“En Puerto Rico se viene luchando contra el colonialismo y por la independencia desde el siglo XIX…”
Entrevista política Federico Cintrón Fiallo


Wilkins Román Samot
(San Juan, 10:00 a.m.) Federico Cintrón Fiallo (Arecibo, Puerto Rico) es escritor, analista político, docente e investigador. Ha ejercido la cátedra en la Universidad del Sagrado Corazón y en EDP College, entre otros centros. Estudió su doctorado en Educación en la Universidad Complutense de Madrid, España (2010). Completó su licenciatura en Ciencia de Cómputos y su maestría en Computación Educativa en la Universidad Interamericana de Puerto Rico. Tiene en su haber, entre otros trabajos creativo-investigativos, la novela Despertar en Praga (2015) y el libro de cuentos infantiles Metamorfosis y la oruguita Andrea (2007). También ha articulado sobre lo político y sindical en la destacada poeta universal Julia de Burgos, y ha realizado análisis político sobre la importancia de la democracia participativa crítica para la descolonización y el socialismo del siglo XXI. Cintrón Fiallo ha respondido nuestras preguntas. Todas sus respuestas son para ser compartidas con todos vosotros.
1.1 Wilkins Román Samot (WRS, en adelante) – ¿Es hora de exigir el fin del colonialismo y comenzar una conversación sobre reparaciones económicas en Puerto Rico y Estados Unidos? ¿Por qué?
1.2 Federico Cintrón Fiallo (FCF, en adelante) – Desde la invasión norteamericana de 1898, que tronchó las conquistas de la Carta Autonómica que establecía un proceso de descolonización de España, es hora de exigir el fin del colonialismo de EE. UU. En Puerto Rico se viene luchando contra el colonialismo y por la independencia desde el siglo XIX, primero contra España y desde 1898 contra los EE. UU. Desde entonces el capital norteamericano se ha beneficiado de nuestros recursos agrícolas, humanos y posición geográfica privilegiada en su geopolítica militar, que convirtió nuestro territorio en tóxicas bases y ejercicios militares. Políticamente se nos utilizó como punta de lanza en contra de la revolución cubana y los movimientos progresistas de América Latina. Hemos sido carne de cañón en sus guerras y mano de obra barata para sus industrias, se destruyó la agricultura por el monocultivo de la caña de azúcar y una “industrialización” en beneficio del capital extranjero, se nos convirtió en un país que importa el 85% de su consumo. Como resultado de su política de explotación no ha habido desarrollo económico, sino dependencia para beneficio de su comercio. El resultado es un país totalmente dependiente de los fondos federales, en unos casos directamente mediante las ayudas para alimentos y vivienda y otras subsidiando los servicios educativos y la salud. Pero el capital norteamericano nunca ha llegado para incentivar industrias y agricultura propia y sustentable.
Actualmente, tanto por virtud de decisiones de la Corte Suprema de los EE. UU. que ya ha determinado en varias ocasiones que somo territorio propiedad y no parte de EE. UU., por acciones de su congreso como la imposición de la Junta de Control Fiscal, por las resoluciones sobre Puerto Rico en el Comité Especial de Descolonización (C-24) de la ONU, como reconocimiento por la mayoría de los partidos políticos de Puerto Rico, es evidente el carácter colonial de subordinación en la relación entre EE. UU. y Puerto Rico. El colonialismo ha sido la principal fuente de la crisis económica que atravesamos, aunque también ha sido vital la corrupción de los políticos defensores de esa relación colonial, y bajo el colonialismo no existen herramientas para superarla. El Estado Libre Asociado, que se vio como la fórmula de beneficiarse de dos mundos, que garantizaría el progreso socioeconómico gracias a la relación colonial con EE. UU., se agotó y probó no ser la solución. Es hora de conquistar las herramientas de la soberanía mediante la independencia para librarnos de las ataduras coloniales e incorporarnos al comercio mundial como estado soberano
2.1 WRS – ¿Qué relación si alguna ves entre la migración de los puertorriqueños a los Estados Unidos y las innumerables oportunidades desarrolladas por el Congreso de los Estados Unidos para que las corporaciones estadounidenses exploten a Puerto Rico?
2.2 FCF – La migración de los puertorriqueños a los EE. UU. responde principalmente a razones económicas. Son sus manifestaciones más obvias, el desempleo, los bajos salarios en relación con el alto costo de vida, la ausencia de un desarrollo económico que ofrezca posibilidades de crecimiento individual, las políticas de mantengo que no fomentan vías de superación económica, una economía de consumo y una educación dirigida al mantenimiento del estatus quo. En Puerto Rico hay una sociedad donde se manifiesta una correlación directa entre mantengo —fondos federales en todos los sectores de la vida social y económica— e inversión norteamericana en empresas de consumo y servicio. El gobierno federal pone el dinero, las empresas de consumo se los llevan. La inversión estadounidense nunca ha estado dirigida a impulsar desarrollo económico, ha establecer las bases para una economía propia, ha sido un capital cuyas ganancias no se reinvierten en Puerto Rico, sino que se repatrian.
