España-Argentina: más que Messi vs Lamine, un choque de generaciones y maneras de entender el fútbol
La edad media de la albiceleste supera los 29 años por los 26 de los españoles; Messi disputa su tercera final y cerrar su último baile a los 39 años, 20 más que la estrella emergente de España


18 de julio de 2026 22:23 h
Actualizado el 19/07/2026 05:30 h
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Cualquiera que se haya asomado a alguna red social en los últimos días se ha topado con la fotografía del diario Sport en 2007 en la que Leo Messi baña en un barreño a un bebé Lamine Yamal. El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, pensaba que la fotografía estaba generada por inteligencia artificial, como muchos de los que la han visto por primera vez después de que Argentina se clasificase para la final del Mundial 2026 con España. En esa imagen de hace casi dos décadas, Messi tiene 20 años, un año más de los que han llevado a Lamine Yamal a su primer Mundial.
La fotografía, millones de veces compartida y reproducida, es el reclamo perfecto del gran espectáculo que se presenta para la final de este domingo, en el que Argentina intentará ganar su cuarto Mundial (el segundo consecutivo) y España coser en su escudo la segunda estrella: Un fútbol veterano frente a otro joven. Y dos maneras muy diferentes de entender el juego, del indudable liderazgo de Messi al ejercicio colectivo de España.
Argentina es una de las selecciones más veteranas del Mundial 2026. La edad media de sus futbolistas convocados es de 29 años, con el propio Messi ya a un año de cumplir los 40. La edad media de los futbolistas españoles es una de las más bajas del campeonato, con 26,7 años. Solo ha habido cinco selecciones más jóvenes: Costa de Marfil, Ecuador, Bosnia, Marruecos y Túnez. En cambio, los argentinos han sido los octavos más veteranos. Pero podían haber sido de los primeros de no haber contado con jóvenes promesas que apenas han jugado como Nico Paz, Valentín Barco o Alejandro Garnacho.
En el once inicial de España se han consolidado dos adolescentes sobre los que recae gran parte del juego: Lamine Yamal y Pau Cubarsí, ambos con 19 años salidos de La Masía, la factoría que ya nutrió a los campeones del primer mundial. El más veterano de la convocatoria es Borja Iglesias, con 33 años, una edad que en el fútbol actual no es elevada. El delantero del Celta apenas ha jugado unos minutos. Junto a Messi, en Argentina, Otamendi, a sus 38 años, es otro futbolista clave para la albiceleste.
Además del choque generacional, la final entre España y Argentina decidirá el modelo de fútbol que se consolida en el Mundial de 2026. Por un lado está el juego coral de España, donde el colectivo se impone frente a cualquier individualidad, en una selección que se defiende con el balón, con pases muy rápidos de una precisión quirúrgica y movimientos al espacio que agotan al rival.
Del otro lado del campo está el fútbol de Argentina en el que Messi es el líder indiscutible, capaz de cambiar un partido sacándose goles de la manga o asistiendo a compañeros de manera inverosímil. Un juego canchero de toda la vida, en el que la táctica es importante, pero también el estado de ánimo, la lucha, la pelea y en el que incluso se juega al filo (durante buena parte del partido contra Inglaterra también por fuera) del propio reglamento.
En todo el campeonato, España, con fama de equipo ofensivo, no ha estado nunca por detrás en el marcador. Su único tropiezo fue el partido inicial, el empate a cero frente a Cabo Verde. En todo el Mundial, solo ha recibido un gol, el de Bélgica en cuartos de final. Argentina, en cambio, ha tenido que luchar hasta el final, remontando uno tras otro partidos que tenía perdidos a escasos minutos de acabar. Cabo Verde les forzó una prórroga en octavos de final, Egipto les ganaba uno a dos a siete minutos de que concluyesen los cuartos de final y por último la gesta contra Inglaterra cuando el partido y la propia albiceleste agonizaban.
En todos los encuentros Messi sacudía su chistera y resolvía sobre la bocina. Durante el campeonato y salvo con Cabo Verde a la selección española no se le ha visto sufrir, pero sí jugar con mucha paciencia, moviendo el balón hasta el agotamiento rival y con la esperanza de que tarde o temprano llegaría el gol.
Hay expectación y se ha escrito mucho sobre cómo será el partido de este domingo a las 21:00 en el MetLife de Nueva Jersey, de cómo arrancará. De si Argentina volverá a ese fútbol intenso (y a ratos marrullero) de la semifinal, en el que en tres minutos le dejó dos recados a los futbolistas ingleses; de si el árbitro será más o menos permisivo; sobre si España dominará con el balón; la albiceleste se encerrará esperando su oportunidad o si veremos algo que se sale fuera de cualquier guion conocido hasta ahora en el Mundial.
Además, están los factores externos. La del domingo será la primera final con un descanso de media hora para que la FIFA pueda seguir facturando. El césped del estadio no es ni de lejos el mejor de este Mundial, con un terreno de juego muy duro. El coliseo es abierto, a diferencia de los estadios cerrados con aire acondicionado en los que se han jugado muchos partidos. Los futbolistas correrán a pleno sol de la Costa Este de Estados Unidos, con una humedad alta y, es probable, respirarán un aire contaminado por el humo de los incendios que están quemando Canadá. El alcalde de Nueva York ya le ha pedido a sus vecinos que salgan a la calle lo menos posible, aunque el sábado se prevén lluvias y que algo se alivie el ambiente.
A la épica de la final del Mundial se suma que Messi, para muchos el mejor jugador de la historia, está ante su más que probable último baile con su selección, como De Paul, Otamendi e incluso el Dibu Martínez. Mientras que la generación de Lamine y Nico Williams tienen todo el fútbol por delante si nada se tuerce.Ni inteligencia artificial ni ficción: la fotografía de Messi bañando a Lamine Yamal es real y esta es su historia
Hace diecinueve años nadie podía imaginar que aquel niño desnudo dentro de un barreño acabaría disputando un Mundial contra la estrella planetaria que lo sostenía con las dos manos. La fotografía era entonces una simple sesión benéfica para un calendario solidario. Hoy parece una metáfora escrita por un guionista demasiado imaginativo. El futbolista que marcó una era se enfrenta al que aspira a inaugurar la siguiente. Pase lo que pase el domingo, el fútbol saldrá del MetLife con una certeza: el tiempo no se detiene.
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Inglaterra-Francia: diez goles en el partido que nadie quería jugar
- En la final de consolación del Mundial, que ganaron los británicos por 6 a 4, ocurrió lo que suele ocurrir cuando te liberas del miedo a perder, incluso del miedo a ganar
- — España-Argentina: más que Messi vs Lamine, un choque de generaciones y maneras de entender el fútbol


19 de julio de 2026 08:15 h
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Luis Aragonés solía decir que del subcampeón no se acuerda nadie, aunque la memoria deportiva tiene especial debilidad por los derrotados. El fútbol, como cualquier deporte de eliminación directa, construye su relato alrededor de la épica del ganador y de la tragedia del perdedor. Entre esos dos polos no hay espacio para un tercer lugar y mucho menos para un cuarto; la narrativa emocional del deporte es esencialmente binaria. Así que el tercer puesto es ese armario donde se guardan las bolsas de plástico futbolísticas. Nadie presume de haber sido tercero en un Mundial, ni siquiera los alemanes, que han convertido el bronce en su pequeña industria nacional. Tienen cuatro terceros puestos repartidos entre 1934, 1970, 2006 y 2010, un récord que impresiona durante unos cinco segundos aproximadamente.
