Maduro: «El pueblo de Venezuela le dice a EE.UU. basta de amenazas»
«Estamos más unidos que nunca para garantizar la soberanía, la paz y el derecho a la vida y al trabajo del pueblo de Venezuela», afirmó el mandatario.

RT
Nicolás Maduro ha destacado este sábado que el pueblo venezolano está más unido que nunca para defender su soberanía ante las amenazas de Estados Unidos. «El pueblo de Venezuela le dice al imperio: basta de amenazas», declaró el presidente de Venezuela.
Ofreciendo un balance de la operación ‘Los cuarteles van al pueblo‘, llevada a cabo por la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y la Milicia Bolivariana, el mandatario remarcó la importancia de la unión cívico-militar para garantizar la seguridad nacional.

Diosdado Cabello: «Los venezolanos no tenemos miedo»
«Allá están llegando los tanques, las tanquetas, el armamento antiaéreo, los fusiles, las ametralladoras, que son las armas de la República en manos de su Fuerza Armada y del pueblo«, indicó Maduro en relación al operativo, que se realizó en 5.336 circuitos comunales de todo el país y contó con miles de efectivos de la FANB que se desplegaron en comunidades, pueblos y zonas indígenas.
El líder venezolano hizo hincapié en que estas jornadas formativas teóricas y prácticas han preparado a la nación para una fase activa de lucha armada contra las amenazas de Washington en el caso de que persistan. «Estamos más unidos que nunca para garantizar la soberanía, la paz y el derecho a la vida y al trabajo del pueblo de Venezuela«, dijo.
En esa línea, Maduro resaltó el éxito de la operación vivida en Venezuela esta jornada. «Es la fusión de la unión profunda de nuestra FANB, heredera directa del ejército unido libertador […] y nuestro pueblo organizado y empoderado», concluyó.
Tensiones con EE.UU.
- El pasado agosto, medios internacionales anunciaron un despliegue militar estadounidense en el Caribe sur para, supuestamente, enfrentar a los cárteles de la droga. Del mismo modo, la fiscal general de EE.UU., Pam Bondi, duplicó la recompensa por información que condujera al arresto del presidente venezolano bajo la acusación infundada de liderar un «cártel de narcotráfico».
- Caracas denuncia que estas maniobras están orientadas a forzar un cambio político y apoderarse de los recursos naturales que posee el país suramericano.
- Para hacer frente al despliegue estadounidense, Maduro llamó al alistamiento voluntario en la Milicia Bolivariana para la defensa de la soberanía de la nación. De su parte, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana puso en marcha el ‘Plan Independencia 200’, al tiempo que el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, comunicó la realización de un ejercicio de «apresto militar» en la isla de La Orchila.
- Trump anunció ataques contra supuestos «narcoterroristas» venezolanos, aunque las autoridades de Venezuela rechazaron la veracidad de esas afirmaciones. Además, amenazó con derribar aviones militares venezolanos si ponían a EE.UU. «en una posición peligrosa».
- Entre tanto, Maduro acusó a EE.UU. de someter a su país a una «guerra multiforme». «Venezuela está siendo sometida, de manera inmoral, violando todo el derecho internacional establecido en la Carta de Naciones Unidas», manifestó.
Venezuela: «EE.UU. está en una guerra no declarada contra nosotros»
«El mundo tiene que estar hoy atento porque esta situación contra Venezuela debe poner las barbas en remojo del resto de las naciones, sean aliadas o no», declaró el ministro de Defensa venezolano.

El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, afirmó que Estados Unidos mantiene una «guerra no declarada» contra Caracas, en referencia a las operaciones militares que Washington ejecuta en aguas del sur del Caribe.
«Es una guerra no declarada. Y ya ustedes ven cómo personas, siendo o no narcotraficantes, han sido ajusticiadas en el mar Caribe sin derecho a la defensa«, declaró el ministro desde el puesto de comando de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