3.1 WRS – ¿Cuál debería ser el rol de la academia y la sociedad civil puertorriqueña dentro de los Estados Unidos y Puerto Rico en la descolonización de Puerto Rico, si alguno? ¿Qué deberían hacer?
3.2 FCF – Los académicos tiene el privilegio de participar en investigaciones y acceder a información de todas partes del mundo. Esa posición privilegiada es una gran fuente de datos que pueden contribuir a desenmascarar los males sociales y económicos del sistema colonial capitalista. También para que mediante sus estudios ayuden a fundamentar una ideología contrahegemónica que sirva de visión esperanzadora de otro Puerto Rico posible no colonial, independiente y soberano.
Aquellos que ejercen el magisterio, a cualquier nivel, tiene la obligación de entender su posición privilegiada para combatir la ideología hegemónica y contribuir a la transformación política e ideológica de sus estudiantes. Entender que los currículos oficiales no son neutros y están concebidos dentro del marco hegemónico. Nuestro deber, como académicos, como maestros y maestras, es no trasmitirlos sin crítica de su contenido y sin ofrecer el contenido liberador.
Pero lo anterior es también válido para la sociedad civil y los partidos políticos de izquierda y que representan la lucha por la independencia de Puerto Rico. De lo que se trata para todos es comprender la política desde la perspectiva pedagógica, no solo desde la perspectiva de adquisición de posiciones administrativas del estado o de legislación para atender un problema social específico, como, por ejemplo, la administración gubernamental o que el crecimiento urbano se haga respetando los límites que impone la naturaleza. La gran aportación de Gramsci fue precisamente entender el poder como hegemonía y con este término englobar cultura, visión de mundo, consenso a la explotación y el discrimen por las víctimas, estructuras estatales, sistema jurídico, sistema legislativo y la violencia mediante sus aparatos castrense y policiaco. Ante esa concepción del poder, la educación transformadora con el fin de formar una ideología contrahegemónica se convierte en la pieza clave para la lucha antisistema. Coinciden, partiendo desde diferentes perspectivas, Fanón, al denunciar la psicología racista y colonial que fomenta el explotador para sumir en la auto subestimación al colonizado; Freire, al promover una educación popular que lleve a los excluidos a la praxis, es decir, a comprender las inequidades del mundo y actuar para cambiarlo; Quijano, denunciando el imperio de la epistemología eurocéntrica-estadounidense, que sumerge a los pueblos en la colonialidad, llamando a librarnos de ella y a luchar por una visión de mundo decolonial; y la pedagogía transformadora y crítica, que prioriza en transformar el cómo se piensa sobre el mundo sobre la adquisición de datos y destrezas.
Partiendo de lo anterior, tanto para las organizaciones de la sociedad civil, incluyendo a los partidos políticos, tanto en la diáspora como en el archipiélago puertorriqueño, la prédica política siempre tiene que ir más allá del pensamiento imperante (hegemónico). Es decir, si luchamos por energía renovable, por las playas, contra el racismo, la xenofobia, la homofobia, la misoginia y el machismo, es deber de los luchadores por la independencia vincular esas luchas con el discurso contra el colonialismo. Pero esto es igual para la contienda electoral, la prédica independentista debe estar presente y la denuncia de que la administración gubernamental, sin soberanía plena, no permitirá salir de los problemas socioeconómicos que ha creado el colonialismo. El último referéndum sobre el estatus demostró una tendencia significativa por la independencia (11.82%) y la libre asociación con soberanía (29.57%) y la debilidad del discurso estadista (58.61%). Debemos luchar por fortalecer esa tendencia, que se manifestó sin que se llamara a votar por ellas, contrario al llamado a votar por la estadidad. ¿Era necesario sacar la independencia de la prédica electoral de Juan Dalmau y el PIP? Me parece que no. Al asumir la administración colonial como el discurso alternativo a la crisis colonial y la corrupción, y no vincularlo a la independencia, abandonamos el carácter educativo de la política.
4.1 WRS – ¿Cómo el Comisionado Residente de Puerto Rico en el Congreso de los Estados Unidos y los congresistas de origen puertorriqueño podrían ayudar a resolver los problemas económico-sociales creados por la explotación de los Estados Unidos en Puerto Rico?