En la final de consolación entre Francia e Inglaterra ocurrió lo que suele ocurrir cuando te liberas del miedo a perder, e incluso del miedo a ganar. Inglaterra comenzó el partido como si el fracaso hubiese quitado el peso de las piernas de sus jugadores. En el minuto 37, en poco más de media hora, ya había anotado tres goles al mejor equipo del torneo hasta la semifinal en Dallas frente a España. Antes del descanso, la cifra había escalado a un 0-4. Porque también ocurrió lo que suele ocurrir cuando te liberas de cualquier pretensión por presionar: durante la primera parte el partido adquirió tintes de un solteros contra casados por la inconmensurable laxitud francesa. En los primeros 45 minutos, los galos recibieron los mismos goles que durante los siete partidos previos y solo cometieron una falta defensiva.
Para Deschamps, el entrenador galo que se despedía de su selección este sábado, “lo mejor para Francia e Inglaterra sería que este partido no existiera”. Eso dijo en la previa y sus jugadores, obedientes y diligentes, cumplieron su deseo desapareciendo sobre el terreno de juego en el primer tiempo. Lo que parecía una pachanga de proporciones bíblicas se transformó, tras el descanso, en un partido con tensión. La charla de Deschamps en el vestuario debió de ser memorable. La amenaza de la remontada francesa acabó desembocando en un divertidísimo e insólito 4-6. Diez goles en un partido que nadie quería jugar.
Mbappé le había dedicado un bonito mensaje a Deschamps en sus redes sociales antes del partido: “La gente no siempre ha sabido apreciar tu grandeza, pero el tiempo y la historia se encargarán de ello”, escribió. No hubo mucha grandeza colectiva en la despedida de Deschamps, aunque sí individual. Mbappé marcó dos tantos convirtiéndose en el máximo goleador histórico de la Copa del Mundo con 22 goles. Y Olise superó el récord de cinco asistencias de Pelé.
La historia puede llegar a canonizar a los derrotados, por supuesto siempre lo hace con los victoriosos, pero nunca pierde el tiempo con los terceros. Sin embargo, Inglaterra ha firmado su mejor actuación en un Mundial masculino desde 1966, un éxito en el ámbito internacional que estuvo fuera de su alcance durante más de medio siglo.España-Argentina: más que Messi vs Lamine, un choque de generaciones y maneras de entender el fútbol
El fútbol, cuando deja de sentirse trascendental, puede regresar a su esencia más pura. Nadie dijo que esta sea necesariamente defensiva.
Israel y Palestina, en el Mundial: Netanyahu banca a Argentina mientras Gaza celebra las victorias de España
- Palestina celebró el pase de la selección a la final después de que Sánchez fuese el primer líder europeo en reconocer al país y de que Lamine Yamal celebrase la liga del Barça con una bandera del país, mientras Milei presume de ser “el presidente más sionista del mundo” y los ministros más ultras de Netanyahu presumen de “rezar para que gane Argentina”

18 de julio de 2026 22:23 h
Actualizado el 19/07/2026 05:30 h
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De vez en cuando el exfutbolista, exentrenador y escritor Jorge Valdano recuerda que el fútbol es lo que más importa de entre lo que no importa nada. Y también una final del Mundial, por mucha final del Mundial que sea, se convierte en un acontecimiento insignificante ante los conflictos de verdad sobre todo si se está produciendo un genocidio como el que sufre el pueblo palestino a manos de Israel, una realidad reconocida desde hace más de un año por la ONU pero que cuenta con la connivencia de EEUU, anfitrión de la final.
A menudo acontecimientos históricos graves se entremezclan con las grandes pruebas deportivas y su capacidad para atraer la atención del mundo. En las últimas semanas el fútbol ha dado pie a expresiones de alegría espontáneas incluso en lugares del mundo tan castigados como la franja de Gaza. El pasado martes, distintos creadores de contenido mostraron una plaza repleta y gente celebrando en la zona la victoria de España por 2-0 frente a Francia en la primera semifinal del Mundial. “Viva España, hoy sois los campeones”, se escucha decir en un vídeo al influencer palestino Mahmuod Salhi. Tardó poco en unirse a los festejos el equipo gazatí de fútbol Al Irada: “Felicidades a España por su merecido éxito. El fútbol une a la gente más allá de las fronteras. Nosotros jugamos con esperanza, resiliencia y respeto, y hoy celebramos vuestro éxito. Os deseamos todavía más victorias”, se puede leer en un mensaje compartido en redes sociales. De fondo, late la política.https://www.instagram.com/reel/DayVHmAgC4y/embed/captioned/?cr=1&v=14&wp=1262&rd=https%3A%2F%2Fwww.eldiario.es&rp=%2Fmundial-2026%2Fisrael-palestina-mundial-netanyahu-banca-argentina-gaza-celebra-victorias-espana_1_13390558.html#%7B%22ci%22%3A0%2C%22os%22%3A427.80000000004657%2C%22ls%22%3A161.60000000009313%2C%22le%22%3A424.9000000001397%7D
Hace dos años, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció el reconocimiento como Estado de Palestina con estas palabras en el Congreso: “Ha llegado la hora de pasar de las palabras a la acción, de decirle a los palestinos que estamos con ellos, que hay esperanza. Que por muchos pueblos que se bombardeen, la tierra y la identidad de Palestina seguirán existiendo en nuestros corazones, en la legalidad internacional y en el proyecto de un mundo en armonía”. Desde entonces, la postura del Gobierno sobre la necesidad de detener el genocidio palestino ha sido cada vez más firme, incluso cuando los socios de la Unión Europea se han resistido a definir lo que sucede en Gaza como genocidio o cuando la Comisión Europea ha exhibido una proverbial tibieza. En este tiempo, el Gobierno de Palestina ha agradecido a España su postura y ha animado al resto de aliados europeos a seguir su ejemplo. Las buenas relaciones entre ambos países se dejan notar ahora en las calles.
Las simpatías palestinas por el equipo español tienen más alicientes que la política exterior del Gobierno. El pasado mayo, durante la celebración de la liga por las calles de Barcelona, la estrella del club y de la selección, Lamine Yamal exhibió desde el autobús una bandera palestina. Y esa imagen quedó reproducida en un mural sobre los edificios destruidos de Gaza pero también motivó una dura respuesta de Israel que acusó al delantero barcelonista de “apoyar el terrorismo”. Ese es el contexto en el que se celebra la final de este domingo.
“No es un secreto que tenemos varias diferencias con el Gobierno de España. Estamos en un momento complejo. Dicho esto, sabemos separar entre el Gobierno y el conjunto de España. Israel mantiene un vínculo estrecho y profundo con la sociedad española en los más diversos ámbitos. Mi responsabilidad como diplomática es mantener abiertos los puentes y el diálogo, más aún cuando hay desacuerdos”, explica a elDiario.es Dana Erlich, embajadora en funciones de Israel en España durante las vísperas de la final contra Argentina.
La diplomática se muestra crítica con el Gobierno español pero evita mojarse sobre el Mundial: “Nos preocupa la acumulación de iniciativas y declaraciones que intentan condenar, aislar o castigar a Israel. Si analizamos esos pasos y esas posturas, vemos que no son acciones que mejoren la vida de los palestinos o de los israelíes, ni que contribuyan a la estabilidad o a la coexistencia. Las posiciones españolas han puesto el acento casi exclusivamente en la crítica a Israel y no suficientemente en Hamás, en Hezbolá, en Irán y en la amenaza regional”. elDiario.es se ha puesto también en contacto con la embajada de Palestina en España para recoger su punto de vista, pero no ha obtenido respuesta.

