La crisis de Ceuta anuncia una batalla sin cuartel entre Gobierno y oposición en el arranque de curso en el Congreso Español

El Ejecutivo admite que aún “faltan piezas del puzle” que ayuden a entender que 80.000 personas cruzaran la frontera ceutí el 30 de julio, aunque mantiene que Marruecos colaboró y prefiere señalar los intereses de Estados Unidos, Rusia o Israel por dañar la imagen de España

Alberto Núñez Feijóo y Juan Jesús Vivas, esta semana en Ceuta. Europa Press

José Enrique Monrosi / Aitor Riveiro

23 de agosto de 2026 20:56 h

Actualizado el 24/08/2026 10:42 h

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Los titulares de Defensa, Justicia, Sanidad, Exteriores, Interior, Migraciones, Infancia e Igualdad. El curso político arranca en el Congreso con el desembarco de ocho ministros para dar cuenta de la mayor crisis fronteriza documentada en la historia reciente de España. Una situación de emergencia en Ceuta convertida en una encrucijada para el Gobierno de Pedro Sánchez, acuciado por la falta de colaboración de Marruecos en el retorno de los menores, la ofensiva de la oposición y la presión de los socios europeos, que exigen que ninguna persona inmigrante salga de una ciudad autónoma ya desbordada.La presidenta de los epidemiólogos: «Los migrantes no traen enfermedades, las contraen aquí por las malas condiciones en las que están»La presidenta de los epidemiólogos: "Los migrantes no traen enfermedades, las contraen aquí por las malas condiciones en las que están"

Tres semanas después del cruce fronterizo, el Ejecutivo se vuelca ahora sí en buscar alguna salida a la situación humanitaria de las miles de personas migrantes que permanecen en las calles de Ceuta, mientras los equipos de los ministerios implicados se coordinan para preparar una ronda de comparecencias con las que el PP y Vox ya se frotan las manos. “Esperamos al PP más duro, sí. En el tema de la inmigración son ya indistinguibles de la ultraderecha y suponemos que irán con todo. Así que sabemos que seremos insultados, pero nuestra mentalidad no cambia: a lo que vamos al Parlamento es a explicar cosas”, avanzan desde La Moncloa.

Descartada por el momento la comparecencia del presidente, la pregunta ahora es si los ministros implicados en el gabinete de crisis de Ceuta están en condiciones de ofrecer de verdad una explicación detallada de lo que ocurrió entre el 30 y 31 de julio, cuando entraron en territorio español por la frontera de El Tarajal alrededor de 80.000 personas. “Nos faltan piezas en ese puzle”, admiten en el Ejecutivo, donde sin embargo sostienen que sí disponen ya de algunos elementos objetivos que resultan trascendentales en la historia.

“Las comparecencias de los ministros son una oportunidad para nosotros de poder desterrar bulos, ruidos o informaciones sesgadas”, plantea otro miembro destacado del Ejecutivo, que sostiene que los ministros intentarán desmontar el argumentario político trazado por el PP. “No es verdad, por ejemplo, que Juan Jesús Vivas, ni el CNI, ni nadie nos alertara de que algo ni remotamente similar a lo que ocurrió pudiera pasar. Todos los avisos referían unas cuantas decenas de chavales entrando a nado, como mucho”, sostiene esa misma fuente.

Sobre el tono hacia Marruecos o si hay alguna posibilidad de que alguno de los ministros lance algo parecido a un reproche al país vecino, en La Moncloa lo dejan claro. “Tampoco es verdad que nadie tenga ninguna evidencia de que Marruecos organizara ni promoviera nada. Cada uno es libre de sacar sus propias conclusiones, pero lo que decimos en público sobre Marruecos lo decimos también en privado: la comunicación es constante entre los gobiernos, nos ayudan con los mensajes que localizan en redes sociales y han estado plenamente involucrados en el retorno inmediato de 70.000 personas y en impedir que algo así haya vuelto a ocurrir. Esos son los hechos y no nos vamos a salir de ahí”, zanjan.

Hay quien sostiene en el Ejecutivo que el esperado cuerpo a cuerpo con el PP y con Vox sobre el origen de la crisis sería también una oportunidad perfecta para que los ministros señalaran a otros actores internacionales, como Israel, Rusia o Estados Unidos, que se han lanzado con furor a capitalizar lo ocurrido en Ceuta vía desgaste de la imagen exterior de España. “Que a la internacional ultra le faltó tiempo para expandir por redes sociales las imágenes de Ceuta y azuzar el caos y que son gente que resulta obvio que detestan a Pedro Sánchez no es una conjetura, de eso sí que tenemos constancia”, explican en el Gobierno, donde asumen el desgaste que implicará la gestión de un proceso que en ningún caso será rápido.

La oportunidad del PP

Enfrente, el PP podrá, por fin, tener sus ansiados ‘cara a cara’ con los miembros del Gobierno para interrogarlos por la gestión en Ceuta después de los sucesivos plantones de los ministros a sus intentos de convocarlos de forma extraordinaria en el Senado. Los de Feijóo han visto una oportunidad de atacar al Ejecutivo por la crisis humanitaria y la exprimirán todo lo que puedan.

La medida de cuál será la estrategia del PP en las comparecencias de esta semana la da su comportamiento en el Senado. La oposición optó por celebrar las sesiones pese a la ausencia de los ministros. Los senadores del PP, de Vox y de Junts leyeron sus respectivos discursos, en los que acusaron expresamente al Gobierno de la “invasión” de Ceuta.