Maduro: «El pueblo de Venezuela le dice a EE.UU. basta de amenazas»
Asimismo, cuestionó que, «con tanta tecnología y poder», EE.UU. no tenga capacidad de simplemente interceptar una embarcación en aguas del Caribe, sin necesidad de lanzar un ataque directo.
«El mundo tiene que estar hoy atento porque esta situación contra Venezuela debe poner las barbas en remojo del resto de las naciones, sean aliadas o no», afirmó.
Por su parte, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, dijo durante una reunión con representantes del Partido Comunista de Cuba que el país enfrenta una «guerra híbrida» e «inmoral», que busca la destrucción de la «revolución inspirada en Bolívar y en Martí».
- El despliegue estadounidense en aguas del sur del Caribe ha supuesto una nueva escalada de tensiones entre Washington y Caracas. Según lo denunciado por Maduro, ocho destructores, 1.200 misiles y un submarino nuclear apuntan directamente a Venezuela. El 13 de septiembre arribaron a Puerto Rico cinco cazas F-35, que se suman a lo que la Casa Blanca ha denominado ‘una operación contra los cárteles’
- El 12 de septiembre, fuerzas militares estadounidenses incursionaron en la Zona Económica Exclusiva de Venezuela y asaltaron una embarcación pesquera. La tripulación quedó retenida por varias horas y Caracas denuncia que se trató de una maniobra «ilegal»
- Entretanto, Maduro aseveró que su país es presa de «una guerra multiforme» orquestada desde EE.UU. en interés de propiciar un «cambio de régimen», mientras que su par estadounidense, Donald Trump, dijo que no ha entablado conversaciones con miembros de su Gobierno para esos fines
- En respuesta a los movimientos militares de EE.UU., Maduro llamó al alistamiento masivo de milicianos. La Fuerza Armada Nacional Bolivariana puso en marcha el ‘Plan Independencia 200’, al tiempo que Padrino López comunicó la realización de un ejercicio de «apresto militar» en la isla de La Orchila. Aseguró asimismo que el país se prepara «para un escenario de conflicto armado en la mar». Por su parte, los marines apostados en Puerto Rico simularon un desembarco anfibio el 18 de septiembre
Trump: «Estamos acabando con los narcoterroristas venezolanos»
Desde Caracas denunciaron que las acciones de Washington buscan forzar un cambio político y apropiarse de los recursos naturales del país.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha reiterado sus acusaciones contra Venezuela en relación con el flujo de los narcóticos, afirmando que Washington no ceja en su determinación de eliminar a «narcoterroristas venezolanos». Caracas ha rechazado varias veces estas afirmaciones.
«Estamos acabando con los narcoterroristas venezolanos, los estamos echando del agua«, sostuvo el mandatario este sábado. «Miles de personas están muriendo a causa de esos barcos cargados de drogas, fentanilo y muchas otras drogas», afirmó.
Pescadores venezolanos salen en una marcha marítima por la soberanía y defensa del país (VIDEO)
Constantes agresiones de Washington
A principios de septiembre, el inquilino de la Casa Blanca anunció el ataque contra una pequeña lancha con «11 narcoterroristas del Tren de Aragua», narrativa cuya veracidad ha sido rechazada por las autoridades venezolanas. Este lunes, el mandatario mostró un video de un nuevo ataque contra supuestos «narcoterroristas de Venezuela». Al día siguiente afirmó que había un tercer bote bombardeado, aunque solo se han divulgado las imágenes de dos.
A continuación, el viernes, Trump volvió a compartir un video de un nuevo ataque a otro lancha que supuestamente «traficaba narcóticos ilícitos«, en medio del aumento de las agresiones de Washington en el mar Caribe. En el clip compartido se puede ver una pequeña embarcación, marcada como blanco de un arma. A continuación, la barca es alcanzada por un proyectil de larga distancia y posteriormente arde envuelta en llamas.
«El ataque mató a tres narcoterroristas a bordo del buque, que se encontraba en aguas internacionales», destacó Trump, agregando que la inteligencia estadounidense confirmó que el objetivo atacado «transitaba por una ruta conocida por el narcotráfico con el objetivo de envenenar a estadounidenses«.
«Guerra multiforme»
Por su parte, la representación de Venezuela ante las Naciones Unidas, demandó este viernes el «cese inmediato» de las operaciones militares de EE.UU. al sur del Caribe, al considerar que las acciones son contrarias a lo consagrado en el derecho internacional, que proscribe explícitamente la amenaza del uso de la fuerza contra naciones soberanas, así como el bombardeo de civiles.
Desde Caracas denunciaron que las acciones de Washington buscan forzar un cambio político y apropiarse de los recursos naturales del país.
En respuesta, Maduro convocó al alistamiento voluntario en la Milicia Bolivariana para defender la soberanía nacional. De su parte, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana puso en marcha el ‘Plan Independencia 200’, al tiempo que el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, comunicó la realización de un ejercicio de «apresto militar» en la isla de La Orchila.
Maduro acusó a EE.UU. de someter a su país a una «guerra multiforme». «Venezuela está siendo sometida, de manera inmoral, violando todo el derecho internacional establecido en la Carta de Naciones Unidas», declaró.
Los cuarteles militares se movilizan en toda Venezuela para fortalecer la defensa nacional
Este sábado las Fuerzas Armadas venezolanas se acercaron a las comunidades de todo el territorio para continuar con los entrenamientos en preparación de la defensa.
Descargar videoAriana Cubillos / AP
Los cuarteles militares de Venezuela se movilizaron en todos los rincones del país con el objetivo de continuar con el entrenamiento de la comunidad para fortalecer la defensa nacional, en medio de la creciente agresividad de EE.UU. en la región del Caribe.
«Están llegando los tanques, las tanquetas, el armamento antiaéreo, los fusiles, las ametralladoras, que son las armas de la República en manos de su Fuerza Armada y del pueblo», declaró el presidente venezolano, Nicolás Maduro, al referirse al evento denominado ‘Los cuarteles van al pueblo‘.
Unidos para garantizar la soberanía
«Estamos más unidos que nunca para garantizar la soberanía, la paz y el derecho a la vida y al trabajo del pueblo de Venezuela«, expresó el mandatario, resaltando que estas jornadas han permitido al pueblo venezolano preparase tácticamente en caso de que se requiera pasar a una fase activa de lucha armada si se mantienen las amenazas de Washington. «Es la fusión de la unión profunda de nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana, heredera directa del Ejército unido libertador […] y nuestro pueblo organizado y empoderado», explicó.