El Gobierno de Israel, con Argentina por la vía de Milei y Netanyahu
Y no es precisamente que entre los pueblos palestino y argentino no haya conexión. De hecho, el propio Salhi compartió el pasado miércoles en sus redes un vídeo en el que también se podía ver a gazatíes celebrando la remontada del equipo de Scaloni frente a Inglaterra. No hay que olvidar que Argentina alberga una importante comunidad de palestinos que migraron al país a comienzos del siglo XX, algo decisivo a la hora de que el país latinoamericano reconociera a Palestina como Estado en 2010 tras una visita del entonces líder de Gobierno palestino, Mahmoud Abbas. En estos años, algunas de las voces más críticas con el genocidio palestino han llegado precisamente desde Argentina. Es el caso, por ejemplo, del filósofo y profesor universitario Ariel Feldman, un israelí afincado en el país latinoamericano que lleva años criticando lo que sucede en Gaza y explicando que estar en contra del sionismo y a favor de los derechos humanos no convierte a nadie en antisemita.
Pero el inquilino de la Casa Rosada, Javier Milei, está haciendo todo lo posible por romper estas buenas relaciones entre ambos pueblos. Hace solo unos meses, en su afán por acercarse cada vez más a Donald Trump, declaró, durante una visita diplomática a EEUU: “Estoy orgulloso de ser el presidente más sionista del mundo”. No fue una sorpresa. Recién nombrado para el cargo, Milei incluyó a Israel entre los primeros países que debía visitar. Allí, lloró junto al Muro de las Lamentaciones y apoyó la decisión de trasladar la embajada argentina en Israel de Tel Aviv a Jerusalén, un territorio en disputa entre palestinos e israelíes desde hace décadas.
Es un apoyo correspondido por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. “Javier Milei es una superestrella. Ha hecho cosas increíbles adoptando una economía de libre mercado. Nos gusta hablar de eso. Milei es un gran amigo de Israel”, dijo hace una semana Netanyahu en The Ben Ben Baruch Mojo Podcast. Por si hubiera alguna duda, dos hombres tan cercanos a Netanyahu como Bezalel Smotrich, ministro de Finanzas de Israel, y Ben Gvir, ministro de Seguridad Nacional, se han mostrado también a favor de Argentina. Este último, conocido por su ideología de extrema derecha y su defensa a ultranza del supremacismo judío, lanzó en redes una pregunta retórica: “¿De verdad tengo que explicar por qué rezo con todo mi corazón para que Argentina gane?”.
“Argentina ha entendido que la lucha contra el terrorismo, el antisemitismo y la amenaza iraní no es solo una cuestión de Oriente Próximo. Vemos que no es solo Argentina la que comparte esta visión: hay varios países con los que cooperamos de forma estrecha en ámbitos como seguridad, tecnología, innovación, cultura y medicina, tanto de manera bilateral como en foros internacionales”, explica Erlich sobre el estado actual de las relaciones entre Argentina e Israel.
La embajadora en funciones, hija de argentinos, ahonda en estos vínculos: “Argentina tiene una de las comunidades judías más grandes del mundo y ha sufrido en su propio territorio el terrorismo vinculado a Irán, por lo que comprende muy bien las amenazas compartidas. Hay una gran cercanía, además de una relación histórica, cultural y humana muy profunda. Yo misma soy un ejemplo de los vínculos familiares, culturales y emocionales entre Israel y Argentina, y el fútbol es parte natural de esa conexión”.
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En el Mundial, a los 40: los cuidados y la alimentación estiran las carreras de las estrellas
- Entre los 20 futbolistas que superaban los 37 años en este Mundial, un récord hasta la fecha, varios son estrellas en sus selecciones, como Messi, Cristiano o Modric, que han llevado al límite su preparación a unas edades en las que se multiplica el riesgo de lesión
- — La rebelión de los pequeños y el nuevo orden del fútbol mundial

18 de julio de 2026 22:23 h
Actualizado el 19/07/2026 05:30 h
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Para quienes llegamos a este Mundial de fútbol por encima de los 30 años, cada partido es como una bofetada que nos recuerda que estamos dejando de ser jóvenes. Todo el mundo sabe que a partir de los 35 la carrera de los futbolistas comienza —o comenzaba— su declive: los jugadores ya no llegan bien a los choques, les cuesta más mantener el ritmo y aguantar los 90 minutos a pleno rendimiento. Sin embargo, un pequeño grupo se resiste a la jubilación forzosa.Messi, Cristiano, Modric: «Los viejos» siguen enseñando el camino
A las estrellas que, tras haber consumido el hidrógeno en su núcleo convirtiéndolo en helio, comienzan a quemar el hidrógeno externo y entran en la etapa final de su vida se las conoce como las ‘gigantes rojas’. Si bien en el caso de los astros candentes esta “etapa final” puede durar unos 500 millones de años, en el caso de las estrellas futbolísticas pueden ser tres, cinco, o tal vez ocho temporadas. Nunca se sabe.
Entre las novedades de este Mundial de récords, uno de los más llamativos es el de los jugadores mayores de 37 años. Son apenas 20 los “gigantes rojos” que han arrancado el torneo del total de 1.248 jugadores que participan en la competición y muchos de ellos pasarán a la historia —al menos durante los próximos cuatro años— con su entrada en el Top 10 de futbolistas que disputaron el torneo más importante del fútbol internacional con más años a sus espaldas (y en cada pierna).
Entre ellos, la novedad es que varios jugadores al borde de los 40 o que incluso superan esa barrera ejercen como estrellas de sus selecciones. Cristiano Ronaldo a sus 41 años ha disputado su sexto mundial, igual que Messi, con 39, que todavía aspira a ganarlo y en la semifinal contra Inglaterra dio otras dos asistencias. Modric ha jugado cinco. Y los tres han asumido roles protagonistas en sus equipos.
Messi no solo ha jugado los siete partidos de su selección (contra Jordania, con todo decidido no fue titular pero salió media hora) sino que disputó dos prórrogas contra Cabo Verde en dieciseisavos y Suiza en cuartos y es el mejor jugador del equipo, con ocho goles y cuatro asistencias. Este domingo disputará su segunda final consecutiva.
En Portugal Ronaldo fue titular en los cinco partidos de su selección, eliminada por España en cuartos de final, marcó tres goles, dos de ellos contra Uzbekistán, lo que lo sitúa como el jugador de más edad en lograrlo a sus 41 años. Tras regresar a su país advirtió que el final de su carrera lo decidirá él mismo.
En Croacia, Modric no solo ha lucido el brazalete de capitán en los cuatro partidos que Croacia disputó en esta edición de la Copa del Mundo, también asumió la dirección del juego con 40 años, en el que fue su quinto mundial consecutivo. En Bosnia el delantero Edin Dzeco, que salió en el once inicial en los tres partidos que duró su equipo en el Mundial.
En la misma franja de edad hay extremos como el panameño Alberto Quintero y varios defensas: Nagatomo (Japón), Tim Ream (EEUU), Nicolás Otamendi (Argentina), Stopira (Cabo Verde) y Michael Boxall (Nueva Zelanda).

Pero más de la mitad de los casi cuarentones juegan con guantes. ¿Es más fácil llegar a estas edades a los mundiales siendo portero? ¿Cada vez son capaces de mantenerse en el máximo nivel los futbolistas durante más tiempo? ¿Qué ha cambiado para que podamos ver a tantos jugadores con más de 37 años en la Copa del Mundo? Intentamos responder a estas preguntas con la ayuda de Fátima Breña, doctora de los servicios médicos del Sevilla FC.