Eso sí, ahorrándose críticas al supuesto invasor, Marruecos, a quien Feijóo dijo que “honradamente” no cree que tenga que “pedir explicaciones”. Una frase que le valió muchas críticas, lo que le obligó a enmendarse a medias. El pasado miércoles, en Ceuta y junto al presidente de la ciudad autónoma, aseguró a preguntas de los periodistas que el PP no tiene “interés en buscar enemigo y enemistad”. “Pero no podemos actuar bajo chantaje y amenaza”, concluyó.

Porque la estrategia es de acoso y derribo total al Gobierno en el inicio de un curso político que, creen en Génova, supondrá la caída definitiva de Pedro Sánchez y, con él, de todo el PSOE. Esta vez sí, el fiasco de 2023 parece ya un mal sueño pasado y, como si no hubiera ocurrido, el optimismo se desborda ante el inminente ciclo electoral.

Quizás por ese empuje el PP no ha escatimado en la difusión de bulos, medias verdades o datos retorcidos sobre Ceuta mientras ha negado cualquier colaboración con el Gobierno, tanto del partido como de las 11 comunidades que presiden. Y la presión aumentará esta semana. Todas las comparecencias anunciadas por el Gobierno fueron previamente solicitadas por el PP, que también ha anunciado la reprobación de cinco ministros en el Senado y acciones judiciales ante el Tribunal Supremo y el Constitucional por ignorar las citaciones de la Cámara Alta.PP y Vox alientan el discurso racista en Ceuta y exigen al Gobierno incumplir la ley con la devolución de los menoresPP y Vox alientan el discurso racista en Ceuta y exigen al Gobierno incumplir la ley con la devolución de los menores

La guinda de la semana para el PP la pondrá el propio Feijóo el próximo fin de semana, cuando acudirá a la ya tradicional romería de Cerdedo-Cotobade, donde cada año suele ofrecer su primer discurso de un curso en el que el líder de la oposición se juega su última oportunidad de llegar al Palacio de La Moncloa. Antes, el martes, la actividad política volverá también a Moncloa, donde el Consejo de Ministros estará centrado casi de manera exclusiva en las medidas para paliar la crisis de los incendios y la de la ciudad de Ceuta.

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Ceuta no puede esperar

Antón Losada

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23 de agosto de 2026 20:56 h

Actualizado el 24/08/2026 10:57 h

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Puede que a alguien en el entorno del sátrapa Mohamed VI se le ocurriese y le pareciera una buena idea dejar pasar a Ceuta a unos centenares de subsaharianos, para celebrar a lo grande el día del trono en Marruecos armándole un lío al gobierno español.

Contaban con y tuvieron la ayuda siempre inestimable de una oposición de derecha y extrema derecha, tan obsesionada con Pedro Sánchez que nunca pueden ver más allá de sus narices. Pero no contaban con que la desigualdad y la miseria del régimen alauita pudiese convertir a unos cuantos subsaharianos en miles de jóvenes marroquíes escapando de un Mohamed VI en plena operación de lavado de imagen internacional.

Tan rápido como se les colaron tuvieron que dejarlos regresar para tapar las miserias del régimen desnudo. Suele pasar cuando te crees eso que sueltan los gurús de que las crisis son oportunidades: la crisis se vuelve más grande. Pregúntenle al Ejército marroquí a mediados de agosto si les parece exagerado. Las crisis son crisis y la crisis de tu vecino, antes o después, acaba siendo también tuya.

Puede también que, tras la sorpresa, a alguien en Moncloa le pareciera lo más inteligente no afrontar de inmediato y a la vez el desafío geopolítico, la situación excepcional y la alerta humanitaria en Ceuta para facilitar la gestión de “soluciones excepcionales” y una salida a la geopolítica. Puede que también considerase que, gracias a esa incuria, fue posible el regreso masivo de miles de marroquíes en apenas dos días sin que nadie hiciera demasiadas preguntas; obviando que tal retorno era incluso más imperativo para Marruecos.

Animado por ese aparente éxito puede que, ese mismo alguien, en Moncloa, considerase otra hábil idea una gestión de mínimos de la emergencia humanitaria para mantener abierta la opción “a grandes males, grandes remedios” y, de paso, ahorrarse las seguras críticas de la derecha y la extrema derecha por el supuesto “efecto llamada” de tratar con humanidad a otros seres humanos.

El resultado ha sido que, ahora, la crisis humanitaria se ha cronificado y ha virado a problema de orden público y emergencia sanitaria mientras apremia una crisis política y de gestión que no se arregla con un mando único y más fotos. Un nuevo ejemplo palmario de los monstruos que produce tragarse el mantra de que las crisis son oportunidades.

O acoges o expulsas. Esa es la cuestión y el dilema moral que afrontamos como sociedad y el Gobierno debe resolver. Igual que no se puede acoger a todos ni expulsar a todos, no se puede acoger a todos para expulsarlos a todos después. A diferencia de otras esta decisión no se puede subcontratar a Marruecos.Ceuta vuelve a poner a prueba el acuerdo de retorno de menores con Marruecos: “No es una autorización de devolución”Ceuta vuelve a poner a prueba el acuerdo de retorno de menores con Marruecos: "No es una autorización de devolución"

Haga lo que haga al Ejecutivo le va a ir mal porque es una crisis, no una oportunidad. En toda crisis siempre se generan costes y daños ingentes que asumir. La elección siempre será si los escoges tú o te los cargan los demás. De todos los errores posibles que el gobierno de Pedro Sánchez podía haber cometido, creer que podía evitarse elegir y podía hacer a la vez dos cosas tan incompatibles ha sido el peor.


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