Descolonización para acabar con la Junta
La firma de la Ley PROMESA por parte del presidente Barack Obama, el 30 de junio de 2016, representó la expresión más burda del colonialismo en Puerto Rico en tiempos recientes.



Por primera vez desde que se creó la farsa del Estado Libre Asociado, un ente nombrado por el presidente de EE. UU., la Junta de Control Fiscal, determina las prioridades presupuestarias del gobierno central, las corporaciones públicas y los municipios. Desde el principio, dichas prioridades presupuestarias han estado definidas en función de los intereses de los acreedores de la deuda y no en función de las necesidades de nuestra población. El ejemplo más claro es el de la Universidad de Puerto Rico, cuyo presupuesto ha sido mutilado con el apoyo del bipartidismo. No les ha importado las consecuencias de las determinaciones sobre nuestros sectores poblacionales vulnerabilizados y empobrecidos.
La Junta ha gastado más de $2,000 millones en asesores y contratos; y esa cifra ha sido sufragada por el presupuesto del gobierno central, demostrando el abuso de la Junta a los fondos públicos y su control de la realidad colonial. Han utilizado sus poderes para detener proyectos de ley y “vetar” legislación aprobada por la Legislatura y firmada por el gobernador o gobernadora.
Por todo esto, la compañera María de Lourdes Santiago marcó la ruta en contra de la Junta, cuando en 2016, sentenció “a la Junta, ni un vaso de agua”.
Recientemente, de Lourdes Santiago se expresaba sobre las exigencias de la Junta: “Lo que me parece inaceptable es que la Junta, que parece habitar en un universo paralelo, venga con esa historia a diez años de la imposición de promesas y después de haber gastado miles de millones de dólares del pueblo de Puerto Rico en su operación”.
“Llegó a cimentar el régimen colonial que ejecutan con políticas de austeridad que perjudican a las personas más vulnerables y continúan promoviendo políticas de privilegios a quienes más tienen”.
La Junta, el colonialismo que la creó y que la sostiene debe ser combatido políticamente. Es necesario exigir un verdadero proceso de descolonización para acabar con la Junta, la colonia y construir la patria nueva.
Descubre más desde Nueva Pensamiento Crítico
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.