“El tema de la edad en sí no es tanto un factor determinante como sí lo es el historial lesivo del jugador”, explica la doctora, que recuerda que en términos generales al ser carreras deportivas más largas los futbolistas suelen haber acumulado ya varias lesiones. “En el caso de jugadores con intervenciones quirúrgicas —de rodilla, sobre todo— suelen tener un trabajo preventivo asociado que tienen que realizar a diario. Y si han acumulado más lesiones musculares también tienen un tratamiento preventivo específico”, detalla Fátima Breña.
El caso de las lesiones graves de rodilla es seguramente la mayor pesadilla para un futbolista. Una lesión de este tipo puede obligarle a estar toda una temporada apartado de los terrenos de juego. “Son muchos meses de un trabajo muy de gimnasio al que el jugador no está acostumbrado, y se hace duro”, reconoce Breña, que explica que después estos jugadores presentan dolores de forma frecuente en la zona de la rodilla por la operación y que “si no son constantes en el trabajo preventivo, fisio y trabajo de recuperación suelen asociar otras lesiones y molestias que empeoran mucho el rendimiento”.
Empezamos por el más veterano. El portero de Escocia, Craig Gordon, se ha quedado a las puertas de convertirse en el segundo futbolista de más edad en disputar un partido en un Mundial de fútbol con la friolera de 43 años y 176 días el día que se disputó el Escocia-Brasil. El guardameta Angus Gunn fue finalmente titular en los tres partidos de su selección, que no logró clasificarse para la fase final. Solo un futbolista le habría superado: la leyenda del fútbol egipcio, Essam El-Hadary, que jugó su último partido en el Mundial de Rusia de 2018 con 45 años y 161 días.

En su caso, pese a entrar finalmente en la convocatoria, una lesión de cuello es probablemente el motivo por el que no ha disputado ningún minuto, tras perderse la mayor parte de la temporada. La doctora afirma que una lesión de este tipo puede suponer una secuela importante para el futbolista, ya que son intervenciones quirúrgicas complicadas, y añade que en esos casos “se suele firmar una exención de responsabilidad a los servicios médicos porque es el jugador el que decide competir con esos riesgos”.
Hasta este Mundial de fútbol, la lista de los 10 futbolistas de más edad en disputar esta competición estaba formada casi exclusivamente por porteros. A El-Hadary le siguen el guardameta colombiano Faryd Mondragón, que disputó el Mundial de 2014 con más de 43 años, y el legendario delantero camerunés Roger Milla, el único futbolista sin guantes de la lista y que ostenta otro de los grandes récords de los mundiales. Anotó un gol contra Rusia en el Mundial de 1994 que, a día de hoy, sigue siendo el tanto del jugador más veterano en las copas del mundo.
Aunque Mondragón y el resto de colombianos recordarán mejor su participación en el Mundial de 1990 cuando, después de vencer a Rumanía con dos goles en el descuento, eliminó a la selección cafetera con otro doblete en el tiempo extra que celebró con un
Completan la lista de futbolistas veteranos el irlandés (del norte) Pat Jennings, los ingleses Peter Shilton y David James, el italiano Dino Zoff, el tunecino Ali Boumnijel, el mexicano Talavera o el escocés Jim Leighton. Todos ellos porteros. Pero lo cierto es que muchos de ellos van a quedarse fuera de esa lista después de la competición de este verano. Por ejemplo, con su debut en el República Checa-México, el también guardameta Guillermo Ochoa superó la marca de Ifredo Talavera en el Mundial de Qatar (40 años y 63 días) y se convirtió en el más veterano en jugar con la selección tricolor con 40 años y 347 días.
La doctora Breña recalca que el caso de los porteros es “totalmente diferente”. Principalmente porque “se lesionan menos”, algo que atribuye a una menor carga física durante los partidos. Aunque enfatiza que tienen lesiones más graves de origen traumático. Esto supone que aquellos guardametas que no han tenido este tipo de lesiones puedan alargar más su carrera y que, según le explican los técnicos, “la confianza y experiencia de un portero tiene una curva más alargada que los jugadores de campo, por tanto su mejor momento profesional está más retrasado”.
Lo más llamativo de este Mundial, de hecho, es que no solo hay porteros por encima de los 37 años, algo que hasta ahora solía ser lo más habitual entre los veteranos. Además del caso de Ochoa con México, también hay otros guardametas entre los 20 más mayores: Vozinha, convertido en estrella de Cabo Verde en su primera clasificación mundialista (40 años); Manuel Neuer, portero de Alemania (40 años); Fernando Muslera, guardameta uruguayo; Hernán Galíndez, de Ecuador; y El Mahdy Soliman, en Egipto (todos con 39 años); Weverton, Brasil; el portero de Haití Placide, y el Gatito Fernández (Paraguay), todos de 38 años, cierran esta lista.

Aunque es cierto que muchas de estas estrellas no han sufrido lesiones demasiado graves en sus carreras, por lo general los jugadores veteranos llevan una “mochila” de trabajo añadido que supone llevar a cabo calentamientos más largos antes de los entrenamientos y los partidos o más trabajo con el fisioterapeuta, el uso de vendajes, etc. Además, la médica recuerda que la edad también es un factor limitante a la hora de recuperar los músculos después del ejercicio.
¿Qué supone esto? Pues que los jugadores tienen que ser “muy estrictos y cuidadosos” tanto en el descanso como en la alimentación, que es clave en su recuperación, pero también en otros aspectos que se han ido incorporando con la profesionalización del fútbol como la fisioterapia, inmersiones en agua fría o “recuperadores”.

Estos recuperadores pueden consistir en sales de rehidratación durante el partido, “que evitan la deshidratación de mejor manera que tomar solo agua”, y después de los encuentros “bebidas con alto contenido en hidratos de carbono y proteína”, ya que, según explica la doctora Breñas “en los 30 minutos siguientes es cuando la absorción a nivel intestinal es mayor”.
Lo bueno del Mundial, explica Fátima, es que al estar los partidos más espaciados en el tiempo los jugadores pueden llegar con una buena recuperación al siguiente encuentro “si no tienen percances”. Y añade que la clave es que “si estos jugadores más mayores están ahí es porque en la mayor parte de los casos realizan estas rutinas de forma escrupulosa. Con la exigencia física del fútbol actual, no sería posible si no lo hicieran”.
A la pregunta de si los avances en la preparación deportiva es la “culpable” de que veamos llegar a muchos jugadores más mayores a estas competiciones de alto nivel, la médica del Sevilla FC no tiene dudas: “Totalmente”. “Antes un jugador con una lesión de rodilla grave era más complicado que recuperara su nivel”, explica, y destaca la importancia de la cuestión mental en los futbolistas de élite o de “la disciplina que han ido adquiriendo con los años”.La rebelión de los pequeños y el nuevo orden del fútbol mundial
“No es algo fácil. En equipos de cantera hay jugadores que no son capaces de soportar ese tipo de vida y, tras una lesión o incluso sin lesiones, no pueden dar el paso al fútbol de alto nivel”, apunta. Fátima Breñas afirma también que “a veces hay jugadores más jóvenes pero con menos hábito de trabajo y de autocuidado, y que por tanto recuperan peor a pesar de ser más jóvenes”.