Por su parte, el ministro de Interior, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, indicó que el líder venezolano «lo primero que ordenó fue el adiestramiento de los ciudadanos a fin de organizarnos y establecer una fusión cívico militar con el propósito de garantizar la defensa de la nación». Encabezando una caravana militar, el alto cargo llamó a todos los ciudadanos a sumarse a la defensa del país. «Aquí sumamos a todos, de cualquier color político, porque la idea es unirnos para defender a Venezuela«, exclamó.
«Guerra no declarada» de EE.UU.

Trump amenaza que Venezuela «pagará un precio incalculable»
El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, también estuvo presente en la movilización y recordó que Venezuela «ha estado permanentemente agredida, acosada […] por el imperialismo», enfatizando que ahora su pueblo es soberano y «no quiere volver a ser esclavo».
En una declaración anterior, el ministro advirtió que EE.UU. lleva a cabo una «guerra no declarada» contra Venezuela. «Ya ustedes ven cómo personas, siendo o no narcotraficantes, han sido ajusticiadas en el mar Caribe, sin derecho a la defensa», declaró en referencia a los tres ataques contra lanchas anunciados por el presidente estadounidense, Donald Trump.
Esta jornada, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y la Milicia Bolivariana se desplegaron en los 5.336 circuitos comunales del país con el objeto de dar continuidad al adiestramiento para la defensa armada de todo el pueblo, entrenamiento que comenzó el pasado sábado.

