Con efecto directo los aranceles de Trump en la manufactura de la isla: “Estamos en una constante carrera para poder sobrevivir”
La política comercial de Estados Unidos comienza a reflejarse en la producción de Puerto Rico con aumentos en costos, retos logísticos y menos exportaciones, revelan datos del Instituto de Estadísticas



Periodista de Negociosefrain.montalban@gfrmedia.com
Ponce – Los aumentos en los aranceles sobre innumerables bienes importados por todas las jurisdicciones de Estados Unidos ya se sienten en las manufactureras de Puerto Rico, con efectos que van desde alzas el costo de los insumos hasta incrementos en las ventas de algunos sectores, de acuerdo con los líderes del sector en la isla, consultados por Negocios.
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No obstante, el denominador común entre las empresas pareciera ser un significativo aumento en el costo de los materiales importados y por ende, en el costo total de los bienes que producen, una tendencia que quedó evidenciada entre los meses de abril y junio de este año, según los nuevos indicadores del Índice de Gerentes de Compra (PMI, en inglés), una importante herramienta analítica que permite conocer el curso del sector industrial.
Entre abril y junio pasados se reflejó un aumento en la variable de costo de los materiales importados y el costo de producción, arrojando un valor de hasta 81.6 puntos en mayo pasado, según el análisis realizado por Ronald E. Hernández Maldonado, gerente de Proyectos Estadísticos del Instituto de Estadísticas de Puerto Rico (EIPR).
El alza parece coincidir con el momento en que Estados Unidos comenzó a implementar su política de aumentos arancelarios.
El PMI se nutre de la información que proveen ejecutivos del sector industrial a través de una encuesta que el IEPR distribuye mensualmente y que considera múltiples factores, desde el número de empleados que hay en una planta hasta las órdenes de compra que se han recibido. La metodología es un referente de análisis económico utilizado por decenas de economías en el mundo.
“En términos generales, (los encuestados) nos indicaron que (el aumento de aranceles) afectó los costos de los materiales importados y, por tanto, también afectaron los costos totales de la producción. Entonces, cuando uno ve la gráfica del PMI, donde el umbral de 50 indica que se mantuvieron iguales, un puntaje de 81.6 (puntos) indica que tiene una amplitud y que, por tanto, afecta bastante en el sector de la manufactura”, dijo Hernández Maldonado.
La información acerca del costo de los insumos integrada al PMI de Puerto Rico es novel, pero esta se obtiene al mismo tiempo en que la principal herramienta analítica del sector manufacturero, muestra una tendencia a la baja. En agosto pasado, el PMI registró 46.7 puntos, lo que supone una contracción por tercer mes consecutivo.
A diferencia del PMI general, en los indicadores asociados a costo, si el valor es superior a 50, ello refleja un incremento en el costo de los materiales importados y también en el costo total de producción.
Como parte del análisis, el IEPR también encontró que para el mismo periodo en que se encarecieron los costos de producción, la variable de órdenes nuevas para exportación, es decir, la demanda por productos que fabricarían en la isla, disminuyó.
“Así que uno puede entender que un posible efecto de los aranceles haya sido que, en general, en la manufactura se hayan afectado las exportaciones. No quiere decir que las exportaciones de Puerto Rico a nivel general hayan disminuido”, explicó Hernández Maldonado.
Los resultados fueron el reflejo, según el gerente de proyectos, del sector farmacéutico y de dispositivos médicos, “que son dos industrias que tienen aproximadamente el 82% de las exportaciones”.
En agosto pasado, este diario reportó que al concluir el año fiscal 2025, el volumen de exportaciones de Puerto Rico cayó en poco más de 7%, llevando la cifra a su nivel más bajo en 15 años.
Aunque las tensiones comerciales por los aumentos en los aranceles estadounidenses comenzaron desde principios de año, no fue hasta el pasado 6 de agosto, cuando entraron en vigor la mayoría de los nuevos aranceles promovidos por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La administración del magnate de bienes raíces promulgó aumentos de entre 10% y hasta 50% a diversidad de bienes producidos en el extranjero. Otros aranceles a ciertos bienes como los automóviles, entraron en vigor más temprano este año.
Además, desde este mes, el gobierno de Estados Unidos impuso un arancel del 100% a los productos farmacéuticos de marca o patentados que no se produzcan en el país.
¿Cuál ha sido el efecto de los aranceles?
El Nuevo Día conversó con varios líderes del sector industrial que participaban del Puerto Rico Manufacturing Summit 2025 de la Asociación de Industriales de Puerto Rico (PRMA, en inglés), en el Complejo Ferial de Ponce, quienes expresaron que el nuevo entorno arancelario ha tenido efectos diversos por industria.