La lista de los diez futbolistas más mayores hasta este Mundial
- Essam El-Hadary (Egipto) – POR – 45 años, 161 días en Rusia 2018
- Faryd Mondragón (Colombia) – POR – 43 años, 3 días en Brasil 2014
- Roger Milla (Camerún) – DEL – 42 años, 39 días en EEUU 1994
- Pat Jennings (Irlanda del Norte) – POR – 41 años, 0 días en México 1986
- Peter Shilton (Inglaterra) – POR – 40 años, 292 días en Italia 1990
- Dino Zoff (Italia) – POR – 40 años, 133 días en España 1982
- Ali Boumnijel (Túnez) – POR – 40 años, 71 días en Alemania 2006
- lfredo Talavera (México) – POR – 40 años, 63 días en Qatar 2022
- Jim Leighton (Escocia) – POR – 39 años, 334 días en Francia 1998
- David James (Inglaterra) – POR – 39 años, 330 días en Sudáfrica 2010
El monstruo Final
- Si Robert Smith fue capaz de derrotar a la terrible Mecha-Streisand, el kaiju de dos cabezas formado por Trump e Infantino no le duraría ni el descanso de la Super Bowl del Mundial
- — Robert Smith, líder de The Cure, ataca a la FIFA y a Trump por la final del Mundial: “Iros a la mierda”

18 de julio de 2026 22:23 h
Actualizado el 19/07/2026 05:30 h
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En el penúltimo episodio de la primera temporada de South Park, Robert Smith, salva al mundo de una terrible amenaza: se transforma en una polilla gigante para destruir a Mecha-Streisand, la versión dinosaurio-mecánico-gigante de la protagonista de Hello, Dolly! Por eso no me sorprendió que fuese él quien abriese el fuego contra el show de medio tiempo –la nueva amenaza impulsada por ese kaiju de dos cabezas que forman Trump e Infantino– que pretende convertir la final del Mundial de soccer en una nueva Super Bowl.Justin Bieber se suma a Shakira, Madonna y BTS y actuará en la final del Mundial de fútbol
Quien con niños se acuesta, meado se levanta, dice el refrán, así que, sinceramente, ¿qué podíamos esperar que pasara llevando el gran evento del fútbol a Estados Unidos, el único lugar del orbe donde aún jugaba en las ligas menores, como el curling o la petanca, esa disciplina de la que no se puede vivir? Pues lo único que podía suceder: que lo americanizasen. Lo hemos visto en millones de películas de sobremesa. Ese (o esa) adolescente con un enorme potencial pero que no deja de ser un loser –otra figura ajena a nuestra cultura pero que ya hemos importado– hasta que se corta el pelo y se quita esas pintas. Eso, ni más ni menos, es lo que le han hecho los republicans a nuestro deporte rey.
Era cuestión de tiempo. Primero, convirtieron de facto los dos tiempos en cuatro cuartos inventándose la pausa de recaudación. Hasta la cuenta oficial de la Euroliga de baloncesto ironizaba con esa especie de apropiación cultural, olvidando que ellos la sufrieron primero porque, hasta el 2000, lo de la canasta –fuera de la NBA–, se jugaba en dos partes de 20 minutos. Primera pista. Luego vimos cómo en el Mundial se lucían tipos que rondaban los 40 tacos, algo que –LeBron aparte– parecía patrimonio exclusivo del béisbol. Ya nos habían colonizado dos de tres, sólo quedaba la invasión del football. Y se quedó con el descanso.
Robert cita a Infantino –al que rebautiza como Infantosser–, para quien el show de medio tiempo “celebrará el fútbol, la música y nuestros valores compartidos, asegurando un legado que trasciende el pitido final”. Esa afirmación da más miedo que el videoclip de Lullaby, porque durante este Mundial –dentro y fuera del estadio– hemos tenido ocasión de comprobar cuáles son esos valores que comparten. Si el premio FIFA de la paz no nos lo había dejado suficientemente claro, el comodín Trump –la nueva tarjeta que debe llevar el referee en su bolsillo junto a la amarilla y la roja– acabó de despejar dudas. “En mi casa jugamos así”, le faltó decir al abusón de Mar-a-lago antes de amenazar con llevarse también el balón. No sirvió de nada. Los belgas bombardearon Seattle y Lukaku bailó como Donald hasta que La Roja se cruzó en su camino.
España contra Argentina era la final soñada por muchos. La mejor selección del mundo contra la mejor de Europa. La última oportunidad de Messi y la primera de Yamal. Si alguno gana por paliza, la metáfora del baño de Leo a Lamine inundará los titulares en todo el mundo. Milei no estará en NUEVAYoL “por superstición” –igual se lo recomendó Conan, su perro muerto–, así que el foco lo compartirán Trump e Infantino por la derecha y Mamdani y Pedro Sánchez por la izquierda. Un dos para dos que puede romper las redes, y más en función del resultado. Lástima que ya no esté Héctor del Mar para narrarlo.Robert Smith, líder de The Cure, ataca a la FIFA y a Trump por la final del Mundial: “Iros a la mierda”
Con lo que pasará sobre la cancha y lo que se cuece en el palco, ¿de verdad creen que necesitamos más espectáculo en el descanso? Total, cualquier cosa que no sea Robert Smith convertido en polilla gigante, enviando al kaiju al espacio exterior, va a ser una decepción…
No porque sea fútbol, sino porque es plaza
- Mientras escribo estas líneas -36 horas antes de la final-, con los nervios aún tranquilos y la emoción descansando previa al galope de mañana, pienso en esos valores intangibles que aporta el fútbol en las plazas: cómo integra a gente distinta, cómo facilita hablar con extraños


18 de julio de 2026 22:22 h
Actualizado el 19/07/2026 05:30 h
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Hoy estaré en la plaza de mi pueblo de adopción viendo jugar a España, celebrando cada gol de los nuestros… y comiéndome las uñas. No porque sea fútbol, sino porque es plaza.
Lo veré para pasar un buen rato. Una de las escasas ventajas del nacionalismo es que te permite, con poco esfuerzo, disfrutar del buen trabajo de otros. Veo jugar de forma magistral a nuestro equipo y me siento orgullosa. Además, me sale muy barato. También me siento muy satisfecha de los libros que he publicado, del hijo estupendo que he criado, pero dios mío, cuánto cuesta escribir un libro y criar a los hijos. En cambio, qué fácil es ver un partido de fútbol. Lo sé, no es el mismo tipo de satisfacción, pero en la variedad está el gusto. Como espectadora, compro alegría a precio de saldo.
Iré a la plaza por una segunda razón: lo que se nos viene encima en términos políticos y sociales no lo sabemos con precisión, pero no resulta aventurado avistar terremotos políticos, laborales y sociales en los próximos años. Cuando ocurra, nos salvarán las redes de apoyo, quienes nos ayuden y ayudemos, no porque piensan como nosotros, sino porque están cerca. Para tejer esas redes con los vecinos, el fútbol es un instrumento fácil y barato.
Por último, el tercer motivo: me gusta que la historia sea irónica. Noventa años después del comienzo de la guerra civil, La Roja se encarga hoy de que asociemos la idea de éxito y la idea de España. Pase lo que pase: estar en la final ya es un éxito enorme, un triunfo de La Roja.
Mientras escribo estas líneas -36 horas antes de la final-, con los nervios aún tranquilos y la emoción descansando previa al galope de mañana, pienso en esos valores intangibles que aporta el fútbol en las plazas: cómo integra a gente distinta, cómo facilita hablar con extraños.