- En agosto, medios internacionales informaron sobre un despliegue militar estadounidense en el sur del Caribe, supuestamente para enfrentar a los cárteles de la droga. Paralelamente, la fiscal general de EE.UU., Pam Bondi, duplicó la recompensa por información que condujera al arresto del presidente venezolano, Nicolás Maduro, bajo la acusación —nunca sustentada— de liderar un «cártel de narcotráfico».
- Según lo denunciado por Maduro, ocho destructores, 1.200 misiles y un submarino nuclear apuntan directamente a Venezuela. El sábado 13 de septiembre arribaron a Puerto Rico cinco cazas F-35, que se suman a lo que la Casa Blanca ha denominado una operación contra los cárteles.
- Desde Caracas denunciaron que las acciones de Washington buscan forzar un cambio político y apropiarse de los recursos naturales del país. En respuesta, Maduro convocó al alistamiento voluntario en la Milicia Bolivariana para defender la soberanía nacional. De su parte, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana puso en marcha el ‘Plan Independencia 200’, al tiempo que el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, comunicó la realización de un ejercicio de «apresto militar» en la isla de La Orchila.
- Trump anunció ataques contra supuestos «narcoterroristas» venezolanos, aunque las autoridades de Venezuela rechazaron la veracidad de esas afirmaciones. Además, amenazó con derribar aviones militares venezolanos si ponían a EE.UU. «en una posición peligrosa».
- Entre tanto, Maduro acusó a EE.UU. de someter a su país a una «guerra multiforme». «Venezuela está siendo sometida, de manera inmoral, violando todo el derecho internacional establecido en la Carta de Naciones Unidas», declaró.
Reuters: Maduro ofrece entablar diálogo directo con el enviado de Trump
«Presidente, espero que juntos podamos derrotar las falsedades que han empañado nuestra relación, que debe ser histórica y pacífica», habría escrito el presidente venezolano en la carta obtenida por la agencia.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, habría ofrecido entablar conversaciones directas con Richard Grenell, enviado del Gobierno de Donald Trump para misiones especiales, reportó Reuters este sábado. La agencia precisó que la oferta del mandatario llegó días después del primer ataque estadounidense contra un barco del país sudamericano que presuntamente transportaba drogas, algo que Caracas desmiente.
En su misiva dirigida a su homólogo de EE.UU. y fechada el 6 de septiembre, el presidente venezolano rechazó las acusaciones de Washington de que su país desempeña un papel importante en el narcotráfico. De acuerdo con Maduro, tan solo el 5 % de las drogas producidas en Colombia se envían a través de Venezuela, de las cuales el 70 % son neutralizadas y destruidas por Caracas.

VIDEO: Trump muestra el ataque a otro barco que «traficaba narcóticos ilícitos»
«Presidente, espero que juntos podamos derrotar las falsedades que han empañado nuestra relación, que debe ser histórica y pacífica«, habría escrito Maduro en la carta. «Estos y otros temas siempre estarán abiertos a una conversación directa y franca con su enviado especial para superar el ruido mediático y las noticias falsas», prosigue el documento.
El presidente venezolano recordó que Grenell ayudó a resolver de manera rápida acusaciones anteriores contra Caracas sobre su supuesto rechazo a recibir de regreso a migrantes venezolanos deportados desde el territorio estadounidense. «Hasta la fecha, este canal ha funcionado perfectamente«, concluyó.
Tensiones en el Caribe
- En agosto, medios internacionales informaron sobre un despliegue militar estadounidense en el sur del Caribe, supuestamente para enfrentar a los cárteles de la droga. Paralelamente, la fiscal general de EE.UU., Pam Bondi, duplicó la recompensa por información que condujera al arresto del presidente venezolano, Nicolás Maduro, bajo la acusación —nunca sustentada— de liderar un «cártel de narcotráfico».
- Según lo denunciado por Maduro, ocho destructores, 1.200 misiles y un submarino nuclear apuntan directamente a Venezuela. El sábado 13 de septiembre arribaron a Puerto Rico cinco cazas F-35, que se suman a lo que la Casa Blanca ha denominado una operación contra los cárteles.
- Desde Caracas denunciaron que las acciones de Washington buscan forzar un cambio político y apropiarse de los recursos naturales del país. En respuesta, Maduro convocó al alistamiento voluntario en la Milicia Bolivariana para defender la soberanía nacional.
- Trump anunció ataques contra supuestos «narcoterroristas» venezolanos, aunque las autoridades de Venezuela rechazaron la veracidad de esas afirmaciones. Además, amenazó con derribar aviones militares venezolanos si ponían a EE.UU. «en una posición peligrosa».
- Entre tanto, Maduro acusó a EE.UU. de someter a su país a una «guerra multiforme». «Venezuela está siendo sometida, de manera inmoral, violando todo el derecho internacional establecido en la Carta de Naciones Unidas», declaró.
Trump amenaza que Venezuela «pagará un precio incalculable»
Trump exige que Caracas «acepte todos los presos y personas de instituciones mentales» venezolanos que ingresaron a EE.UU.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, exigió al Gobierno de Venezuela que acepte la repatriación de todos los ciudadanos venezolanos en condición de reclusos o pacientes psiquiátricos que hayan ingresado a territorio estadounidense.
«Queremos que Venezuela acepte inmediatamente a todos los presos y personas de instituciones mentales, lo que incluye los peores manicomios del mundo, que los ‘líderes’ venezolanos han obligado a entrar en los Estados Unidos de América», escribió en Truth Social.

