Irán condena a EU como terrorista ante la ONU, en medio de una crisis de legitimidad de la Organización
El presidente de Irán condenó a Estados Unidos e Israel por la guerra que libran contra su país y se sumó a otros mandatarios para denunciar el fracaso de la Organización de Naciones Unidas de proteger al pueblo palestino y poner fin al genocidio en Gaza…


Jim Cason y David Brooks, corresponsales
23 de septiembre de 2026 19:38
Washington y Nueva York. El presidente de Irán condenó a Estados Unidos e Israel por la guerra que libran contra su país y se sumó a otros mandatarios para denunciar el fracaso de la Organización de Naciones Unidas de proteger al pueblo palestino y poner fin al genocidio en Gaza, mientras que el mandatario argentino y otros aliados derechistas del gobierno estadunidense se dedicaron a cuestionar la existencia de esta organización mundial.
Pero otros, como el presidente español, llamaron a redoblar el compromiso con el multilateralismo y denunciaron a las fuerzas reaccionarias que desean debilitarlo.
Al inicio del segundo día del debate de alto nivel de la Asamblea General de la ONU, tal vez la defensa más apasionada del multilateralismo fue la del presidente español, Pedro Sánchez, quien llamó a repudiar las fuerzas reaccionarias que intentan debilitar a estas instancias.
Masud Pazekian, presidente de la República Islámica de Irán, al inicio de su discurso mostró una foto a los delegados de los 193 países miembros de niños en una escuela que fueron muertos por un misil estadunidense. “¿Ven estos niños? Estos niños perecieron bajo las bombas, con armas utilizadas por Estados Unidos e Israel. Eran niños inocentes que no habían cometido crimen alguno”, dijo.
“Ayer el presidente de Estados Unidos nos describió como «terroristas», cuando hemos sido víctimas del terrorismo”, declaró Pazekian. “Vivimos en un mundo en el que los poderosos, en lugar de pensar en la humanidad, la justicia y la democracia, parecen ser los que crean y protegen la inestabilidad y la destrucción”.
El mandatario iraní calificó a Palestina como “una herida abierta”, señalando que después de décadas de resoluciones de la ONU sobre ese pueblo, “continúa la ocupación y la violencia”. Concluyó su discurso afirmando que “nunca bajaremos la cerviz no nos arrodillaremos”.
Pero Washington tenía defensores y aliados en la ONU, y una pasarela de mandatarios derechistas ofrecieron un coro en sintonía con Donald Trump en contra de la organización multilateral. “Se convirtió en una organización inútil que sólo sirve para alimentar a una casta de parásitos fatalmente arrogantes, disfrazados de burócratas bienintencionados”, explicó Javier Milei, presidente de Argentina.
Los mandatarios de Ecuador y Honduras reiteraron sus posiciones de derecha ante el actual orden mundial.
El presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy fue uno de varios oradores que se cuidaron de no ofender al gobierno estadunidense y más bien usó su tiempo en el podio mundial para solicitar más asistencia internacional en la guerra con Rusia y agradeciendo el llamado de Trump para poner fin a ese conflicto.
El secretario de Estado Marco Rubio fue preguntado este miércoles por el contraste entre preocupaciones de aliados como el presidente francés Emmanuel Macron sobre la erosión de normas internacionales y un “retorno a la ley de la selva” con la amenaza de Trump de “aniquilar” a Irán. “Esto no es un ataque al sistema internacionacional”, respondió, pero advirtió que “al fin del dia, nunca pondremos el orden internacional sobre el interés de Estados Unidos”.
Delcy Rodríguez, presidenta “encargada” de Venezuela, también ofreció un discurso ante la Asamblea General, donde se enfocó en lo que llamó “el renacer” de su país a través de una serie de reformas políticas, económicas y “profundamente espirituales” como parte de un “proceso de transformación democrática” y unidad plural y prometió que habrá elecciones.
Dijo que su país atravesó por una “crisis de convivencia política que perturbó la vida nacional y nuestra interacción con el mundo”, y que se impusieron “intereses ajenos al bien común de los venezolanos”, sin ofrecer detalles.
Agregó que deseaba “agradecer al presidente Donald Trump y su gobierno por su disposición de retomar el camino de las relaciones diplomáticas y de cooperacion con Venezuela” recordando que la última vez que hubo un encuentro entre los mandatarios de ambos países fue en 2009.
Rodríguez celebró el acuerdo petrolero con Washington como “uno de los más grandes jamás suscritos”. Hizo una referencia a Bolívar, pero nunca mencionó a Hugo Chávez ni hizo referencia alguna a su ex jefe Nicolás Maduro, el presidente secuestrado que ahora está encarcelado en esta misma ciudad.
Cuando le preguntaron a Rubio sobre la reunión de Rodríguez con Trump la noche del martes, comentó que el encuentro había sido “muy breve” pero que ambos discutieron el sismo, temas económicos, la transición política, la aparición de nuevos medios y más espacio para partidos políticos en ese país.
Y como lo repite casi todos los días, Rubio condenó al gobierno “recalcitrante” de Cuba. Preguntado si Estados Unidos está contemplando aún una acción militar, respondió: “nuestra preferencia es siempre abordar estas cosas de una manera negociada, de una manera política, en donde se avanza a través de cambios sustanciales en un país que no involucra el uso de fuerza militar… No voy a especular más allá de eso, y ciertamente no voy a amenazar con cualquier cosa”.
Pero Rubio no es el único líder que está buscando influir en el diálogo internacional desde los márgenes de la pasarela mundial ante la Asamblea General, ni el único estadunidense. Este mismo miércoles, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, invitó al presidente de España, Sánchez; a la primera ministra de Barbados, Mia Motley, y al ex presidente socialista de Portugal a su mansión oficial para conversar sobre estrategias que están impulsando líderes progresistas.
“Es realmente un privilegio poder aprender uno del otro, emular los éxitos de los otros, y desarrollar estrategias” que logren grandes avances, comentó Mamdani.
Sánchez, ante la Asamblea General esta tarde-noche, ofreció tal vez la defensa más apasionada de los principios de la ONU y su Carta frente a los ataques de “gobiernos reaccionarios”, anunciando, “subo a esta tribuna con un solo objetivo: defender aquello que muchos están intentando destruir. Vengo a reivindicar los principios y ambiciones que inspiraron la creación de esta organización, hace 81 años. Principios y ambiciones que varios gobiernos aquí presentes desprecian y pretenden desmantelar”.
Acusó que esos gobiernos reaccionarios —“todos sabemos quiénes son”— están promoviendo un intento de “demolición planificado” del multilateralismo.
Frente a ello, resaltó las movilización masivas populares “en defensa de la naturaleza, la paz y los derechos civiles” y gobiernos que aportan por la cooperacion, la justicia social y la sostenibilidad medioambientaL” dijo Sánchez.
Subrayó que “el multilateralismo es el mejor instrumento que la humanidad tiene para gestionar su diversidad y su interdependencia, especialmente en un mundo globalizado y multipolar como el actual”.
Para lograrlo, propuso incrementar la inversión en organismos de la ONU, incluyendo la Corte Penal Internacional, reformar el Consejo de Seguridad para que sea más representativo y elegir una mujer latinoamericana como próxima Secretaria General. Hizo referencia a la crisis en Ceuta y cómo ha enfrentado la crisis “sin renunciar a la decencia” ni permitir “convertir al migrante en enemigo”.
La disputa por el futuro del orden internacional continuará aquí durante toda la semana.
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