Gianni Infantino, el presidente de FIFA, está demasiado lejos de las plazas, el combustible que hace arder la pasión futbolera. Ha olvidado todo lo intangible y ha convertido FIFA en una organización personalista, escorada hacia algo que no es fútbol. Cuando decidió, a petición de Trump, que se le retirara la tarjeta roja al estadounidense Folarin Balogun, quebró el principio más sagrado de las reglas del deporte: la igualdad. Si las normas no se aplican a todos por igual, se adultera la competición. Si la afición no confía en que los árbitros sean escrupulosamente neutrales, no hay emoción. Esta puñalada al corazón del fútbol infligida en Estados Unidos se ha clavado en todas las plazas del mundo.
Otro gran combate se disputará al mismo tiempo que el España-Argentina y será el que decida la identidad del fútbol. FIFA vive inmersa en una tensión casi insoportable entre sus dos funciones: ser el órgano que regula el fútbol a escala global o ser una organización comercial que busca obtener más y más beneficios. Esa tensión, gestionada con inteligencia, puede ser productiva. Pero en este mundial, Infantino ha tomado decisiones que han hecho reventar las costuras: ha vendido entradas a precios exorbitantes, ha introducido las pausas de hidratación. La prueba de fuego era el descanso de media hora en la final, que ha planeado como una amenaza al juego. Parece que finalmente solo durará dos minutos más de lo habitual. Veremos. Las normas del fútbol televisado solían ser el espejo en el que se miraban los niños y niñas que juegan haciendo una portería con dos piedras. Ahora ese espejo se está rompiendo. Una sucesión de anuncios interrumpida por 22 chavales jugando con normas desiguales, dista de ser un espectáculo inspirador.
Esperemos que este mundial no sea el que convirtió la alegría de las plazas en frustración con el personalismo arbitrario. En algún momento, habrá movimientos dentro de FIFA. Asimismo tendrán que plantarse los verdaderos amantes del fútbol, esos amigos que, cuando les hablo de estas cosas, me dicen que prefieren pasarlo por alto para seguir mirando el fútbol con ilusión. Yo quiero hacerlo sin ignorar los hechos. Precisamente está en juego esa magia infantil de las plazas, no por la mercantilización del fútbol, que lleva años ocurriendo, sino por poner las reglas del juego al servicio del negocio y los intereses personales. Ojalá en el futuro podamos saborear el fútbol en la plaza como lo haremos hoy.
Tres deportistas de élite ante el calor extremo en su trabajo: “Había momentos en que se me iba la cabeza”
- La ciclista Mireia Benito, el futbolista Héctor Bellerín y la corredora Azucena Díaz reflexionan sobre cómo la nueva realidad climática está poniendo patas arriba el mundo del deporte
- — Un mundial de fútbol a cámara lenta y más peligroso por el calor extra del cambio climático
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18 de julio de 2026 22:23 h
Actualizado el 19/07/2026 05:30 h
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Son el principal motor de la industria del deporte, representan a países enteros que no esperan de ellos y de ellas nada más que la excelencia, pero la nueva realidad climática está poniendo al límite su rendimiento físico y su salud y, de momento, las medidas de adaptación en su sector siguen siendo insuficientes.El calor altera el cerebro: la preocupante relación entre las temperaturas récord y el aumento de casos de violencia
No es un escenario probable sino ya real. El pasado 12 de julio, la dirección del Tour de Francia decidió recortar en 30 kilómetros la novena etapa por la previsión de altas temperaturas. Durante la carrera se vio a los corredores echarse constantemente agua por encima mientras las asistencias ofrecían bidones sobre la marcha. El número uno mundial de los pedales, el esloveno Tadej Pogacar ha dicho estos días: “Cambiaría el calendario para que no hubiera carreras en sitios calurosos en julio y agosto”.
Héctor Bellerín, futbolista del Real Betis, entrena y juega en la comunidad autónoma más cálida de España y, para él, las temperaturas récord que sufre el mundo son un tema serio dentro y fuera del fútbol, explica a elDiario.es: “El calor extremo tiene una repercusión demasiado grande a la hora de poder hacer mi trabajo. Cuanto más fatigado estás física y mentalmente, más difícil es tomar decisiones correctas en el campo. Esto lo notamos especialmente al final de los partidos”.
Ricardo Mora-Rodríguez, doctor en Fisiología del Ejercicio, opina que “el clima actual va en detrimento del espectáculo inherente al deporte, porque, por ejemplo, si en un partido la fatiga por calentamiento les llega a los futbolistas en el minuto cuarenta y cinco, en la segunda parte lo que vamos a ver es a profesionales reduciendo su número de sprints porque saben que su cuerpo no va a poder dar mucho más”.
De hecho, este tema ha sido sobradamente comentado desde que comenzó el Mundial debido a un estudio publicado por Climate Central que estimaba, en definitiva, que este iba a ser un mundial más lento y aburrido en el que alrededor de 97 partidos se disputarían en condiciones desfavorables.
Un colectivo vulnerable al estrés térmico
Los deportistas de élite son uno de los perfiles poblacionales más vulnerables al estrés térmico. “Se exponen a tres niveles de gravedad. El primero son los calambres por calor, el segundo el agotamiento por calor y el último, el golpe de calor, que en los casos más extremos puede derivar en coma”, explica Mora-Rodriguez.
“Yo sufrí hace unos años una rabdomiolisis. Comencé a orinar muy oscuro. Fue después de un entrenamiento y era por deshidratación. Tuve que pasar una noche ingresado”, cuenta Bellerín. “No solo me quejo por nosotros. También me preocupan el resto de trabajos en los que alguien tiene que estar, por ejemplo, a 40 grados poniendo placas fotovoltaicas. Nadie debería tener que exponer su salud por su trabajo”, prosigue.
Además, apunta, los aficionados también se están viendo afectados —sufriendo en ocasiones golpes de calor durante los partidos— porque muchas veces “tampoco tienen sombra”.
Para prepararnos, desde hace unos años montamos la bici dentro de casa, ponemos los calefactores a tope, y comenzamos a pedalear
Mireia Benito — Ciclista profesional
Mireia Benito, ciclista que ha logrado este año el doblete nacional en el Campeonato de España femenino —y que participó en los Juegos Olímpicos de 2024—, también está preocupada. “En esas condiciones enseguida notas que tu cuerpo no funciona de manera normal. La cabeza, las piernas, los músculos, todo deja un poco de funcionar. A mí me suelen dar escalofríos, que son una muestra de desregulación de todo el sistema”, dice.
“Para prepararnos, desde hace unos años montamos la bici dentro de casa, ponemos los calefactores a tope y comenzamos a pedalear. Mientras, un sensor mide la temperatura interna de nuestro cuerpo. Llega un momento en el que nos cubrimos enteras con un traje como de astronauta del que solo nos sobresale la cara y, en cierto momento, el sensor nos avisa de que estamos en una zona de riesgo. A partir de ahí, tenemos que aguantar entre un mínimo 15 minutos y un máximo una hora”, explica.
Según sostiene el doctor en Fisiología, el deporte más vulnerable al estrés térmico es el atletismo. Azucena Díaz, corredora, además de ganar la media maratón de España en 2009, 2010, y 2012 y de 10km en ruta en 2018, también participó en los Juegos Olímpicos de 2016, un año que fue especialmente tórrido. A día de hoy, ocupa el cuarto lugar entre los más cálidos desde que existen registros, solo por detrás del período 2023-2025. Díaz, mientras competía, prefería no mirar a los lados. “Muchas compañeras se iban quedando por el camino. Muchas tuvieron que ser atendidas”, explica.