Trump afirmó que «miles de personas han resultado gravemente heridas, e incluso han muerto, a causa de estos ‘monstruos'». Сulminó con una advertencia directa: «¡Sáquenlos de una vez de nuestro país ahora mismo, o el precio que pagarán será incalculable!»
- El despliegue estadounidense en aguas del Caribe sur ha supuesto una nueva escalada de tensiones entre Washington y Caracas. Según lo denunciado por Maduro, ocho destructores, 1.200 misiles y un submarino nuclear apuntan directamente a Venezuela. El sábado 13 de septiembre arribaron a Puerto Rico cinco cazas F-35, que se suman a lo que la Casa Blanca ha denominado una operación contra los cárteles.
- El 12 de septiembre, fuerzas militares estadounidenses incursionaron en la Zona Económica Exclusiva de Venezuela y asaltaron una embarcación pesquera. La tripulación quedó retenida por varias horas y Caracas denuncia que se trató de una maniobra «ilegal».
- Entretanto, Maduro aseveró que su país es presa de «una guerra multiforme» orquestada desde EE.UU. en interés de propiciar un «cambio de régimen», mientras que su par estadounidense, Donald Trump, dijo que no ha entablado conversaciones con miembros de su Gobierno para esos fines.
- Como respuesta a los movimientos militares de EE.UU., Maduro llamó al alistamiento masivo de milicianos. De su parte, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana puso en marcha el ‘Plan Independencia 200’, al tiempo que el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, comunicó la realización de un ejercicio de «apresto militar» en la isla de La Orchila. Aseguró asimismo que el país se prepara «para un escenario de conflicto armado en la mar». Por su lado, los marines apostados en Puerto Rico simularon un desembarco anfibio este 18 de septiembre.
De la amenaza a la incertidumbre: La evolución de la presión militar sobre Venezuela

