La tormenta imperfecta en San Juan
Todo el mundo hablaba de los hoteles y condominios sin agua en Condado e Isla Verde, pero de los vulnerables y los inmigrantes en Puerto Nuevo, de los que tanto se echa mano cuando a los demagogos les conviene, nadie dijo una palabra



“El problema no es donde estamos, sino de donde venimos”.
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Por Annie Alfaro
Estas palabras tan profundas se las oí pronunciar al presidente ejecutivo de la Autoridad de Acueductos, Luis González, a casi una semana de que se afectara el servicio de agua potable en un montón de pueblos y en la ciudad capital, y cuando todavía casi todo Puerto Nuevo estaba a secas. De hecho, a la hora en que escribo, no hay apenas presión en las comunidades. Los bomberos tomen nota.
Escuché al jefe de Acueductos en un programa de los del mediodía, hora en que, mientras almuerzo, suelo prender un ratito la televisión y paso los canales. Las cosas que se oyen en esos programas son inefables, y lo digo porque van astrólogos, legisladores, expertos en piedras poderosas y una gama variopinta de consejeros en los conflictos más inusitados.
Pero volviendo al funcionario de Acueductos, puede que tenga razón y el problema no se haya originado en el momento en que estamos. No obstante, lo inquietante es saber, no el lugar de donde hemos venido, sino aquel al cual nos dirigimos, que como no quiero usar la palabrota, bien pueden imaginarla los lectores. Detrás de este filósofo del agua habló el asesor recién nombrado para que produzca un informe sobre las desventuras de Acueductos, ingeniero Carlos Pesquera, quien dijo que la planta Sergio Cuevas se encuentra a muy poquito tiempo de agotar su vida útil. Agregó que hay dinero de FEMA para mejorar el sistema. Qué gran alivio.
Todo el mundo hablaba de los hoteles y condominios sin agua en Condado e Isla Verde, pero de los vulnerables y los inmigrantes en Puerto Nuevo, de los que tanto se echa mano cuando a los demagogos les conviene, nadie dijo una palabra. Me cuentan que el pasado jueves les llegó un tanque cisterna al que algunos vecinos tuvieron acceso, pero otros muchos no, o apenas pudieron llenar un par de galones porque era una tirada larga desde sus casas al punto de abastecimiento. Casualmente el mismo jueves se anunció que, en horas de la noche, estarían colocando innumerables “maletines” con agua a lo largo del Puente Dos Hermanos, como medida de seguridad para la exhibición de un carro de carreras que haría las delicias de los amantes de la velocidad.
Yo creo que es inexacta la terminología que se ha usado. Todo el tiempo se habló de que “probarían” el vehículo en San Juan. No sé qué clase de “prueba” es esa cuando se ha dicho que el bólido fue construido en 2022 y ha participado en algunas competiciones. O sea, se han cansado de probarlo. En cuanto al espectáculo, fue una “trillita” de 700 metros, lo que se dice un ir y venir en un suspiro. ¿Ameritaba esto que, con todos los problemas que tiene la ciudad —hacen falta más camiones cisterna, por ejemplo— el de los baches en las calles y la maleza que se come las aceras y los edificios, el municipio de San Juan invirtiera $1.3 millones en coordinar la logística y la seguridad? Eso y levantar vallas y tarimas para los invitados.
Tratándose de un espectáculo privado para beneficio de tres o cuatro empresas multimillonarias, debieron ser dichas empresas las que corrieran con los gastos. La excusa del turismo no se justifica aquí, porque ese turismo ya está en Puerto Rico o llegará en las próximas semanas, pero no por la “trillita” en el Puente Dos Hermanos, sino porque han venido o vendrán al Choliseo.
Por otro lado, los pilotos famosos de la compañía dueña del vehículo andaban por Hungría, en el Gran Premio FI que se ha estado celebrando desde el pasado viernes y termina hoy, entre clasificaciones y carrera final.
Aparte de todas las calles y carreteras cerradas en San Juan, con la consiguiente incomodidad para los ciudadanos, que son curiosamente los que no se quieren ir de aquí ni tampoco de los lugares donde viven, ¿qué se gana con esto? ¿Cómo se recuperan los $1.3 millones que invirtió el municipio? Como dije, los turistas ya estaban en San Juan por lo del Choliseo, y en cuanto a los amantes de las carreras, en los televisores del mundo estaban pendientes del circuito húngaro y las entrevistas y pruebas que se transmitieron desde Budapest.
El municipio pudo haber colaborado, cómo no, asesorando en la movilización y el cierre de algunas calles, como se suele hacer para la filmación de una película, pero sin que le costara un centavo o con una inversión mínima, y no ese millón y pico que necesitamos malamente para otras cosas, y que a los promotores del evento les sobran. Si esas empresas querían tener un “gesto” con la ciudad y exhibir (no probar) su espléndida máquina, debieron comprender, aunque el alcalde no se los dijera, que este país todavía está endeudado y no tiene acceso a los mercados; que vivimos o deberíamos vivir en austeridad, y que no sabemos que otros decretos o recortes se le ocurrirán al presidente Trump, aparte de que entramos de lleno en la temporada de huracanes y los preparativos, para el gobierno central y los propios municipios, representan una considerable erogación de fondos. De hecho, decenas de alcaldías sobreviven con la soga al cuello.
A última hora, la pasada semana, el presidente de la AAA nos informaba que los cortes de agua se debieron a una serie de factores, y que como tal había sido una “tormenta perfecta”.
Muchas gracias por todo. Menos mal que no hubo imperfección.
Mayra Montero
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