Tres años después, la maratón femenina del Mundial de Atletismo de Doha se convirtió en una de las pruebas con mayores tasas de abandono de la historia de la competición por el calor (33ºC) y la humedad (73%). 40 de las 68 atletas abandonaron la prueba por estas condiciones.
Hubo momentos de la maratón que notaba que se me iba la cabeza
Azucena Díaz — Corredora de fondo profesional
En este sentido, la evidencia emergente indica que el cambio climático limitará cada vez más las condiciones necesarias para lograr récords deportivos “Hubo momentos de la maratón que notaba que se me iba la cabeza. Además de eso, mi sensación era que podía ir más rápido, pero el calor no me dejaba. Y, si yo arriesgaba, no sabía si iba a llegar a meta. Si hubiera habido veinte grados menos, obviamente yo hubiera hecho un crono mejor”, afirma.
Un modelo obsoleto ante las proyecciones climáticas
Desde la primera edición en 1903, la mayor parte del Tour de Francia se ha disputado durante el mes de julio; LaLiga de fútbol sigue arrancando la temporada en pleno agosto; mes en el que también tendrá lugar este año el Campeonato Nacional de Atletismo—; el Mundial se está jugando en verano en países como Estados Unidos, Canadá, o México, y en 2030 se ubicará en España, Portugal, y Marruecos. Son solo algunos de los ejemplos de un modelo deportivo que aún no logra aterrizar en el presente.
Los esfuerzos en el sector de la economía deportiva para adaptarse siguen fragmentados y, a menudo, limitados a industrias o regiones específicas, pero “para lograr avances significativos se requiere una acción global coordinada con todos los actores involucrados”, reclama el Foro Económico Mundial a través del informe Sports for People and Planet elaborado junto a la consultora Oliver Wyman. Y advierte de que el mundo del deporte podría perder hasta un 14% de sus ingresos anuales (más de 2 billones) para 2030, entre otras cosas, por el cambio climático. “Su economía depende en gran medida de condiciones ambientales estables. Más del 90% de los derechos de medios y el 76% de los ingresos por patrocinio en el deporte profesional están vinculados a actividades al aire libre”, señalan.
El mismo fútbol se está haciendo daño a sí mismo
Hector Bellerín — Futbolista del Real Betis
Pero, paradójicamente, mientras el deporte es devorado por el calor, también contribuye a echar más leña al fuego. Tanto es así que este Mundial de fútbol está siendo el más contaminante de la historia. “El mismo fútbol se está haciendo daño a sí mismo. Uno de los mayores patrocinadores del mundial es una petrolera de las que más contaminan en el mundo”, denuncia Bellerín. La industria global del deporte genera alrededor del 0,6% de las emisiones globales de CO2. Es decir, más que toda la economía española.
‘Cooling breaks’, cambios de horarios, y mucho hielo
Ante este escenario, en varias disciplinas deportivas sí se están adoptando algunas medidas de adaptación. En ciclismo y en atletismo se han reforzado medidas como el suministro de agua, hielo y bebidas frías, además de los puntos de avituallamiento —aunque hay mucha desigualdad entre distintas categorías—, y los reglamentos ya permiten en algunos casos retrasar la salida o modificar el recorrido cuando las condiciones son extremas.
En fútbol, como estamos viendo, se están implementando las cooling breaks, que, pese al revuelo que han originado, son recomendadas por expertos como Mora-Rodríguez, aunque hay quienes exigen que se amplíen a 6 minutos para ser realmente efectivas. También se pueden cambiar los horarios y se han reforzado las medidas de enfriamiento (disponibilidad de agua, hielo, toallas frías, etc.).
Una de las claves es que hay personas más sensibles que otras al calor
Ricardo Mora-Rodríguez — Doctor en Fisiología del Ejercicio
En los tres deportes se está, además, experimentando en menor o mayor medida con materiales que ayudan a disipar el calor durante el ejercicio —bandas en la frente, prendas diseñadas con la última tecnología, etc.— y con estrategias de aclimatación, como la que usa Benito. Pero entidades como el Comité Olímpico Internacional y el Centro Global de Adaptación son claras: además de todo esto, falta elegir cuidadosamente las fechas y los lugares; falta sombra, techos o aire acondicionado cuando sea posible; una correcta monitorización ambiental para evaluar el riesgo antes de aceptar el evento o para preparar adecuadamente a los atletas y organizadores; y más planes de contingencia/flexibilidad para poder reprogramar todo más fácilmente en caso de riesgo.
Las fechas, en el punto de mira
Pero una de las claves, según Mora-Rodríguez, es que hay personas más sensibles que otras al calor. “A todos les va a perjudicar de una manera u otra, pero dentro de un grupo, pese a seguir las estrategias de aclimatamiento, habrá a quien el calor le pueda afectar un diez y a quien le vaya a afectar un treinta, y el primero tendrá ventaja sobre el segundo”.
“Tenemos que preguntarnos qué queremos verdaderamente. ¿Queremos el máximo rendimiento de los ciclistas y que cada uno pueda exprimirse al máximo? De ser así, quizás tenemos que hablar, sobre todo, de calendarios. Yo creo que ahí tenemos mucho margen de mejora. Podríamos, por ejemplo, intentar evitar el sur todo lo posible durante los meses de verano”, expresa Benito.
Bellerín también apunta hacia las fechas: “Nuestra temporada podría tener menos partidos para poder distribuirlos a lo largo de un calendario en el que no se esté jugando durante los meses de máximo calor”, dice.
Desafortunadamente, según el Comité Olímpico Internacional, se espera que el nivel de estrés térmico ambiental que experimentan los deportistas de élite siga aumentando en los próximos años. La situación será especialmente dura en los puntos más calientes y empobrecidos del planeta, que de momento no tienen tanta capacidad para adaptarse. Pragnya Mohan, triatleta profesional indio, durante la COP29 explicó que desde hace unos años se ve obligado a entrenar en Reino Unido porque en su país natal los veranos son tan calurosos que es imposible hacerlo allí.
La cosa está en que no seamos nosotros los que nos tengamos que adaptar a situaciones desfavorables, sino que esas situaciones no se den
Hector Bellerín — Futbolista del Real Betis
Todos esperan que no tenga que pasar algo grave para que se aceleren las medidas de adaptación, y la corredora Díaz aprovecha para recomendar a los corredores amateurs que lleven mucho cuidado en las maratones: “No se puede pretender correr con treinta grados como si hubiera diez. Hay que bajar el ritmo e hidratarse correctamente”.Un mundial de fútbol a cámara lenta y más peligroso por el calor extra del cambio climático
“Cuando la gente vaya a ver un partido, igual cinco minutos antes pensará: ‘Hostia, qué calor hace’, pero en el momento en el que comience a rodar el balón, seguramente dejará de pensar en eso, y esperará que su equipo juegue lo mejor posible, y es entendible, pero por eso creo que es importante que el problema se acate antes del partido. La cosa está en que no seamos nosotros los que nos tengamos que adaptar a situaciones desfavorables, sino que esas situaciones no se den”, resume el futbol.
La Selección deja fuera de juego a Milei: de admirar a Thatcher a decir que “recuperará” las Malvinas
- El gesto de los jugadores de la Selección, que sacaron una bandera tras vencer a Inglaterra, incomoda al Gobierno mientras las voces expertas señalan los retrocesos en la negociación diplomática con Reino Unido.