4.2 FCF – Ya que está ahí como representante simbólico de la colonia y sin poder alguno, debería luchar contra las leyes de cabotaje y la aplicación de las cláusulas y leyes de comercio interestatal de EE. UU. Denunciar la política de dependencia económica y rechazar los fondos federales cuyos objetivos sean la el mantengo. Abandonar la búsqueda de paridad con los estados y exigir los fondos para el desarrollo de la agricultura y de industrias que respondan a nuestras necesidades. Lograr soberanía para insertarnos en el comercio internacional que permita establecer nuestros propios acuerdos, incluso fuera del marco de los acuerdos de libre comercio de los EE. UU. con otros países.
5.1 WRS – ¿Por qué los movimientos de estadidad no han sido capaces de confrontar al imperialismo estadounidense en Puerto Rico y los Estados Unidos? ¿Qué deberían hacer?
5.2 FCF – Al movimiento estadista no le interesa confrontar al imperialismo estadounidense. Ellos saben que ni los presidentes, pasado y presente, ni el congreso tienen interés ni harán nada por involucrarse en resolver la condición colonial que, en definitiva, le resulta conveniente para su capital inversionista y su geopolítica en el hemisferio americano. Para sus líderes mantener la búsqueda de la estadidad es un mero juego político para atraer una base de apoyo. Sin embargo, tanto los republicanos como los demócratas han manifestado claramente que no interesan resolver el estatus político colonial y mucho menos moverse hacia la estadidad. Deberían abandonar su prédica estadista y concentrarse en la búsqueda de soberanía para resolver los problemas socioeconómicos de nuestro pueblo.
6.1 WRS – ¿Qué ha hecho, si algo, la presidencia de los Estados Unidos, y los dos partidos políticos dominantes dentro de los Estados Unidos, el demócrata y el republicano, para mitigar el desastre que ellos y los estadounidenses ayudaron a crear dentro de Puerto Rico?
6.2 FCF – Nada. Lo primero es que para ellos no hay ningún desastre en Puerto Rico y aquello que identifican como “problemas” o “crisis” se lo achacan a la mala administración y la corrupción de los políticos puertorriqueños. Lo único que han hecho es imponernos una Junta de Control Fiscal que nos chupa millonarias sumas de dinero para su funcionamiento y busca garantizar el dinero de los bonistas buitres, pero que en nada ha contribuido al desarrollo económico de Puerto Rico.
7.1 WRS – ¿Cuál sería la forma de que los puertorriqueños rompan con este ciclo de abuso del colonialismo estadounidense dentro de Puerto Rico? ¿Debería Puerto Rico y los puertorriqueños ser reparados económicamente por Estados Unidos?
7.2 FCF – No creo en fórmulas metodológicas. Las luchas sociales, como la lucha por la independencia y otro Puerto Rico posible, igual que por el socialismo, son procesos y como tales no son lineales. Múltiples factores, intrínsecos y externos, influyen la ruta a seguir. Hay logros, estancamientos, fracasos y retrocesos. El reto es encontrar en cada momento el método de lucha adecuado o descubrir las condiciones que señalan hacia vías de avance para aprovecharlas. ¿Reformas dentro del sistema político y jurídico colonial, plebiscito, Asamblea Constituyente, decreto presidencial, lograr la administración del gobierno colonial mediante las elecciones, retando la legalidad colonial y confrontando al imperialismo en todas las formas posibles –incluyendo la violencia revolucionaria? No sé si alguna de ellas o todas las anteriores, pero cómo sea que rompamos el ciclo colonial-capitalista exige algunas condiciones: transformación ideológica del pueblo para que se involucre críticamente en el proceso, con una ideología contrahegemónica; período de transición y reparación económica. El primer reto es la transformación ideológica, por eso son tarea urgente y permanente los procesos educativos desde las fuerzas independentistas, involucrarnos en reivindicaciones concretas que contribuyan a demostrar que otro Puerto Rico es posible y romper con estructuras y discursos elitistas y vanguardistas. Además de las luchas por el ambiente, contra la misoginia, lo homofobia, la xenofobia y el racismo, es necesario denunciar y combatir medidas que van dirigidas a nuestra destrucción como pueblo, la inclusión del inglés como prioridad en las escuelas públicas sobre la historia y la cultura y la gentrificación.
8.1 WRS – El economista francés Thomas Piketty considera que Francia debería reparar en más de 28 mil millones de dólares americanos a Haití. ¿En cuánto debería Estados Unidos reparar económicamente a Puerto Rico y a los puertorriqueños?