Cuando en su primera administración el presidente de EE.UU., Donald Trump, declaraba que «todas las opciones están sobre la mesa», al referirse a la posibilidad de una invasión o una intervención militar sobre Venezuela que tenía como principal objetivo derrocar el gobierno del presidente Nicolás Maduro, las fuerzas armadas estadounidenses estaban muy lejos de implementar un despliegue militar como el que se está desarrollando actualmente en la frontera marítima del país caribeño.
Este domingo, al ser preguntado por la posibilidad de una intervención militar, Trump respondió con una frase que, igual a la anterior, permite muchas interpretaciones mientras alza las expectativas: «ya veremos qué pasa«.
El comentario más reciente, como el de 2019, permite lecturas equívocas, pero la diferencia de los escenarios establecidos es tremendamente perceptible.
En aquel momento, los medios de comunicación internacionales eran mucho más resonantes con respecto al tema Venezuela. Por su parte, los sectores de oposición habían elegido un «gobierno paralelo», sin legalidad ni capacidad de mando en el territorio, pero reconocido por más de cincuenta países. Sin embargo, todo el despliegue se llevaba a cabo en la esfera diplomática, política o mediática, pero no se extrapoló al área militar.
En esta segunda administración, el tema Venezuela se aborda de manera diametralmente diferente. Ya en la frontera norte del país pulula, sin ubicación concreta, una flotilla que incluye un grupo anfibio con buques de asalto liderado por el USS Iwo Jima, junto al USS Fort Lauderdale y el USS San Antonio; les acompañan los destructores USS Jason Dunham, el USS Gravely, el USS Sampson y el crucero lanzamisiles USS Lake Erie, así como varios aviones de reconocimiento P-8, un submarino de ataque con propulsión nuclear, y descansan en Puerto Rico 10 cazas F-35 de última generación que se han dispuesto para la avanzada. En algún momento se mencionó la movilización de más de 4.000 efectivos.
En las últimas semanas, los militares estadounidenses ya han bombardeado tres pequeñas embarcaciones que supuestamente llevaban droga, pero lo han hecho sin justificación legal y de una manera totalmente arbitraria. Como denunció el gobierno venezolano y los propios pescadores, el sábado 13 de septiembre, un destructor estadounidense interceptó y allanó, en la zona económica exclusiva de Venezuela, una embarcación venezolana especializada en la pesca de atún, en la que se desplazaban nueve pescadores. Esto significa una violación del mar venezolano y a la vez un asedio a su flota pesquera, lo que se adereza con la declaración amenazante del propio presidente de EE.UU: «si fuera un pescador (venezolano) yo no saldría a pescar». Ya el enemigo no son solo los narcotraficantes, sino también los pescadores.
Hacia 2019, la aviación estadounidense no se había atrevido a volar el espacio aéreo venezolano, como también denunció Caracas en días recientes.
El cerco sobre Venezuela se ha venido estrechando, ya no en el campo mediático o diplomático (asociaciones como el Grupo de Lima o la amplia actividad diplomática que había contra Venezuela de 2017 a 2019 ya no tiene el mismo protagonismo y se circunscribe a pocos países de la región). Tampoco en el campo propiamente político, porque no estamos presenciando pomposos recibimientos a un «presidente paralelo» por parte del Congreso de EE.UU. y varios primeros ministros de Occidente. Estamos hablando propiamente de acechanza armada en la propia fachada marítima de Venezuela. En esta segunda administración ya el escenario es otro: propiamente el militar. Ya hay un teatro de operaciones en marcha.
La arbitrariedad se desplaza al Caribe
Quizá lo más peligroso, para Venezuela y sus vecinos, es que los niveles de arbitrariedad que se están aplicando en otros conflictos, como en Gaza, Irán y el más reciente en Catar, ahora están siendo trasladados al Caribe. Sin pruebas ni intercepción ni proceso judicial, las fuerzas armadas de EE.UU. están acusando de narcotraficantes y bombardeando a pequeñas embarcaciones, desarmadas, sin ningún tipo de basamento legal.
La semana pasada, el senador de EE.UU., Jack Reed, expresó su preocupación sobre el ataque mortal a la embarcación que dejó once muertos: «No hay ninguna prueba, ninguna, de que este ataque se haya ejecutado en defensa propia. Eso es importante, porque, tanto en virtud del derecho nacional como del internacional, las fuerzas armadas estadounidenses simplemente no tienen la autoridad para usar fuerza letal contra una embarcación civil a menos que actúen en defensa propia», lo que significa, según su postura, un ejercicio abusivo y extralegal.
Flotas misilísticas apuntan a Venezuela. El objeto de persecución ya no es solo el Gobierno o los narcos, sino también los pescadores venezolanos.
Finalmente, con la presión militar en pleno desarrollo, todo se trata de cómo interpretar a Donald Trump. En su forma retórica ha sido bastante escueto en afirmar si finalmente vendrá una radicalización del conflicto hacia Venezuela. Ha preferido seguir usando frases para ser interpretadas de diferentes maneras, como la que mencioné anteriormente: «veremos qué pasa». La expresión es una forma de no afirmar nada, pero a la vez dejar todas las opciones abiertas y atizar las expectativas.
Por otro lado, el presidente estadounidense ha dicho: «Y el problema es que hay muy pocos barcos en el agua. No hay muchos barcos en el agua. No me puedo imaginar por qué. Ni siquiera barcos de pesca», haciendo referencia a un poco (o casi nulo) desplazamiento de embarcaciones por temor a posibles ataques: «le estamos diciendo a los cárteles ahora mismo que también los vamos a detener, cuando vengan por tierra los detendremos de la misma manera que detuvimos los barcos», lo que podría entenderse como que está dando por cumplido el objetivo inicial que tenía el operativo en el Caribe sur, que implicaba supuestamente parar el envío marítimo de droga hacia EE.UU.

¿Fin de la paz? EE.UU. convierte el Caribe en una zona de ejecuciones sumarias
¿Quiere decir esto que Trump considera que el despliegue militar ya cumplió su objetivo?, ¿ya no habrá más ofensiva o una retirada inminente?, ¿viene un nuevo objetivo más avanzado?, ¿cómo justifica entonces la permanencia de la flota si ya no hay embarcaciones «trasladando droga»? Estas son las cosas que Trump prefiere no explicar para permitirse seguir atizando la polarización y su imagen de «vengador» de la sociedad estadounidense.
Por lo pronto, flotas misilísticas apuntan a Venezuela. El objeto de persecución ya no es solo el Gobierno o los narcos, sino también los pescadores venezolanos. Las acciones de provocación van en aumento. La ilegalidad con la que son acometidos los conflictos actuales en el mundo se va mudando al Caribe que se había mantenido como una zona pacífica desde hace varios siglos. ¿Qué busca Washington con este despliegue? No bastan las interpretaciones, habrá que esperar los hechos.
Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el punto de vista de RT.
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