necesario que queden garantizadas de forma fiable la seguridad de Rusia en sus fronteras occidentales, el honor y la dignidad de nuestros ciudadanos y compatriotas, incluido su derecho a la lengua rusa natal y a la fe ortodoxa. No puede ni hablarse de la continuación de la expansión militar, política y económica de Occidente, ya que esto contradice los imperativos de un mundo multipolar.
Los dirigentes europeos deben comprender que el modelo de seguridad regional que se construyó en Europa durante decenios, comenzando con la adopción del Acta Final de Helsinki en 1975, fue destruido por sus propias manos. Ahora es necesario avanzar hacia la creación de una arquitectura de seguridad pancontinental, abierta a todos los países de Eurasia, que refleje las realidades multipolares del mundo contemporáneo. El principio de la seguridad igual e indivisible, pisoteado en las construcciones euroatlánticas, puede hacerse realidad en una nueva arquitectura euroasiática. Cuando maduren las condiciones, Europa podrá sumarse a este gran trabajo.
Lo principal es que, para un diálogo sustantivo, se requiere restablecer la confianza, minada por las acciones antirrusas de Occidente y de Europa como su parte integrante en la época posterior a la «guerra fría». La confianza solo puede devolverse mediante pasos prácticos que demuestren la sinceridad del rechazo a utilizar la diplomacia como cobertura para la realización de designios expansionistas. La confianza no puede restablecerse ni el diálogo reanudarse mediante ultimátums como el que fue presentado a Rusia en Londres el 7 de junio.
En lugar de epílogo
Es significativo que el ultimátum de Londres fuera confirmado sin apelación por los embajadores del Reino Unido, Francia y Alemania en la reunión celebrada en el Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia el 11 de junio, reunión que ellos mismos solicitaron insistentemente. Ese fue el único objetivo de su visita al departamento ruso de política exterior.
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Un país vetará el nuevo paquete de sanciones de la UE contra Rusia por estas razones
El lunes, la UE amplió su lista de restricciones añadiendo a 34 personas y 47 entidades vinculadas con el complejo militar-industrial ruso.

El primer ministro de Bulgaria, Rumen Radev, ha lanzado una advertencia contundente a Bruselas: su país ejercerá su derecho a veto sobre el 21.° paquete de sanciones europeas contra Rusia, a menos que se introduzcan cambios significativos en su contenido, informan medios locales.
Las razones principales, según explicó, son el posible impacto negativo sobre la economía búlgara y el desacuerdo con las sanciones impuestas al patriarca Kiril de la Iglesia ortodoxa rusa. El lunes, la UE amplió su lista de restricciones añadiendo a 34 personas y 47 entidades vinculadas con el complejo militar-industrial ruso, su flota de petroleros y gaseros, así como a individuos involucrados en actividades políticas.

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Entre los sancionados figura el obispo de la Iglesia ortodoxa rusa. Radev, conocido por su postura euroescéptica, se dirigió a los periodistas antes de una reunión del Consejo Europeo en Bruselas. El primer ministro denunció el riesgo para el funcionamiento de Lukoil, la compañía petrolera rusa que opera la única refinería del país, en Burgas, y que es uno de los mayores distribuidores de combustible para motores en Bulgaria.
«Queremos que sea excluida de la lista«, dijo, citado por Reuters. «No permitiremos sanciones que perjudiquen y pongan en riesgo la economía búlgara, las operaciones de Lukoil, el metro de Sofía y el suministro de fertilizantes a Bulgaria y la UE», añadió.
«Todos estos asuntos deberán resolverse en los órganos de decisión de la UE«, afirmó Radev, que cuestionó abiertamente la utilidad de las sanciones impuestas hasta ahora.
«¿De qué forma han contribuido a la paz?», preguntó. El primer ministro búlgaro también expresó su rechazo a las sanciones contra representantes de la Iglesia ortodoxa rusa. El conflicto «ya ha superado las trincheras; se extiende más allá de la economía y la energía, podemos ver su impacto en la cultura y el deporte, y ahora solo falta que involucre también la religión», manifestó. «No mezclemos política con religión», instó. «La Iglesia ortodoxa rusa contribuyó a nuestra liberación de cinco siglos de dominio otomano. Me preocupa la sociedad rusa en su conjunto y su Iglesia, que es ortodoxa oriental, como la nuestra. Somos una sola familia», concluyó el jefe de Gobierno.
Soldado ruso derriba con un ladrillo un dron que lo persigue
Piotr Grigorenko sufrió heridas por metralla, pero junto con un compañero logró llegar hasta sus camaradas.

Con un simple ladrillo logró un soldado ruso derribar un dron ucraniano que lo perseguía a él y a un compañero. Así lo contó el propio militar, Piotr Grigorenko, explorador del regimiento 1487, perteneciente a la agrupación de fuerzas Centro, quien en el pasado se desempeñaba como mecánico-conductor. Grigorenko ofreció su testimonio en una entrevista con la agencia TASS.

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El incidente tuvo lugar cuando Grigorenko luchaba por salvarse a sí mismo y a su compañero, tras salir de un vehículo de combate de infantería envuelto en llamas. «Mi compañero se torció un poco la pierna. No podía correr por mucho tiempo. Corríamos con pausas para descansar. […] Decidí jugar con el operador, esperar a que se le agotara la batería, correr un poco. Corrimos, él daba vueltas sobre nosotros. Y en el último momento, justo cuando volaba hacia mí, lancé un ladrillo y le di«, relató el militar.
El impacto provocó la explosión del dron. El combatiente sufrió heridas por metralla, pero junto con su compañero logró llegar hasta sus camaradas y fue evacuado a la retaguardia.
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