8.2 FCF – Como mínimo el monto total de todos los fondos federales de un año multiplicado por los años que se entienda sean necesarios para transitar a la constitución del estado soberano de Puerto Rico y su incorporación al comercio internacional. Ese cálculo debe dejarse a los economistas, pero lo dicho anteriormente sería insuficiente. Además de los fondos federales es necesario tomar en cuenta que hay múltiples estructuras físicas y gubernamentales que ahora están en manos de los EE. UU. y tendrían que establecerse para un estado soberano. Como ejemplo puedo mencionar la guardia costanera, el sistema de bosques bajo el Servicio Forestal y el sistema diplomático internacional. Todos constituirían nuevos gastos que actualmente no están en el presupuesto colonial e implican equipos y facilidades físicas, incluso en el extranjero.
9.1 WRS – Muchos puertorriqueños viven en la diáspora, bien en Estados Unidos como fuera de los Estados Unidos. Otros puertorriqueños han sido y son partícipes del saqueo estadounidense dentro de Puerto Rico. Todos, los primeros y los segundos son estadounidenses. ¿Por qué deben ser o no ser recompensados? ¿Son todos los puertorriqueños sujetos coloniales a los que se les ha robado su futuro en su propia tierra? ¿Se les debe devolver su futuro estén donde estén, sean quienes sean?
9.2 FCF – La reparación no es equivalente a recompensa. No se habla de recompensar individualmente. De lo que se trata es de reparar al país como medida de devolver las riquezas que pudo tener, pero la relación colonial lo impidió. Es reparación para que, recuperando parte de lo que pudo ser y no fue, la sociedad tenga recurso para comenzar a forjarse un futuro distinto, no colonial y sustentable. Es reparar por la explotación a la que ha sido sometido y que ha impedido un desarrollo cuantitativo y cualitativo que no llevase a una migración económica. Es reparación para que el nuevo estado nación que adviene a la independencia tenga un mínimo de recursos para su reconstrucción.
10.1 WRS – Recientemente ha estado moviéndose un proyecto de Orden Ejecutiva para el reconocimiento de la soberanía de Puerto Rico por parte del Presidente de los Estados Unidos. ¿Qué le falta a ese proyecto de Orden Ejecutiva? ¿Qué defectos le ves a ese proyecto de Orden Ejecutiva? ¿Por qué los Estados Unidos merecen algo mejor? ¿Por qué Puerto Rico merece algo mejor?
10.2 FCF – Los que luchamos por la independencia y la soberanía plena no tenemos por qué tomar en cuenta qué puede beneficiar de alguna forma a los EE. UU. Ese no es nuestro problema, ya ellos tratarán de imponer lo que les parezca mejor para sus intereses. Serán el producto de la negociación necesaria para lograr la independencia, sobre todo, para el período de transición. Para mí el proyecto de Orden Ejecutiva es una acción plausible de unos puertorriqueños que han logrado poner en la palestra pública la posibilidad de la independencia para Puerto Rico, señalando, incluso, un aspecto que usualmente no había sido discutido, el factor reparación. ¿Es o no viable? Es una discusión totalmente irrelevante. Su éxito no reside en la probabilidad de que se ejecute, sino, que no dejó a los estadistas siendo los únicos llevando el tema del estatus al presidente y congreso de los EE. UU. Pero mejor aún, provocó la discusión en Puerto Rico y señala hacia los aspectos que se tendrán que discutir, negociar y tomar en cuenta en un proceso de transición a la independencia.
Para poder considerar si le falta algo o si se puede mejorar el Proyecto habría que partir de la probabilidad real de que se apruebe o por lo menos se tome en cuenta por el Presidente o el Congreso de los EE. UU. en estos momentos tal cosa no existe, pero si ese fuera el caso o aunque en estos momentos no se esté considerando, para efecto de mantener la discusión pública sobre la independencia, por lo menos debe incluir varios puntos: primero, que esa Comisión Ejecutiva de Transición (ETC por sus siglas en inglés) tendría que ser totalmente costeada por el gobierno federal y no como se hizo con la Junta de Control Fiscal, que ha resultado tan onerosa a nuestro pueblo; segundo, que desde el periodo de transición deben derogarse para Puerto Rico las leyes de cabotaje y las que regulan el comercio interestatal; tercero, que la limpieza total de los terrenos de Vieques debe ser costeada por los EE. UU. como reparación, pero aparte de los fondos económicos para los años de transición; cuarto, que deben cerrarse todas las bases, puestos militares y presencia de los órganos militares y de inteligencia de los EE. UU.; quinto, debe asignarse aparte una partida para establecer una guardia costanera, con recursos navales y aéreos para la protección contra el narcotráfico; sexto, en aquellas funciones federales que pasarían al estado puertorriqueño, que requieran de facilidades físicas, se proceda igual que con la guardia costanera.
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