- — La historia de la bandera de Malvinas que terminó en manos de los jugadores argentinos y reavivó el conflicto con Reino Unido

Mercedes López San Miguel
18 de julio de 2026 05:01 h
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La bandera con el lema “Las Malvinas son argentinas” en tinta negra sobre tela blanca que desplegaron los jugadores de la Selección tras vencer a Inglaterra dio la vuelta al mundo y volvió a poner en la agenda esta reivindicación histórica. El episodio colocó al Gobierno de Javier Milei en una posición incómoda. Tras haber avalado el veto a toda expresión política en los estadios en sintonía con la FIFA, Milei se vio forzado a declarar: “Las Malvinas son argentinas y las vamos a recuperar, pero en el plano diplomático con inteligencia en el accionar”.Una pugna interna, un despacho y poca diplomacia: Milei cesa al cónsul general en España tras enfrentarse con el embajador
Tratando de no criticar directamente a los jugadores finalistas de la Copa del Mundo, el presidente argentino dijo en una entrevista a El Observador que “la política no debe apropiarse de esta fiesta de los argentinos”. Su intento de despolitizar la reivindicación de la soberanía de las islas es parte de la estrategia del Ejecutivo para disimular la mención de un tema que no ha sido prioritario para su Gobierno desde que asumió en diciembre de 2023. Sin embargo, durante la entrevista, el mandatario repasó las supuestas gestiones que Cancillería hizo por las Malvinas –que, en rigor, no tuvieron el peso político de otros años–. “Nunca en la historia argentina se hicieron tantos avances diplomáticos”, dijo el admirador confeso de Margaret Thatcher, cuyo retrato tiene en su despacho.
“Casi tres años de ‘desmalvinización”
Jorge Taiana, excanciller durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, señala que lo que logró la Selección al exhibir la bandera de Malvinas “es revertir casi tres años de desmalvinización, tanto dentro de la Argentina como en el ámbito internacional”. “Mientras el Gobierno de Javier Milei buscó invisibilizar la causa Malvinas, la Selección consiguió volver a poner en la agenda del mundo el reclamo argentino de soberanía sobre las islas Malvinas, reafirmando un sentimiento que forma parte de la identidad y la memoria colectiva del pueblo argentino”, dice Taiana, actual diputado por el peronismo.

El presidente dijo en diciembre pasado al medio británico The Telegraph que las islas deberían volver a Argentina, pero supeditó ese traspaso a que el territorio debería “ser devuelto a través de la negociación y cuando los isleños lo deseen”. Esta declaración contradice la postura histórica del país, que no considera el deseo de los ‘kelpers’ como un argumento legítimo, dado que sotiene que se trata de una población implantada tras una ocupación. Tras decirlo, Milei se retrotrajo y planteó: “Nunca renunciaremos al reclamo de soberanía sobre Las Malvinas”. “No es negociable”, dijo.
“En toda nuestra historia, Argentina nunca consintió la ocupación de las islas, siempre reclamó el ejercicio pleno de la soberanía. Es absolutamente falso lo que dijo Milei de que este Gobierno haya conseguido que los británicos se sienten a negociar por Malvinas, puesto que la resolución de la ONU que reconoce una disputa de soberanía es del año 1965. Durante esta gestión no hubo ningún avance; por el contrario, hubo graves retrocesos en la negociación diplomática”, dice Taiana.
Tras el gesto de los jugadores de fútbol, Milei publicó en X: “Mientras algunos se dedican a hacer berrinches propios de un adolescente termo mononeuronal, nosotros por la vía diplomática cada día estamos más cerca de la recuperación de las islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur y el espacio marítimo circulante”. Y retuiteó una publicación del político estadounidense-israelí Marc Zell, Marc Zell, en la que revela que le pidió personalmente a Donald Trump que reconsidere la política de su país sobre las islas Malvinas y respalde a Argentina en su reclamo de soberanía.
“Estados Unidos, que tiene una alianza histórica con Inglaterra, no va a hacer demasiado por la causa Malvinas; parece un planteo absurdo. Como hizo la dictadura argentina, en 1982, que suponía que, por haberse portado bien con EE.UU. y haber colaborado con la represión en América central, en ese momento Ronald Reagan iba a estar a favor de Argentina, absurdo para un país con un compromiso histórico con Gran Bretaña. ¿Por qué EE.UU. actuaría a favor de Argentina en un tema diplomático tan candente como Malvinas? Es un acto de irresponsabilidad de Milei, de un presidente muy mitómano”, dice el historiador Felipe Pigna.
“Volver a hablar de Malvinas”
Pigna destaca lo que hicieron los jugadores en el contexto de un Gobierno cuestionado por la entrega de los recursos del país a capitales extranjeros. “Es saludable volver a hablar de Malvinas. Que las maestras y los padres se vean obligados a contarles a los hijos que los chicos pregunten: ‘¿Por qué las Malvinas las ocuparon los ingleses?’. Es una molestia fuerte para un Gobierno entreguista. Sucede cuando nuestra ministra de Seguridad avaló a la FIFA con su prohibición de banderas con las Malvinas, una FIFA en completa sumisión a Trump”.
Milei intentó no hacerse cargo de la posible sanción que pidió el Gobierno británico para los jugadores, una petición a la que se sumó la administración de las islas. “Son cosas que pasan en la cancha con los jugadores”, dijo el mandatario, cuando la sanción se activaría porque su ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, negoció la prohibición en el estadio de Atlanta de cualquier mención a las islas y la soberanía argentina. “En el peor de los casos, (la selección) recibirá una sanción económica de 30.000 dólares”, aseguró el presidente, de pasada.
Los símbolos
Alejandro Grimson, antropólogo e investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), recalca la importancia simbólica e histórica de lo sucedido. “Objetivamente, está claro que la selección nacional de fútbol, el deporte más importante de Argentina, no cae en lo que acá llamamos ‘la grieta’. La selección está por encima de las divisiones políticas. Malvinas también está por encima de las divisiones políticas. Milei admira a Thatcher, cuya decisión de atacar el crucero general Belgrano mató más gente que toda la guerra de Malvinas. Las Malvinas, al igual que la selección, son de los pocos símbolos relevantes de Argentina que están por encima de la polarización. El reclamo de Malvinas es una cláusula de nuestra Constitución, por encima de quien gobierne”, dice a este medio.
Estados Unidos, que tiene una alianza histórica con Inglaterra, no va a hacer demasiado por la causa Malvinas; parece un planteo absurdo
Felipe Pigna — Historiador
El experto critica la diplomacia de Milei. “Lo que vemos es una política exterior rastrera con el actual Gobierno de Estados Unidos. Milei reaccionó como un chico que se portó mal frente a Trump. Todos saben que Trump considera que él puede decidir si se anula o no una tarjeta roja; del mismo modo puede pensar que Milei no puede controlar a sus jugadores”.
La vinculación entre el Mundial y la reivindicación de las Malvinas había sido exacerbada por la vicepresidenta Victoria Villarruel, en abierta rivalidad con Milei. Pocas horas antes del partido, Villarruel llamó “piratas usurpadores” a los ingleses.La historia de la bandera de Malvinas que terminó en manos de los jugadores argentinos y reavivó el conflicto con Reino Unido
El impacto del asunto llegó al Congreso. Este jueves, fracasó un tercer intento del Ejecutivo por modificar la Ley de Tierras Rurales, aprobada en 2011 para limitar la venta de tierras a capitales extranjeros y resguardar la integridad territorial. La reivindicación de la soberanía sobre las islas Malvinas que hicieron los jugadores terminó de inclinar la balanza entre los senadores que dudaban si acompañar o no la iniciativa gubernamental, y se interrumpió la sesión hasta el próximo 6 de agosto.
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