El bloque de Netanyahu se impone con más del 50% escrutado aunque no tendría mayoría para gobernar
El líder del Likud gana las elecciones pero su bloque se queda a seis asientos de la mayoría, situada en 61 asientos. Los partidos de la oposición, liderados por Yashar!, suman 49 escaños. La llave de gobierno está en manos de los partidos árabes que, de momento, alcanzan los 16 asientos.


- Prácticamente cuatro de cada cinco israelíes llamados a votar este 27 de octubre han acudido a las urnas, en las que ya se consideran históricas por su elevada participación.
Madrid-28/10/2026 00:23-Actualizado a28/10/2026 08:02
Con el 51,8% de los votos escrutados, el Likud de Benjamín Netanyahu gana las elecciones con 27 escaños. Sin embargo, sus aliados solo suman 55 asientos, seis menos que la mayoría absoluta que necesitan para gobernar. De momento, el partido del líder de la oposición, Yashar!, logra 21 escaños, mientras que su bloque obtiene 49 asientos. Tal y como predijeron las encuestas a pie de urna, la oposición dependería de los 16 escaños de los partidos árabes para gobernar.
Este escenario era, precisamente, el que auguraban los sondeos a pie de urna al cierre de los colegios electorales a las 22.00 hora local —21.00 hora española—, si bien la mayoría de ellas daban una ventaja más limitada al partido de Netanyahu.


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Los resultados definitivos deberán publicarse, como tarde, el próximo 4 de noviembre. En paralelo, darán comienzo unas negociaciones para formar gobierno que se auguran reñidas. Con los últimos sondeos en la mano, todos los escenarios post electorales parecen complejos. La opción más contemplada es la del pacto entre las formaciones contrarias a la gestión de Netanyahu —Beyachad, Los Demócratas y Yisrael Beiteinu— lideradas por Yashar!
Sin embargo, el buen resultado de los partidos árabes podría poner en un aprieto al ganador de las elecciones, que prometió en campaña que no formaría gobierno con los partidos árabes. Al menos, hasta que estos no reconocieran a Hamás como una organización terrorista. Esto podría ser más difícil en el caso de Ra’am, de carácter islámico. Una segunda opción sería que el bloque de la oposición lograra el apoyo de estas formaciones sin integrarlas en el gobierno.
DECLAS DEL LÍDER DE PARTIDO ÁRABE. En cualquiera de los dos casos, el cambio de gobierno podría traer “un cambio en el estilo, pero no en la doctrina de seguridad”, advierte a Público Marta Tawil, miembro del Consejo Académico del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos (CEARC).
Si ninguno de estos escenarios prospera, es posible que el país se vea abocado a una repetición electoral. EISENKOT DICE QUE SÍ A ESTO. Marta Tawil no descarta una última y arriesgada opción: un gobierno liderado por Eisenkot con “Netanyahu como ministro”. De momento, las declaraciones hechas por el líder de Yashar! en campaña y al cierre de la votación indican que esta no es una posibilidad.
Participación histórica
En estas elecciones ha votado el 77,7% del censo electoral de Israel, es decir, 5.695.682 de los 7.331.981 israelíes llamados a las urnas este 27 de octubre. A las 14.00 horas, la Comisión Electoral de Israel anunciaba que la participación a esa hora —un 44,9% del censo— ya era dos puntos superior a la registrada en las elecciones de 1977, cuando alcanzó su máximo.
El aumento de la participación ha perjudicado especialmente a los partidos de menor tamaño. Para lograr representación parlamentaria, los partidos israelíes deben lograr el 3,25% de los votos, que en estas elecciones se ha situado entre los 190.000 y 210.000 votos, según los cálculos de Haaretz. Según las encuestas, este umbral habría sido imposible de alcanzar para el nuevo partido conservador, Los Reservistas, y para la extrema derecha de Amcha Yisrael.

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La votación ha sido especialmente elevada en los municipios de mayoría árabe. Es decir, en aquellos lugares de donde las fuerzas sionistas no llegaron a expulsar a toda la población palestina, razón por la que esta población es también conocida como palestinos del 48. Pese a que la mayoría judía y sionista del Knéset promete el apartheid seguirá vigente gobierne quien gobierne, la masiva participación de los árabes podría condicionar de forma tajante las elecciones.
Las largas colas en los colegios electorales de las localidades de mayoría árabe, como Segev Shalom, han llevado a algunos votantes a desistir de ejercer su derecho al voto, ha informado Haaretz.

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La alta participación de los palestinos del 48 en estas elecciones ha puesto en alerta a la derecha judía. A mediodía, Benjamín Netanyahu ha alertado a sus seguidores en redes sociales de que la participación de los árabes era “superior a la habitual”, y de que estaban intentando “robar[nos] las elecciones”. A juzgar por las noticias de descenso de la participación en los históricos bastiones del Likud, estos mensajes no parecen haber alarmado lo suficiente a su base electoral.
Aludiendo a presuntas prácticas fraudulentas en los colegios árabes, el Likud, Shas y Amcha Yisrael han solicitado al Comité Electoral Central que ampliase el horario de votación. Finalmente, los colegios electorales han cerrado a las 22.00 horas, tal y como marcaba el plan inicial. “En la situación actual, no existe justificación para ampliar dicho horario”, ha informado el organismo alrededor de las 20.20 de la tarde. De hecho, la Comisión ha considerado que, precisamente, “la elevada participación electoral a nivel nacional en todos los sectores refleja el alto nivel de implicación ciudadana en el proceso democrático, y en estas circunstancias no hay necesidad de extender el horario de votación”.
En cambio, un organismo de control electoral no oficial afirmó que se habían detectado votantes ilegales en unos 100 colegios electorales. Además, tres votantes árabes fueron detenidos bajo la sospecha de soborno electoral, según informó Haaretz.
Altercados en poblaciones árabes y haredíes
Según Haaretz, a lo largo de la jornada electoral se han registrado incidentes en algunos colegios electorales de comunidades árabes. Mientras tanto, colonos de la denominada “Juventud de la Colina” han merodeado por los centros de votación, aunque por el momento no ha trascendido que hayan obstaculizado el proceso electoral.
Adalah, el Centro Legal para los Derechos de la Minoría Árabe en Israel, ha remitido a la Comisión Electoral Central y a las comisiones regionales varios informes que denuncian la desaparición de papeletas de partidos árabes, así como retrasos en distintos colegios electorales. Entre las irregularidades señaladas figuran las preguntas irrelevantes formuladas a votantes palestinos, el cierre de puertas y las interrupciones de las votaciones, que habrían ralentizado el proceso electoral.
Por otro lado, observadores electorales también han denunciado la desaparición de papeletas del Partido Público Haredí en algunas comunidades ultraortodoxas. Asimismo, militantes de esta formación han sufrido el hostigamiento de jóvenes ultraortodoxos que promueven el boicot electoral en rechazo a las propuestas de la mayoría de los partidos sionistas para poner fin a las exenciones del servicio militar obligatorio de las que disfrutan los haredíes.
Sobre la firma
Emilia G. Morales
Redactora de Internacional y datos
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