Aumentos de doble dígito
Liza Cordero, quien se desempeña como Master Blender de Destilería Serrallés, aseguró que la empresa ha experimentado aumentos de entre 10% y 15% en los costos por galón de melaza, principal materia prima para la producción del ron puertorriqueño.
“Si esa es la materia prima para la manufactura nuestra, estamos nosotros llamados a mitigar eso, porque para nosotros no es una opción pasarle el aumento de costo a nuestros clientes. Tenemos que buscar las estrategias”, sostuvo Cordero.
Otros productos importados que están sujetos a aranceles son las etiquetas y las cajas de las botellas donde se envasa el ron, explicó la ingeniera química.
“Hemos identificado unos países en donde nos pueden ofrecer el material por más cantidad, así que hacemos contrato de mayor volumen, pero siempre sin sacrificar la calidad”, informó Cordero.
Para Carlos Rovira, principal oficial ejecutivo (CEO, en inglés) de Grupo Rovira, el aumento de los aranceles “tiene dos caras”: el aumento en costos y el balance de la competencia en góndolas del producto puertorriqueño versus el importado.
El impuesto adicional a los productos importados ha provocado que marcas que compiten directamente con productos locales, como los Rovira, nivelen sus precios con los de productos puertorriqueños.
“En nuestro caso, sin duda alguna, no somos ajenos al tema arancelario. Yo te diría que sobre el 95% de nuestras materias primas y de empaque, materiales de empaque, provienen de Estados Unidos y en su gran mayoría de Puerto Rico”, indicó Rovira.
“Quisiéramos que no hubiera aranceles, que no nos impactaran, pero, en nuestro caso, en particular en góndola, pues se ha nivelado el tema de competitividad con empresas extranjeras”, abundó Rovira.
Por su parte, Karen Mojica Franceschi, vicepresidenta de PRMA, reconoció que se trata de un efecto “bien variado”, por lo que la asociación está buscando consensos en el tema para identificar estrategias que beneficien a toda la base industrial.
El objetivo es “velar porque todos nuestros socios que son tan diversos, tengan representación a través de la Asociación y que nosotros podamos, entonces, presentar proyectos, medidas alternativas que sean viables y que faciliten que nuestras empresas puedan seguir operando, puedan seguir empleando y puedan seguir creciendo en Puerto Rico”, subrayó Mojica Franceschi a este diario.
Efecto colateral
Por su parte, Carlos Rodríguez Gurrola, director y gerente general de manufactura de Hewlett Packard Enterprise en Puerto Rico, mencionó que aunque la política de “Build America, Buy America” es buena, esta ha impactado sus costos dado que los productos tecnológicos que necesitan para su producción se fabrican en Asia y Europa.
“En el caso de nosotros, yo creo que la afectación, si podemos decirlo, en cuanto a los aranceles ha sido un poco más marcada porque al ser nosotros una compañía de tecnología, la mayor parte de nuestra cadena de suministro es global”, explicó.
El directivo de Hewlett Packard adelantó que estarían buscando establecer alianzas para atraer compañías de tecnología y desarrollar infraestructura de chips o microprocesadores.
Por parte de la Destilería Serrallés, Cordero reconoció que el sector se encuentra a la expectativa, puesto que los cambios en el comercio internacional han ido más rápido que las estrategias que implementan las empresas para adaptarse a las nuevas maneras de hacer negocios.
“Así que yo te diría a ti que estamos en una constante carrera para poder sobrevivir, para mantener nuestras operaciones, para que nuestra gente en nuestras compañías se sientan a gusto donde están trabajando”, dijo Cordero. “De igual forma tengo que decir que eso saca la mejor creatividad en todos nosotros”.
Mientras, Rovira se mostró optimista en torno a la capacidad de la industria para adaptarse a los cambios, como lo ha hecho durante los pasados 10 años, periodo en el que sucedió la quiebra de la isla, el embate de huracanes, eventos sísmicos y pandemia.
Proactividad ante la incertidumbre
“El tema es de incertidumbre, yo creo que es la mejor manera de describirlo, pero que eso no se interprete como que nos va a detener. Nos moldeamos, ajustamos y seguimos. Dentro de esa incertidumbre yo creo que hay un optimismo de que por ahí viene un reto adicional y lo vamos a atender con la misma gracia, con la misma energía que lo hemos hecho anteriormente”, dijo Rovira.

En tanto, Luis Alemañy, vicepresidente del comité de Industrias Puertoriqueñas en PRMA, sostuvo que los aranceles son un reto inevitable a corto y mediano plazo, pero también una oportunidad para que Puerto Rico se posicione en sectores manufactureros beneficiados por políticas de reshoring.
Sin embargo, reconoció que otros factores estructurales —como el envejecimiento de la población y la inminente jubilación de personal clave— representan amenazas mayores para la competitividad industrial. Propuso atraer de regreso al talento puertorriqueño y crear entornos tecnológicos modernos que motiven a las nuevas generaciones a quedarse y desarrollarse profesionalmente en la isla.
“Creo que ahí está la oportunidad más que mirar los aranceles, que es una cosa que va a beneficiar y va a no beneficiar a uno en el corto, mediano plazo. Qué va a pasar en un mercado que estamos perdiendo población, estamos perdiendo conocimiento”, subrayó Alemañy.
Hasta el momento, la industria de la manufactura en Puerto Rico representa el sector que más contribuye al Producto Interno Bruto (PIB), con cerca del 44% y genera aproximadamente 300,000 empleos directos e indirectos.
Además, Puerto Rico es el mayor exportador de productos biofarmacéuticos de Estados Unidos, con un valor total de más de $50,000 millones, albergando unas 46 plantas farmacéuticas aprobadas por la Administración Federal de Alimentos y Medicamentos (FDA, en inglés).
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Efraín Montalbán Ríosefrain.montalban@gfrmedia.com
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